MARZO
MARZO
CONOCEMOS EL JARDÍN A PARTIR DE LAS EMOCIONES
FUNDAMENTACIÓN:
El periodo de adaptación es el comienzo de un proceso, de una dinámica de acción que se va construyendo a lo largo del ciclo escolar. Implica, vivenciar situaciones nuevas, cambios, replanteos e iniciación de nuevas relaciones. Si bien los estudiantes de sala de 4 ya han tenido experiencia en el jardín, igualmente necesitan ambientarse a la nueva sala, a otros compañeros, a nuevas rutinas y acuerdos, por eso, el regreso al Jardín supone volver a recordar todas las cosas que aprendimos y renovar las ganas de seguir aprendiendo e interactuando unos con los otros, creando nuevos vínculos para la conformación de un nuevo grupo, logrando reconocer el ambiente escolar del jardín como un lugar confiable, un “lindo lugar” al que los estudiantes tengan ganas de llegar y quedarse, ofreciéndoles desafíos y nuevas propuestas, además de sentirse contenidos y queridos.
Para que se generen vínculos positivos es esencial que el juego sea parte del hacer cotidiano de nuestras salas; por lo que propondremos diferentes propuestas didácticas para que los/as niños/as puedan ir adquiriendo acuerdos de convivencia y hábitos, así como también se puedan establecer vínculos afectivos con sus pares y docentes. Todo ello les permitirá incorporarse progresivamente con autonomía, seguridad y confianza al ámbito del jardín. También vamos a trabajar en estos primeros días a partir del cuento “MONSTRUO TRISTE MONSTRUO FELIZ” el cual nos invita a conocer nuestras emociones, identificarlas, nombrarlas y poder expresarlas. Haciendo hincapié en la importancia de la educación emocional, ya que creemos muy importante que los/as niños/as aprendan a reconocer las distintas emociones que experimentan (en situaciones del ámbito escolar, como así también por fuera de él), para comprenderse mejor a sí mismos y adquirir herramientas para resolver algunos conflictos de manera autónoma.
OBJETIVOS
Favorecer la adaptación al jardín a través de vivencias placenteras.
Iniciarse en el trabajo organizado a partir de las actividades lúdicas propuestas adquiriendo confianza en sus posibilidades.
Explorar a través del juego distintas emociones y sentimientos que le permitan integrarse al grupo como a todo el jardín.
Reflexionar sobre algunas situaciones cotidianas y los diferentes modos de actuar.
Iniciarse en el reconocimiento de las emociones y de allí comenzar el proceso para poder nombrarlas y gestionarlas.
Adquirir confianza y seguridad para actuar con iniciativa y autonomía; expresando pensamientos, sentimientos y emociones.
Ofrecer oportunidades para que los niños/as conozcan y se apropien del jardín y sus normas.