Aclaración: Estas preguntas son tomadas del Catecismo de C. H. Spurgeon y del Catecismo Bautista.
74. P. ¿Cómo se convierten el bautismo y la Cena del Señor en medios eficaces de la gracia?
75. P. ¿Qué es el bautismo?
76. P. ¿A quiénes se les debe administrar el bautismo?
77. P. ¿Deben ser bautizados los hijos infantes de los que profesan ser creyentes?
78. P. ¿Cómo se administra correctamente el bautismo?
79. P. ¿Cuál es el deber de los que son correctamente bautizados?
80. P. ¿Qué es la Cena del Señor?
81. P. ¿Qué se requiere para recibir dignamente la Cena del Señor?
82. P. ¿Qué se entiende por las palabras, "hasta que venga", que son utilizadas por el apóstol Pablo refiriéndose a la Cena del Señor?
No por ninguna virtud en sí mismos, ni en la del que los administra (1 Co 3:7; 1 Pedro 3:21), sino solo por la bendición de Cristo (1 Co 3:6) y el obrar del Espíritu en quienes los reciben con fe (1 Co 12:13).
1 Corintios 3:7 Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.
1 Pedro 3:21 El bautismo que corresponde a esto ahora nos salva (no quitando las inmundicias de la carne, sino como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios) por la resurrección de Jesucristo,
1 Corintios 3:6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.
1 Corintios 12:13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
Es una ordenanza del Nuevo Testamento, instituida por Jesucristo (Mt 28:19) a fin de ser para el bautizado una señal de su comunión con él en su muerte, sepultura y resurrección (Ro 6:3; Col 2:12), de haber sido revestido de él (Gal 3:27), de la remisión de los pecados (Marcos 1:4, Hch 22:16) y de la entrega de su ser a Dios por medio de Jesucristo, para vivir y andar en novedad de vida. (Ro 6:4-5).
Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;
Romanos 6:3 ¿O no sabéis que todos los que hemos sido bautizados en Cristo Jesús, hemos sido bautizados en su muerte?
Colosenses 2:12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.
Gálatas 3:27 porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos.
Marcos 1:4 Bautizaba Juan en el desierto, y predicaba el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados.
Hechos 22:16 Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados, invocando su nombre.
Romanos 6:4-5 Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Porque si fuimos plantados juntamente con él en la semejanza de su muerte, así también lo seremos en la de su resurrección;
A todos los que realmente profesan arrepentimiento para con Dios (Hch 2:38, Mt 3:6, Marcos 16:16; Hch 8:12, 36-37; 10:47-48) y fe en nuestro Señor Jesucristo, y a nadie más.
Hechos 2:38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.
Mateo 3:6 y eran bautizados por él en el Jordán, confesando sus pecados.
Marcos 16:16 El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere, será condenado.
Hechos 8:12 Pero cuando creyeron a Felipe, que anunciaba el evangelio del reino de Dios y el nombre de Jesucristo, se bautizaban hombres y mujeres.
Hechos 8:36-37 Y yendo por el camino, llegaron a cierta agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua; ¿qué impide que yo sea bautizado? Felipe dijo: Si crees de todo corazón, bien puedes. Y respondiendo, dijo: Creo que Jesucristo es el Hijo de Dios.
Hechos 10:47-48 Entonces respondió Pedro: ¿Puede acaso alguno impedir el agua, para que no sean bautizados estos que han recibido el Espíritu Santo también como nosotros? Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces le rogaron que se quedase por algunos días
No deben ser bautizados, porque no hay en las Sagradas Escrituras ningún mandato ni ningún ejemplo de tal bautismo (Éxodo 23:13; Pr 30:6).
Éxodo 23:13 Y todo lo que os he dicho, guardadlo. Y nombre de otros dioses no mentaréis, ni se oirá de vuestra boca.
Proverbios 30:6 No añadas a sus palabras, para que no te reprenda, Y seas hallado mentiroso.
Por inmersión o sea sumergiendo todo el cuerpo de la persona en el agua (Mt 3:16; Jn 3:23), en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, según lo instituyó Cristo, y lo practicaban los apóstoles (Mt 28:19-20), y no por aspersión o derramamiento de agua, o la inmersión de una parte del cuerpo, según las tradiciones de los hombres (Jn 4:1-2, Hch 8:38-39).
Mateo 3:16 Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.
Juan 3:23 Juan bautizaba también en Enón, junto a Salim, porque había allí muchas aguas; y venían, y eran bautizados.
Mateo 28:19-20 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén.
Juan 4:1-2 Cuando, pues, el Señor entendió que los fariseos habían oído decir: Jesús hace y bautiza más discípulos que Juan (aunque Jesús no bautizaba, sino sus discípulos),
Hechos 8:38-39 Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.
Es añadirse a una iglesia de Jesucristo en particular (Hch 2:47, 9:26; 1 Pedro 2:5) para andar irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor (Lc 1:6).
Hechos 2:47 alabando a Dios, y teniendo favor con todo el pueblo. Y el Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos.
Hechos 9:26 Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo.
1 Pedro 2:5 vosotros también, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual y sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.
Lucas 1:6 Ambos eran justos delante de Dios, y andaban irreprensibles en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor.
Es una ordenanza del Nuevo Testamento, instituida por Jesucristo, por la cual, por dar y recibir el pan y el vino, de acuerdo con su mandato, se testifica de su muerte (1 Co 11:23-26) y los participantes dignos son, no de una manera corporal o carnal, sino por fe, hechos partícipes de su Cuerpo y su Sangre, con todos sus beneficios, para su alimento espiritual y crecimiento en la gracia (1 Co 10:16).
1 Corintios 11:23-26 Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan; y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.
1 Corintios 10:16 La copa de bendición que bendecimos, ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos, ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?
Se requiere de los que van a participar dignamente de la Cena del Señor, que se prueben a sí mismos para discernir el cuerpo del Señor (1 Co 11:28-29), su fe para alimentarse en él (2 Co 13:5), su arrepentimiento (1 Co 11:31), amor (1 Co 11:18-20) y nueva obediencia (1 Co 5:8), no sea que participando indignamente, juicio coman y beban para sí (1 Co 11:27-29).
1 Corintios 11:28-29 Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
2 Corintios 13:5 Examinaos a vosotros mismos si estáis en la fe; probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?
1 Corintios 11:31 Si, pues, nos examinásemos a nosotros mismos, no seríamos juzgados;
1 Corintios 11:18-20 Pues en primer lugar, cuando os reunís como iglesia, oigo que hay entre vosotros divisiones; y en parte lo creo. Porque es preciso que entre vosotros haya disensiones, para que se hagan manifiestos entre vosotros los que son aprobados. Cuando, pues, os reunís vosotros, esto no es comer la cena del Señor.
1 Corintios 5:8 Así que celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad.
1 Corintios 11:27-29 De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa. Porque el que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para sí.
Ellas nos enseñan claramente que nuestro Señor Jesucristo vendrá por segunda vez, esto es para la alegría y la esperanza de todos los creyentes (Hch 1:11; 1 Ts 4:16).
Hechos 1:11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
1 Tesalonicenses 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.
Ellas nos enseñan claramente que nuestro Señor Jesucristo vendrá por segunda vez, esto es para la alegría y la esperanza de todos los creyentes (Hch 1:11; 1 Ts 4:16).
Hechos 1:11 los cuales también les dijeron: Varones galileos, ¿por qué estáis mirando al cielo? Este mismo Jesús, que ha sido tomado de vosotros al cielo, así vendrá como le habéis visto ir al cielo.
1 Tesalonicenses 4:16 Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero.