Rey de España y Portugal.
Felipe III nació en Madrid el 14 de abril de 1578, hijo del rey Felipe II y de su cuarta esposa, Ana de Austria. Subió al trono en 1598 tras la muerte de su padre, reinando hasta su fallecimiento en 1621. Durante su reinado, conocido como un periodo de decadencia política, el poder efectivo fue ejercido en gran medida por su valido, el Duque de Lerma.
Aunque Felipe III heredó el mayor imperio del mundo en ese momento (España controlaba vastos territorios en Europa, América y Asia), su personalidad poco inclinada al gobierno directo hizo que delegara las responsabilidades en manos de sus favoritos, siendo el Duque de Lerma quien dominó la política durante gran parte del reinado. Posteriormente, tras la caída del Duque de Lerma en 1618, el poder pasó al Duque de Uceda.
En política exterior, su reinado se caracterizó por una tendencia pacifista inicial:
Firmó la Paz de Vervins con Francia (1598).
Pactó la Tregua de los Doce Años con los Países Bajos (1609), deteniendo temporalmente la guerra de Flandes.
Sin embargo, a partir de 1618, España se implicó en la Guerra de los Treinta Años, apoyando a los Habsburgo alemanes.
En política interior, el episodio más destacado fue la expulsión de los moriscos en 1609, una medida que pretendía reforzar la unidad religiosa del reino pero que dañó la economía de zonas agrícolas como Valencia y Aragón.
A pesar de las dificultades políticas y económicas, el reinado de Felipe III fue un periodo brillante en el ámbito cultural. El Siglo de Oro español alcanzó una de sus cumbres con autores como Miguel de Cervantes, Lope de Vega y Francisco de Quevedo. Felipe III trasladó la corte a Valladolid entre 1601 y 1606, aunque después regresó a Madrid.
Felipe III murió en Madrid el 31 de marzo de 1621, dejando el trono a su hijo, Felipe IV. Su reinado es recordado como el inicio del declive del poderío español, un periodo donde el gobierno de los validos marcó la política de la Monarquía Hispánica.
Infanta de España y Duquesa de Saboya
Catalina Micaela nació el 10 de octubre de 1567 en Madrid. Fue la hija menor del rey Felipe II de España y de su tercera esposa, la reina Isabel de Valois. Por tanto, fue hermana del futuro Felipe III de España.
Su nombre refleja sus raíces religiosas y familiares: “Catalina” por santa Catalina y “Micaela” por san Miguel.
Su madre, Isabel de Valois, murió cuando Catalina Micaela tenía apenas un año, por lo que fue criada principalmente por damas de la corte y bajo la vigilancia directa de su padre.
En 1585, a los 18 años, se casó con Carlos Manuel I de Saboya, duque de Saboya. El matrimonio respondía a intereses políticos: reforzar la influencia española en el norte de Italia. La pareja se instaló en Turín, capital del Ducado de Saboya.
Catalina Micaela fue una mujer culta, con fuerte personalidad y buen criterio político. Aunque siempre mostró lealtad a su marido, defendió activamente los intereses de España en Italia.
El matrimonio fue relativamente feliz y tuvo diez hijos, asegurando la sucesión de la casa de Saboya.
En Saboya, Catalina Micaela actuó como consejera de su esposo y, en varias ocasiones, como regente en su ausencia. Su figura fue clave para fortalecer la corte de Turín, atraer artistas y desarrollar las relaciones diplomáticas con otras potencias europeas.
Se le atribuye un carácter firme y capacidad de gobierno, similar al de su padre Felipe II, aunque aplicado en menor escala.
Murió joven, el 6 de noviembre de 1597, en Turín, con solo 30 años. Su muerte fue muy sentida tanto en Saboya como en España.
Fue enterrada en la Catedral de San Juan Bautista en Turín.
Catalina Micaela de Austria fue un claro ejemplo del papel de las infantas españolas en las alianzas dinásticas europeas. A pesar de su corta vida, destacó por su inteligencia política y contribuyó a reforzar la posición de España en el norte de Italia.
En 1585 Felipe II emprendió un viaje que le llevó a Zaragoza, Barcelona y Valencia. El fin de dicho viaje era celebrar Cortes en Monzón, jurar al príncipe D. Felipe y efectuar la boda de su hija la Infanta Doña Catalina con el Duque de Saboya.
Por aquel entonces el PRINCIPE FELIPE tenía 7 años y las Cortes Generales de la Corona de Aragón fueron convocadas en Zaragoza el 30 de marzo de 1585 para abrirse el 20 de mayo siguiente en Monzón, pero se fueron prorrogando hasta el 28 de junio. Fue jurado como sucesor el príncipe Felipe: el 7 de noviembre por los valencianos, el día 9 por los aragoneses y el 14 por los catalanes.
La Infanta Catalina Micaela viajaba con su padre y hermano para casarse con el Duque de Saboya, tenía 18 años. La ceremonia fue en la Seo de Zaragoza el 11 de marzo de 1585.
Tras la boda, Catalina Micaela se despidió de su familia en Barcelona para trasladarse a Saboya.
Plaza Mayor