Los meristemos intercalares son regiones de tejido vegetal que conservan su capacidad de división celular y crecimiento, a diferencia de otros tejidos que se especializan en funciones específicas. Estos meristemos se encuentran en lugares estratégicos de la planta, permitiendo un crecimiento localizado y específico
Los meristemos intercalares se localizan principalmente en:
Base de los entrenudos: La región del tallo entre dos nudos sucesivos.
Vaina de las hojas: La parte basal de la hoja que envuelve al tallo.
La principal función de los meristemos intercalares es permitir el crecimiento en longitud de tallos y hojas. Gracias a su actividad, las plantas pueden:
Alargar los tallos: Facilita la búsqueda de luz y la dispersión de las hojas.
Aumentar el tamaño de las hojas: Permite una mayor captación de luz para la fotosíntesis.
Reparar daños: En caso de que una parte de la planta se dañe, los meristemos intercalares pueden regenerar tejido nuevo.
Los meristemos intercalares son fundamentales para el crecimiento y desarrollo de las plantas, especialmente en monocotiledóneas como los pastos y las gramíneas. Gracias a ellos, estas plantas pueden crecer rápidamente y resistir el pastoreo, ya que pueden regenerar las partes dañadas.