Este himnario está compilado en base a los himnos de la Iglesia Bautista Reformada de Los Lagos (Costa Rica) y la página Himnos de Gracia. Si le interesa ver los himnos y pistas originales, puede buscar en esas dos fuentes, los enlaces están en nuestra página de Recursos.
A Cristo coronad, divino Salvador;
Sentado en alta majestad es digno de loor;
Al Rey de gloria y paz loores tributad,
Y bendecid al Inmortal por toda eternidad.
A Cristo coronad, Señor de nuestro amor;
Al Rey triunfante celebrad, glorioso vencedor;
Potente Rey de paz, el triunfo consumó,
Y por Su muerte de dolor Su grande amor mostró.
A Cristo coronad, Señor de vida y luz;
Con alabanzas proclamad los triunfos de la cruz;
A Él solo adorad, Señor de salvación;
Loor eterno tributad de todo corazón.
A Ti la gloria ¡oh nuestro Señor!
A ti la victoria, gran Libertador.
Te alzaste pujante, lleno de poder,
Más que el sol radiante al amanecer.
CORO
A Ti la gloria ¡oh nuestro Señor!
A ti la victoria, gran Libertador.
Gozo, alegría, reinen por doquier,
Porque Cristo hoy día, muestra su poder;
Ángeles cantando himnos al Señor,
Le van aclamando como Vencedor.
CORO
A Ti la gloria ¡oh nuestro Señor!
A ti la victoria, gran Libertador.
Libre de penas, nuestro Rey Jesús,
Rompe las cadenas de la esclavitud.
¡Ha resucitado, ya no morirá!
Quien muera al pecado en Dios vivirá.
CORO
A Ti la gloria ¡oh nuestro Señor!
A ti la victoria, gran Libertador.
A Ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
A Ti, oh Jehová, levantaré mi alma.
Dios mío en Ti confío,
No sea avergonzado,
No se alegren de mí mis enemigos.
El Ángel de Jehová,
Acampa alrededor
De los que le temen,
Y los defiende.
El Ángel de Jehová,
Acampa alrededor
De los que le temen,
Y los defiende.
¿Muy sediento y vacío? Ven y bebe agua viva.
¿Quebrantado y cargado? Paz te ofrece el agua viva.
Cristo llama al sediento En la cruz de agua viva.
Nueva vida Cristo otorga, Como río de agua viva.
CORO
Es un río de amor, De gracia y perdón,
Trae gozo al pueblo del Señor.
Él es fiel y Su amor quitará el temor.
¡Canta al Dios de agua viva!
Él nos salva y nos guarda; El Consolador nos sana.
Nos conduce a la orilla De este río de agua viva.
CORO
Es un río de amor, De gracia y perdón,
Trae gozo al pueblo del Señor.
Él es fiel y Su amor quitará el temor.
¡Canta al Dios de agua viva!
¿Muy sediento y vacío? Ven y bebe el agua viva.
Soy amado, perdonado; Cristo es el agua viva.
CORO
Es un río de amor, De gracia y perdón,
Trae gozo al pueblo del Señor.
Él es fiel y Su amor quitará el temor.
¡Canta al Dios de agua viva!
CORO
Es un río de amor, De gracia y perdón,
Trae gozo al pueblo del Señor.
Él es fiel y Su amor quitará el temor.
¡Canta al Dios de agua viva!
Él es fiel y Su amor quitará el temor.
¡Canta al Dios de agua viva!
Al Dios de Abraham loor,
Su nombre celebrad.
¡Al que era, es, y aún será, magnificad!
El solo eterno Dios,
De todo es creador.
Al único Supremo Ser, cantad loor.
¡Cuán libre y sabio es
Su Espíritu al obrar!
Su voz por el profeta aún nos quiere hablar.
En todo corazón,
Su ley escrita está,
Es inmutable y siempre fiel en tierra y mar.
La vida infundió
En cada humano ser.
Su amor, amparo nos será sin fenecer.
¡Al vivo Dios, loor!
¡Su Nombre celebrad!
¡Al que era, es, y aún será, magnificad!
Al Padre Celestial,
A Cristo el Redentor,
Y al eternal Consolador, cantad loor.
Cristianos, ensalzad
Su gracia y Su bondad.
Al trino Dios de Abraham, hoy alabad.
¡Amén!
¡Al mundo paz, nació Jesús!
Nació ya nuestro Rey;
El corazón ya tiene luz,
Y paz su santa grey,
Y paz su santa grey,
Y paz, y paz su santa grey.
¡Al mundo paz, el Salvador
En tierra reinará!
Ya es feliz el pecador,
Jesús perdón le da,
Jesús perdón le da,
Jesús, Jesús perdón le da.
Al mundo Él gobernará
Con gracia y con poder;
A las naciones mostrará
Su amor y su poder,
Su amor y su poder,
Su amor, Su amor y su poder.
Al Rey adorad, grandioso Señor,
Y con gratitud cantad de Su amor.
Anciano de días, el gran Defensor,
De gloria vestido, le damos loor.
Decid de Su amor, Su gracia cantad;
Vestido de luz y de majestad.
Su carro de fuego las nubes mirad;
Son negras Sus huelas en la tempestad.
¿Quién puede Tu providencia contar?
Pues Tu aire me das para respirar.
En valles y en montes alumbra Tu luz,
Y con gran dulzura me cuida Jesús.
Muy frágiles son los hombres aquí,
Más por tu bondad confiamos en Ti.
Tu misericordia ¡Cuán firme! ¡Cuán fiel!
Creador, Salvador y Amigo es Él.
Solemnes resuenen las voces de amor,
Con gran regocijo tributen loor.
Al Rey Soberano, el buen Salvador;
Dignísimo es Él del más alto honor.
CORO
Alabad, alabad, alabad al gran Rey.
Adorad, adorad, adoradle su grey.
Es nuestro escudo, baluarte y sostén;
El omnipotente por siglos, Amén.
Su amor infinito, ¿qué lengua dirá?
Y, ¿quién Sus bondades jamás sondeará?
Su misericordia no puede faltar
Mil himnos alaben Su nombre sin par.
CORO
Alabad, alabad, alabad al gran Rey.
Adorad, adorad, adoradle su grey.
Es nuestro escudo, baluarte y sostén;
El omnipotente por siglos, Amén.
Inmensa la obra de Cristo en la cruz,
Enorme la culpa se ve por su luz.
Al mundo Él vino, nos iluminó,
Y por nuestras culpas Él Justo murió.
CORO
Alabad, alabad, alabad al gran Rey.
Adorad, adorad, adoradle su grey.
Es nuestro escudo, baluarte y sostén;
El omnipotente por siglos, Amén.
Velad, fieles todos, velad con fervor,
Que viene muy pronto Jesús, el Señor.
Con notas alegres vendrá a reinar;
A Su eterna gloria nos ha de llevar.
CORO
Alabad, alabad, alabad al gran Rey.
Adorad, adorad, adoradle su grey.
Es nuestro escudo, baluarte y sostén;
El omnipotente por siglos, Amén.
Alabad al Rey del Cielo, A Sus pies rendid loor;
Redimidos, perdonados, Alabadle con amor.
¡Aleluya! ¡Aleluya! Alabadle sin cesar.
Grande es Su misericordia, Que a tus padres protegió
Cántale, pues, de Su gloria, Te bendice con favor.
¡Aleluya! ¡Aleluya! Canta Su fidelidad.
Frágiles, como las flores Que mañana ya no están,
Son las vidas de los hombres, Pero Dios no cambiará.
¡Aleluya! ¡Aleluya! Canta al Dios de eternidad.
En la altura le adora La gran hueste celestial;
Con los santos alabemos Al Señor con voz triunfal.
¡Aleluya! ¡Aleluya! Cántale al Dios de la gracia.
¡Aleluya! Gloria a Cristo, Poderoso Salvador;
¡Aleluya! La victoria, Por sí solo conquistó.
Escuchad las alabanzas Del gran coro celestial;
Jesucristo, con su sangre, Redención al hombre da.
¡Aleluya! No temamos, Con nosotros Cristo está;
¡Aleluya! Su presencia, Gozo y confianza da.
Recordemos la promesa Que Jesús, al ascender;
Hizo a sus seguidores; “Con vosotros estaré”.
¡Aleluya! Por su muerte Él la muerte conquistó;
¡Aleluya! Vive ahora, Con poder resucitó.
Nuestro sumo sacerdote A los cielos ascendió;
Intercede por nosotros Ante el santo Padre Dios.
¡Aleluya! Rey supremo, Dios eterno, gran Señor;
¡Aleluya! Él es digno; Dadle gloria y honor.
Cantan seres celestiales; Hombres, levantan la voz;
Todo lo creado Cante alabanza a nuestro Dios.
Alma, bendice al Señor, Rey potente de gloria:
De Sus mercedes esté viva en ti la memoria.
¡Oh, despertad, arpa y salterio!
Entonad Himnos de honor y victoria.
Alma, bendice al Señor, que los orbes gobierna,
Y te conduce paciente con mano paterna;
Te perdonó, de todo mal te libró,
Porque Su gracia es eterna.
Alma, bendice al Señor, de Tu vida la fuente,
Que te creó, y en salud te sostiene clemente;
Tu defensor en todo trance y dolor,
Su diestra es omnipotente.
Alma, bendice al Señor por Su amor infinito;
Con todo el pueblo de Dios Su alabanza repito:
Dios, mi salud, de todo bien plenitud,
¡Seas por siempre bendito!
Amémonos, hermanos,
Con tierno y puro amor;
Un solo cuerpo somos,
Y nuestro Padre es Dios.
Amémonos, hermanos,
Lo quiere el Salvador,
Quien Su preciosa sangre
Por todos derramó.
Amémonos, hermanos,
En dulce comunión;
Y paz, afecto y gracia
Dará el Consolador.
Amémonos, hermanos,
Y en nuestra santa unión
No existan asperezas
Ni discordante voz.
Amémonos, hermanos,
Y al mundo pecador
Mostremos cómo viven
Los que son del Señor
Amémonos, hermanos,
Con todo el corazón;
Lo ordena el Dios y Padre:
Su ley es ley de amor.
Amémonos, hermanos,
Con todo el corazón;
Lo ordena el Dios y Padre:
Su ley es ley de amor.
Lo ordena el Dios y Padre:
Su ley es ley de amor.
Ángeles cantando están
Tan dulcísima canción;
Las montañas su eco dan
Como fiel contestación.
CORO
Gloria, gloria, gloria,
en lo alto gloria.
Gloria, gloria, gloria,
en lo alto gloria a Dios.
Los pastores sin cesar
Sus loores dan a Dios;
Cuán glorioso es el cantar
De su melodiosa voz.
CORO
Gloria, gloria, gloria,
en lo alto gloria.
Gloria, gloria, gloria,
en lo alto gloria a Dios.
Oh venid pronto a Belén
Para contemplar con fe
A Jesús, autor del bien
Al recién nacido Rey.
CORO
Gloria, gloria, gloria,
en lo alto gloria.
Gloria, gloria, gloria,
en lo alto gloria a Dios.
Oh Señor, cuan amables tus moradas son
Jehová mi alma anhela tus atrios con ardor
Al Dios vivo yo canto con alma y corazón
Aun las aves del cielo reciben Tu favor
Cerca de tus altares oh mi Rey y mi Dios
Son bienaventurados los que habitan en Sion
Alabanza perpetua rendirán al Señor
Los que en Ti se refugian muy dichosos serán
Son los que en tus caminos andan de corazón
En Ti tienen sus fuerzas paz y satisfacción.
Lágrimas en el valle de la triste estación
Cambiarán en la fuente de gozo y salvación
Los que fían en Cristo de poder en poder
Irán siempre triunfando, nunca claudicarán
Pues anhelan mirarlo y al final lo verán.
Oye mis oraciones, Jehová Sabaoth
Escucha mis plegarias santo Dios de Jacob
Eres nuestro escudo, nuestro fiel protector
Tu gloria en Jesucristo nuestros ojos verán
Es dichoso el hombre que confía en Jehová
Al umbral de tu casa yo prefiero esperar
Que habitar en moradas de pecado y maldad
Porque un día en tus atrios es mil veces mejor
Que mil goces mundanos que oírece el tentador
¡En Jesús yo me gozo, seguiré al Salvador!
Anhelo trabajar por El Señor,
Confiando en Su Palabra y en Su amor,
Quiero yo cantar y orar,
Y ocupado siempre estar
En la viña del Señor.
CORO
Trabajar y orar;
en la viña en la viña del Señor
Sí, mi anhelo es orar,
Y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.
Anhelo cada día trabajar,
Y esclavos del pecado libertar,,
Conducirlos a Jesús,
Nuestra Guía, nuestra luz,
En la viña del Señor.
CORO
Trabajar y orar;
en la viña en la viña del Señor
Sí, mi anhelo es orar,
Y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.
Anhelo ser obrero de valor,
Confiando en el poder del Salvador
El que quiera trabajar,
hallará también lugar
En la viña del Señor.
CORO
Trabajar y orar;
en la viña en la viña del Señor
Sí, mi anhelo es orar,
Y ocupado siempre estar,
En la viña del Señor.
Ante el trono celestial
Él intercede hoy por mí;
Gran Sacerdote es Jesús
Quien por siempre vivirá.
Y en Sus manos por Su amor
Mi nombre ya grabado está;
Y mientras en Su trono esté,
Nadie de Él me apartará,
Nadie de Él me apartará.
Cuando he caído en tentación
Y al sentir condenación
Al ver al cielo encontraré
Al inocente quien murió.
Y por Su muerte el Salvador
Ya mi pecado perdonó
Pues Dios, el justo, aceptó
Su sacrificio hecho por mí,
Su sacrificio hecho por mí.
He aquí el Cordero Redentor,
Quién al morir resucitó,
El inmutable gran Yo Soy,
El Rey de gloria y majestad.
Unido a Él no moriré,
Pues con Su sangre me compró;
Mi vida escondida está
En Cristo Dios mi Salvador,
En Cristo Dios mi Salvador.
Cabalga majestuoso tan alto embajador
Seguido de sus fieles del Olivar a Sion.
Las multitudes cantan con gozo y con fervor:
¡Hosanna al Rey que viene en nombre del Señor!
Con palmas y con ramos el pueblo marcha en pos;
Aclamanle los niños, rindiendo gloria a Dios.
Las multitudes cantan con gozo y con fervor:
¡Hosanna al Rey que viene en nombre del Señor!
Cubrid de mirto y flores la senda del Señor,
Con corazón y labios rendidle adoración.
Cantadle, multitudes, con gozo y con fervor:
¡Hosanna al Rey que viene en nombre del Señor!
Cubrid de mirto y flores la senda del Señor,
Con corazón y labios rendidle adoración.
Cantadle, multitudes, con gozo y con fervor:
¡Hosanna al Rey que viene en nombre del Señor!
Cabeza ensangrentada, herida por mi bien,
De espinas coronada, por fe mis ojos ven:
De todos despreciada, mi eterno bien será;
Por todas las edades mi ser Te adorará.
Pues oprimida tu alma fue por el pecador,
La transgresión fue mía, mas tuyo fue el dolor;
Hoy vengo contristado, merezco tu dolor,
Concédeme tu gracia, ¡Oh! Dame tu favor.
Oh cuanto gozo encuentro en este mundo aquí
Cuando en tu cuerpo herido me escondo Cristo en Ti;
¡Oh! Salvador tu gloria hoy manifiesta en mí,
Junto a tu cruz te espero: te entrego mi alma a Ti.
Te doy loor eterno, bendito Salvador,
Por tu dolor y muerte, por tu divino amor:
¡Oh! Salvador deseo tu gracia conocer;
Junto a tu cruz espero, te entrego a Ti mi ser.
En la hora de la muerte enséñame tu cruz;
De todos mis temores ¡Oh! Líbrame, Jesús;
Por fe verán mis ojos a Cristo el Salvador;
Quien muere en Ti creyendo es salvo por tu amor.
Canta, canta, alma mía
A tu rey y tu Señor.
Reconoce sus bondades,
Te bendice con favor.
Canta, canta, alma mía
Canta de su gran amor.
Canta su misericordia
Que a tus padres protegió.
En su amor te dio la vida,
Te cuidó y te perdonó.
Canta, canta, alma mía
Canta al Dios que te salvó.
Como Padre te conoce,
Sabe tu debilidad;
Con su brazo te conduce,
Te protege de maldad.
Canta, canta, alma mía
Canta Su fidelidad.
Ángeles y querubines
Que Su majestad cantáis;
Oh estrellas, sol y luna,
Que los cielos domináis;
Todos juntos alabemos,
Adorando a nuestro Dios.
Cantad alegres al Señor,
Mortales todos por doquier,
Servidle siempre con fervor,
Obedecedle con placer.
Con gratitud, canción alzad,
Al Hacedor que el ser nos dio.
Al Dios excelso adorad,
Que como padre nos amó.
Reconoced que es Dios y Rey,
Nuestro potente Creador;
Ovejas somos de Su grey,
Y pueblo Suyo por su amor.
Con alabanza y gozo entrad
A la presencia del Señor;
Al Soberano aclamad,
Y bendecidle con fervor.
Con alabanza y gozo entrad
A la presencia del Señor;
Al Soberano aclamad,
Y bendecidle con fervor.
Cantad y gracias dad, Oh fieles en la fe,
Mostrad el signo de la paz, La cruz de Cristo el Rey.
CORO
Cantad (Cantad) a Dios,
(Cantad) cantad y gracias dad.
¡Oh sabia ancianidad Y cándida niñez!
Fervientes himnos elevad Al Dios de todo bien.
CORO
Cantad (Cantad) a Dios,
(Cantad) cantad y gracias dad.
¡Alegre juventud! Edad de conquistar,
Cantad las glorias de Jesús, Su reino propagad.
CORO
Cantad (Cantad) a Dios,
(Cantad) cantad y gracias dad.
Unidos con fervor Al coro del Edén,
Los santos todos del Señor, Cantad a Cristo el Rey.
CORO
Cantad (Cantad) a Dios,
(Cantad) cantad y gracias dad.
Seguid sin desmayar, Con gozo o con dolor,
La senda de la luz y paz Que Cristo nos trazó.
CORO
Cantad (Cantad) a Dios,
(Cantad) cantad y gracias dad.
Castillo fuerte es nuestro Dios
Defensa y buen escudo;
Con Su poder nos librará, en este trance agudo.
Con furia y con afán acósanos Satán;
Por armas deja ver astucia y gran poder;
Cual él no hay en la tierra.
Nuestro valor no es nada aquí,
Con Él todo es perdido;
Mas por nosotros pugnará de Dios el Escogido.
Es nuestro Rey Jesús, el que venció en la cruz,
Señor y Salvador, y siendo Él solo Dios,
Él triunfa en la batalla.
Aunque estén demonios mil
Prontos a devorarnos,
No temeremos, pues Dios sabrá cómo ampararnos.
Que muestre su vigor Satán y su furor;
Dañarnos no podrá, pues condenado es ya
Por la Palabra Santa.
Esa palabra del Señor
Que el mundo no apetece,
Por el Espíritu de Dios muy firme permanece.
Nos pueden despojar de bienes y de hogar,
El cuerpo destruir, mas siempre ha de existir
De Dios el reino eterno.
Hay un lugar al que mi alma anhela tanto por llegar;
Una ciudad, donde hay descanso y gozo por la eternidad.
Sé que pronto allá estaré, con mis ojos yo veré
A Aquel que vino a rescatarme para llevarme allí con Él.
CORO
He aquí que la presencia del Señor
Mora en medio de los hombres que Él salvó;
Ellos son Su pueblo y Él su eterno Dios,
La Ciudad de Dios es lo que anhelo yo.
Hay un lugar resplandeciente donde no hay más oscuridad;
No existe más un enemigo, se vive en plena libertad,
Santa y dulce comunión, sin vergüenza, ni temor;
Pues Su justicia cubre por siempre mi pecado y corrupción.
CORO
He aquí que la presencia del Señor
Mora en medio de los hombres que Él salvó;
Ellos son Su pueblo y Él su eterno Dios,
La Ciudad de Dios es lo que anhelo yo.
Hay un lugar donde Su gloria satisface el corazón;
Recibiré la recompensa, me abrazará mi Salvador.
Ya no hay llanto, ni dolor; no hay más prueba, ni aflicción.
La muerte es solo una memoria, recuerdo de la redención.
CORO
He aquí que la presencia del Señor
Mora en medio de los hombres que Él salvó;
Ellos son Su pueblo y Él su eterno Dios,
La Ciudad de Dios es lo que anhelo yo.
¿Cómo podré estar triste?
¿Cómo entre sombras ir?
¿Cómo sentirme solo
y en el dolor vivir?
Si Cristo es mi consuelo,
mi amigo siempre fiel,
Si aún las aves tienen
seguro asilo en Él,
Si aún las aves tienen
seguro asilo en Él.
CORO
¡Feliz cantando alegre,
Yo vivo siempre aquí;
Si Él cuida de las aves,
Cuidará también de mí!
“Nunca te desalientes”,
oigo al Señor decir,
Y en Su palabra fiado,
hago al dolor huir.
A Cristo, paso a paso
yo sigo sin cesar,
Y todas sus bondades
me da sin limitar.
Y todas sus bondades
por siempre me ha de dar.
CORO
¡Feliz cantando alegre,
Yo vivo siempre aquí;
Si Él cuida de las aves,
Cuidará también de mí!
Siempre que soy tentado,
o si en la prueba estoy,
Más cerca de Él camino
y protegido voy;
Si en mí la fe desmaya
y sufro de ansiedad,
Tan sólo Él me levanta,
me da seguridad,
Tan sólo Él me levanta,
me da seguridad.
CORO
¡Feliz cantando alegre,
Yo vivo siempre aquí;
Si Él cuida de las aves,
Cuidará también de mí!
Señor Jesús, la luz del día se fue;
La noche cierra, ya conmigo sé.
Sin otro amparo, Tú por compasión,
Al desvalido das consolación.
Veloz, el día nuestro huyendo va;
Su gloria, sus ensueños, pasan ya.
Mudanza y muerte miro en derredor;
Conmigo sé, bendito Salvador.
Tu gracia en todo el día he menester.
¿Quién otro al tentador podrá vencer?
¿Cuál otro amante guía encontraré?
En sombra o sol, Señor, conmigo sé.
Y mire al fin en mi postrer visión,
De luz la senda que me lleve a Sion.
Do alegre cantaré al triunfar la fe:
“Jesús conmigo en vida y muerte sé”
Amén
¿Quién formó las olas al hablar?
¿Quién contó la arena en el mar?
Reyes, pueblos, tiemblan a Su voz
La creación le rinde adoración.
CORO
Contempla a Dios,
en Su trono está,
venid y adoradle.
Contempla al Rey,
nadie es como Él,
venid y adoradle.
¿Quién sufrió los clavos en dolor? ¿Quién cuestiona lo que Él habló?
¿Quién al sabio Dios puede enseñar? ¿Quién comprende Su gran majestad?
CORO
Contempla a Dios,
en Su trono está,
venid y adoradle.
Contempla al Rey,
nadie es como Él,
venid y adoradle.
¿Quién sufrió los clavos en dolor?
¿Quién llevo el mal del pecador?
Jesucristo humilde al perecer
Ha triunfado y reina con poder.
CORO
Contempla a Dios,
en Su trono está,
venid y adoradle.
Contempla al Rey,
nadie es como Él,
venid y adoradle.
PUENTE: ¡Reinarás por siempre!
(¡Que Tu gloria brille hoy!)
¡Reinarás por siempre!
(¡Que Tu gloria brille hoy!)
¡Reinarás por siempre!
(¡Que Tu gloria brille hoy!)
¡Reinarás por siempre!
(¡Que Tu gloria brille!)
CORO
Contempla a Dios,
en Su trono está,
venid y adoradle.
Contempla al Rey,
nadie es como Él,
venid y adoradle.
Cristo tanto me amó
Que en la cruz por mí murió;
Por su sangre me limpió
De mi pecado y transgresión
CORO
Al Cordero gloria,
Oh, qué excelsa historia;
Él nos salva por su amor,
¡Dad al Cordero gloria!
Dios al mundo descendió;
Mi castigo en Sí tomó;
Pena y muerte Él sufrió,
Mas con poder resucitó.
CORO
Al Cordero gloria,
Oh, qué excelsa historia;
Él nos salva por su amor,
¡Dad al Cordero gloria!
Él nos salva por su amor,
¡Dad al Cordero gloria!
Corro a Cristo para huir del temor;
mi amparo es Él, yo sé.
“Solo cree en Mí”, me dice en amor.
Seguro así estaré.
Corro a Cristo roto por dolor;
abunda en Él la paz;
“Yo también lloré”, susurra el Señor.
“Mi pena trae solaz.”
Corro a Cristo del afán de vivir;
reposa mi alma en Él.
“Solo ven a Mí”, Su voz puedo oír.
Encuentro descanso en Él.
Corro a Cristo oprimido
por el Diablo y el pecar;
Con temor él huye de mi Señor.
Jamás me podrá dañar.
Corro a Cristo cuando hay tentación;
yo tengo un escape en Él.
“Solo líbrame!” es mi oración,
y cedo a Su gracia fiel.
Corro a Cristo avergonzado
y encuentro un Defensor;
Soportó la santa ira de Dios
y hoy es mi intercesor.
Cristo, el ancla firme y fuerte, en furiosa tempestad;
Cuando soplan fuertes dudas y mis velas no dan más.
En la pena y en la tristeza, cuando sufra en el dolor;
Yo me aferraré al ancla, pues jamás se moverá.
Cristo, el ancla firme y fuerte, cuando ruge el temporal;
Cuando tentación me ataca y parezco desmayar.
Más profundo llega el ancla que mi culpa y mi maldad;
Yo me aferraré al ancla, pues jamás se moverá.
Cristo, el ancla firme y fuerte, bajo la incredulidad;
No desmayes alma mía, en la cruz segura estás.
Es mi prueba y mi certeza que Su amor no fallará;
Mi esperanza está en el ancla, pues jamás se moverá.
Cristo, el ancla firme y fuerte, cuando llegue el día final;
Cuando se abra al fin la gloria y yo pueda descansar.
Cruzaré el horizonte muy seguro con mi Dios;
Todo calma será entonces, ya no habrá más tempestad.
Cristo, el puerto que nos salva para siempre fiel será;
Confiaremos en el ancla, pues jamás se moverá.
Cristo, mi cruz he tomado,
dejo el mundo y sigo a Ti;
Todo en Ti he encontrado,
Todo has dado Tú por mí.
Ya mis vanas ambiciones
por amor de Ti dejé,
Sin igual mi condición es
por Ti, Dios, y cielo hallé.
Quiere el mundo abandonarme,
A Ti fue también infiel;
Quieren muchos engañarme,
Cristo, Tú eres siempre fiel.
Si me tratan con desprecio,
Dios de compasión y amor,
Tú me miras con aprecio
y no pido bien mayor.
Aunque el hombre me moleste,
puedo en Ti descanso hallar;
Si me asedia el mal cual hueste,
Tú me ofreces refugiar.
Ya no puede el mal dañarme
si confío en Tu amor,
Y no puede fascinarme
si contigo voy, Señor.
Pase el terrenal tesoro,
vengan burlas y dolor,
En Tu mies la pena es gozo.
Mi ganancia es Tu favor.
Te he llamado “Abba Padre”,
toda mi alma en Ti pondré.
Aunque la tormenta aseche,
todo obra para bien.
Alma mía, eres salva,
deja el miedo y el pecar;
A cada momento encuentras
algo más que soportar.
¿O qué Espíritu en ti habita
y qué Padre has de gozar?
Pues Jesús vino a salvarte,
¿Qué más puedes hoy desear?
Por la vida pasajera,
con fe lucha en oración;
En el cielo Dios te espera
con eterno galardón.
La jornada terminada
vivirás con tu Señor,
Tu esperanza ya alcanzada,
siempre a Dios darás loor.
Cristo, Tu sangre y rectitud
Mi hermosura y gloria son;
Vestido así en el dolor
Mi rostro alegre alzo yo.
El día final, firme estaré
Pues ¿quién me puede acusar?
En Ti, Señor, absuelto soy
De mi temor, culpa y maldad.
Cristo, en Tu sangre confiaré
Que ante el trono celestial
Por mí, por mí, rogando está,
Se derramó por mi pecar.
Aunque Tu pueblo pecador
Es cual la arena de la mar,
Hiciste plena expiación
Comprando así su libertad.
¿Cómo es que pudo el que murió
Llevar nuestros pecados,
Vencer la muerte y su aguijón?
¡Oh, canta aleluya!
CORO
¡Cristo vive, Él resucito!
¡Oh, canta aleluya!
Ven, cantemos con los que Él salvó;
¡Cristo vive, Él resucito!
El gozo sale como el sol,
Cuando Sus hijos tienen fe.
Pues vivo está su amigo y Rey.
¡Sí, Cristo resucitó!
CORO
¡Cristo vive, Él resucito!
¡Oh, canta aleluya!
Ven, cantemos con los que Él salvó;
¡Cristo vive, Él resucito!
Había dudas y temor,
Al verle a Él, la fe brotó.
Bendito el que sin ver creyó,
¡Sí, canta aleluya!
CORO
¡Cristo vive, Él resucito!
¡Oh, canta aleluya!
Ven, cantemos con los que Él salvó;
¡Cristo vive, Él resucito!
Con fe, valientes, sin temor,
Anuncian Su verdad y amor.
Y al dar sus vidas,
Él les dio Vida, vida eterna.
CORO
¡Cristo vive, Él resucito!
¡Oh, canta aleluya!
Ven, cantemos con los que Él salvó;
¡Cristo vive, Él resucito!
Con el poder con que Él venció
Nos da la vida eterna,
Vivir Su gracia y libres ser.
¡Llevad el evangelio!
CORO
¡Cristo vive, Él resucito!
¡Oh, canta aleluya!
Ven, cantemos con los que Él salvó;
¡Cristo vive, Él resucito!
Cual la mar hermosa,
es la paz de Dios,
Fuerte y gloriosa,
es eterna paz;
Grande y perfecta,
premio de la cruz;
Fruto del Calvario,
obra de Jesús.
CORO
Descansando en Cristo
siempre paz tendré;
En Jehová confiando,
nada temeré.
En el gran refugio
de la paz de Dios,
Nunca hay molestias,
es perfecta paz:
Nunca negra duda,
pena ni pesar,
Vejaciones crueles
pueden acosar.
CORO
Descansando en Cristo
siempre paz tendré;
En Jehová confiando,
nada temeré.
Toda nuestra vida
cuidará Jesús,
Cristo nunca cambia,
Él es nuestra paz;
Fuertes y seguros,
en el Salvador,
Siempre moraremos
en Su grande amor.
CORO
Descansando en Cristo
siempre paz tendré;
En Jehová confiando,
nada temeré.
En Jehová confiando,
nada temeré.
Cual varón de gran dolor
Vino Cristo, Hijo de Dios.
A salvar al pecador.
¡Aleluya! ¡Cristo salva!
Entre mofas y dolor
Mi lugar, Jesús tomó.
Con Su sangre me salvó.
¡Aleluya! ¡Cristo salva!
Por el vil y transgresor,
El Cordero en perfección
Hizo plena la expiación.
¡Aleluya! ¡Cristo salva!
En la cruz Su vida dio,
“Consumado es”, clamó.
Y hasta el cielo se exaltó.
¡Aleluya! ¡Cristo salva!
Por Su pueblo el Rey vendrá
Y a Su hogar nos llevará
Por los siglos a cantar.
¡Aleluya! ¡Cristo salva!
¡Cuán dulce es confiar en Cristo
Y entregarse todo a Él,
Esperar en Sus promesas,
Y en Sus sendas serle fiel!
CORO
Jesucristo, Jesucristo,
Ya Tu amor probaste en mí;
Jesucristo, Jesucristo,
Siempre confiaré en Ti.
Es muy dulce fiar en Cristo
Y cumplir Su voluntad,
No dudando Su Palabra,
Que es la luz y la verdad.
CORO
Jesucristo, Jesucristo,
Ya Tu amor probaste en mí;
Jesucristo, Jesucristo,
Siempre confiaré en Ti.
Siempre es grato fiar en Cristo,
Cuando busca el corazón,
Los tesoros celestiales
De la paz y del perdón.
CORO
Jesucristo, Jesucristo,
Ya Tu amor probaste en mí;
Jesucristo, Jesucristo,
Siempre confiaré en Ti.
Siempre en Ti confiar yo quiero,
Mi precioso Salvador,
En la vida y en la muerte
Protección me dé Tu amor.
CORO
Jesucristo, Jesucristo,
Ya Tu amor probaste en mí;
Jesucristo, Jesucristo,
Siempre confiaré en Ti.
¡Cuán firme cimiento se ha dado en la fe,
De Dios en su eterna Palabra de amor!
¿Qué más Él pudiera en su libro añadir,
Si todo a sus hijos lo ha dicho el Señor?
“No temas por nada, contigo Yo soy;
Tu Dios yo soy sólo; tu ayuda seré;
Tu fuerza y firmeza en mi diestra estarán,
Y en ella sostén y poder te daré.”
“La llama no puede dañarte jamás ,
Si en medio del fuego te ordeno pasar;
El oro de tu alma más puro será,
Pues solo la escoria se habrá de quemar.”
“No habrán de anegarte las olas del mar,
Si en aguas profundas te ordeno salir;
Pues siempre contigo en angustia estaré,
Y todas tus penas podré reducir.”
“Al alma que anhele la paz que hay en Mí,
Jamás en sus luchas la habré de dejar;
Si todo el infierno la quiere perder,
¡Yo nunca, no nunca, la puedo olvidar!”
Que Cristo me haya salvado,
tan malo como yo fui,
Me deja maravillado,
pues Él se entregó por mí.
CORO
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
el de Cristo para mí;
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
pues por Él salvado fui.
Oró por mí en el huerto:
“No se haga Mi voluntad.”
Y todo aquel Sufrimiento
causado fue por mi mal.
CORO
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
el de Cristo para mí;
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
pues por Él salvado fui.
Por mí se hizo pecado;
mis culpas Su amor llevó.
En cruenta cruz fue clavado,
mas mi alma Él rescató.
CORO
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
el de Cristo para mí;
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
pues por Él salvado fui.
Cuando al final con los santos
Su gloria contemplaré,
Con gratitud y con cantos
por siempre le alabaré.
CORO
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
el de Cristo para mí;
¡Cuán grande amor!
¡Tan grande amor!
pues por Él salvado fui.
Señor, mi Dios, al contemplar los cielos,
El firmamento y las estrellas mil,
Al oír Tu voz en los potentes truenos
Y ver brillar el sol en su cenit,
CORO
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
Al recorrer los montes y los valles
Y ver las bellas flores al pasar,
Al escuchar el canto de las aves
Y el murmurar del claro manantial,
CORO
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
Cuando recuerdo del amor divino
Que desde el cielo al Salvador envió,
Aquel Jesús que por salvarme vino
Y en una cruz sufrió por mí y murió,
CORO
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
Cuando el Señor me llame a Su presencia,
Al dulce hogar al cielo de esplendor;
Le adoraré cantando la grandeza
De Su poder y Su infinito amor.
CORO
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
Mi corazón entona esta canción,
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán grande es Él!
¡Cuán profundo amor de Cristo,
sin medida y sin fin!
Brama como mar rugiente
al cubrirme todo a mí.
Me rodea por completo
la corriente de Tu amor,
Y me guía a mi descanso,
a Tu gloria celestial.
CORO
Oh, profundo amor,
Puedo yo confiar
En el profundo amor
de Cristo.
¡Cuán profundo amor de Cristo,
Su alabanza proclamad!
Cómo vino a rescatarnos
y salvarnos en la cruz.
Cómo guarda a Sus amados
por aquellos que murió;
Y por ellos intercede
ante el Trono celestial.
CORO
Oh, profundo amor,
Puedo yo confiar
En el profundo amor
de Cristo.
¡Cuán profundo amor de Cristo,
superior a los demás!
En las luchas y las pruebas
siempre me bendecirás.
¡Cuán profundo amor de Cristo,
mi amigo y Salvador!
A Tu Gloria Tú nos llevas
y Tu amor no cesará.
CORO
Oh, profundo amor,
Puedo yo confiar
En el profundo amor
de Cristo.
¡Cuán solemne y dulce aquel lugar
Donde mora Cristo El Señor!
Allí Su amor de Su almacén
Despliega lo mejor.
¡Banquete rico! El corazón,
Admirado, clama así:
¿Por qué Señor? ¿Por qué será
que me invitaste a mí?
¿Por qué me hiciste oír tu voz,
y entrar y ver tu bondad?
Pues miles de hambre mueren ya,
rehusando Tu verdad.
Pues el mismo amor que el manjar sirvió,
dulcemente a entrar me llevó;
Si no, en mi pecado aún
habría estado yo.
Sobre las naciones, ¡piedad Señor!
constríñelas a llegar.
Envía Tu Palabra allí,
Y tráelas a Tu hogar.
Tus iglesias llenas, nos urge ver
Para que con un corazón,
La raza escogida, de
Tu Gracia eleve el son.
Amén.
Cuando andamos con Dios,
Escuchando Su voz,
Nuestra senda florida será;
Cumpliremos Su ley
Porque es nuestro Rey,
Y Su amor siempre nos guiará.
CORO
Obedecer, y confiar en Jesús,
Es la senda marcada
Para andar en la luz.
Cuando Cristo murió
Nuestro llanto enjugó;
Proclamarle debemos doquier;
Gozarán del amor
Del bendito Señor
Los que humildes le entreguen su ser.
CORO
Obedecer, y confiar en Jesús,
Es la senda marcada
Para andar en la luz.
No podremos probar
Sus delicias sin par
Si seguimos mundano el placer;
Disfrutamos su amor
Y divino favor
Al ser fieles en obedecer.
CORO
Obedecer, y confiar en Jesús,
Es la senda marcada
Para andar en la luz.
De la Iglesia el fundamento
Es Jesús El Salvador;
Por la obra de su gracia
Le dio vida su Señor;
Para hacerla esposa suya
De los cielos descendió,
Y su sangre por limpiarla
En la cruz Él derramó.
De entre todas las naciones
Escogida en variedad,
A través de las edades
Se presenta en unidad;
En diversidad de pueblos
Solo tiene un Señor,
Una fe y un nacimiento
Un constante y puro amor.
Ella alaba solo un nombre,
Sigue una sola luz;
Guarda una esperanza
Y su gloria es una cruz.
Por el celo que la anima
De las almas corre en pos,
Y ambiciona por la gracia
Conducirlas hacia Dios
A través de sufrimientos,
De fatigas y dolor,
El glorioso día espera
En que vuelva su Señor;
Consumada su carrera
Ya sin mancha estará,
A las bodas del Cordero
Victoriosa entrará.
Descanso en ti
Mi Defensor y Escudo,
Pues en la lid
Contigo a salvo estoy;
En tu poder
a combatir acudo;
Descanso en Ti,
y en Tu nombre voy.
En tu poder
a combatir acudo;
Descanso en Ti,
y en Tu nombre voy.
Oh, Salvador,
Voy en tu santo nombre,
Tu nombre amado,
Digno de loor,
Justicia, paz
Y redención del hombre,
Rey de la gloria
Y príncipe de amor.
Justicia, paz
Y redención del hombre,
Rey de la gloria
Y príncipe de amor.
Por fe yo voy,
Sintiendo mi flaqueza,
Mas en tu gracia
apoyado estoy,
En tu poder
está mi fortaleza;
Descanso en Ti,
y en Tu nombre voy.
En tu poder
está mi fortaleza;
Descanso en Ti,
y en Tu nombre voy.
Descansaré
Contigo al fin en gloria,
Entrando por
portales de esplendor.
Tuya es la lucha,
Tuya la victoria,
Y alabanza a ti será Señor.
Tuya es la lucha,
Tuya la victoria,
Y alabanza a ti será Señor.
Un día que el cielo sus glorias cantaba,
Pecado imperaba, la tierra clamó.
Jesús descendió y nació de una virgen;
Su vida perfecta, Su ejemplo de amor.
Vivió con nosotros y vimos Su gloria
Y Su majestad
CORO
Vivo me amaba, Muerto salvome
Y en el sepulcro mi mal enterró;
Resucitado, es mi justicia,
Un día Él viene, pues lo prometió.
¡Él lo prometió!
Un día llevaron al Monte Calvario,
Un día clavaron al Rey y Señor.
Sufriendo dolores, salvome Jesús,
Expiando el pecado murió mi Señor.
Sufriendo los clavos, corona de
espinas, ¡Murió mi Señor!
CORO
Vivo me amaba, Muerto salvome
Y en el sepulcro mi mal enterró;
Resucitado, es mi justicia,
Un día Él viene, pues lo prometió.
¡Él lo prometió!
Un día la tumba no pudo ocultarle,
Un día el ángel la piedra quitó,
Pues ya mi Jesús la muerte venció,
Y a estar con Su Padre al cielo ascendió.
Ni tumba o muerte pudieron
vencerle ¡Y al Padre ascendió!
CORO
Vivo me amaba, Muerto salvome
Y en el sepulcro mi mal enterró;
Resucitado, es mi justicia,
Un día Él viene, pues lo prometió.
¡Él lo prometió!
Y la trompeta anunciando
Su Gloria estará,
Y ese día los cielos gloria tendrán
¡Maravilloso!
¡Mi amado ven pronto a reinar!
Mi Salvador, mi Jesús.
CORO
Vivo me amaba, Muerto salvome
Y en el sepulcro mi mal enterró;
Resucitado, es mi justicia,
Un día Él viene, pues lo prometió.
¡Él lo prometió!
Digno de gloria y digno de honor,
Digno de toda la devoción;
Digno de cantos y de adorar,
Digno de ofrenda traída al altar.
CORO
Tú eres Digno,
Dios Padre nuestro.
Tú eres Digno,
Cristo Divino.
Tú eres Digno,
Maravilloso y Digno
de todo honor
De reverencia y santo temor,
Digno de toda la devoción;
Digno eres Tú de todo el honor,
Digno de gloria y toda oración.
CORO
Tú eres Digno,
Dios Padre nuestro.
Tú eres Digno,
Cristo Divino.
Tú eres Digno,
Maravilloso y Digno
de todo honor
Oh Poderoso Padre y Señor,
Rey de los reyes y Redentor,
Príncipe Eterno de toda la paz,
Fuente de vida que no acabará.
CORO
Tú eres Digno,
Dios Padre nuestro.
Tú eres Digno,
Cristo Divino.
Tú eres Digno,
Maravilloso y Digno
de todo honor
En tus afanes y en tu dolor,
Dios cuidará de ti;
Bajo las alas de Su amor,
Dios cuidará de ti.
CORO
Dios cuidará de ti,
Y por doquier contigo irá;
Dios cuidará de ti,
Nada te faltará.
Si desfalleces en tu labor,
Dios cuidará de ti;
Si ves peligros en derredor,
Dios cuidará de ti.
CORO
Dios cuidará de ti,
Y por doquier contigo irá;
Dios cuidará de ti,
Nada te faltará.
Nunca en la prueba sucumbirás,
Dios cuidará de ti,
En su regazo te apoyarás,
Dios cuidará de ti.
CORO
Dios cuidará de ti,
Y por doquier contigo irá;
Dios cuidará de ti,
Nada te faltará.
Dios os guarde siempre en santo amor;
Hasta el día en que lleguemos
A la patria do estaremos
Para siempre con el Salvador.
CORO
Al venir Jesús nos veremos
A los pies de nuestro Salvador,
Reunidos todos, seremos
Un redil con nuestro buen Pastor.
Dios os guarde siempre en santo amor;
En la senda peligrosa
De esta vida tormentosa,
Os conserve en paz y sin temor.
CORO
Al venir Jesús nos veremos
A los pies de nuestro Salvador,
Reunidos todos, seremos
Un redil con nuestro buen Pastor.
Dios os guarde siempre en santo amor;
Os conduzca su bandera,
Y os esfuerce en gran manera
Con su Espíritu Consolador.
CORO
Al venir Jesús nos veremos
A los pies de nuestro Salvador,
Reunidos todos, seremos
Un redil con nuestro buen Pastor.
Dios os guarde siempre en santo amor,
Con su gracia os sostenga,
Hasta que el Maestro venga
A fundar su reino en esplendor.
CORO
Al venir Jesús nos veremos
A los pies de nuestro Salvador,
Reunidos todos, seremos
Un redil con nuestro buen Pastor.
Dios, te saludo, eres Redentor,
Nuestra confianza y nuestro Salvador,
Tú que por nos sufriste en la cruz
Quita de nuestras almas el pesar.
Eres el Rey de gracia y de perdón,
Omnipotente en cielo, tierra y mar;
Ven y transforma todo nuestro ser,
Brille en nos Tu pura y clara luz.
Eres la vida que nos da el vivir,
Y la razón de nuestro existir;
Sosténnos por Tu fe y Tu poder,
Dándonos fuerza para el mal vencer.
Tu mansedumbre verdadera es,
No tienes ira, nada de rencor;
Danos, oh Dios, la gracia que hay en Ti,
Para en perfecta unidad vivir.
Nuestra esperanza solo en Ti está;
De Tus promesas vive nuestra fe;
Danos Tu paz y la seguridad
De estar contigo por la eternidad.
Dios, yo quiero ser cristiano de corazón,
De corazón.
Dios, yo quiero ser cristiano de corazón.
De corazón, de corazón,
Dios, yo quiero ser cristiano de corazón.
Dios, yo quiero ser más santo de corazón,
De corazón.
Dios, yo quiero ser más santo de corazón.
De corazón, de corazón,
Dios, yo quiero ser más santo de corazón.
Dios, yo quiero ser más limpio de corazón,
De corazón.
Dios, yo quiero ser más limpio de corazón.
De corazón, de corazón,
Dios, yo quiero ser más limpio de corazón.
Dios, yo quiero amarte siempre de corazón,
De corazón.
Dios, yo quiero amarte siempre de corazón.
De corazón, de corazón,
Dios, yo quiero amarte siempre de corazón.
A Dios el Padre Celestial,
Al Hijo nuestro Redentor,
Y al Eternal Consolador,
Unidos todos alabad.
Cantad al trino y uno Dios,
Sus alabanzas entonad,
Su eterna gloria proclamad
Con gozo, gratitud y amor.
Que la alabanza al Creador
Fluya de todo corazón;
Cantad el nombre del Señor
En toda lengua y nación.
Eterna es Tu bondad, Señor;
Verdad eterna es Tu voz.
Tu adoración se escuchará
Por toda la eternidad.
Amén.
Profundo es el amor de Cristo,
Más que el infierno y la maldad;
Dejó Su trono y Su gloria
Para traernos hacia Él.
Más ancho es el amor de Cristo
Que el foso que nos separó;
Me alcanzó en mis tinieblas,
Solo en Él hay salvación.
Más profundo que el mar,
Más allá del cielo está;
Tu amor me bastará.
Más fuerte es el amor de Cristo,
Que mi enemigo más feroz;
Me sostiene en la tormenta,
Las aguas no me cubrirán.
Me guiará el amor de Cristo
En el más hondo valle aquí;
Me pastoreará por siempre
Y me guarda junto a Él.
CORO
Más profundo que el mar,
Más allá del cielo está;
Tu amor me bastará.
Más fuerte que la tempestad,
Venció el pecado y la maldad,
Tu amor me bastará.
Más dulce es el amor de Cristo,
Mientras más cerca estoy del fin;
Disfrutaré Su amor por siempre,
Ante Su trono estaré.
Me llenará el amor de Cristo,
Al Su rostro contemplar;
Yo le amaré por siempre,
Su alabanza cantaré.
CORO
Más profundo que el mar,
Más allá del cielo está;
Tu amor me bastará.
Más fuerte que la tempestad,
Venció el pecado y la maldad,
Tu amor me bastará.
Oh, la gracia que Dios mostró
A los que están en tinieblas;
Su luz brilló, resplandeció,
La piedra angular nació.
CORO
Un hijo nos es dado,
Un niño nace hoy;
El Dios poderoso y grande en amor
se encarnó, La muerte venció,
Resucitó y mi culpa llevó.
Santo es el Señor.
Libertad nos dio el Salvador,
Rompió el poder del pecado;
Su gracia nos rescató,
No hay más condenación.
CORO
Un hijo nos es dado,
Un niño nace hoy;
El Dios poderoso y grande en amor
se encarnó, La muerte venció,
Resucitó y mi culpa llevó.
Santo es el Señor.
Mi alma hoy gloria da al Señor,
Solo en Él Yo me gozaré;
Confiaré, en Su eterno amor,
Mientras viva yo le cantaré.
Mi alma hoy gloria da al Señor,
Solo en Él Yo me gozaré;
Confiaré, en Su eterno amor,
Mientras viva yo le cantaré.
Santo es el Señor Santo es el Señor.
Si mi débil fe fallara
Él me sostendrá.
Si el maligno atacara
Él me sostendrá.
En mis fuerzas no podría
Él me sostendrá.
Mi débil amor se enfría
Él me sostendrá.
CORO
Él me sostendrá.
Él me sostendrá.
Mi Jesús que tanto me ama
Él me sostendrá.
Él mi alma ve preciosa
Él me sostendrá.
En los que Él salva se goza
Él me sostendrá.
A gran precio fui comprado
Él me sostendrá.
Nunca seré abandonado
Él me sostendrá.
CORO
Él me sostendrá.
Él me sostendrá.
Mi Jesús que tanto me ama
Él me sostendrá.
Oh, el ver aquel negro amanecer:
Rumbo al Calvario va Jesús.
Grande fue el dolor y la humillación
Cuando en la cruz murió.
CORO
El poder de la cruz:
Mi lugar Él tomó,
Mi castigo sufrió;
En esa cruz hallé perdón.
Oh, ver el dolor que tu faz mostró
Cargando mi pecado atroz;
Todo mal pensar, toda mala acción,
Coronaron tu humillación.
CORO
El poder de la cruz:
Mi lugar Él tomó,
Mi castigo sufrió;
En esa cruz hallé perdón.
La tierra tembló, todo oscureció,
Su rostro inclina su Creador;
Velo roto en dos, triunfante exclamó:
"¡Ya todo terminó!"
CORO
El poder de la cruz:
Mi lugar Él tomó,
Mi castigo sufrió;
En esa cruz hallé perdón.
Oh mi nombre ver escrito en tu cruz
Porque sufriste libre soy.
Ya no moriré, vida me otorgó
Tu generoso amor.
CORO
El poder de la cruz:
Mi lugar Él tomó,
Mi castigo sufrió;
En esa cruz hallé perdón.
El profundo amor de Cristo
Es inmenso, sin igual;
Cual océano sus ondas,
En mi fluyen, gran caudal.
Me rodea y protege
La corriente de Su amor,
Siempre guiando, impulsando,
Hacia el celestial hogar.
El profundo amor de Cristo
Digno es de loor y prez,
¡Cuánto ama, siempre ama,
Nunca cambia, pero es!
¡Cuánto ama a los Suyos,
Por salvarlos Él murió!
Intercede en el cielo
Por aquellos que compró.
El profundo amor de Cristo,
Grande, sin comparación,
Es refugio de descanso,
Es un mar de bendición.
El profundo amor de Cristo
Es un cielo para mí;
Me levanta hasta la gloria,
Pues me lleva hacia Ti.
El que habita al abrigo de Dios
Morará bajo sombras de amor,
Sobre él no vendrá ningún mal
Y en sus alas feliz vivirá.
CORO
Oh, yo quiero habitar
Al abrigo de Dios,
Sólo allí encontraré
Paz y profundo amor.
Mi delicia es con Él
Comunión disfrutar
Y por siempre Su Nombre alabar.
El que habita al abrigo de Dios
Muy feliz ciertamente será,
Ángeles guardarán su salud
Y sus pies nunca resbalarán.
CORO
Oh, yo quiero habitar
Al abrigo de Dios,
Sólo allí encontraré
Paz y profundo amor.
Mi delicia es con Él
Comunión disfrutar
Y por siempre Su Nombre alabar.
El que habita al abrigo de Dios,
Para siempre seguro estará,
Caerán a su diestra diez mil,
Más a él no vendrá mortandad.
CORO
Oh, yo quiero habitar
Al abrigo de Dios,
Sólo allí encontraré
Paz y profundo amor.
Mi delicia es con Él
Comunión disfrutar
Y por siempre Su Nombre alabar.
Ascendido fue a los cielos
Jesucristo, mi Señor,
Cuando ángeles dijeron:
“¿Qué miráis con estupor?
Este Cristo que hoy asciende,
Así mismo volverá,
Victorioso, y a su pueblo
A la gloria llevará".
CORO
Sí, el Rey ya viene,
el Rey ya viene,
Y la Iglesia redimida dice:
"Ven, Señor Jesús".
Sí, el Rey ya viene,
el Rey ya viene,
¡Gloria a Dios!
Ya viene por mí.
Su Palabra nos enseña:
"Amarás a tu Señor,
Y tu pan al desvalido
Hoy comparte con amor"
Y proclama: "Cristo viene,
¡Maranatha, gloria a Dios!"
Ya los tiempos se consuman,
Su promesa se cumplió.
CORO
Sí, el Rey ya viene,
el Rey ya viene,
Y la Iglesia redimida dice:
"Ven, Señor Jesús".
Sí, el Rey ya viene,
el Rey ya viene,
¡Gloria a Dios!
Ya viene por mí.
"He aquí, yo vengo presto
Y conmigo el galardón
A otorgar la recompensa
Por la fe y devoción.
Yo soy Alfa y soy Omega,
El Primero y el Final,
Es el tiempo de la siega,
Y el gran juicio llegará".
CORO
Sí, el Rey ya viene,
el Rey ya viene,
Y la Iglesia redimida dice:
"Ven, Señor Jesús".
Sí, el Rey ya viene,
el Rey ya viene,
¡Gloria a Dios!
Ya viene por mí.
¡Oh, el Rey ya viene,
el Rey ya viene!
Sonará la gran trompeta
y su rostro yo veré.
¡Oh, el Rey ya viene,
el Rey ya viene!
¡Gloria a Dios!
viene por mí!
El Señor resucitó, ¡Aleluya!
Muerte y tumba Él venció, ¡Aleluya!
Con su fuerza y su virtud, ¡Aleluya!
Cautivó la esclavitud, ¡Aleluya!
El que al polvo se humilló, ¡Aleluya!
Vencedor se levantó, ¡Aleluya!
Cante hoy la cristiandad, ¡Aleluya!
Su gloriosa majestad, ¡Aleluya!
Cristo, que la cruz sufrió, ¡Aleluya!
Y en desolación se vio, ¡Aleluya!
Hoy en gloria celestial, ¡Aleluya!
Reina vivo e inmortal, ¡Aleluya!
Cristo nuestro Salvador, ¡Aleluya!
De la muerte vencedor, ¡Aleluya!
Pronto vamos sin cesar, ¡Aleluya!
Tus loores a cantar, ¡Aleluya!
En Cristo está mi salvación;
Él es mi fuerza, luz, canción.
La Roca Eterna, fundación;
Firme en prueba y tentación.
Oh, alto amor, profunda paz;
La lucha cesa y el temor.
Mi esperanza y protección.
En el amor de Cristo estoy.
En Cristo está mi redención;
Dios infinito se humilló.
Su don de amor y libertad
El mundo entero despreció.
Allá en la cruz, mientras murió,
El justo Dios se conformó,
Y mi pecado Él cargó,
Hoy por Su muerte vivo yo.
Fue sepultado al morir,
La luz del mundo se apagó.
Mas con poder resucitó:
De muerte Él se levantó.
¡Glorioso Rey! El Vencedor
De mi pecado me libró.
Pues Suyo soy y mío es Él.
Dios con Su sangre me compró.
Vivir sin culpa y sin temor,
Es el poder de Cristo en mí.
Desde nacer hasta morir,
Cristo conduce mi existir.
No hay poder ni voluntad
Que de Él me pueda apartar,
Hasta que vuelva o muera yo,
En el poder de Cristo estoy.
No hay poder ni voluntad
Que de Él me pueda apartar,
Hasta que vuelva o muera yo,
En el poder de Cristo estoy.
Con pena amarga fui a Jesús;
mostrele mi dolor;
Perdido, errante, vi Su luz;
bendíjome en Su amor.
CORO
En la cruz, en la cruz,
do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma Él lavó;
Fue allí, por fe, do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
Sobre una cruz, mi buen Señor Su sangre derramó
Por este pobre pecador, a quien así salvó.
CORO
En la cruz, en la cruz,
do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma Él lavó;
Fue allí, por fe, do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
Venció la muerte con poder,
y al cielo se exaltó;
Confiar en Él es mi placer,
morir no temo yo.
CORO
En la cruz, en la cruz,
do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma Él lavó;
Fue allí, por fe, do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
Aunque Él se fue, solo no estoy;
mandó al Consolador,
Divino Espíritu que hoy
me da perfecto amor.
CORO
En la cruz, en la cruz,
do primero vi la luz,
Y las manchas de mi alma Él lavó;
Fue allí, por fe, do vi a Jesús,
Y siempre feliz con Él seré.
En presencia estar de Cristo,
Ver su rostro, ¡qué será,
Cuando al fin en pleno gozo
Mi alma le contemplará!
CORO
Cara a cara espero verle,
Más allá del cielo azul;
Cara a cara en plena gloria
He de ver a mi Jesús.
SÓLO tras oscuro velo
Hoy lo puedo aquí mirar,
Más ya pronto viene el día
Que su gloria ha de mostrar.
CORO
Cara a cara espero verle,
Más allá del cielo azul;
Cara a cara en plena gloria
He de ver a mi Jesús.
¡Cuánto gozo habrá con Cristo
Cuando no haya más dolor,
Cuando cesen los peligros
Y ya estemos en su amor!
CORO
Cara a cara espero verle,
Más allá del cielo azul;
Cara a cara en plena gloria
He de ver a mi Jesús.
¡Cara a cara, cuán glorioso
Ha de ser así vivir!
¡Ver el rostro de quien quiso
Nuestras almas redimir!
CORO
Cara a cara espero verle,
Más allá del cielo azul;
Cara a cara en plena gloria
He de ver a mi Jesús.
De lo profundo clamo a Ti,
Escucha, oh buen Señor;
Presta atención a mi oración,
De mi alma ten piedad.
De lo profundo clamo a Ti,
Te llamaré en mi oscuridad;
Inclina, oh Dios, Tu oído a mí,
Señor, te pido ten piedad.
Si Tú contaras mi maldad,
¿Cómo vendría ante Tu altar?
Me asombra ver que en Ti hay perdón;
Por gracia redimido soy.
CORO
En Ti esperaré, en Ti esperaré;
En Tu verdad descansaré.
En Ti esperaré, sí, yo esperaré,
Hasta saciar todo mi ser.
Pon tu esperanza solo en Dios, Y en Su poder de salvación;
Completamente Él venció, Cristo el Señor resucitó.
CORO
En Ti esperaré, en Ti esperaré;
En Tu verdad descansaré.
En Ti esperaré, sí, yo esperaré,
Hasta saciar todo mi ser.
Ya el camino Él abrió,
Dios mismo el precio ya pagó;
Y aquellos que confíen hoy,
En Él tendrán restauración.
CORO
En Ti esperaré, en Ti esperaré;
En Tu verdad descansaré.
En Ti esperaré, sí, yo esperaré,
Hasta saciar todo mi ser.
Yo te esperaré, yo te esperaré;
En la prueba y tempestad.
Yo te esperaré, sí, te esperaré;
Tu amor me saciará.
Mi alma hoy espera en Dios,
Mi esperanza es Él;
Más que el vigía espera el sol,
Mi alma espera en Dios.
Engrandecido sea Dios
En esta reunión,
En esta reunión;
Alegres, juntos a una voz,
CORO
¡Dad gloria,
Gloria, gloria, gloria,
Dad gloria a nuestro Dios!
Durante el día que pasó
La mano del Señor,
La mano del Señor
De muchos males nos salvó,
CORO
¡Dad gloria,
Gloria, gloria, gloria,
Dad gloria a nuestro Dios!
Pues hasta aquí nos ayudó,
Y siempre proveerá,
Y siempre proveerá.
Con gratitud, placer y amor,
CORO
¡Dad gloria,
Gloria, gloria, gloria,
Dad gloria a nuestro Dios!
A otras almas ¡salva, oh Dios!
Despiértalas, Señor,
Despiértalas, Señor.
Escucha nuestra petición.
CORO
¡Dad gloria,
Gloria, gloria, gloria,
Dad gloria a nuestro Dios!
Cuando tentado, yo he deseado
Saber por qué hay muchos aquí
Que andan sin pruebas y sin cuidado
Mientras que el mal me asecha a mí.
CORO
Entenderemos nuestras angustias
Entenderemos nuestro pesar;
Hermano mío, nunca desmayes,
Todo en el Cielo se ha de aclarar.
"Hasta la muerte", dijo el Maestro,
Serás tú fiel y trabajarás;
Todo tu afán habrás de dejarlo
Cuando al celeste hogar entrarás.
CORO
Entenderemos nuestras angustias
Entenderemos nuestro pesar;
Hermano mío, nunca desmayes,
Todo en el Cielo se ha de aclarar.
Cuando vendrá Jesús de la gloria,
Todos al cielo nos llevará;
Cuando le veamos en aquel día
Lo entenderemos Sí, más allá.
CORO
Entenderemos nuestras angustias
Entenderemos nuestro pesar;
Hermano mío, nunca desmayes,
Todo en el Cielo se ha de aclarar.
CORO
Entenderemos nuestras angustias
Entenderemos nuestro pesar;
Hermano mío, nunca desmayes,
Todo en el Cielo se ha de aclarar.
Es Cristo de Su iglesia el fundamento fiel,
Por agua y la Palabra creada fue por Él.
Su esposa, para hacerla, del cielo descendió;
Por ella dio Su vida cuando en la cruz murió.
De todo pueblo electa, mas solo un cuerpo en Dios;
Es uno su bautismo, su fe, su Salvador.
Bendice un solo nombre, comparte un mismo pan;
Y es una la esperanza que sigue con afán.
En medio de su lucha y gran tribulación,
La eterna paz espera con santa expectación,
Cuando en visión gloriosa ya pueda contemplar
Las huestes victoriosas en su descanso entrar.
Con el Dios Trino vive en permanente unión,
Y con los ya en el cielo en grata comunión;
Oh Dios, que en sus pisadas podamos caminar,
Y al fin con Cristo entremos en el eterno hogar.
¿Quién es la Luz que nos ha alumbrado?
Sol de justicia que vino a salvarnos;
Toda penumbra se ha de rendir a Sus pies.
¿Quién es el Nino que nos ha nacido?
Manso y humilde, rescate divino;
Dios con nosotros, que al mundo vil vino a amar.
Es nuestro Dios, Verbo encarnado;
Luz verdadera que vino a brillar.
Es nuestro Dios, Amor revelado;
La plenitud de la gracia y verdad.
CORO: ¡Canta aleluya; Es nuestro Dios!
¿Quién es el Hombre que fue condenado?
Herido fue por nuestro pecado;
Sobre Sus hombros sufrió el castigo de Dios.
¿Quién es el Siervo que quiso amarnos?
Sobre el madero fue levantado;
Todo aquel que en Él crea vida tendrá.
Es nuestro Dios, Crucificado;
El inocente martirio enfrentó.
Es nuestro Dios, Perdón derramado;
Cordero Santo que nos redimió.
CORO: ¡Canta aleluya; Es nuestro Dios!
Puente: ¡Aleluya! ¡Aleluya!
¡Canta aleluya; Es nuestro Dios!
¡Aleluya! ¡Aleluya!
¡Canta aleluya; Es nuestro Dios!
¿Quién es el Héroe que ha resucitado?
Muerte y tinieblas Él ha derrotado;
En Su gran triunfo inicia la nueva creación.
¿Quién es el Rey que magno regresa?
Fiel, verdadero, el Alfa y la Omega;
La gloria de Su justicia no acabará.
Es nuestro Dios, Rey Soberano;
Suya es la gloria y la salvación.
Es nuestro Dios, Nombre exaltado;
Digno de honra y eterno loor.
CORO: ¡Canta aleluya; Es nuestro Dios!
De paz inundada mi senda esté
O cúbrala un mar de aflicción,
Cualquiera que sea mi suerte, diré:
"Estoy bien, tengo paz, ¡Gloria a Dios!"
CORO
Estoy bien, Sí, muy bien,
Con mi Dios, Con mi Dios.
Estoy bien, estoy bien, con mi Dios.
Ya venga la prueba o me tiente Satán,
No amengua mi fe ni mi amor;
Pues Cristo comprende mis luchas, mi afán,
Y su sangre obrará en mi favor.
CORO
Estoy bien, Sí, muy bien,
Con mi Dios, Con mi Dios.
Estoy bien, estoy bien, con mi Dios.
Feliz yo me siento al saber que Jesús
Libróme del yugo opresor;
Quitó mi pecado, clavólo en la cruz;
Gloria demos al buen Salvador.
CORO
Estoy bien, Sí, muy bien,
Con mi Dios, Con mi Dios.
Estoy bien, estoy bien, con mi Dios.
La fe tornaráse en feliz realidad
Al irse la niebla veloz,
Desciende Jesús con su gran majestad,
¡Aleluya, estoy bien con mi Dios!
CORO
Estoy bien, Sí, muy bien,
Con mi Dios, Con mi Dios.
Estoy bien, estoy bien, con mi Dios.
Eterno Rey, celebraremos tu gloria;
Oh Padre Dios, recordaremos la historia
De tu amor y bondad; nos salvaste en verdad.
A Ti alabaremos por siempre y siempre.
Amén.
Gran Salvador, celebraremos tu gloria;
Buen Redentor, ensalzaremos la victoria
Que ganaste, Jesús, al morir en la cruz.
A Ti alabaremos por siempre y siempre.
Amén.
Espíritu, celebraremos tu gloria;
Consolador, loamos tu gran misericordia;
Nos das gozo y solaz, nos cobija tu paz.
A Ti alabaremos por siempre y siempre.
Amén.
Fuente de la vida eterna
Y de toda bendición;
Ensalzar tu gracia tierna,
Debe cada corazón.
Tu Piedad inagotable,
Abundante en perdonar,
Único Ser adorable,
Gloria a Ti debemos dar.
De los cánticos celestes
Te quisiéramos cantar;
Entonados por las huestes,
Que lograste rescatar.
Almas que a buscar viniste,
Porque les tuviste amor,
De ellas te compadeciste,
Con tiernísimo favor.
Toma nuestros corazones,
Llénalos de tu verdad,
De tu Espíritu los dones,
Y de toda santidad.
Guíanos en obediencia,
Humildad y puro amor.
Nos ampare tu clemencia;
Oh, bendito Salvador.
Gloria y honor, bendición y riqueza,
Sabiduría, poder y fortaleza
Dad para siempre al Cordero inmolado
Suyo es el trono, la corona, el reinado
Suena y resuena en los cielos Su Nombre
Suena en la tierra Su gloria y Su renombre
Bosque, montaña, flor, mar y corriente,
Todo alabanza rinde al Omnipotente
Ascienden siempre los himnos y el gozo
Siempre desciende el amor del Rey glorioso
Gloria y honor, gratitud, bendiciones
Estos los temas son de nuestras canciones
Gloria al Cordero y honor tributemos
Ropas blanqueadas y palmas tomaremos
Para alabar al Cordero reinante
Débil murió; se levantó Rey triunfante
Amén.
Glorias mil de ti se cuentan,
Oh, Ciudad de nuestro Dios.
Tus mansiones se sustentan
Al sonido de su voz.
Sobre Roca estás fundada,
Tus cimientos fijos son,
Pues estás amurallada
Con eterna salvación.
Ved los ríos de agua viva
Que por las praderas van;
Su belleza nos cautiva,
Nuestra sed apagarán.
¿Con sus aguas quién desmaya
en la senda terrenal?
Pues la paz con Dios se halla,
Cual sus aguas en raudal.
Al redor de sus moradas
Ved la nube, ved la luz;
Son las muestras señaladas
De que cerca está Jesús.
Habitantes bendecidos,
Rescatados por su amor,
Sois los santos escogidos,
Sacerdotes del Señor.
Si por Gracia fui escogido,
Ciudadano soy de Sion,
Aunque el mundo me rechace,
Me glorío en mi Señor.
Todo el mundo y sus placeres
para mí ya nada son,
Pues Jesús es el Tesoro
Para Su pueblo: la Iglesia de Dios.
Glorioso Cristo, Rey de lo creado,
Hombre y Dios, te doy loor.
Quiero amarte, mi dulce amigo,
corona mía y Salvador.
Bello es el campo, más aún los bosques
en la estación primaveral;
Cristo es más bello, Cristo es más puro,
que al alma triste gozo da.
Bella es la luna, es el sol más bello,
y las estrellas, sin igual;
Pero el Cristo es quien más brilla
en todo el Reino celestial.
Bellas las flores, bello es el hombre
en su lozana juventud;
Mas su belleza pronto perece,
solo es eterna en Jesús.
De tierra y cielo, toda la hermosura
se muestra en Cristo, mi Señor;
Nadie merece cual Jesucristo
nuestra alabanza y nuestro amor.
Amén.
¿Cómo puede ser que el bueno y justo
Se hizo hombre y fuera a morir
Por el más vil pecador?
¿Cómo siendo yo Su enemigo
El Sufrimiento en mi lugar tomó,
En aquella cruz?
Y cargó mi maldad sobre Él.
Su rectitud, por la fe, mía es.
CORO
Aleluya, glorioso intercambio,
Oh cuán gran misterio
Que por gracia salvo soy.
Aleluya, gloria sea a Cristo,
Por Su sacrificio declarado justo soy en Él.
¿Cómo es posible que en Jesús,
Como a Su Hijo, Él me recibió,
Y Su nombre llevo hoy?
Su perfecta vida de obediencia
Al Padre, al yo creer, Él me otorgó
Y perdón me dio.
Y cargó mi maldad sobre Él.
Su rectitud, por la fe, mía es.
CORO
Aleluya, glorioso intercambio,
Oh cuán gran misterio
Que por gracia salvo soy.
Aleluya, gloria sea a Cristo,
Por Su sacrificio declarado justo soy en Él.
Nos llamaste de la oscuridad
A Tu gloriosa luz,
Para cantar que vivo está
Cristo Jesús.
Todo aliento nuestro contará
Tu gracia que nos da,
Profundo gozo, amor sin fin,
Vida eternal.
CORO
Gócense los pueblos,
Cante toda nación;
Por Tu bendición cantamos hoy,
Cantamos hoy a Cristo.
Tuya es la tierra y su esplendor,
Sus frutos Tuyos son,
Te lo entregamos todo a Ti,
Dueño, y Señor.
Pon amor por los perdidos hoy
En nuestro corazón,
Que al cantar nos cambies con
Tu gracia, Dios.
CORO
Gócense los pueblos,
Cante toda nación;
Por Tu bendición cantamos hoy,
Cantamos hoy a Cristo.
Privilegio santo es declarar
Tu nombre y salvación,
A cada lengua y nación,
Oh llévanos.
CORO
Gócense los pueblos,
Cante toda nación;
Por Tu bendición cantamos hoy,
Cantamos hoy a Cristo.
Santo, Santo, Nuestro Dios poderoso.
Digno, Digno, inmolado fue.
Santo, Santo, Nuestro Dios poderoso
Las naciones alabemos al Rey.
CORO
Gócense los pueblos,
Cante toda nación;
Por Tu bendición cantamos hoy,
Cantamos hoy a Cristo.
Gócense los pueblos,
Cante toda nación.
Gozo da servir a Cristo,
En la vida diaria aquí;
Gozo, que con alegría,
Siempre Él me da a mí.
CORO
Gozo hay, Sí, en servir a Cristo;
Gozo en el corazón.
Cada día Él da poder,
Me ayuda a vencer,
Y da gozo, gozo en el corazón.
Gozo da servir a Cristo;
Gozo que triunfante está
En la pena o tristeza,
Cristo en todo vence ya.
CORO
Gozo hay, Sí, en servir a Cristo;
Gozo en el corazón.
Cada día Él da poder,
Me ayuda a vencer,
Y da gozo, gozo en el corazón.
Gozo da servir a Cristo;
Gozo en la oscuridad;
Porque tengo el secreto
De la luz de la Verdad.
CORO
Gozo hay, Sí, en servir a Cristo;
Gozo en el corazón.
Cada día Él da poder,
Me ayuda a vencer,
Y da gozo, gozo en el corazón.
¡Gracia admirable del Dios de amor
Que excede a todo nuestro pecar!
Cristo en la cruz por el pecador
Su vida ha dado. ¡Qué amor sin par!
CORO
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia de Dios que nos da perdón!
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia que limpia el corazón!
Negras las olas de la maldad
Me amenazaron con perdición;
Pudo en la gracia de Dios hallar
Dulce refugio mi corazón.
CORO
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia de Dios que nos da perdón!
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia que limpia el corazón!
Nunca tu mancha podrás limpiar
Si no en la sangre del buen Jesús;
En ella, sí, la podrás lavar,
Hoy sin cesar fluye de la cruz.
CORO
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia de Dios que nos da perdón!
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia que limpia el corazón!
Gracia infinita recibirá
Todo el que cree en Cristo el Señor;
Si del pecado cansado estás,
Ven, gracia ofrece tu Salvador.
CORO
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia de Dios que nos da perdón!
¡Gracia! ¡Gracia!
¡Gracia que limpia el corazón!
Oh, Dios eterno, tu misericordia
Ni una sombra de duda tendrá;
Tu compasión y bondad nunca fallan
Y por los siglos el mismo serás.
CORO
¡Oh, tu fidelidad!
¡Oh, tu fidelidad!
Cada momento la veo en mí.
Nada me falta, pues todo provees,
¡Grande, Señor, es tu fidelidad!
La noche oscura, el sol y la luna,
Las estaciones del año también,
Unen su canto cual fieles criaturas,
Porque eres bueno, por siempre eres fiel.
CORO
¡Oh, tu fidelidad!
¡Oh, tu fidelidad!
Cada momento la veo en mí.
Nada me falta, pues todo provees,
¡Grande, Señor, es tu fidelidad!
Tú me perdonas, me impartes el gozo,
Tierno me guías por sendas de paz;
Eres mi fuerza, mi fe, mi reposo,
Y por los siglos mi Padre serás.
CORO
¡Oh, tu fidelidad!
¡Oh, tu fidelidad!
Cada momento la veo en mí.
Nada me falta, pues todo provees,
¡Grande, Señor, es tu fidelidad!
Grato es decir la historia,
Del celestial favor,
De Cristo y de su gloria,
De Cristo y de su amor;
Me agrada referirla,
Pues sé que es la verdad;
Y nada satisface
Cual ella, mi ansiedad.
CORO
¡Cuán bella es esa historia!
Mi tema allá en la gloria,
Será la antigua historia
De Cristo y de su amor
Grato es decir la historia
Que brilla cual fanal,
Y en glorias y portentos
No reconoce igual;
Me agrada referirla
Pues me hace mucho bien;
Por eso a ti deseo
Decírtela también.
CORO
¡Cuán bella es esa historia!
Mi tema allá en la gloria,
Será la antigua historia
De Cristo y de su amor
Grato es decir la historia,
Que antigua sin vejez,
Parece al repetirla,
Más dulce cada vez;
Me agrada referirla,
Pues hay quien nunca oyó
Que para hacerle salvo,
El buen Jesús murió.
CORO
¡Cuán bella es esa historia!
Mi tema allá en la gloria,
Será la antigua historia
De Cristo y de su amor
Guíanos, oh Redentor Eterno
En nuestro peregrinar
Débiles pero ¡en Ti hay Fortaleza!
¡Con Tu brazo nos sostendrás!
Pan del Cielo, Pan del Cielo
Sácianos de Tu bondad
Ven y sácianos de Tu bondad
Ábrenos la fuente cristalina
de aguas para sanidad
Con la Nube y columna de fuego
A Tu pueblo Señor, guiarás
¡Tu libertas!, ¡Tu libertas!
Protector en la aflicción
Protector en nuestra aflicción
Tu poder, es Dios nuestra confianza
Tu grandeza se mostró
A los tuyos pronto rescataste
del camino de perdición
Victorioso aplastaste
Al maligno y su maldad
Al maligno y a su maldad
Del Jordán, al mirar la ribera
no habrá duda ni temor
al sepulcro, como al infierno
Jesucristo los derrotó
¡Aleluya!, ¡Aleluya!
Cantaremos al Señor
Cantaremos siempre al Salvador
Habla Amoroso Cristo,
Habla a mi corazón
Por Tu Palabra escrita,
Por la predicación
Constante a la derecha,
Deseo estar de Ti
Y quiero en mi alabanza,
Muy cerca estar de Ti.
CORO
Yo quiero oír el eco,
Divino de Tu voz
Tu voz que a los cautivos,
Concede libertad
Yo quiero ahora mismo
El dulce murmurar
Que diga a mis oídos
Que no me has de dejar.
Habla Amoroso Cristo,
Quiero escuchar Tu voz
Por sendas de Justicia
Anhelo andar Señor
Enséñame el Camino,
Corrígeme en Tu amor
Quiero obedientemente
Seguirte Salvador.
CORO
Yo quiero oír el eco,
Divino de Tu voz
Tu voz que a los cautivos,
Concede libertad
Yo quiero ahora mismo
El dulce murmurar
Que diga a mis oídos
Que no me has de dejar.
Habla Amoroso Cristo,
Tu voz escucharé
No quiero desviarme
Ni claudicar Señor
Ansiosa el alma mía,
Tu voz escuchará
Y estando en Tu presencia,
Tu nombre alabará.
CORO
Yo quiero oír el eco,
Divino de Tu voz
Tu voz que a los cautivos,
Concede libertad
Yo quiero ahora mismo
El dulce murmurar
Que diga a mis oídos
Que no me has de dejar.
Habla, oh Dios, y escucharé
Quiero recibir Tu Palabra fiel.
Tu Verdad plántala en mi ser
Y moldéame a Tu imagen.
Que Tu voz, oh Dios, dé Su fruto en mí,
Produciendo amor y el obrar por fe.
Habla, oh Dios, y haz Tu obra en mí
Para Tu honor y Tu gloria.
Habla, oh Dios, y enséñame
A obedecer con toda humildad.
Pruébame y escudríñame
Bajo el resplandor de Tu santidad.
Haz crecer mi fe, haz que pueda ver
Tu glorioso amor y Tu autoridad.
Que Tu voz, voz de gran poder,
Quite de mi ser la incredulidad.
Habla, oh Dios, y renuévame;
Para comprender Tus propósitos.
Tu verdad nunca cambiará,
Permanecerá por la eternidad.
Junto a Ti por fe yo caminaré,
Tus promesas son mi único sostén.
Habla, oh Dios, edifícanos,
Llena el mundo hoy de Tu gloria.
Las cadenas de la muerte me quitó.
Para mí ya no hay condenación,
hay libertad, libertad.
Siendo esclavo del pecado me libró.
En la cruz compró mi redención,
y libertad, libertad.
CORO
Rompió mis cadenas, me dio vida nueva
Y al fondo del mar echó mi maldad.
Lavó mis pecados y me ha perdonado,
Solo en el nombre de Jesús, hay libertad.
Yo proclamo al que en la cruz por mí murió
Y cambió mi duro corazón
por libertad, libertad.
Siendo esclavo del pecado me libró.
En la cruz compró mi redención,
y libertad, libertad.
CORO
Rompió mis cadenas, me dio vida nueva
Y al fondo del mar echó mi maldad.
Lavó mis pecados y me ha perdonado,
Solo en el nombre de Jesús, hay libertad.
Al que el Hijo, hace libre,
es libre en verdad.
Al que el Hijo, hace libre,
es libre en verdad.
Al que el Hijo, hace libre,
es libre en verdad.
Al que el Hijo, hace libre,
es libre en verdad.
CORO
Rompió mis cadenas, me dio vida nueva
Y al fondo del mar echó mi maldad.
Lavó mis pecados y me ha perdonado,
Solo en el nombre de Jesús, hay libertad.
CORO
Rompió mis cadenas, me dio vida nueva
Y al fondo del mar echó mi maldad.
Lavó mis pecados y me ha perdonado,
Solo en el nombre de Jesús, hay libertad.
Hay un precioso manantial
De sangre de Emanuel,
Que purifica a cada cual
Que se sumerge en él.
Que se sumerge en él,
Que se sumerge en él.
Que purifica a cada cual
Que se sumerge en él.
El malhechor se convirtió
Pendiente de una cruz;
Él vio la fuente y se lavó,
Creyendo en Jesús.
Creyendo en Jesús,
Creyendo en Jesús.
Él vio la fuente y se lavó,
Creyendo en Jesús.
Y yo también mi pobre ser
Allí logré lavar;
La gloria de Su gran poder
Me gozo en ensalzar.
Me gozo en ensalzar,
Me gozo en ensalzar.
La gloria de Su gran poder
Me gozo en ensalzar.
¡Eterna fuente carmesí!
¡Raudal de puro amor!
Se lavará por siempre en Ti
El pueblo del Señor.
El pueblo del Señor,
El pueblo del Señor.
Se lavará por siempre en Ti
El pueblo del Señor.
He decidido seguir a Cristo
He decidido seguir a Cristo
He decidido seguir a Cristo
No vuelvo atrás; no vuelvo atrás.
La cruz delante, el mundo atrás
La cruz delante, el mundo atrás
La cruz delante, el mundo atrás
No vuelvo atrás; no vuelvo atrás.
La vida vieja ya he dejado
La vida vieja ya he dejado
La vida vieja ya he dejado
No vuelvo atrás; no vuelvo atrás.
Si otros vuelven, yo sigo a Cristo
Si otros vuelven, yo sigo a Cristo
Si otros vuelven, yo sigo a Cristo
No vuelvo atrás; no vuelvo atrás.
El Rey de Gloria me ha transformado
El Rey de Gloria me ha transformado
El Rey de Gloria me ha transformado
No vuelvo atrás; no vuelvo atrás.
Hoy, por los santos que descansan ya,
Después de confesarte por la fe;
Tu nombre, oh Cristo hemos de alabar.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Tú fuiste amparo, roca y defensor;
En la batalla, recio Capitán;
Tu luz venció las sombras del temor.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Oh bendecida y santa comunión,
De los que aún luchan, o en la gloria están;
Un solo cuerpo, porque Tuyos son.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Y cuando ruda la batalla es,
Del cielo se oye un cántico triunfal;
Se afirma el brazo, Vence al fin la fe.
¡Aleluya! ¡Aleluya!
La aurora eterna ya despuntará;
Las huestes fieles llegarán al Rey,
Cantando alegres A la Trinidad:
¡Aleluya! ¡Aleluya!
Jesús el buen Pastor,
mostrando su tierno amor,
del vil abismo me sacó;
Su mano me extendió,
del lodo me levantó,
mis pasos Él enderezó.
CORO
Querido Salvador,
canto hoy de tu inmenso amor;
arde mi corazón de gratitud.
Solo no puedo andar,
a tu lado yo quiero estar;
llévame, oh Salvador,
a la celestial mansión.
Andando con Jesús,
por sendas de gozo y luz,
el mundo pierde su atracción;
Ya pertenezco a Él,
y anhelo servirle fiel;
el mundo es vana ilusión.
CORO
Querido Salvador,
canto hoy de tu inmenso amor;
arde mi corazón de gratitud.
Solo no puedo andar,
a tu lado yo quiero estar;
llévame, oh Salvador,
a la celestial mansión.
Con Cristo moraré,
y siempre le cantaré
por toda la eternidad;
de reyes es el Rey,
tributo le brindaré,
pues tiene toda potestad.
CORO
Querido Salvador,
canto hoy de tu inmenso amor;
arde mi corazón de gratitud.
Solo no puedo andar,
a tu lado yo quiero estar;
llévame, oh Salvador,
a la celestial mansión.
Jesús es mi Rey soberano,
mi gozo es cantar Su loor;
Es Rey, y me ve cual hermano,
es Rey y me imparte Su amor.
Dejando Su trono de gloria,
me vino a sacar de la escoria,
Y yo soy feliz, y yo soy feliz por Él.
Jesús es mi amigo anhelado,
y en sombras o en luz siempre va
Paciente y humilde a mi lado;
ayuda y socorro me da.
Por eso constante lo sigo,
porque Él es mi Rey y mi amigo,
Y yo soy feliz, y yo soy feliz por Él.
Señor, ¿qué pudiera yo darte
por tanta bondad para mí?
¿Me basta servirte y amarte?
¿Es todo entregarme yo a Ti?
Entonces, acepta mi vida,
que a Ti solo queda rendida
Pues yo soy feliz, pues yo soy feliz por Ti.
Jesús es Rey donde quiera que el sol
Hace brillar su resplandor.
Su reino va de mar a mar
Hasta que el sol no brille más.
Su reino bendición traerá;
Al prisionero, libertad;
Al que cargado y triste va,
Dicha y reposo eternal.
De toda lengua y nación
Vendrán a Él con dulce son;
Todos los niños cantarán
Gloria a Su nombre sin igual.
Alce su voz la creación,
Al Rey honor y bendición;
Ángeles canten otra vez
¡Diga la tierra un fuerte amén!
Sea al Rey todo el honor
Y eterna adoración;
Justo y fiel es nuestro Rey
¡Jesús es Rey!
Alce su voz la creación,
Al Rey honor y bendición;
Ángeles canten otra vez
¡Diga la tierra un fuerte amén!
Sea al Rey todo el honor
Y eterna adoración;
Justo y fiel es nuestro Rey
¡Jesús es Rey!
Jubilosos, te adoramos,
Dios de gloria y Salvador;
Nuestras vidas te entregamos
Como se abre al sol la flor.
Ahuyenta nuestros males
Y tristezas, oh Jesús;
Danos bienes celestiales,
Llénanos de gozo y luz.
Tierra y Cielo están gozosos,
Reflejando tu amor;
Ángeles y estrellas todos
Cantan siempre tu loor.
Monte, valle, río y fuente,
Campo, selva y ancho mar
Nos recuerdan que constante
Te debemos alabar.
Dios, que libre proporcionas
Bienestar y bendición,
Y en tu gracia nos perdonas,
Gozo da al corazón.
Tú, de todo amor la fuente,
Haz que amemos en verdad;
Ilumina nuestra mente
Con divina claridad.
Oh, mortales, hoy cantemos
Con el coro celestial;
Como hermanos habitemos
En amor santo y real.
Alabando siempre vamos
En la lucha a conquistar;
Si confiando en ti andamos
Nos ayudas a triunfar.
Ante Tus pies, una vez más,
Venimos hoy a recordar
El sacrificio que nos dio
Perdón y eterna comunión.
Tu pueblo aquí reunido va,
A celebrar en humildad;
El pan, Tu cuerpo que sufrió,
Tu sangre el pacto de Tu amor.
CORO
Hoy venimos como hermanos
A la Cena del Señor;
Acerquémonos, cristianos,
Respirando tierno amor.
Hoy venimos como hermanos
A la Cena del Señor;
Acerquémonos, cristianos,
Respirando tierno amor.
La mesa ya servida está,
Rendimos nuestro corazón
Y confesamos nuestro mal,
Confiando siempre en Tu perdón.
La mesa ya servida está,
Rendimos nuestro corazón
Y confesamos nuestro mal,
Confiando siempre en Tu perdón.
Y confesamos nuestro mal,
Confiando siempre en Tu perdón.
CORO
Hoy venimos como hermanos
A la Cena del Señor;
Acerquémonos, cristianos,
Respirando tierno amor.
Hoy venimos como hermanos
A la Cena del Señor;
Acerquémonos, cristianos,
Respirando tierno amor.
La creación canta al Señor,
Él llama al sol a despertar;
Hasta que el día cae.
Nos da su luz y su calor.
Deja Sus huellas en el mar,
Le da a las flores su color,
Y al ave guía Él,
Hasta el refugio de su hogar.
CORO
¡Aleluya!
Que cante toda creación
¡Aleluya!
Hoy cantemos, demos ¡Gloria!
por las maravillas que creó.
El Trino Dios un plan creó,
Envió a Su Hijo, Emanuel;
Su vida entregó,
Sin yo existir murió por mí.
Con Su perdón ya libre soy,
Su santidad me transformó,
Y un hombre nuevo soy,
Y ante el Padre limpio estoy.
CORO
¡Aleluya!
Que cante toda creación
¡Aleluya!
Hoy cantemos, demos ¡Gloria!
por las maravillas que creó.
La creación espera al Rey, Mirar Su faz y Su poder;
Y verle a Él reinar Con Su justicia y Su verdad.
Toda la tierra cantará, Y las naciones se unirán,
A dar a Cristo, el Rey Toda la gloria y majestad.
CORO
¡Aleluya!
Que cante toda creación
¡Aleluya!
Hoy cantemos, demos ¡Gloria!
por las maravillas que creó.
La cruz excelsa al contemplar
Do Cristo allí por mí murió,
De todo cuanto estimo aquí
Lo más precioso es Su amor.
No busco gloria ni honor
Si no en la cruz de mi Señor.
Las cosas que me encantan más
Las sacrifico por Su amor.
De Su cabeza, manos, pies,
Preciosa sangre allí corrió;
Corona de espinas fue
La que Jesús llevó por mí.
El mundo entero no será
Dádiva digna de ofrecer.
Amor tan grande y sin igual
En cambio exige todo el ser.
¿Cómo es que en Su perfecto plan
Mi pecado perdonó,
Cuando al morir mi culpa
el Cordero la llevó?
Cuán sabio y Soberano Dios,
Su gloria mostrará;
Cuando en Su trono el pecador
Se regocijará.
CORO
Oh, la gloria de la cruz,
Tu Hijo enviaste a morir;
Mi vida dejaré atrás
Para conocer
La gloria de,
la gloria de la cruz.
Qué rectitud Él reveló,
Librando al pecador;
Y al culpable perdonó,
Sus manchas Él lavó.
Tu sacrificio propició
La ira del Señor,
Y por Tu muerte y expiación
Hoy tengo redención.
CORO
Oh, la gloria de la cruz,
Tu Hijo enviaste a morir;
Mi vida dejaré atrás
Para conocer
La gloria de,
la gloria de la cruz.
Qué gracia para aquellos que
Habrían de creer;
Amor inagotable que
No puedo comprender
La gracia que me perdonó.
Tu hijo ahora soy,
Amado por la eternidad
Por lo que hiciste, oh Dios.
CORO
Oh, la gloria de la cruz,
Tu Hijo enviaste a morir;
Mi vida dejaré atrás
Para conocer
La gloria de,
la gloria de la cruz.
Todas nuestras manos y esfuerzos se hundirán.
En vano nuestras obras son si Dios no está detrás.
Tú, que presumes por todo, dime: ¿Quién eres tú?
¡Tal como el vapor te irás, la gloria es de Jesús!
CORO
¡La gloria es de Jesús el rey, la gloria es de Jesús!
¡De Su reinar cantamos hoy, la gloria es de Jesús!
Se cumplirá Su voluntad su reino llegará.
El pan de vida es Jesús, glorioso Dios de amor.
Él quitará la sed de aquel que venga sin pagar.
El agua de Su gran bondad en Cristo abundará.
CORO
¡La gloria es de Jesús el rey, la gloria es de Jesús!
¡De Su reinar cantamos hoy, la gloria es de Jesús!
El día en que el gran Yo Soy, rey fiel y la verdad.
Vino a entregar Su vida por toda nuestra maldad.
Todo lo que hizo Jesús para mostrar Su luz;
¡Nos trajo paz con nuestro Dios, la gloria es de Jesús!
CORO
¡La gloria es de Jesús el rey, la gloria es de Jesús!
¡De Su reinar cantamos hoy, la gloria es de Jesús!
Segura mi esperanza está,
en la justicia de Jesús,
Y mis pecados expiará,
el sacrificio de Su cruz.
CORO
Jesús será mi protección,
La Roca de mi salvación
La Roca de mi salvación.
La tempestad jamás podrá,
Su dulce faz de mí ocultar;
Su luz gloriosa en mi alma está.
En Él confío sin cesar.
CORO
Jesús será mi protección,
La Roca de mi salvación
La Roca de mi salvación.
En Sus promesas confiaré,
en medio de la tentación;
Ya salvo soy, en Él hallé,
la Roca de mi salvación.
CORO
Jesús será mi protección,
La Roca de mi salvación
La Roca de mi salvación.
Cuando ante Dios y el juicio esté,
confiado Cristo me hallará,
Pues, Su justicia dándome,
sin mancha me presentará.
CORO
Jesús será mi protección,
La Roca de mi salvación
La Roca de mi salvación.
El tiempo como arena
Se hunde al romper
Del Cielo la Aurora,
El dulce Amanecer;
La noche ha Sido oscura,
Mas va a resplandecer,
La gloria en la tierra
De nuestro Emanuel.
El Rey en Su belleza,
Sin velo allí se ve;
Oh, cuán cansada senda,
Oh, Cuánto tropecé;
Las huestes del Cordero
Allá en Sión veré,
En el glorioso reino
De nuestro Emanuel.
Oh Cristo, es la fuente
Profunda de amor;
Si aquí bebí torrentes,
Allá será mayor;
Su océano se desborda
De gracia por doquier,
En la gloriosa tierra
De nuestro Emanuel.
Como una telaraña,
Mis días Él tejió;
En el rocío de penas
Su grande amor brilló;
Al que todo ha planeado,
Por siempre alabaré
En el glorioso reino
De nuestro Emanuel.
Yo soy de mi Amado,
Y mío es Él también;
A Su banquete trajo
A un pecador infiel;
El mérito es Suyo,
Me apoyo sólo en Él,
Así entraré al reino
De nuestro Emanuel.
La novia, su vestido
Allí no mirará,
Sino de su Esposo
La muy hermosa Faz;
Ni gloria, ni corona,
Sino a mi amado Rey
Veré en la muy gloriosa
Tierra de Emanuel.
Levántate, iglesia del Señor,
cíñete de Su armadura;
Oye la voz de Cristo el Capitán;
de Su fuerza el débil tomará.
Con el escudo de la fe,
al diablo no hemos de temer.
Ejército, armado de amor,
ve y alcanza a los perdidos.
Nuestra misión será servir y amar,
combatiendo al enemigo.
La espada de Su Espíritu traerá
libertad a los cautivos.
Aunque haya pruebas por doquier,
segura es Su salvación;
Jesús tendrá lo que ganó al morir:
una herencia de naciones.
Mira en la cruz la gracia y el perdón,
donde el Hijo fue inmolado;
Mas aplastados yacen a los pies
del Señor Sus enemigos.
Conquistador, Se levantó,
es Cristo quien resucitó;
Se cantará Su triunfo hasta que
todo ojo pueda verlo.
Su Espíritu nos llene de valor,
nos dé fuerza a cada paso.
Nos dé la fe para el premio obtener
de un siervo fiel y bueno.
Los santos que lucharon ya
celebran Su fidelidad;
Dios les guardó y así nos guardará
hasta estar con Él en gloria.
Lo que hace Dios,
Él lo hace bien,
Es sabio y es clemente;
En mi congoja y aflicción
Me cuida tiernamente.
Dios obrará: Él cambiará
Mis lágrimas en gozo;
Mi Padre es bondadoso.
Lo que hace Dios,
Él lo hace bien,
Jamás ha de engañarme.
Por sendas de justicia y bien,
En paz Él ha de guiarme.
En mi dolor mi Salvador
Me infundirá consuelo,
Ahuyentará mi duelo.
Lo que hace Dios,
Él lo hace bien,
Pues aunque sepa amarga
La copa puesta frente a mí,
No tardaré en beberla.
Le confiaré, le esperaré,
Un día claramente
Veré que obró fielmente.
Lo que hace Dios,
Él lo hace bien
¡Verdad inconmovible!
Angustia, muerte, privación,
Dolor indescriptible.
En bien y en mal me cuida igual,
Según su santa voluntad
Repose mi alma en Su bondad.
Loores dad a Cristo el Rey,
suprema potestad;
de su divino amor la ley
postrados aceptad.
de su divino amor la ley
postrados aceptad.
Vosotros hijos de Israel,
ovejas de la grey;
Loores dad a Emanuel y
proclamadle Rey.
Loores dad a Emanuel y
proclamadle Rey.
Gentiles que por su perdón
gozáis de libertad;
al que de la condenación
os libra, hoy load.
al que de la condenación
os libra, hoy load.
Naciones todas, escuchad y
obedeced su ley
de gracia y de santidad,
y proclamadle Rey.
de gracia y de santidad,
y proclamadle Rey.
Con la celeste multitud
del trono en derredor
alzad canción de gratitud
a Cristo el Salvador.
alzad canción de gratitud
a Cristo el Salvador.
Magnífico, maravilloso amor,
Grandioso, inefable en verdad;
Por siempre en los cielos Su amor reinó
Y hoy el Señor nos lo da.
Oh, fuente de eterna belleza
Es Dios, la Santa Trinidad,
Inmenso, abundante y sin final,
Magnífico, maravilloso amor.
La Tierra rebosa de gratitud,
Los montes gozosos están;
Los días celebran Tu fiel virtud,
Tu mano sustento nos da.
Coronas las verdes praderas,
Tú pintas de azul la expansión;
Y cada mañana hace ecos del
Magnífico, maravilloso amor.
CORO
¡Cuán grande es!
Su amor es fiel,
Por siempre, amén.
Magnífico, maravilloso amor.
¡Qué gracia mostraste al descender!
Viniste a Tu tiempo, Señor.
¡Cuán lejos estábamos de Tu ser,
Sino por Tu gracia y amor!
Tu cruz redención ha pagado,
Tu muerte la vida nos da.
Perdón ese día nos inundó;
Magnífico, maravilloso amor.
CORO
¡Cuán grande es!
Su amor es fiel,
Por siempre, amén.
Magnífico, maravilloso amor.
Tu resurrección hoy nos une
A Ti en Tu hogar celestial.
Ya nada podrá separarnos del
Magnífico, maravilloso amor.
CORO
¡Cuán grande es!
Su amor es fiel,
Por siempre, amén.
Magnífico, maravilloso amor.
CORO
¡Cuán grande es!
Su amor es fiel,
Por siempre, amén.
Magnífico, maravilloso amor.
¡Majestad, excelsa majestad!
Tributadle la gloria y el honor;
¡Majestad! Por siempre ensalzad
Al Salvador, digno Señor,
El vencedor.
CORO
Alabad, engrandeced su santo nombre,
Adorad, magnificad al gran Redentor.
¡Majestad! La gloria celebrad
Del Salvador, Cristo Jesús,
Rey y Señor
¡Majestad, divina majestad!
Dios eterno es Jesucristo el Señor;
¡Majestad! De su poder cantad;
Él es Creador, Sustentador,
Gobernador.
CORO
Alabad, engrandeced su santo nombre,
Adorad, magnificad al gran Redentor.
¡Majestad! La gloria celebrad
Del Salvador, Cristo Jesús,
Rey y Señor
¡Majestad, eterna majestad
Al que era, que es y siempre será!
¡Majestad! Su triunfo proclamad;
Pronto vendrá, nos llevará
Y reinará.
CORO
Alabad, engrandeced su santo nombre,
Adorad, magnificad al gran Redentor.
¡Majestad! La gloria celebrad
Del Salvador, Cristo Jesús,
Rey y Señor
Maravilloso es el gran amor
Que Cristo el Salvador derramó en mí;
Siendo rebelde y pecador,
Yo de Su muerte causa fui.
¡Grande, sublime, inmensurable amor!
Por mí murió el Salvador.
CORO
¡Oh, maravilla de Su amor,
(¡Oh maravilla de Su amor;)
Por mí murió el Salvador!
(Por mí murió el Salvador!)
Él Su celeste hogar abandonó,
Dejando posición, gloria y honor;
De todo ello se despojó
Por rescatar al pecador.
Misericordia inmensa Él mostró;
Su gran amor me alcanzó.
CORO
¡Oh, maravilla de Su amor,
(¡Oh maravilla de Su amor;)
Por mí murió el Salvador!
(Por mí murió el Salvador!)
¡Grande misterio! Dios el inmortal
Muriendo en la cruz entregó Su ser;
Ni mente humana ni angelical
Jamás lo puede comprender.
Inexplicable es el infinito amor
Que demostró mi Salvador.
CORO
¡Oh, maravilla de Su amor,
(¡Oh maravilla de Su amor;)
Por mí murió el Salvador!
(Por mí murió el Salvador!)
En vil prisión mi alma padeció,
Atada en pecado y oscuridad;
Pronto en mi celda resplandeció
La clara luz de Su verdad.
Cristo las férreas cadenas destruyó;
Quedé ya libre, ¡gloria a Dios!
CORO
¡Oh, maravilla de Su amor,
(¡Oh maravilla de Su amor;)
Por mí murió el Salvador!
(Por mí murió el Salvador!)
Hoy ya no temo la condenación;
Jesús es mi Señor, y yo Suyo soy.
Vivo en Él que es mi salvación,
Vestido en Su justicia voy.
Libre acceso al Padre gozo ya
Y entrada al trono celestial.
CORO
¡Oh, maravilla de Su amor,
(¡Oh maravilla de Su amor;)
Por mí murió el Salvador!
(Por mí murió el Salvador!)
Cada día Tu nombre bendeciré
Y moraré en Tu gloria y esplendor.
En Tus maravillas meditaré,
Que de Tu gran poder proclamaré.
De Tu salvación diré
Y de Tus bondades.
CORO
Porque eres más grande de lo que imagino
Y más hermoso, Dios, de lo que he pensado
¡Oh Tú eres grande y digno de alabar!
Las generaciones Te cantarán.
Y Tu misericordia alabarán.
Cantaremos juntos del Salvador
Que vino y del pecado nos libró.
Tú llenas nuestras vidas,
Por siempre te alabaremos.
CORO
Porque eres más grande de lo que imagino
Y más hermoso, Dios, de lo que he pensado
¡Oh Tú eres grande y digno de alabar!
Me glorío en Jesucristo,
Quien con Su sangre me compró;
Fue mía la culpa que lo traspasó
Y lo colgó en aquella cruz.
Me glorío en Jesucristo,
Quien el poder del mal venció;
Mi esperanza ante el Santo Juez,
El Hijo mi justicia es,
El Hijo mi justicia es.
Me glorío en Jesucristo,
Su amor me dio mi vida es Él;
No tengo a otro adonde acudir,
Me satisface solo Él.
Me glorío en Jesucristo,
Mi torre fuerte, Redentor;
Si el enemigo es fuerte contra mí,
Mis pies por gracia sostendrá,
Mis pies por gracia sostendrá.
Me glorío en Jesucristo,
Me carga en alas de águila;
Corona mi alma de bondades,
Su triunfo siempre he de cantar.
Me glorío en Jesucristo,
Me espera gloria eternal;
Cuando me llame al paraíso estar,
Su rostro siempre a contemplar,
Su rostro siempre a contemplar.
Mi fe hallado un solaz,
De culpa libre soy;
Confío en Él, que vivo está,
Su muerte me salvó
CORO
Me basta solo esto saber,
No necesito más;
Saber que el Salvador murió,
Murió en mi lugar.
Su obra suficiente es,
Mis dudas quitará;
Cual pecador me acerco a Él,
Jamás me apartará.
CORO
Me basta solo esto saber,
No necesito más;
Saber que el Salvador murió,
Murió en mi lugar.
En Su Palabra confiaré,
Palabra del Señor;
Tan solo en Él hay salvación,
Pues en la cruz murió.
CORO
Me basta solo esto saber,
No necesito más;
Saber que el Salvador murió,
Murió en mi lugar.
Él sana toda enfermedad,
Y trae redención;
Por mí Su sangre derramó,
Por mí Su vida dio.
CORO
Me basta solo esto saber,
No necesito más;
Saber que el Salvador murió,
Murió en mi lugar.
Mi ser, descansa en Él,
No dudes ya,
aunque mañana haya tormentas;
Dios contigo está,
No temas más
las llamas de dolor que asechan.
CORO
Dios, Tú eres mi Dios;
no seré removido, en Ti confío.
Dios, renueva hoy
un firme espíritu en mí;
Descanso solo en Ti
Descanso solo en Ti
Mi ser, descansa en Dios,
No tiembles ya
ante las sombras de peligro;
Pon tu fe en Él,
Tu escudo es
que apaga el fuego del maligno.
CORO
Dios, Tú eres mi Dios;
no seré removido, en Ti confío.
Dios, renueva hoy
un firme espíritu en mí;
Descanso solo en Ti
Descanso solo en Ti
Mi ser, descansa en Dios,
Abraza fiel
esta Verdad que es luz y vida;
Ven, espera en Él,
Verás nacer
con esperanza un nuevo día.
CORO
Dios, Tú eres mi Dios;
no seré removido, en Ti confío.
Dios, renueva hoy
un firme espíritu en mí;
Descanso solo en Ti
Descanso solo en Ti
En densa oscuridad vagué, perdido en el error;
La senda vana del placer a muerte me llevó.
Siendo rebelde a Tu voz quisiste amarme así;
De no haber sido por Tu amor aún huiría de Ti.
En rumbo a mi perdición, indiferente aún.
De mí tuviste compasión, me guiaste a la cruz;
Y contemplé Tu gran bondad: sufriste Tú por mí;
Al Tú morir en mi lugar Tu gracia recibí.
CORO
¡Aleluya! Mi vida es Cristo.
¡Aleluya! Jesús es mi todo.
Ahora Señor Tuyo seré, y viviré por Ti.
Tus mandamientos seguiré por Tu poder en mí.
Usa mi vida, oh Señor, como lo quieras Tú;
Y que sea siempre mi canción: “mi gloria eres Tú.”
CORO
¡Aleluya! Mi vida es Cristo.
¡Aleluya! Jesús es mi todo.
¡Aleluya! Mi vida es Cristo.
¡Aleluya! Jesús es mi todo.
Mis Ojos a los montes al redor levantaré;
¿De dónde, pues, socorro salvador alcanzaré?
De Dios, el cual mi ayuda preparó;
De Dios, Quien cielos, tierra y mar formó.
Con Él tu pie no puede resbalar: te sostendrá.
El que te vela siempre sin cesar, te guardará.
No duerme Dios; Él te protege fiel;
Así guardó al pueblo de Israel.
En Jehová, tu eterno Guardador, sombra hallarás;
De todo mal Jehová tu Defensor, te amparará.
El sol de día mal no te ha de hacer,
Ni mal la luna en su anochecer.
A tu alma Dios, tu Rey, preservará, de todo mal;
Tu entrada y tu salida, guardará el Eternal,
Él, a Quien adoramos en verdad
Nos guardará por toda eternidad.
Prepara, oh Dios, mi corazón para recibir,
Rompe el duro suelo en mí, ayúdame a creer.
Tu palabra siembra en mí, su fruto haz crecer;
Haz que pueda escuchar, guíame en tu verdad.
CORO
Muestra a Cristo, muestra a Cristo;
Revela, oh Dios, Tu gloria
A través de Tu verdad
Hasta que todos confiesen:
“Cristo es Señor”.
Viva luz es Tu verdad en mi oscuridad;
Me guarda en la tentación; sabiduría me da.
Manjar a los hambrientos y a esclavos, libertad,
Riqueza al alma pobre es; ven, háblame, Señor.
CORO
Muestra a Cristo, muestra a Cristo;
Revela, oh Dios, Tu gloria
A través de Tu verdad
Hasta que todos confiesen:
“Cristo es Señor”.
PUENTE: ¿Dónde más iré, Dios? ¿Dónde más iré?
Tienes palabras de vida eterna.
¿Dónde más iré, Dios? ¿Dónde más iré?
Tienes palabras de vida eterna.
¿Dónde más iré, Dios? ¿Dónde más iré?
Tienes palabras de vida eterna.
CORO
Muestra a Cristo, muestra a Cristo;
Revela, oh Dios, Tu gloria
A través de Tu verdad
Hasta que todos confiesen:
“Cristo es Señor”.
No valgo por mi posesión,
Ni porque fuerte sea yo;
Sino en el precio de Su amor,
En la cruz.
No valgo por ser muy capaz,
Ni por perder, ni por ganar;
Sino en la sangre que vertió,
En la cruz.
CORO
Redentor, Tú eres mi gozo,
Gran tesoro, fuente de mi ser;
Confiaré en Él, no hay otro,
Mi alma satisfecha está en Él.
La fama y juventud se irán
Como la flor que hoy no está;
Mas vida eterna Tú nos das,
En la cruz.
Yo no me jactaré en saber,
Ni en opulencia, ni poder;
Mas yo me jactaré en Jesús
Y en la cruz.
CORO
Redentor, Tú eres mi gozo,
Gran tesoro, fuente de mi ser;
Confiaré en Él, no hay otro,
Mi alma satisfecha está en Él.
Esta verdad confieso hoy:
De dignidad indigno soy.
Tengo valor pues me compró,
En la cruz.
Noble sostén de la esperanza mía,
Fuente bendita de la vida eterna.
Tan solo el alma que en Tus fuerzas fía
Tiene paz, tiene paz.
CORO
Mi sostén es Jesús
(Alelu, Alelu)
Nunca en la lucha desmayar podré.
Mi sostén es Jesús el Señor,
(Alelu, aleluya)
Nunca en la lucha desmayar podré.
Yo soy muy débil, pero en Ti soy fuerte;
Nunca en la lucha desmayar podré;
Si Tú estás conmigo, ni a la misma muerte,
Temeré, temeré.
CORO
Mi sostén es Jesús
(Alelu, Alelu)
Nunca en la lucha desmayar podré.
Mi sostén es Jesús el Señor,
(Alelu, aleluya)
Nunca en la lucha desmayar podré.
Dura es la lucha, difícil la tarea,
Mas Tú me dotas de tu gran poder;
Mi espíritu renuevas con la idea nueva
De vencer, de vencer.
CORO
Mi sostén es Jesús
(Alelu, Alelu)
Nunca en la lucha desmayar podré.
Mi sostén es Jesús el Señor,
(Alelu, aleluya)
Nunca en la lucha desmayar podré.
Alfa, Omega, El que era, es y quien vendrá.
Quien vive y reina, Y el cielo adora sin cesar.
Tu nombre y gloria es la canción,
Que rodea el trono hoy; se escucha:
CORO
Santo, Santo, Todopoderoso,
Digno es Él de adoración.
Al Cordero que crucificado fue sea la gloria;
Su nombre sobre todo es, Sobre todo es.
Sus ojos como fuego y Su rostro brilla como el sol.
Su voz es poderosa; Ruge como las olas del mar.
Y al mirarte cae todo ser,
Ante Tu gran majestad; Y cantan:
CORO
Santo, Santo, Todopoderoso,
Digno es Él de adoración.
Al Cordero que crucificado fue sea la gloria;
Su nombre sobre todo es, Sobre todo es.
Con Tu sangre has comprado
Gente de toda lengua y nación.
Toda rodilla A Ti se doblará;
Toda lengua Te confesará ¡“Señor!”
Has vencido la muerte y la maldad
Y en victoria reinarás por siempre.
CORO
Santo, Santo, Todopoderoso,
Digno es Él de adoración.
Al Cordero que crucificado fue sea la gloria;
Su nombre sobre todo es, Sobre todo es.
Nuestra esperanza y protección
Y nuestro eterno hogar
Has sido, eres y serás
Tan solo Tú, Señor.
Aún no habías la creación
Formado con bondad,
Mas desde la eternidad,
Tú eras solo Dios.
Delante de Tus ojos son
Mil años, al pasar,
Tan solo un día que fugaz
Fenece con el sol.
El tiempo corre arrollador
Como impetuoso mar;
Y así, cual sueño ves pasar
Cada generación.
Nuestra esperanza y protección
Y nuestro eterno hogar,
En la tormenta o en la paz,
Sé siempre Tú, Señor.
Nunca Dios mío, cesará mi labio
De bendecirte, de cantar tu gloria,
Porque conservo de tu amor inmenso
Grata memoria.
Cuando perdido en mundanal sendero,
No me cercaba sino niebla oscura,
Tú me miraste, y alumbróme un rayo
De tu luz pura.
Cuando inclinaba mi abatida frente
Del mal Obrar el oneroso yugo,
Dulce reposo y eficaz alivio,
Darme te plugo.
Oh, criaturas del Señor, Cantad con melodiosa voz
¡Alabadle! ¡Aleluya!
Ardiente sol con tu fulgor; Oh, luna de suave esplendor:
¡Alabadle! ¡Alabadle!
¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
Viento veloz, potente alud, nubes en claro cielo azul:
¡Alabadle! ¡Aleluya!
Suave, dorado amanecer; Tu manto, noche al extender:
¡Alabadle! ¡Alabadle!
¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
Hombres de tierno corazón, llenos de gracia y de perdón,
¡Alabadle! ¡Aleluya!
Los que en dolor y pena van, Echad en Él toda ansiedad;
¡Alabadle! ¡Alabadle!
¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
Cante la entera creación con humildad y adoración:
¡Alabadle! ¡Aleluya!
Al Padre, al Hijo Redentor, y al Eternal Consolador:
¡Alabadle! ¡Alabadle!
¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
¡Oh Cristo! yo te amo, que mío eres sé;
Ya todo pecado por Ti dejaré.
¡Oh Cristo precioso! Por Ti salvo soy;
Jesús, si te amaba yo te amo más hoy.
Me amaste primero y así te amo a Ti,
Pues sobre el Calvario moriste por mí;
Por lo que sufriste, mi vida te doy;
Jesús, si te amaba yo te amo más hoy.
Y mientras que viva en este vaivén,
En la hora final de la muerte también,
Yo te amaré siempre; cantándote estoy,
"Jesús, si te amaba yo te amo más hoy".
Al fin en tu gloria por gracia entraré
Y allí con los santos loor te daré;
Por siglos eternos a cantarte voy,
"Jesús, si te amaba yo te amo más hoy".
Oh Dios, dignísimo Señor. Te alabamos hoy
En respuesta agradecida por tu bondad y amor
Con asombro hoy admiramos tu creación al contemplar
Bendiciones que por gracia podemos disfrutar
Pero el bien incomparable Rey de la creación
Es Jesús don inefable; Luz, Vida y Salvación.
La preciosa flor miramos tan pronto marchitar
A tu voluntad rendida en su fragilidad
Mas tu semilla eterna en tu pueblo estará
Aunque ahora muy pequeña, al fin florecerá
Por Jesús el Hijo Eterno, en gloria celestial
De la muerte alcanzaremos la victoria final.
Salvador a ti queremos dar ofrenda de amor
Pues con sangre Tú pagaste por nuestra redención
No hay temores del mañana, de peligros o aflicción
Pues tu Espíritu nos guía, es nuestro Ayudador
Sacrificio de alabanza, con gozo, con placer
En tu Reino ofreceremos, por siempre y siempre
Amén.
Oh gran Dios altísimo,
reina en mi corazón;
Sé Tú el dueño de mi ser,
vence toda rebelión.
No haya vicio ni maldad,
ante Ti, oh Santo Dios;
Me has comprado por amor,
¡Hazme Tuyo, oh Señor!
Mi pecado me cegó,
no escuchaba yo Tu voz;
Ignoraba Tu amor,
me alejé de Ti, Señor.
Mas Tu Espíritu me dio
vida y Tu Palabra obró;
A Tu Hijo conocí,
Su evangelio me salvó.
Ahora ayúdame a vivir,
de tu gracia depender;
Guarda mi alma y corazón,
del maligno líbrame.
Digno de mi adoración,
Tuyo es todo mi existir:
Oh gran Dios altísimo,
glorifícate en mí.
Oh qué amor incomparable
Jesucristo nos mostró,
Cuando Su preciosa sangre,
Por nosotros derramó.
¿De Su amor, quién no recuerda?
¿Quién no le adorará?
Que exaltado siempre sea
Nuestro Príncipe de Paz.
En el monte del Calvario,
Fuentes de infinito amor;
Aquel gran día se abrieron,
¡Oh, qué inmerecido don!
Cuál gran río, de lo alto,
Sin cesar Su amor fluyó
Sobre el mundo derramando
Paz, justicia y amor.
Que busquemos cada día
Solo el reino del Señor,
Y entreguemos nuestra vida,
Como ofrenda de amor.
Solo en Él nos gloriaremos,
Nada más importará;
Cristo salva, Él lo ha dicho,
Solo en Él hay libertad.
Su Palabra es mi guía
Y me guía a no pecar;
En mi Cristo yo confío,
Nada en Él me ha de faltar.
De Su plenitud derrama
Su amor y Su poder,
En mi ser y sin medida,
Al rendirme a Sus pies.
¡Oh qué Salvador es mi Cristo Jesús!
¡Oh qué Salvador es aquí!
Él salva al más malo de su iniquidad,
Y vida eterna le da.
CORO
Me escondo en la Roca que es Cristo el Señor,
Y allí nada yo temeré;
Me escondo en la Roca que es mi Salvador,
Y en Él siempre yo confiaré,
Y siempre con Él viviré.
Veré a mis hermanos que aquí yo dejé,
Y con ellos yo estaré;
Mas quiero mirar a mi Cristo Jesús,
El cual murió en dura cruz.
CORO
Me escondo en la Roca que es Cristo el Señor,
Y allí nada yo temeré;
Me escondo en la Roca que es mi Salvador,
Y en Él siempre yo confiaré,
Y siempre con Él viviré.
Y cuando esta vida termine aquí,
La lucha por fin dejaré,
Entonces a Cristo yo voy a mirar,
Loor a Su nombre daré.
CORO
Me escondo en la Roca que es Cristo el Señor,
Y allí nada yo temeré;
Me escondo en la Roca que es mi Salvador,
Y en Él siempre yo confiaré,
Y siempre con Él viviré.
Y cuando en las nubes descienda Jesús,
Glorioso al mundo a reinar,
Su gran salvación y perfecto amor,
Por siempre yo he de gozar.
CORO
Me escondo en la Roca que es Cristo el Señor,
Y allí nada yo temeré;
Me escondo en la Roca que es mi Salvador,
Y en Él siempre yo confiaré,
Y siempre con Él viviré.
¡Oh, que tuviera lenguas mil para poder cantar
Las glorias de mi Dios y Rey, y Sus triunfos alabar!
Su nombre trae consuelo y paz, nos libra del temor;
Salud, aliento y gozo es; vida da al pecador.
Quebranta el poder del mal, a preso libra hoy;
Su sangre limpia al ser más vil, ¡Aleluya! Limpio estoy.
Oh mudos, de su amor hablad; y sordos oíd Su voz
Oh cojos, de emoción saltad; ciegos, ved al Salvador.
Señor Jesús, ayúdame a Tu nombre proclamar;
A todo el mundo en derredor, Tu grandeza ensalzar.
¡Oh rostro ensangrentado,
Imagen del dolor,
Que sufres resignado
La burla y el furor!
Soportas la tortura,
La furia la maldad;
En tan cruel amargura,
¡Qué grande es Tu bondad!
Pues oprimida Tu alma
Fue por el pecador;
La transgresión fue mía,
Mas Tuyo fue el dolor;
Hoy vengo contristado,
Merezco Tu dolor;
Concédeme Tu gracia;
¡Oh! dame Tu favor.
Señor, Tú has soportado
Lo que yo merecí;
La culpa que has cargado,
Cargarla yo debí.
Mas mírame, confío
En Tu cruz y pasión;
Otórgame, Dios mío,
La gracia del perdón.
Oh, Sabio, Inmortal, Invisible eres Tú,
Oculto a la vista, rodeado de luz;
Anciano de Días, glorioso Señor,
Gran Rey victorioso, te damos loor.
Activo, paciente, de cálida voz
Tú reinas potente, sin disipación;
Tus juicios, cual montes, altísimos son,
Tus nubes son fuentes de gracia y amor.
A grandes y a chicos la vida Tú das,
Tú vives en todos, oh, vida en verdad;
Cual flores brotamos, crecemos aquí,
Caemos, morimos, mas no hay cambio en Ti.
Gran padre de gloria, buen Padre de luz,
Los cielos te adoran, terrible eres Tú;
Oh, déjanos verte y rendirte loor,
Detrás de Tu luz y Tu gran esplendor.
Oh, Señor procuro en vano,
Mi conducta reformar,
Pues ningún poder humano,
Santidad me puede dar.
Es mi vida de pecado,
Diaria ofensa para Ti;
Pero mi alma ha confiado,
En tu sangre carmesí.
En tu reino está el contento;
Nada impuro allí entrará;
Sin el nuevo nacimiento
Ninguna alma lo verá.
Mira, pues, mi insuficiencia,
Muestra en mí tu gran poder;
Manifiesta tu clemencia
Y de nuevo hazme nacer.
Ven, Espíritu Divino;
Ven escucha mi oración;
Ante Ti mi frente inclino
Por mi regeneración.
No vacilo en la esperanza;
He llegado a creer
Que la bienaventuranza
En el Cielo he de tener.
Oh ven, oh ven, bendito Emanuel,
De la maldad rescata a Israel,
Que llora en triste desolación,
Y espera ansioso su liberación.
CORO
¡Cantad! ¡Cantad!
Pues vuestro Emanuel
Vendrá a ti muy pronto, Israel.
Oh ven, Sabiduría Celestial,
Y líbranos del mal a cada cual;
Corrígenos y haznos saber
Que con tu ayuda hemos de vencer.
CORO
¡Cantad! ¡Cantad!
Pues vuestro Emanuel
Vendrá a ti muy pronto, Israel.
Oh ven, oh ven, glorioso Rey de Sion,
Y ten tu trono en cada corazón;
Disipa toda la oscuridad,
Y enséñanos tu santa voluntad.
CORO
¡Cantad! ¡Cantad!
Pues vuestro Emanuel
Vendrá a ti muy pronto, Israel.
Oh ven, Mesías victorioso, ven
De nuevo a este mundo a reinar;
Destruye para siempre el mal,
Y reina aquí en gloria celestial.
CORO
¡Cantad! ¡Cantad!
Pues vuestro Emanuel
Vendrá a ti muy pronto, Israel.
Oíd un son en alta esfera:
“¡En los cielos gloria a Dios!
¡mortal paz en la tierra!"
Canta la celeste voz.
Con los cielos alabemos
Al eterno Rey; cantemos
A Jesús que es nuestro bien,
Con el coro de Belén;
CORO
Canta la celeste voz:
“¡En los cielos, gloria a Dios!"
El Señor de los Señores,
El Ungido celestial,
Por salvar a pecadores
Toma forma corporal.
¡Gloria al Verbo encarnado,
En humanidad velado!
¡Gloria a nuestro Redentor,
A Jesús, Rey y Señor!
CORO
Canta la celeste voz:
“¡En los cielos, gloria a Dios!"
Príncipe de paz eterna,
Gloria a Ti, Señor Jesús;
Con tu vida y con tu muerte
Nos ofreces vida y luz.
Has tu majestad dejado,
A buscarnos te has dignado;
Para darnos el vivir,
En la cruz fuiste a morir.
CORO
Canta la celeste voz:
“¡En los cielos, gloria a Dios!"
Por fe veremos a nuestro Dios
En el plan que creó en la eternidad,
En la vida de los fieles que llamó
A vivir por fe y no por ver.
CORO
Sus promesas como roca son;
Sus promesas cumple nuestro Dios.
Nos movemos solo por la fe en Él.
Vivir por fe y no por ver.
Por fe el justo vivirá;
Por la fe caminamos junto a Él
Como viendo al invisible, Protector;
Vivir por fe y no por ver.
CORO
Sus promesas como roca son;
Sus promesas cumple nuestro Dios.
Nos movemos solo por la fe en Él.
Vivir por fe y no por ver.
Por fe profetas hablaron fiel;
Por la fe proclamaron la verdad
Del Mesías prometido en Edén,
El que la muerte venció en la cruz.
CORO
Sus promesas como roca son;
Sus promesas cumple nuestro Dios.
Nos movemos solo por la fe en Él.
Vivir por fe y no por ver.
Por fe la iglesia se moverá
Con poder del Espíritu de Dios;
Y las huestes del infierno no podrán
Dañar la obra de nuestro Dios.
CORO
Sus promesas como roca son;
Sus promesas cumple nuestro Dios.
Nos movemos solo por la fe en Él.
Vivir por fe y no por ver.
Por fe los montes se moverán,
Si la fe permanece en Jesús;
El poder del evangelio librará
A todo aquel que confía en Él.
CORO
Sus promesas como roca son;
Sus promesas cumple nuestro Dios.
Nos movemos solo por la fe en Él.
Vivir por fe y no por ver.
Por fe contemplo redención,
La fuente carmesí;
Jesús nos da la salvación,
Su vida dio por mí.
CORO
La fuente sin igual hallé,
De vida y luz el manantial;
¡Oh, gloria a Dios, me limpia a mí,
Me limpia a mí, me limpia a mí!
Mi vida entrego a mi Jesús;
Las dudas Él quitó;
Mi alma goza en su luz,
Mis deudas Él pagó.
CORO
La fuente sin igual hallé,
De vida y luz el manantial;
¡Oh, gloria a Dios, me limpia a mí,
Me limpia a mí, me limpia a mí!
¡Cuán inefable gozo es
Saber que salvo soy!
Mi Rey aquí es mi Jesús,
al Cielo sé que voy.
CORO
La fuente sin igual hallé,
De vida y luz el manantial;
¡Oh, gloria a Dios, me limpia a mí,
Me limpia a mí, me limpia a mí!
¡Oh, gracia excelsa de mi Dios!
Profundo es el amor
De mi Jesús, divina luz,
Cordero redentor.
CORO
La fuente sin igual hallé,
De vida y luz el manantial;
¡Oh, gloria a Dios, me limpia a mí,
Me limpia a mí, me limpia a mí!
Por la causa del Señor
Ofrendaré mi vida a Él,
Hasta que el mundo
Alabe sin cesar a Jesús.
Por la causa del Señor
Iré a sembrar con fe segar,
Y ya verán,
Que muchos confiarán en Jesús.
CORO
Cristo es el Rey,
Su nombre sobre todo es:
Al mundo entero, cada pueblo,
Salvación de Dios en Jesús.
Por el Rey, que alzado fue,
Por el clamor de multitud,
Sufrió la cruz,
Y toda culpa fue en Jesús.
Por el Rey, que ya venció
Para salvar al pecador,
Me dio la paz,
La vida y libertad en Jesús
CORO
Cristo es el Rey,
Su nombre sobre todo es:
Al mundo entero, cada pueblo,
Salvación de Dios en Jesús.
Mi canción será hasta el fin:
Con Él vivir por Él morir
Tomar mi cruz
Negarme a mí y seguir a Jesús
CORO
Cristo es el Rey,
Su nombre sobre todo es:
Al mundo entero, cada pueblo,
Salvación de Dios en Jesús.
Eres la palabra en vida
Antes del mundo crear
Cada estrella y planeta
Hecho por Tus manos fue.
Toda la creación se une
Al sonido de Tu voz.
Que los cielos, mar y tierra
De Tu gloria canten hoy.
CORO
Eres el Autor de todo;
Y Señor de la creación
Y Tu voz de amor el mundo escucha hoy.
Desde el cielo descendiste
Para al hombre rescatar
Te privaste de la gloria
Por la angustia de la cruz.
Tu oración sació al hambriento
Y Tu voz calmó el mar
En silencio Tú sufriste
Y el cautivo hoy libre es.
CORO
Eres el Autor de todo;
Y Señor de la creación
Y Tu voz de amor el mundo escucha hoy.
Se declara Su victoria,
A la muerte derrotó
Ascendiste hasta al cielo,
Adoptando el pecador.
Intercedes por los Tuyos
Hijos de cada nación
Cada tribu, cada lengua,
Tu amor proclamará.
CORO
Eres el Autor de todo;
Y Señor de la creación
Y Tu voz de amor el mundo escucha hoy.
Profundo es el amor de Dios,
tan vasto y sin medida,
Pues a Su Hijo entregó
a cambio de un perdido.
Qué gran dolor sobrellevó;
de Dios Sufrió el rechazo.
Y las heridas sobre Él
son para tantos gloria.
He allí al Hombre en la cruz,
mis faltas en Sus hombros,
Vergüenza siento al escuchar
mi voz entre las burlas.
Por mi pecado estuvo allí
llevando todo a cabo,
Su muerte me dio vida a mí
ya todo es consumado.
En nada he de gloriarme:
talento, fuerza, ciencia.
Me gloriaré solo en Jesús,
pues Él venció a la muerte.
¿Por qué me da de su favor?
No puedo contestarlo,
Pero algo sé de corazón:
He sido rescatado.
Que mi vida entera esté
Consagrada a Ti, Señor;
Que a mis manos pueda guiar
El impulso de tu amor.
El impulso de tu amor.
Que mis pies tan solo en pos
De lo santo puedan ir,
Y que a Ti, Señor, mi voz,
Se complazca en bendecir.
Se complazca en bendecir.
Que mi tiempo todo esté
Consagrado a Tu loor,
Que mis labios al hablar,
Hablen solo de Tu amor.
Hablen solo de Tu amor.
Toma ¡oh Dios! Mi voluntad,
Y hazla tuya, nada más;
Toma, Sí, mi corazón;
Por Tu trono lo tendrás.
Por Tu trono lo tendrás.
Toma Tú mi amor, que hoy
A Tus pies vengo a poner;
Toma todo lo que soy;
Todo tuyo quiero ser.
Todo tuyo quiero ser.
Refugio y Fortaleza es Dios,
Auxilio pronto es Él
La tierra se conmueve,
Mas Dios permanece fiel
Los montes se deslizan
Y se hunden en el mar
Se arroja grande espuma;
Mas se puede en Dios confiar.
Un rio hay; sus aguas fluyen
Por la gran ciudad
Morada del Altísimo
En gracia y santidad
Pues Dios en medio de ella está,
Segura quedará.
Temprana ayuda le es su Dios,
Socorro le dará.
Bramaron las naciones,
Mas al escuchar Su voz,
La tierra derretida fue
Por el poder de Dios
Jehová de los ejércitos
En medio nuestro está
Al pacto con Jacob es fiel:
Baluarte nos será.
Venid a contemplar
Las maravillas del Señor:
Asolamientos hizo Él
En nuestro derredor
En todos los lugares,
Dios la guerra hará cesar:
Los fuertes con sus armas,
Dios los sabe subyugar.
Tranquilos todos meditad,
Atentos a Mi voz
Mi nombre magnificaréis,
Sabréis que Yo soy Dios
Jehová de los ejércitos
En medio nuestro está
Al pacto con Jacob es fiel:
Baluarte nos será
Regocijaos Cristianos, no más pena ni temor
Cumpliendo Su promesa Dios envió al Salvador,
Para librarnos de Satán, y de la perdición
Proclamad nuevas de paz y perdón
Paz y perdón Proclamad nuevas de paz y perdón.
De Dios el Padre Celestial, un ángel descendió
Y a los pastores anunció la excelsa bendición
"Hoy ha nacido Emanuel, Jesús nuestro Señor"
Proclamad nuevas de paz y perdón
Paz y perdón Proclamad nuevas de paz y perdón.
En una aldea de Belén, el Rey de Paz Nació
El hijo de David Que Israel tanto esperó
iLa luz venció la oscuridad! El Cristo apareció
Proclamad nuevas de paz y perdón
Paz y perdón Proclamad nuevas de paz y perdón.
Como un Cordero apareció, el León de Judá
Sufrió el tormento de la Cruz, murió en nuestro lugar
Nuestros pecados Él pagó, su sangre al derramar
Proclamad nuevas de paz y perdón
Paz y perdón Proclamad nuevas de paz y perdón.
Si a nuestros corazones ha venido el Salvador
La paz del Evangelio proclamemos con amor
Porque Él regresará, Y con Justicia reinará
Proclamad nuevas de paz y perdón
Paz y perdón Proclamad nuevas de paz y perdón.
Rey de mi vida Tú eres ya:
Gloria te doy, Jesús;
No me permitas olvidar
Tu obra en la cruenta cruz.
CORO
Si olvido del Getsemaní,
Tu sufrimiento agudo allí,
Y Tu divino amor por mí,
Cristo hazme ver Tu cruz.
Por fe la tumba puedo ver,
Que ya vacía está;
Ángeles santos de poder
Fueron Tu guardia allá.
CORO
Si olvido del Getsemaní,
Tu sufrimiento agudo allí,
Y Tu divino amor por mí,
Cristo hazme ver Tu cruz.
Yo, cual María, quien su amor
Te demostró, Jesús,
Quiero servirte fiel, Señor,
Al recordar Tu cruz.
CORO
Si olvido del Getsemaní,
Tu sufrimiento agudo allí,
Y Tu divino amor por mí,
Cristo hazme ver Tu cruz.
Hazme dispuesto a llevar
La dura cruz por Ti;
Con gozo sufriré, Señor;
Fuiste a la cruz por mí.
CORO
Si olvido del Getsemaní,
Tu sufrimiento agudo allí,
Y Tu divino amor por mí,
Cristo hazme ver Tu cruz.
Rey exaltado en gloria
Es Cristo Jesús y le alabo.
Rey exaltado por siempre
Es Cristo y yo le alabaré.
CORO
Él es Señor,
Por siempre Él reinará;
La creación Su nombre proclamará.
Rey exaltado en gloria
Es Cristo Jesús.
Rey exaltado en gloria
Es Cristo Jesús y le alabo.
Rey exaltado por siempre
Es Cristo y yo le alabaré.
CORO
Él es Señor,
Por siempre Él reinará;
La creación Su nombre proclamará.
Rey exaltado en gloria
Es Cristo Jesús.
Roca de la eternidad,
Fuiste abierta Tú por mí;
Sé mi escondedero fiel,
Solo encuentro paz en Ti;
Rico, limpio manantial,
En el cual lavado fui.
Aunque sea siempre fiel,
Aunque llore sin cesar,
Del pecado no podré
Justificación lograr;
Solo en Ti teniendo fe,
Deuda tal podré pagar.
Mientras haya de vivir,
Y al instante de expirar,
Cuando vaya a responder
En Tu augusto tribunal,
Sé mi escondedero fiel,
Roca de la eternidad.
138 - SALMO 146
Aleluya, alaba mi alma, A Jehová alabaré.
Cantaré a mi Dios salmos mientras haya aliento en mí.
No en los príncipes confíen, ni en el hombre hay salvación;
Muere y vuelve a la tierra y ya deja de pensar.
Bienaventurado el hombre cuyo ayudador es Dios,
Y aquel cuya esperanza está en Jehová, su Dios,
El cual hizo cielos, tierra, y el mar y todo en él,
El que guarda para siempre la justicia, la verdad.
Él da pan a los hambrientos; a cautivos, libertad.
Él levanta a los caídos, a los ciegos vista da.
Jehová ama a los justos, al extranjero guardará,
A los huérfanos ayuda y al impío frustrará.
Aleluya alaba mi alma, A Jehová alabaré.
Cantaré a mi Dios salmos mientras haya aliento en mí.
Reinará Jehová por siempre, por cada generación.
Reinará por las edades, ¡Aleluya, Dios es Rey!
Santa Biblia, para mí
Eres un tesoro aquí;
Tú contienes con verdad
La divina voluntad;
Tú me dices lo que soy,
De quién vine y a quién voy.
Tú reprendes mi dudar;
Tú me exhortas sin cesar;
Eres faro que a mi pie
Va guiando por la fe
A las fuentes del amor
Del bendito Salvador.
Eres infalible voz
Del Espíritu de Dios,
Que vigor al alma da
Cuando en aflicción está;
Tú me enseñas a triunfar
De la muerte y el pecar.
Por tu Santa Letra sé
Que con Cristo reinaré;
Yo que tan indigno soy,
Por tu luz al Cielo voy;
¡Santa Biblia! Para mí
Eres un tesoro aquí.
Santa la noche, hermosas las estrellas,
la noche cuando nació el Señor.
El mundo envuelto estuvo en sus querellas
hasta que Dios nos mandó al Salvador.
Una esperanza todo el mundo siente,
la luz de un nuevo día sin igual;
Con gratitud postrados adoradle;
Oíd de lo alto la voz angelical;
¡Oíd, cantad! Nació el Salvador.
Hoy por la fe llegamos al pesebre
a contemplar al bendito Jesús,
como también los magos del oriente
llegaron guiados por célica luz.
Fue por nacer así humildemente
que nuestras pruebas sabe comprender;
Hoy Emanuel es "Dios ya con nosotros";
Cantemos al Rey, a Jesús el Salvador;
¡Regocijad! Nació el Redentor.
Nos enseñó a amarnos tiernamente,
nos dio su ley de amor y su paz.
Libra al esclavo que en cadenas gime,
y a su nombre huirá Satanás.
Con cánticos de gozo alabemos
al Rey de reyes, nuestro Salvador;
Hoy con amor cantemos reverentes;
Alcemos la voz proclamando su poder,
¡Dad gloria a Dios! Amén,
por siempre amén.
Santo Espíritu, aliento de Dios,
Nueva vida sopla en mi interior.
Haz presente a Cristo el Señor;
Y renueva mi alma y corazón.
Haz que Tu Palabra viva en mí;
Dame fe para creerte a Ti;
Tu pureza sea mi pasión.
Sopla vida, Espíritu de Dios.
Santo Espíritu, que mora en mí,
Que Tu gozo pueda yo mostrar;
Que Tu amor me lleve a perdonar;
Toda ofensa y todo mal pensar.
Hazme manso y lleno de bondad,
Siembra en mí el camino de la paz;
Con templanza y con fidelidad,
Muestra a Cristo en mi caminar.
Santo Espíritu, en la creación,
Diste vida a lo que hizo Dios;
Tu poder al mundo muestra hoy,
Tu iglesia anhela dirección.
Llegue a Ti este aroma de oración,
Hacia el sacrificio guíanos;
Y que el mundo a Cristo pueda ver,
Claramente en nuestra unidad.
¡Santo, Santo, grande, eterno Dios!
Con alegría hoy te alabamos,
Rey de reyes, grande Capitán,
Todopoderoso Guerrero.
Honor y gloria, luz y dominio,
Tributaremos todos a ti.
CORO
¡Santo, Santo, eres Tú, Señor!
¡Dios de las batallas, Glorioso!
Alabadle cielos, tierra y mar,
Toda su iglesia, sus mensajeros;
Alabanzas, cantos de loor,
hoy unidos elevaremos.
Juez majestuoso y reverendo,
Fuego y Vida eres, Señor.
CORO
¡Santo, Santo, eres Tú, Señor!
¡Dios de las batallas, Glorioso!
Rey de siglos, solo eterno Dios,
Veraz y justo, incomprensible;
Inmortal, Autor de todo bien,
Eres Tú el Anciano de Días.
Y para siempre entonaremos
El canto eterno de redención.
CORO
¡Santo, Santo, eres Tú, Señor!
¡Dios de las batallas, Glorioso!
Santo, Santo, Santo, Señor Omnipotente,
Siempre el labio mío loores te dará.
Santo, Santo, Santo te adoro reverente,
Dios en tres personas, bendita Trinidad.
Santo, Santo, Santo, en numeroso coro,
Santos escogidos te adoran sin cesar,
De alegría llenos, y sus coronas de oro
Rinden ante el trono y el cristalino mar.
Santo, Santo, Santo, la inmensa muchedumbre
De ángeles que cumplen tu santa voluntad,
Ante Ti se postra, bafiada de tu lumbre,
Ante Ti, que has sido, que eres y serás.
Santo, Santo, Santo, por más que estés velado,
E imposible sea tu gloria contemplar;
Santo Tú eres solo, y nada hay a tu lado
En poder perfecto, pureza y santidad.
Santo, Santo, Santo, la gloria de tu nombre
Vemos en tus obras en cielo, tierra y mar;
Santo, Santo, Santo, te adorará todo hombre
Dios en tres personas bendita Trinidad.
Oh Dios, de mi alma, sé Tú mi visión
Nada te aparte de mi corazón.
Noche y día pienso yo en Ti,
Y Tu presencia es luz para mí.
Sabiduría, sé Tú de mi ser,
Quiero a tu lado mi senda correr;
Como tu hijo, tenme, Señor,
Siempre morando en un mismo amor.
Sé mi Escudo, mi Espada en la lid,
Mi única gloria, mi dicha sin fin;
Del alma amparo, mi torreón
A las alturas condúceme, Dios.
Riquezas vanas no anhelo, Señor,
Ni el vano halago de la adulación;
Tú eres mi herencia, Tú mi porción
Rey de los Cielos, Tesoro mejor.
Segura mi esperanza está
en la justicia de Jesús,
y mis pecados expiará
el sacrificio de su cruz.
CORO
Jesús será mi protección,
la Roca de mi salvación,
la Roca de mi salvación.
La tempestad jamás podrá
Su dulce faz de mí ocultar;
Su luz gloriosa en mi alma está,
en Él confío sin cesar.
CORO
Jesús será mi protección,
la Roca de mi salvación,
la Roca de mi salvación.
En sus promesas confiaré
en medio de la tentación.
Ya salvo soy, en Él hallé
la Roca de mi salvación.
CORO
Jesús será mi protección,
la Roca de mi salvación,
la Roca de mi salvación.
Cuando ante Dios y el juicio esté
confiado Cristo me hallará,
pues su justicia dándome,
sin mancha me presentará.
CORO
Jesús será mi protección,
la Roca de mi salvación,
la Roca de mi salvación.
Señor Jehová, omnipotente Dios,
Tú que los astros riges con poder,
oye clemente nuestra humilde voz,
nuestra canción hoy dígnate atender.
Eterno Padre, nuestro corazón
a ti profesa un inefable amor;
entre nosotros tu presencia pon;
Tiéndenos, pues, tu brazo protector.
A nuestra patria da tu bendición;
enséñanos tus leyes a guardar;
alumbra la conciencia y la razón;
domina siempre Tú en todo hogar.
Defiéndenos del enemigo cruel;
concede a nuestras faltas corrección;
nuestro servicio sea siempre fiel;
y senos Tú la grande protección.
Señor, mi Redentor y Roca,
Gran Tesoro de mi corazón;
Mi Dios como Tú no hay otro,
Solo en Ti hay gozo y salvación.
Tu amor, más alto que los cielos,
Tu gracia más honda que el mar,
Tu ley es mi sabiduría,
Mi bien mayor y mi necesidad.
Señor, mi Redentor y Roca,
De mi vida fuerte defensor;
Señor, Tú eres mi espada
Contra el mal, mi escudo protector.
Mi canción si acechan enemigos,
Esperanza en medio del dolor;
Mi bien en todo sufrimiento,
Refugio fiel en densa oscuridad.
Señor, mi Redentor y Roca,
De mi ruina dulce Salvador;
Mi cruz y culpa en Tus hombros,
Tú por mí sufriste hasta morir.
Mas Tú venciste a la muerte,
En Ti encuentro libertad;
Señor, mi Redentor y Roca,
Quiero vivir mis días para Ti.
Si fui motivo de dolor, oh Cristo,
Si por mi causa el débil tropezó,
Si en tus pisadas caminar no quise,
Perdón te ruego, mi Señor y Dios.
CORO
Escucha, oh Dios, mi confesión humilde
Y líbrame de tentación sutil;
Oh, guarda siempre mi alma en tu rebaño;
Perdón te ruego, mi Señor y Dios.
Si vana y fútil mi palabra ha sido,
Si al que sufría en su dolor dejé,
Si sólo agrado mío he buscado
Perdón te ruego, mi Señor y Dios.
CORO
Escucha, oh Dios, mi confesión humilde
Y líbrame de tentación sutil;
Oh, guarda siempre mi alma en tu rebaño;
Perdón te ruego, mi Señor y Dios.
Si por la vida quise andar sin penas,
Tranquilo, libre y sin luchar por ti,
Cuando anhelabas verme en la lucha,
Perdón te ruego, mi Señor y Dios.
CORO
Escucha, oh Dios, mi confesión humilde
Y líbrame de tentación sutil;
Oh, guarda siempre mi alma en tu rebaño;
Perdón te ruego, mi Señor y Dios.
Siervos de Jesús, hombres de verdad,
Guardas del deber, somos, Sí.
Libres de maldad, ricos en bondad,
Fieles en la lid seremos, Sí.
CORO
¡Firmes! ¡Fuertes! Alcen la bandera,
Grande, noble emblema del deber.
¡Prontos! ¡Bravos! Pasen la consigna:
Marchen, todos, vamos a vencer.
Nuestro Capitán es ya vencedor,
Él nos redimió por su cruz.
Guardas del deber, Él nos da poder,
Él nos guiará hasta la luz.
CORO
¡Firmes! ¡Fuertes! Alcen la bandera,
Grande, noble emblema del deber.
¡Prontos! ¡Bravos! Pasen la consigna:
Marchen, todos, vamos a vencer.
Invencibles son los que con afán,
Cada día van al deber.
Grande luz tendrán y recibirán
Magno galardón del Redentor
CORO
¡Firmes! ¡Fuertes! Alcen la bandera,
Grande, noble emblema del deber.
¡Prontos! ¡Bravos! Pasen la consigna:
Marchen, todos, vamos a vencer.
Sol de mi alma mi Salvador
Nunca es de noche si siento Tu amor
No se levante nube gris
Para ocultar Tu rostro de mí.
En el reposo del cuerpo al dormir
Cuando mis Ojos se cierran aquí
Pensando en Ti Dios mío esté
Pues en Tu seno al fin estaré.
Conmigo sé desde amanecer
Conmigo sé hasta el anochecer
Porque sin Ti no he de Vivir
Si Tú no estás prefiero morir.
Cada mañana Tu bendición
La necesito mi Cristo, mi Dios
Yo sé que un día Te veré
Y en tu presencia descansaré.
¿Qué me puede dar perdón?
Solo de Jesús la sangre;
¿Y un nuevo corazón?
Solo de Jesús la sangre;
CORO
Precioso es el raudal
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
Solo de Jesús la sangre.
Fue el rescate eficaz,
Solo de Jesús la sangre;
Trajo santidad y paz,
Solo de Jesús la sangre.
CORO
Precioso es el raudal
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
Solo de Jesús la sangre.
Veo para mí salud,
Solo de Jesús la sangre;
Tiene de sanar virtud,
Solo de Jesús la sangre.
CORO
Precioso es el raudal
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
Solo de Jesús la sangre.
Cantaré junto a Sus pies,
Solo de Jesús la sangre;
El Cordero digno es,
Solo de Jesús la sangre.
CORO
Precioso es el raudal
Que limpia todo mal;
No hay otro manantial,
Solo de Jesús la sangre.
Solo en Jesús está mi fe, esperanza y mi canción.
Piedra angular, firme sostén, inconmovible en la aflicción.
Cuán grande amor, inmensa paz, en el temor o adversidad.
Consolador, amigo fiel, yo en Su amor me sostendré.
Solo en Jesús, Hijo de Dios, quien se humilló por nuestro bien.
Cordero de mi salvación, por este mundo herido fue.
En una cruz fue a morir, y Dios mostró Su gracia ahí.
Pues mi pecado Él llevó, en Su aflicción vida me dio.
En un sepulcro, Él yació, el cuerpo inerte del Señor.
Mas el tercer día llegó: ¡resucitó en gloriosa luz!
Y al triunfar sobre el mal, perdió el pecado potestad.
De Él suyo soy, Él mío es, pues con Su sangre me compró.
Desde el nacer hasta el morir, sea el poder de Cristo en mí.
No temeré, seguro estoy, mi vida yo a Él le doy.
Ningún poder, ningún afán de Él me arrebatará.
Hasta que Él venga otra vez, en Su poder me sostendrá.
Solo no estoy, Jesús está a mi lado,
Amigo fiel que no me dejará.
Solo no estoy; en tempestad o en calma
Mi buen Jesús Su protección me da.
Aunque la tempestad me azote,
Y el mundo me desprecie,
No temeré llevar la cruz,
Pues me guía con Su amor.
Así camino con pleno gozo;
Solo no estoy, Jesús conmigo está.
Aunque la tempestad me azote,
Y el mundo me desprecie,
No temeré llevar la cruz,
Pues me guía con Su amor.
Así camino con pleno gozo;
Solo no estoy, Jesús conmigo está.
¿Qué amor mis pecados decide olvidar?
Lanzados al mar no los quiere contar.
Él siendo omnisciente olvida mi error;
Mis faltas son muchas, Su gracia es mayor.
CORO
¡Gloria a Dios! Su gracia es mayor.
Sus misericordias hoy nuevas son,
Mis faltas son muchas, Su gracia es mayor.
Paciente me aguarda en mi desviar,
Un padre, que tierno, me llama al hogar.
Recibe al débil y vil pecador;
Mis faltas son muchas, Su gracia es mayor.
CORO
¡Gloria a Dios! Su gracia es mayor.
Sus misericordias hoy nuevas son,
Mis faltas son muchas, Su gracia es mayor.
Qué grandes riquezas Él nos otorgó,
Su sangre fue el pago, Su vida entregó.
Pagó esa deuda y la canceló;
Mis faltas son muchas, Su gracia es mayor.
CORO
¡Gloria a Dios! Su gracia es mayor.
Sus misericordias hoy nuevas son,
Mis faltas son muchas, Su gracia es mayor.
Su manto por el mío; ¡Gloria a Dios!
Con Su justicia Cristo me vistió;
En mi pecado envuelto Él sufrió.
En Cristo vivo; Él por mí murió.
CORO
¡Me aferro a Cristo, Quien por mí sufrió!
En cruenta cruz la espalda Dios le dio.
Por tanto amor, deudor soy del Señor.
Mi ser entero entrego con loor.
Su manto por el mío; ¡no hay temor!
La ley Jesús cumplió en mi favor.
Ya justo soy, mas no por mi virtud.
Fue por Su vida y muerte en la cruz.
CORO
¡Me aferro a Cristo, Quien por mí sufrió!
En cruenta cruz la espalda Dios le dio.
Por tanto amor, deudor soy del Señor.
Mi ser entero entrego con loor.
Su manto por el mío; Él cambió.
En Su quebranto Dios se complació.
La copa amarga el Salvador bebió,
Y el pecado y Hades conquistó.
CORO
¡Me aferro a Cristo, Quien por mí sufrió!
En cruenta cruz la espalda Dios le dio.
Por tanto amor, deudor soy del Señor.
Mi ser entero entrego con loor.
Su manto por el mío; ¡gran dolor!
Al Hijo amado el Padre condenó.
Por mí Jesús sufrió la maldición,
Por Cristo yo hoy gozo salvación.
CORO
¡Me aferro a Cristo, Quien por mí sufrió!
En cruenta cruz la espalda Dios le dio.
Por tanto amor, deudor soy del Señor.
Mi ser entero entrego con loor.
Sublime gracia del Señor
Que un infeliz salvó;
Fui Ciego mas hoy miro yo,
Perdido y Él me halló.
Su gracia me enseñó a temer,
Mis dudas ahuyentó,
¡Oh cuán precioso fue a mi ser,
Cuando Él me transformó!
En los peligros o aflicción,
Que yo he tenido aquí;
Su gracia siempre me libró
Y me guiará feliz.
Y cuando en Sion por siglos mil
Brillante esté cual sol;
Yo cantaré por siempre allí
Su amor que me salvó.
Suenen dulces himnos gratos al Señor,
Y díganse en concierto universal.
Desde el alto Cielo baja el Salvador
Para el beneficio del mortal.
CORO
Gloria, gloria sea a nuestro Dios
Gloria, Sí cantemos a una voz,
Y el cantar de gloria que se oyó en Belén,
Sea nuestro cántico también.
Salte de alegría, lleno el corazón,
La abatida y pobre humanidad;
Dios se compadece viendo su aflicción,
Y le muestra buena voluntad.
CORO
Gloria, gloria sea a nuestro Dios
Gloria, Sí cantemos a una voz,
Y el cantar de gloria que se oyó en Belén,
Sea nuestro cántico también.
Sientan nuestras almas noble gratitud
Hacia el que nos brinda redención.
Y a Jesús el Cristo, que nos da salud,
Tributemos nuestra adoración.
CORO
Gloria, gloria sea a nuestro Dios
Gloria, Sí cantemos a una voz,
Y el cantar de gloria que se oyó en Belén,
Sea nuestro cántico también.
La puerta estrecha es
Para la Salvación
Y el Camino angosto es
Yo no lo escogí,
Dios me escogió a mí
Sumiso, a Cristo seguiré.
CORO
No lo que quiera hacer,
Ni donde quiera ir
Pues ¿quién soy yo
que debo decidir?
Mi Padre escogerá,
La senda que es mejor
Y así confiado puedo ir.
He de seguirle fiel,
Cargando aquí la Cruz
Camino es de santidad
Gran privilegio es,
Servir a mi Señor
Su voluntad yo quiero hacer.
CORO
No lo que quiera hacer,
Ni donde quiera ir
Pues ¿quién soy yo
que debo decidir?
Mi Padre escogerá,
La senda que es mejor
Y así confiado puedo ir.
Al que me amó amaré,
Y le obedeceré
Dispuesto estoy a padecer
Sobre el pecado vil
Y toda vanidad
Confiando en Cristo venceré.
CORO
No lo que quiera hacer,
Ni donde quiera ir
Pues ¿quién soy yo
que debo decidir?
Mi Padre escogerá,
La senda que es mejor
Y así confiado puedo ir.
Te loamos ¡oh Dios!
Con unánime voz,
Porque en Cristo tu Hijo
Nos diste perdón.
CORO
¡Aleluya! Te alabamos,
¡Cuán grande es tu amor!
¡Aleluya! Te adoramos,
Bendito Señor.
Te loamos, Jesús,
Quien tu trono de luz
Has dejado por darnos
Salud en la cruz.
CORO
¡Aleluya! Te alabamos,
¡Cuán grande es tu amor!
¡Aleluya! Te adoramos,
Bendito Señor.
Te damos loor,
Santo Consolador,
Que nos llenas de gozo
Y santo valor.
CORO
¡Aleluya! Te alabamos,
¡Cuán grande es tu amor!
¡Aleluya! Te adoramos,
Bendito Señor.
Unidos load,
A la gran Trinidad,
Que es la fuente de gracia
Virtud y verdad.
CORO
¡Aleluya! Te alabamos,
¡Cuán grande es tu amor!
¡Aleluya! Te adoramos,
Bendito Señor.
El Señor así me habló:
"¡Cuán débil es tu fe!
Hijo, vela en oración,
Y a ti todo yo seré".
CORO
Todo lo pagó
Cristo quien por mí
Libremente derramó
Su sangre carmesí.
Hallo ahora Salvador,
Que solo tu poder,
Puede al corazón más vil,
Renovar y emblanquecer.
CORO
Todo lo pagó
Cristo quien por mí
Libremente derramó
Su sangre carmesí.
Oh Señor, tu salvación,
No puedo merecer,
La fe puesta solo en Ti,
Salvará mi pobre ser.
CORO
Todo lo pagó
Cristo quien por mí
Libremente derramó
Su sangre carmesí.
Ante el trono, en Ti Señor,
Completo al fin seré,
Cristo mi alma rescató,
Para siempre cantaré:
CORO
Todo lo pagó
Cristo quien por mí
Libremente derramó
Su sangre carmesí.
Transfórmame, Espíritu de Dios;
Líbrame de la ambición carnal;
Renueva Tú mi débil corazón,
Y haz que te ame como debo amar.
No pido sueños, celestial visión,
Ni roto el velo del misterio ver,
Ni querubines, ni eternal mansión;
Solo que limpies, oh Señor, mi ser.
Hazme sensible a Tu dirección;
Quiero vencer el mal con decisión;
Calla la duda, la murmuración;
Dame constancia en la oración.
Quiero amarte, oh Señor, mi Dios;
Mi mente, alma y corazón te doy;
Veo la cruz do Cristo padeció,
Y me consagro a tu servicio hoy.
Un reto nos aguarda aún sin terminar,
Tarea no pequeña nos mueve a despertar;
Nosotros que te amamos, postrados en Tu altar,
Un voto renovamos, Tu nombre proclamar.
Donde hay otros señores que engendran el temor,
Y con pujante fuerza, difunden el error;
Sin alguien que descubra su gran necesidad,
Innumerables almas van a la oscuridad.
CORO
Es nuestra la misión, llevar la redención;
Su nombre trae la salvación, Pues Cristo es el Señor.
Portamos hoy la llama de otros que, al pasar,
Murieron proclamando que Cristo vivo está.
Es nuestro Su mensaje, la misma comisión;
Que inflama nuestro anhelo, que rinde el corazón.
CORO
Es nuestra la misión, llevar la redención;
Su nombre trae la salvación, Pues Cristo es el Señor.
Oh Padre que sustentas, Oh Salvador de amor,
Espíritu que inspiras con celo abrumador.
Defiéndenos del miedo, aviva la pasión;
Tu salvación llevemos al mundo con fervor.
CORO
Es nuestra la misión, llevar la redención;
Su nombre trae la salvación, Pues Cristo es el Señor.
Es nuestra la misión, llevar la redención;
Su nombre trae la salvación, Pues ¡Cristo es el Señor!
CORO
Ve, dilo en las montañas,
En todas partes y alrededor;
Ve, dilo en las montañas,
Que Cristo el Rey nació.
El mundo ha esperado
Que Cristo el Rey de paz,
Viniera a esta tierra
Trayéndole solaz.
CORO
Ve, dilo en las montañas,
En todas partes y alrededor;
Ve, dilo en las montañas,
Que Cristo el Rey nació.
Llegó como un niño
De noche en Belén;
Del Cielo las estrellas
Le alumbraron también.
CORO
Ve, dilo en las montañas,
En todas partes y alrededor;
Ve, dilo en las montañas,
Que Cristo el Rey nació.
Y los que son de Cristo
Debieran proclamar,
Que Cristo al mundo vino
Los hombres a salvar.
CORO
Ve, dilo en las montañas,
En todas partes y alrededor;
Ve, dilo en las montañas,
Que Cristo el Rey nació.
¡Ved la mañana, brillante luz!
Se anunciaba esperanza en Jerusalén.
Se iluminó la tumba con luz,
Ángeles anunciaron: ¡Resucitó!
Qué gran amor tuvo Dios,
A Su Hijo envió para salvación;
Él se encarnó en Jesús;
¡Vive hoy, con poder resucitó!
María en llanto busca a Jesús,
Al mirar que la tumba vacía está.
Oye una voz su nombre llamar;
El Señor y Maestro resucitó.
La voz se extiende a ti,
Y anuncia esperanza y salvación,
Hasta que vuelva al final;
¡Vive hoy, con poder resucitó!
Unido al Padre, Anciano de luz,
A través de la fe en Su Espíritu.
Honor y honra, gloria y poder,
Para el Rey coronado en autoridad.
La vida está en Aquel
Que por fe en Su muerte nos redimió
Y hemos de reinar;
¡Vive hoy, con poder resucitó!
Ven contempla el gran misterio,
El amanecer del Rey;
Alabado en el cielo,
Se vistió de humanidad.
A este mundo de tinieblas,
Esa luz de vida entró.
Mira a Cristo, hecho hombre,
Para darnos redención.
Ven contempla el gran misterio,
El perfecto Hijo de Dios;
En Su vida y sufrimiento,
En pecado no cayó.
Mira a Adán, el verdadero,
Salvador del hombre infiel.
Cristo el firme cumplimiento,
De la Ley; la Roca es Él.
Ven contempla el gran misterio,
Cristo alzado en una cruz;
En lugar de pecadores,
Traspasado fue Jesús.
Mira el precio por salvarnos,
Mira el plan de redención.
Lleva a muchos a la gloria,
Oh cuán vasto inmenso amor.
Ven contempla el gran misterio,
Dios de vida que murió;
Mas la tumba fue vencida,
Gloria al Padre, Él vivo está.
¡Oh, esperanza tan segura!
Vida eterna nos dará.
El Señor resucitado,
Cuando venga a reinar.
Ven Tú, potente Rey,
Tu nombre santo es,
Todo loor, Padre glorioso,
Dios victorioso y majestuoso
Rey y Señor.
Ven Tú, Verbo de Dios.
Con Tu poder y amor
Oye el clamor, Ven, danos bendición,
Tu dulce protección, Espíritu de Dios,
Desciende hoy.
Ven Tú, Consolador,
Sé Tú nuestro guiador,
Para vencer: Tú, poderoso Dios
Reina en el corazón, sé con nosotros hoy,
Dios de poder.
A Ti, Gran Trinidad
Poder y autoridad,
Por siempre, oh Dios, oh, déjanos mirar
Tu santa majestad y por la eternidad
Darte loor.
Venid, fieles todos, a Belén marchemos,
De gozo triunfantes, henchidos de amor,
Y al Rey de los cielos humilde le veremos.
CORO
Venid, adoremos, venid, adoremos,
Venid, adoremos a Cristo el Señor.
El que es Hijo eterno del eterno Padre,
Y Dios verdadero que al mundo creó,
De seno virgíneo nació de una madre:
CORO
Venid, adoremos, venid, adoremos,
Venid, adoremos a Cristo el Señor.
En pobre pesebre yace reclinado,
Al hombre ofreciendo eternal salvación,
El santo Mesías, el Verbo humanado;
CORO
Venid, adoremos, venid, adoremos,
Venid, adoremos a Cristo el Señor.
Cantad jubilosas, célicas criaturas;
Resuenen los cielos con vuestra canción:
¡Al Dios bondadoso dad gloria en las alturas!
CORO
Venid, adoremos, venid, adoremos,
Venid, adoremos a Cristo el Señor.
Jesús, celebramos tu bendito nombre
Con himnos solemnes de grato loor;
Por siglos eternos adórete el hombre.
CORO
Venid, adoremos, venid, adoremos,
Venid, adoremos a Cristo el Señor.
Venid, glorificad a Dios, el Padre del Señor;
En Cristo Él nos derramó Su eterna bendición.
Sin manchas, puros, en Su luz, nos destinó a ser
Sus hijos adoptados por la sangre de Jesús.
CORO
Te daremos la gloria,
Por Tu gracia, bondad y amor.
Te daremos la gloria,
¡Eres el Salvador!
Venid, glorificad a Dios, que en Cristo gracia da;
Lavadas nuestras culpas son, tenemos redención.
En Él Dios ya nos reveló Su eterna voluntad:
Que sea Cristo el Señor; Su plan se cumplirá.
CORO
Te daremos la gloria,
Por Tu gracia, bondad y amor.
Te daremos la gloria,
¡Eres el Salvador!
Venid, glorificad a Dios, creyentes del Señor;
El sello de Su Espíritu por fe tenemos hoy.
Él garantiza nuestra fe hasta el día final;
Nos uniremos a alabar a nuestro trino Dios.
CORO
Te daremos la gloria,
Por Tu gracia, bondad y amor.
Te daremos la gloria,
¡Eres el Salvador!
Venid, nuestras voces con gozo unamos
Cantando alabanzas a Cristo el Señor;
Las huestes del Cielo le están glorificando;
Loémosle también con sincero amor.
Los ángeles cantan "Es digno el Cordero";
Pues Él por nosotros murió en la cruz;
Con su sacrificio pagó nuestro pecado;
Con gratitud cantemos a Cristo Jesús.
Venció a la muerte y resucitado
Subió exaltado a la diestra de Dios;
Es digno de honra, poder y alabanza;
Su nombre bendecimos, con alma y voz.
Un día la entera creación, de rodillas,
Reconocerá que Jesús es Señor;
Por todos los siglos Él reinará triunfante;
Los salvos cantaremos al gran Redentor.
Oh bendita historia de Jesús quien de su gloria,
Al Calvario decidió venir para salvarme a mí.
Su sangre derramada se aplicó feliz a mi alma;
Me dio victoria sin igual cuando me arrepentí.
CORO
Ya tengo la victoria, pues Cristo me salva.
Buscóme y compróme con su divino amor.
Me imparte de su gloria, su paz inunda mi alma;
Victoria me concedió cuando por mí murió.
Oh que en amor tierno, Él sanó a los enfermos;
A los cojos los mandó correr, al Ciego lo hizo ver.
Entonces suplicante le pedí al Cristo amante,
Le diera a mi alma la salud y fe para vencer.
CORO
Ya tengo la victoria, pues Cristo me salva.
Buscóme y compróme con su divino amor.
Me imparte de su gloria, su paz inunda mi alma;
Victoria me concedió cuando por mí murió.
Oh que allá en la gloria, hay mansiones de victoria,
Que su santa mano preparó para los que Él salvó.
Espero unir mi canto al grupo sacrosanto
Que victorioso rendirá tributo al Redentor.
CORO
Ya tengo la victoria, pues Cristo me salva.
Buscóme y compróme con su divino amor.
Me imparte de su gloria, su paz inunda mi alma;
Victoria me concedió cuando por mí murió.
Cristo el Señor me ama por siempre,
Mi vida guarda Él tiernamente.
Vence el pecado, cuida del mal;
Ya pertenezco a Él.
CORO
Ya pertenezco a Cristo,
Él pertenece a mí,
No solo por el tiempo aquí,
Mas por la eternidad.
Cristo bajó del Cielo a buscarme;
Cubierto de pecado encontróme:
Me levantó de vergüenzas mil;
Ya pertenezco a Él.
CORO
Ya pertenezco a Cristo,
Él pertenece a mí,
No solo por el tiempo aquí,
Mas por la eternidad.
Gozo indecible inunda mi alma.
Ya libertado estoy
Y mi vida llena está de felicidad;
Ya pertenezco a Él.
CORO
Ya pertenezco a Cristo,
Él pertenece a mí,
No solo por el tiempo aquí,
Mas por la eternidad.
Yo te bendigo, oh mi Redentor,
Tú la confianza de mi corazón;
Ya que sufriste por mi condición,
Quita mis penas, quita mi temor.
Tú eres Rey de gracia y perdón;
Omnipotente reinas por doquier;
Señor Jesús, domina nuestro ser;
Tu luz alumbre siempre el corazón.
Eres la Vida, nuestra inspiración;
En ti descansa todo mi querer;
Sostennos siempre por tu gran poder;
Y en la prueba danos protección.
Tu providencia guarda del azar
En esta corta vida terrenal;
Otra esperanza no hay para el mortal;
Tus fuerzas siempre nos harán triunfar.
4 - AGUA VIVA * i12
9 - ALABAD AL REY DEL CIELO * i13
10 - ALELUYA, GLORIA A CRISTO i13
11 - ALMA, BENDICE AL SEÑOR * i11
13 - ÁNGELES CANTANDO ESTÁN i19
14 - ANHELO POR LA CASA DE DIOS i18
15 - ANHELO TRABAJAR POR EL SEÑOR i10
16 - ANTE EL TRONO CELESTIAL * i11
19 - CANTA, CANTA, ALMA MÍA i12
20 - CANTAD ALEGRES AL SEÑOR * i7
21 - CANTAD Y GRACIAS DAD * i10
24 - CÓMO PODRÉ ESTAR TRISTE i12
25 - CONMIGO SÉ i11
29 - CRISTO, EL ANCLA FIRME Y FUERTE * i19
30 - CRISTO, MI CRUZ HE TOMADO * i9
32 - ¡CRISTO VIVE! ÉL RESUCITÓ * i10
33 - CUAL LA MAR HERMOSA * i19
34 - CUAL VARÓN DE GRAN DOLOR * i12
35 - CUÁN DULCE ES CONFIAR * i12
41 - CUANDO ANDAMOS CON DIOS i17
42 - DE LA IGLESIA EL FUNDAMENTO i13
48 - DIOS TE SALUDO, ERES REDENTOR * i9
55 - EL PROFUNDO AMOR DE CRISTO * i16
56 - EL QUE HABITA AL ABRIGO DE DIOS i9
59 - EN CRISTO ESTÁ MI SALVACIÓN * i21
61 - EN PRESENCIA ESTAR DE CRISTO i12
63 - ENGRANDECIDO SEA DIOS i20
65 - ES CRISTO DE SU IGLESIA * i11
67 - ESTOY BIEN i22
68 - ETERNO REY i44
69 - FUENTE DE LA VIDA ETERNA i11
71 - GLORIAS MIL DE TI SE CUENTAN i11
73 - GLORIOSO INTERCAMBIO * i20
74 - GÓCENSE LOS PUEBLOS * i21
75 - GOZO DA SERVIR A CRISTO i19
77 - GRANDE ES TU FIDELIDAD i17
78 - GRATO ES DECIR LA HISTORIA i21
79 - GUÍANOS OH REDENTOR ETERNO i17
83 - HAY UN PRECIOSO MANANTIAL * i13
84 - HE DECIDIDO SEGUIR A CRISTO i10
85 - HOY, POR LOS SANTOS QUE DESCANSAN YA * i10
87 - JESÚS ES MI REY SOBERANO * i11
89 - JUBILOSOS, TE ADORAMOS i18
93 - LA GLORIA DE LA CRUZ * i14
94 - LA GLORIA ES DE JESÚS * i22
95 - LA ROCA DE MI SALVACIÓN * i14
98 - LO QUE HACE DIOS, ÉL LO HACE BIEN i19
101 - MAJESTAD i22
102 - MARAVILLOSO ES EL GRAN AMOR * i34
103 - MÁS GRANDE DE LO QUE IMAGINO * i17
104 - ME GLORÍO EN JESUCRISTO * i11
105 - MI FE HA HALLADO UN SOLAZ * i10
106 - MI SER DESCANSA EN ÉL * i22
108 - MIS OJOS A LOS MONTES i10
110 - NO VALGO POR MI POSESIÓN * i12
113 - NUESTRA ESPERANZA Y PROTECCIÓN * i13
115 - OH, CRIATURAS DEL SEÑOR * i14
117 - OH DIOS DIGNÍSIMO SEÑOR i12
119 - OH QUÉ AMOR INCOMPARABLE * i12
120 - OH QUÉ SALVADOR ES MI CRISTO JESÚS i22
121 - OH QUE TUVIERA LENGUAS MIL * i12
122 - OH ROSTRO ENSANGRENTADO * i25
123 - OH, SABIO, INMORTAL, INVISIBLE * i8
124 - OH, SEÑOR, PROCURO EN VANO i12
125 - OH VEN, BENDITO EMANUEL i17
126 - OÍD UN SON EN ALTA ESFERA i12
127 - POR FE * i13
128 - POR FE CONTEMPLO REDENCIÓN i10
131 - PROFUNDO ES EL AMOR DE DIOS * i12
132 - QUE MI VIDA ENTERA ESTÉ i7
134 - REGOCIJAOS CRISTIANOS i37
137 - ROCA DE LA ETERNIDAD * i10
142 - SANTO, SANTO, GRANDE ETERNO DIOS i10
145 - SEGURA MI ESPERANZA ESTÁ i17
146 - SEÑOR JEHOVÁ, OMNIPOTENTE DIOS i14
147 - SEÑOR MI REDENTOR Y ROCA * i17
151 - SOLO DE JESÚS LA SANGRE * i12
154 - SU GRACIA ES MAYOR * i14
155 - SU MANTO POR EL MÍO * i10
158 - SUMISIÓN i18
161 - TRANFÓRMAME ESPÍRITU * i11
162 - UN RETO NOS AGUARDA * i10
163 - VE DILO A LAS MONTAÑAS i19
165 - VEN CONTEMPLA EL GRAN MISTERIO * i10
166 - VEN TÚ, POTENTE REY * i8
168 - VENID, GLORIFICAD A DIOS * i10
169 - VENID, NUESTRAS VOCES UNAMOS i31
171 - YA PERTENEZCO A CRISTO i13