La terapia de pareja puede ser iniciada por uno de sus miembros o por los dos, cuando uno de sus miembros siente malestar debido a incompatibilidad de caracteres, ausencia de atractivo o deseo sexual, ausencia de un proyecto de vida en común o diferencias en la escala de valores, lo que degenera en una mala convivencia, distanciamiento, incomprensión, mentiras, desconfianza, problemas con la familia política, celos, infidelidades, dependencia emocional, etc.