Los cuidados quirúrgicos en los diferentes pasos del procedimiento quirúrgico son de vital importancia para el paciente y responsabilidad directa de la acción de nuestro trabajo holístico. El proceso quirúrgico consta de una parte previa a la intervención (prequirúrgica); el momento de la cirugía propiamente dicha (intraquirúrgica) y la reanimación inmediata y readaptación al medio posterior a la intervención (postquirúrgica). En cada una de estas fases hay que destacar ciertos controles y cuidados sobre el paciente para que la cirugía sea lo más segura y exitosa posible, siempre atendiendo a los riesgos inherentes que supone la cirugía.