Todos tenemos una idea, una imagen, un concepto de nosotros mismos. Eso incluye nuestro aspecto físico, comportamiento, forma de pensar, de comunicarnos o de establecer relaciones con los demás, nuestro nivel cultural y, no menos importante, aquellas cuestiones íntimas sobre lo que hemos vivido en nuestro pasado o que estamos viviendo en el presente. La imagen que tenemos de nosotros mismos es el autoconcepto.