Cynthia Jeannette Pérez Antúnez
Héctor Sánchez Sánchez
Diego Balboa Jimenez
POSTALES SONORAS BANDA DE VIENTO
Ensayo Attali Diego Balboa Jimenez
En este breve ensayo se va a hacer un análisis acerca de las tres postales sonoras que están presentadas en el sitio web a través de las categorías analíticas de Attali. Las postales sonoras las cuales están presentadas en el sitio web pertenecen a sonidos recopilados durante mi trabajo de campo.
Me pareció importante utilizar estos sonidos en las postales sonoras ya que como Attali(1995,11)nos dice hay que aprender a juzgar a una sociedad en base a sus ruidos, por su arte y por sus fiestas, no solo ver las estadísticas que se tiene de la sociedad. En relación con mi trabajo de campo decidí trabajar con grupos musicales ya que a través de sus sonidos se pueden ver muchas cosas que en la sociedad están pasando. Attali ya había pensando en la importancia que tiene la música para entender las sociedades.
“La música anuncia, pues es profética. Desde siempre, ha contenido en sus principios el anuncio de los tiempos por venir”(Attali 1977, 12). Es por esto que mis postales sonoras están relacionadas con la música. Si se le presta mayor atención podríamos analizar y quizás predecir ciertos elementos de la sociedad a la que pertenecen los sonidos expuestos
Los sonidos representados son tres. El primero es un fragmento de una canción, el segundo es la continuación de la canción del primer sonido y el último es una pequeña parte de una entrevista realizada a un músico.
En primer lugar, se analizará la primera postal sonora que corresponde al fragmento de una canción de una banda de viento. La información acerca de la banda está expuesta en la postal sonora, por este motivo no entraré en detalles acerca de la banda y me enfocaré únicamente en el análisis a través de las categorías de Attali.
La banda de viento sinaloense se podría tomar como una manera de organizar los sonidos particularmente por una sociedad. Attali(1995,16) menciona que :
“Toda música, toda organización de sonidos es pues un instrumento para crear o consolidar una comunidad, una totalidad; es lazo de unión entre un poder y sus súbditos y por lo tanto, más generalmente, un atributo del poder, cualquiera que éste sea”
Entonces, la banda de viento sinaloense cumple la doble función de crear y consolidar a una comunidad. Por otro lado, lo que la banda de viento y más generalmente la música norteña de México que es a la cual pertenece la banda de viento, ofrece empoderamiento ante otras sociedades. La banda de viento sinaloense se puede ver como un atributo de poder que se ve reflejado a través de la música.
En el caso específico de la primera postal sonora la música cumple con la función de crear una comunidad, ya que este sonido no es propio de la sociedad a la cual pertenece el grupo musical de la postal sonora.
En segundo lugar, en relación con la segunda postal sonora me parece que se puede analizar desde el período de la repetición de Attali. Gracias a la radio y a la grabación de sonidos la música empieza a tomar un camino diferente al que tenía en el período de la representación. Esta postal entra dentro de la repetición ya que la música popular se ha convertido en lo comercial y a lo que todos tienen acceso. Attali(1995,151) nos señala:
“Hoy día la música emerge ante todo por su componente comercial, es decir, por la canción popular, comercializada por la radio. El resto de la producción, la música culta, se inscribe aún en la línea teórica de la representación y en su crisis; ella constituye, aparentemente, un campo totalmente diferente en el que la mercancía está excluida y el dinero es indiferente. Pero, de hecho, no hay nada de eso; la ruptura del código de la armonía remite a un música abstracta, a un ruido sin sentido.”
La banda de viento sinaloense encaja perfectamente en esta canción popular a la que se refiere Attali, debido a que ha tenido un proceso de comercialización al grado de ganar a las masas y la importancia de la radio que ha tenido en su difusión es indiscutible. Es tanta la comercialización de este tipo de música que ha llegado a trascender nacionalmente, y en el caso específico de esta nota postal el grupo que toca la canción es de el estado de Yucatán, México.
Por último, la tercera postal que es una entrevista hecha a un músico de la banda en donde nos explica las metas que tienen como banda al tocar este nuevo género musical en su contexto social. Con respecto a este tema Attali(1995,54) menciona que la presencia del ruido es una manera de hacer sentido. Crea la posibilidad de un orden nuevo, una nueva organización y códigos nuevos en nuevas redes. En relación a la postal sonora el músico explica cómo quieren crear nuevos sonidos con esta nueva música, también, mezclarlos con la música de su contexto local. En conclusión, el haber insertado nuevos sonidos nos demuestra que la sociedad en la cual se desenvuelve la banda está cambiando y muy probablemente creando nuevos órdenes. Atalli hace mención a esto, la música habla mucho sobre nosotros y nuestro futuro, escuchemosla.
UADY
Las postales sonoras que aquí comparto, de alguna manera representan el proceso de mi investigación doctoral tal como lo he caminado hasta el momento. Mi interés en la antropología radica en la reflexión y las prácticas alrededor del cuerpo, específicamente en relación con la danza. Así, tengo el privilegio de desarrollar conjuntamente mis dos formaciones: la antropología y la danza. Esta investigación trata de hacer aportaciones desde y hacia ambas disciplinas.
Entonces, ¿a qué suena la danza? En este ejercicio vamos a ver si podemos sentirla y vivirla desde sus sonoridades.
Jacques Attali (1995) nos habla de la economía política de la música en la que, a través de la historia y el análisis social, desentraña cinco procesos en los que el sonido es el protagonista: escuchar, sacrificar, representar, repetir y componer. Así, respectivamente, pone de manifiesto la importancia del oído como sensibilidad sonora en la comprensión de la humanidad (escucha), apunta el carácter ritual que el ruido y el silencio han tenido en las sociedades del pasado (sacrificio), resalta la canalización de esta pérdida de ritualización hacia el “hacer creer” ante espectadores (representación), delata el control social del registro y la tecnología (repetición), y revela la creación de nuevos códigos después de haberse destruido los anteriores para el disfrute del ser en una actividad sin otro fin que ella misma (composición).
La danza y sus sonidos en relación con las postales sonoras aquí presentadas, exploran sensibilidades más allá de la vista, desde el oído, la escucha. Regularmente la danza se asocia con las artes escénicas y, por lo tanto, como un arte para ser visto. Sin embargo, la danza va mucho más allá, es un arte para ser sentido y vivido en todas las posibilidades del cuerpo, del sí mismo, y de la interacción consciente e intencionada con otros en el tiempo y el espacio.
Estas postales le apuestan a la escucha para percibir movimientos dancísticos. Tanto en los audios como en sus descripciones, podemos sentir claramente los sonidos más obvios como los fuertes zapateados, las palmas o los gritos de algarabía propios de cada una de las danzas, ya sea por parte de los ejecutantes o de otros participantes en el evento dancístico. Sin embargo, hay momentos en los que la danza se vuelve imperceptible al oído, se difumina entre todos los otros sonidos, mayoritariamente los de la música en vivo o de pista. Esto me hace pensar en los fuertes pero desiguales lazos entre la música y la danza, pues al parecer pudiera haber música sin danza pero no danza sin música. Sin embargo, ¿es realmente así?
El cuerpo es movimiento y los movimientos en sí tienen sonidos característicos. Dentro de toda la gama de movimientos que el cuerpo puede hacer, cada sociedad e incluso cada grupo social distingue aquéllos a los que llamará danza. La mayoría de estas danzas se relacionan intrínsecamente con algún tipo de música, ya sea en términos de sacrificio o de representación. Entonces la escucha al parecer sería abarcada por la música y la danza sería su acompañante en una dinámica de repetición o incluso transcripción de la música en el cuerpo. No obstante, la exploración en la diversidad de danzas puede brindarnos perspectivas más amplias en relación con esto, pues, la especificidad de la danza como práctica cultural establece conexiones de ida y vuelta hacia la heterogeneidad. Incluso puede ser que a partir de la danza se cree música.
Será interesante seguir explorando la danza en todas sus sensibilidades, incluyendo las de sus sonidos, pues no hay movimientos sin sonidos ni sonidos en movimiento sin cuerpo, lo cual nos brinda muchas posibilidades de composición desde la danza misma.
RECORRIDO SONORO POR EL CENTRO DE MÉRIDA
Héctor Sánchez Sánchez
La serie de postales sonoras que presento fueron producto de una idea central: captar la dinámica del centro de la ciudad de Mérida por medio del sonido. Elegí este lugar porque en el convergen varios factores que nos pueden ayudar a entender las relaciones sociales que en la ciudad se suscitan. Es el punto de encuentro entre el pasado y el presente, la coyuntura entre las distintas esferas sociales.
Por todo esto, es de esperarse que el sonido resultante de todos estos procesos sea tan variado. Bajo la perspectiva de Attali, concibiendo la música como la organización del ruido “Refleja la fabricación de la sociedad; es la banda audible de las vibraciones y los signos que hacen a la sociedad” (1995, 12). Son estos sonidos organizados en paisajes los que nos dan una nueva dimensión de apreciación, olvidándonos un poco de las limitaciones visuales a las cuales estamos acostumbrados.
Para una experiencia más inmersiva en la capacidad que tienen los sonidos de reflejar una sociedad he decidido realizar un hipotético recorrido en lo que podría ser una noche en el centro de la ciudad de Mérida. Comenzando por la Plaza Grande cada una de las postales irá retratando de manera sonora todas las dinámicas sociales captadas por el micrófono.
Mientras nos vamos adentrando en las postales podemos ir identificando algunos de los principales conceptos desarrollados por Attali. Él asegura que la música en relación a los procesos de su producción en conjunto con la sociedad ha pasado por diversas etapas. Identifica cuatro principales etapas, desde el comienzo de la música ritualizada hasta nuestros días con una gran cantidad de medios donde podemos disponer de la música ademas de una nueva forma de componerla, la cual hace que su naturaleza cambie totalmente.
Las pistas de fondo de los músicos que improvisan sobre ellas para ambientar restaurantes en el centro de la ciudad o la música ambiental que se reproduce mientras una exposición audiovisual se lleva a cabo pueden ser claramente muestras de las nuevas tecnologías desarrolladas para el consumo musical en la sociedad. estas dos situaciones pueden responder a la ultima etapa de la música identificada por Attali, ya que se puede observar como los artistas hacen uso de las tecnologías, dando una nueva dimensión de la economía política de la música, donde no tiene un aspecto ritualizado o busca la perpetuación de esta, simplemente los artistas se sirven de estos avances tecnológicos para brindar esta nueva cara a la música.
Bibliografía: