Cynthia Jeannette Pérez Antúnez
Esta segunda postal da muestra del amplio registro audiovisual que hice el pasado semestre Agosto – Diciembre de 2016 como parte de mi estancia doctoral en la Universidad de Sevilla, España. En un principio, dicha estancia tenía el objetivo de convivir con y aprender de investigadoras dedicadas a la investigación del flamenco y la globalización como lo son las Doctoras Encarnación Aguilar y Assumpta Sabuco, además de tener la experiencia de presenciar la XIX Bienal de Flamenco. Sin embargo, las vivencias en Sevilla tanto académica como dancística y personalmente hablando fueron tan intensas, que decidí que mi investigación se dedicaría exclusivamente al flamenco, pues es un fenómeno tan vasto y complejo que necesitaría de toda mi atención.
Así, esta postal sonora intenta resumir todo un semestre de mi vida escolar y personal que a través de una investigación de campo brindó todas las condiciones para acercarme por primera vez al flamenco, un fenómeno cultural, artístico, musical, dancístico y comunitario desde una de sus cunas más representativas: la ciudad de Sevilla. En prácticamente todos los audios, los zapateados, las palmas y las expresiones orales de algarabía están presentes permitiéndonos sentir el cuerpo que danza desde el sonido.
La postal comienza con el cante de José de la Tomasa, quien desde lo alto de la Puerta de los Leones en el Real Alcázar inauguraba oficialmente la XIX Bienal de Flamenco el 8 de septiembre de 2016 al atardecer, poco antes de que Farruquito llevara a cabo el tan esperado flashmob. Sigue un fragmento del final de la clase que la bailaora Anabel Veloso dio en la Plaza Nueva el domingo 11 de septiembre al medio día, el cual por un lado representa todas las actividades a las que tuve oportunidad de asistir en la Bienal desde el 8 de septiembre hasta el 2 de octubre, pero también el inicio de mi incursión al flamenco, pues fue la primera vez que intenté bailarlo, de ahí la importancia de lo que dice una señora “Queremos bailarlo pero no podemos”. El audio que sigue representa los eventos de flamenco a los que asistí por toda la ciudad, específicamente éste en la Peña Flamenca de la Macarena para mí fue muy importante, pues fue la primera vez que sentí una conexión estética integral con este arte, no sólo con el baile sino con todo en su conjunto, desde la música hasta el público y la convivencia, pues me seguía sintiendo extraña pero ya no fuera, lo cual fue muy conmovedor. Después sigue un fragmento de la entrevista con mi maestra de bulerías, Salomé Pavón Ortega, representante de grandes familias para el arte flamenco y la comunidad gitana, quien dice hacer lo que hace en gran parte para que las personas de todo el mundo, incluyéndome, conozcan el flamenco y lo amen. Sigue el fragmento de un audio de una de sus clases en donde ella explica los pasos en gran parte bailándolos pero también cantándolos. Sigue un pequeño audio de la zambomba que organizó esta gran maestra como parte del fin de cursos de la clase de bulerías en diciembre, continuando con las tradiciones de la parte jerezana de su familia, pues la zambomba se hace principalmente como festejo prenavideño flamenco en Jerez de la Frontera, pero ya se ha exportado a otros lugares de Andalucía como Sevilla. Es este audio se escucha la algarabía de los asistentes mientras Salomé bailaba. Sigue un fragmento de la entrevista que me pidieron unas niñas del grupo de sevillanas de mi maestra que también estaban aprendiendo a bailar y que se enteraron que yo venía de México para hacer una investigación; elegí esta parte en donde una de ellas dice “Lo que aprendes pues bailas, para eso vas a una clase, si no no te apuntas” para recordarme que tengo que superar ese pánico escénico que sentí en la zambomba cuando mi maestra me aventó (literalmente) a bailar bulerías enfrente de todos los gitanos y demás asistentes con músicos en vivo. Sigue el audio de una zambomba masiva que organizó un bar en el barrio de Triana, mi barrio durante la estancia, en donde se están bailando sevillanas y la cantante exaltaba la identidad trianera cada que podía. Termina esta postal con las niñas de la entrevista mandando saludos a México, lo cual es un indicio de mi regreso.
De esta manera agridulce, me despido de Sevilla con profundo agradecimiento por todo lo vivido y por haber conocido a tantas personas que hicieron de mi estancia y de mi primer acercamiento al flamenco un maravilloso episodio que forma ya parte muy importante de mi vida, pues como cantó José de la Tomasa en la inauguración, “los sentimientos se funden”.