Aclaración: Estas preguntas son tomadas del Catecismo de C. H. Spurgeon y del Catecismo Bautista.
68. P. ¿Cómo podemos escapar de su ira y maldición que merecemos por nuestros pecados?
69. P. ¿Qué es la fe en Jesucristo?
70. P. ¿Qué es el arrepentimiento para vida?
71. P. ¿Cuáles son los medios externos y comunes mediante los cuales el Espíritu Santo nos comunica los beneficios de la redención de Cristo?
72. P. ¿Qué hace que la Palabra sea eficaz para salvación?
73. P. ¿Cómo debe ser leída y oída la Palabra a fin de que sea eficaz para salvación?
Debemos creer en el Señor Jesucristo (Jn 3:16), confiando solo en su sangre y su justicia. Esta fe incluye arrepentimiento por el pasado (Hch 20:21) y conduce a la santidad en el futuro.
Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Hechos 20:21 testificando a judíos y a gentiles acerca del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo.
Es una gracia salvadora (Heb 10:39) por medio de la cual recibimos (Jn 1:12) y confiamos en él únicamente para salvación (Fil 3:9) como lo anuncia el evangelio (Is 33:22).
Hebreos 10:39 Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición, sino de los que tienen fe para preservación del alma.
Juan 1:12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;
Filipenses 3:9 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe;
Isaías 33:22 Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará.
Es una gracia salvadora (Hch 11:18) por medio de la cual el pecador, sintiendo una verdadera compunción por sus pecados (Hch 2:37) y teniendo confianza en la misericordia de Dios en Cristo (Jl 2:13), con dolor y aborrecimiento por sus pecados se vuelve de ellos a Dios (Jer 31:18-19), con todo el propósito de esforzarse en una nueva obediencia (Sal 119:59).
Hechos 11:18 Entonces, oídas estas cosas, callaron, y glorificaron a Dios, diciendo: ¡De manera que también a los gentiles ha dado Dios arrepentimiento para vida!
Hechos 2:37 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos?
Joel 2:13 Rasgad vuestro corazón, y no vuestros vestidos, y convertíos a Jehová vuestro Dios; porque misericordioso es y clemente, tardo para la ira y grande en misericordia, y que se duele del castigo.
Jeremías 31:18-19 Escuchando, he oído a Efraín que se lamentaba: Me azotaste, y fui castigado como novillo indómito; conviérteme, y seré convertido, porque tú eres Jehová mi Dios. Porque después que me aparté tuve arrepentimiento, y después que reconocí mi falta, herí mi muslo; me avergoncé y me confundí, porque llevé la afrenta de mi juventud.
Son: la Palabra, por medio de la cual las almas son engendradas a la vida espiritual, el bautismo, la Cena del Señor, la oración y meditación, por medio de los cuales los creyentes son edificados más y más en la santísima fe (Hch 2:41-42; Stg 1:18).
Hechos 2:41-42 Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. 42 Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones.
Santiago 1:18 Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.
El Espíritu de Dios hace de la lectura, pero sobre todo de la predicación de la Palabra, un medio eficaz para convencer y convertir a pecadores (Sal 19:7) e ir desarrollándolos en santidad y gozo (1 Ts 1:6) a través de la fe para salvación (Ro 1:16).
Salmos 19:7 La ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma; El testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
1 Tesalonicenses 1:6 Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, recibiendo la palabra en medio de gran tribulación, con gozo del Espíritu Santo,
Romanos 1:16 Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree; al judío primeramente, y también al griego.
Debemos velar con diligencia (Pr 8:34), prepararnos (1 P 2:1-2) y orar (Sal 119:18), recibirla con fe (Heb 4: 2) y amor (2 Ts 2:10), guardarla en nuestro corazón (Sal 119:11) y llevarla a la práctica (Stg 1:25).
Proverbios 8:34 Bienaventurado el hombre que me escucha, Velando a mis puertas cada día, Aguardando a los postes de mis puertas.
1 Pedro 2:1-2 Desechando, pues, toda malicia, todo engaño, hipocresía, envidias, y todas las detracciones, 2 desead, como niños recién nacidos, la leche espiritual no adulterada, para que por ella crezcáis para salvación,
Salmos 119:18 Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley.
Hebreos 4:2 Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron.
2 Tesalonicenses 2:10 y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.
Salmos 119:11 En mi corazón he guardado tus dichos, Para no pecar contra ti