Duelo es la reacción a una pérdida significativa que se desencadena por aquello que se ama y ya no se tiene. Se trata de un proceso de adaptación a la pérdida, sea de un ser querido, como de un trabajo, de una pareja o de un ideal, que si se desarrolla de manera favorable implica la aceptación realista de la pérdida. Afecta mayormente a adultos, pero lamentablemente también a adolescentes y niños cuando uno de los padres fallece. Lo difícil es que tal aceptación dolorosa convive durante un tiempo con su negación.