Las suturas absorbibles tienen una capacidad de degradación total a los 6 meses. Algunas versiones de este tipo llamadas "rapid" o "fast" se degradan por completo en 3 meses, normalmente utilizadas en cirugías faciales, intraorales o pediátricas. Las fibras más utilizadas son la poliglactina (Vycril), ácido poliglicólico (Dexon), polidioxanona (PDS) y poligliconato (Maxon). Otras fibras como el catgut, de origen natural, se encuentran en desuso.
Las suturas no absorbibles tienen la capacidad de mantener la tensión aplicada en la unión de tejidos, ya que no se degradan con el tiempo. Las fibras más comunes son nylon, polipropileno (Prolene), poliéster, seda y acero.
Las suturas trenzadas unen varios hebras de hilo en una, permitiendo así una mayor adherencia de tejidos para su cicatrización. Como inconvenientes, muestran una mayor dificultad en el trayecto entre tejidos, quedando "atascado" por su naturaleza trenzada.
Las suturas monofilamentosas poseen una gran memoria, lo cual se refleja en que no son dóciles a la hora de estirar el hilo. Su paso entre tejidos es muy preciso al tratarse de una única hebra pero, de aplicarse una tensión no apropiada, puede seccionar el tejido actuando como una cuchilla.
La variabilidad técnica comercial nos permite disponer en el mercado de todas las combinaciones de suturas entre absorbibles y no absorbibles y, de trenzadas y monofilamentos. He aquí algunos ejemplos:
Absorbible - trenzada: Vycril (R)
No absorbible - trenzada: Seda
Absorbible - monofilamento: PDS (R)
No absorbible - monofilamento: Prolene (R)