Definitivamente es el libro que querremos leer una y otra vez, porque a medida que pasemos por sus páginas seremos transformados y nuestra comprensión de lo que está escrito ahí será cada vez mayor, aumentando nuestro amor por aquel que ama nuestra alma, el autor de la Biblia, Dios.
La Biblia no es un libro como cualquier otro. A lo largo aproximadamente 1500 años Dios usó alrededor de 40 autores (reyes, profetas, pescadores, etc) para revelarnos Su Palabra en estos 66 libros, que tenemos en dos partes: Antiguo Testamento y Nuevo Testamento. Hay libros históricos, poéticos, proféticos, cartas, de modo que hay partes que se pueden entender literalmente, otras son más simbólicas. Pero la Biblia es clara, El Antiguo Testamento apunta a la venida del mesías: Jesucristo el Hijo de Dios; y el Nuevo Testamento nos revela al mesías profetizado que vino para salvación del mundo y Él permite que conozcamos mejor al Padre y su voluntad.
Vemos en la Biblia la historia completa desde el inicio de los tiempos hasta el final glorioso. Dios nos reveló todo lo que necesitamos saber para entender de dónde venimos, cuál es nuestro propósito, cómo debemos vivir nuestras vidas, cómo cumplir distintos roles en este mundo, cómo orar, cómo adorarle, cómo será la eternidad con Él.
Porque es la Palabra de Dios revelada.
Es la forma segura de escuchar la voz de nuestro Padre Celestial.
No hay mejor forma de conocer a nuestro Dios, que escuchándolo por medio de Su Palabra escrita. En ella vemos su gracia y su justicia, su inmeso porder, su gran misericordia. su infinta sabiduría y su amor inigualable.
La Biblia es suficiente para instruirnos en justicia, para corregirnos, para reprendernos cuando lo necesitamos, para crecer de la forma que Dios quiere que crezcamos. Nos ayuda a poder exhortar a otros con la verdad en amor. Nos ayuda a ser corregidos de nuestros errores, en humildad y mansedumbre.
Conocer Su Palabra nos protege de caer en engaños de falsas filosofías y malos maestros.
Nos ayuda a vivir vidas agradables a Dios.
Con humildad y mansedumbre, orando y pidiendo discernimiento para su comprensión. Si es posible, hay que usar ayuda para palabras nuevas o difíciles. Esto puede ser con un diccionario. También es importante entender el tipo de libro que se está leyendo y el contexto del libro y del pasaje. Esto puede ser con algún resumen de cada libro. Debemos leerla una y otra vez, de tapa a tapa, con orden. Cada vez que la leamos entenderemos más y mejor el mensaje revelado.
Conocer la Palabra de Dios, aceptar la enseñanza que hay en ella con una actitud de humildad y mansedumbre. Y sobre todo, aplicarla, ponerla en práctica.
Cada día antes de leer, ore. Pídale al Señor sabiduría y entendimiento, para que cuando lea su Biblia le ayude a comprender que esa es Palabra de Dios y por lo tanto tiene autoridad de Dios y es verdad.
Ayuda muchísimo definir un orden para poder leer todo y comprender. Mientras más leemos más comprendemos y mayor gozo hay en nosotros.
Primero que nada, le aconsejamos que lea el libro de San Juan. Puede hacerlo un capítulo por día y lo terminará en tres semanas. Si hay pasajes difíciles, pregúntele a algún hermano maduro en la fe de una iglesia sana, puede ser también un anciano o pastor de la iglesia a la que decida asistir.
Segundo, lea después de eso todo el Nuevo Testamento. Será aún más enriquecedor para usted y de igual manera lea un capítulo por día, no se apresure. Esto por supuesto tomará más de tres semanas, pero valdrá la pena.
Después de eso, vaya por un plan de lectura de la Biblia completa (Antiguo y Nuevo Testamento). A continuación algunas sugerencias:
Defina el tiempo en que desea concluir la lectura completa de su Biblia. Hay planes de 6 meses, así como de 1, 2, 3, 4 y hasta 5 años.
Mientras más largo sea el plan, menos tiempo del día le tomará leer su Biblia, pero claro tardará más en completarla.
Mientras más corto sea el plan más tiempo de su día tendrá que dedicar a la lectura, pero la terminará en menos meses.
Aquí le presento algunas opciones de Planes o estrategias de lectura, usted puede elegir cualquiera o buscar otras:
Puede optar por un plan de lectura que combine el antiguo y el nuevo testamento.
Otra opción para una lectura posterior es un plan temático de un año. Es otra manera alternativa de leer la Biblia, así cada día de la semana tiene un tipo específico de libros para leer.
Otra forma para ayudar a la memorización es esta:
Usted puede iniciar por el Nuevo Testamento un libro a la vez leyendo cada semana 6 o 7 capítulos cada día. Por ejemplo:
La primera semana abre el libro de Mateo y lee cada día los capítulos 1 al 7;
la segunda semana lee cada día los capítulos 8 al 14;
y así hasta terminar el libro,
luego continúa con el siguiente libro y así hasta terminar el Nuevo Testamento.
Luego hace lo mismo con el Antiguo Testamento.
Use un diccionario bíblico, es ideal para comprender palabras difíciles.
Otra opción es tener una Biblia de estudio.
Si no tiene a mano un diccionario o Biblia de estudio, puede usar herramientas gratuitas por Internet o Apps o si su presupuesto le permite puede comprar en alguna librería cristiana. Vea nuestra página de Recursos para más ayuda.
Pida ayuda a hermanos más maduros en la fe, no a nuevos (neófitos) porque podrían confundirlo.
Los pasajes bíblicos están relacionados. Hágase preguntas respecto a lo que lee
¿El capítulo o versículo anterior de qué trataba? Es bueno entender que los capítulos no suelen estar separados en tema, generalmente están muy relacionados y continuan la enseñanza que se inició en el anterior (un caso especial en el que sí pueden ser distintos es en los Salmos). De manera similar ocurre con los versículos (con la excepción del libro de Proverbios).
¿El libro es del Antiguo Testamento o del Nuevo Testamento?
¿Qué tipo de libro es? Histórico? Poético? Profético? Si tiene una Biblia de Estudio, puede ver generalmente un breve resumen de qué trata cada libro antes de empezar a leerlo para comprender mejor el contexto. Si no tiene Biblia de estudio, vaya a la página de Recursos para ver opciones recomendadas, tanto físicas (de pago) como sitios web y aplicaciones gratuitas.
Hay porciones fáciles de entender, como también hay más difíciles.
Quizás no siempre pueda comprender todo, no se rinda, continúe; todo se trata de perseverancia y confianza en El Señor.
Tenga ánimo y confíe. Ore por sabiduría. Congregue en una iglesia sana, ahí le ayudarán a comprender mejor.
Piense con profundidad lo que está leyendo, no se trata de avanzar por avanzar, lea para comprender, para ser edificado.
Comprenda para aplicar, para dar fruto.
Trate de entender qué enseñanza había para las personas de ese tiempo y cómo aplica a nuestro tiempo y especialmente a usted, cómo puede ayudarle a vivir de una forma agradable al Señor.
Siempre dé gracias por la lectura, esa palabra que leyó es eficaz y hará su obra en su vida, todo para la gloria de Dios.
Considere también la gran bendición de poder una Biblia físicamente, hay personas que no tienen una Biblia en casa.
Piense también en que vive en un país donde tiene libertad de leer una Biblia sin restricción. Hay lugares en el mundo donde no les permiten tener ni leer Biblias, incluso hasta con penas de cárcel o ejecución.
Así como es importante la Palabra de Dios, es también importante orar y estar en comunidad con otros creyentes.
Toque este enlace para conocer acerca de la iglesia local:
[POR QUÉ Y CÓMO INTEGRARSE A UNA IGLESIA LOCAL ]
Si aún no leyó sobre la oración, use este otro enlace: