Aclaración: Estas preguntas son tomadas del Catecismo de C. H. Spurgeon y del Catecismo Bautista.
P. 105: ¿Qué es la oración?
P. 106: ¿Qué regla nos ha dado Dios para dirigirnos en la oración?
P. 107: ¿Qué nos enseña el prefacio del Padre Nuestro?
P. 108: ¿Por qué oramos en la primera petición?
P. 109: ¿Por qué oramos en la segunda petición?
P. 110: ¿Por qué oramos en la tercera petición?
P. 111: ¿Por qué oramos en la cuarta petición?
P. 112: ¿Por qué oramos en la quinta petición?
P. 113: ¿Por qué oramos en la sexta petición?
P. 114: ¿Qué nos enseña la conclusión del Padre Nuestro?
Es ofrecer nuestros deseos a Dios (Sal 62:8), con la ayuda del Espíritu Santo (Ro 8:26), por cosas que concuerdan con Su voluntad,(1 Jn 5:14; Ro 8:27) en el nombre de Cristo (Jn 16:23), creyendo (Mt 21:22; Stg 1:6), con confesión de nuestros pecados (Sal 32:5, 6; Dn 9:4), y un reconocimiento agradecido de Sus misericordias.(Fil 4:6)
Salmos 62:8 Esperad en él en todo tiempo, oh pueblos; Derramad delante de él vuestro corazón; Dios es nuestro refugio. Selah
Romanos 8:26 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles.
1 Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
Romanos 8:27 Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
Juan 16:23 En aquel día no me preguntaréis nada. De cierto, de cierto os digo, que todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará.
Mateo 21:22 Y todo lo que pidiereis en oración, creyendo, lo recibiréis.
Santiago 1:6 Pero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra.
Salmos 32:5-6 Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. Selah Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán estas a él.
Daniel 9:4 Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;
Filipenses 4:6 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.
Toda la Palabra de Dios es útil para dirigirnos en la oración;( 1 Jn 5:14) pero la regla especial directiva es esa oración que Cristo enseñó a Sus discípulos, comúnmente llamada el Padre Nuestro.(Mt 6:9-13; Lc 11:2-4)
1 Juan 5:14 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye.
Mateo 6:9-13 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Lucas 11:2-4 Y les dijo: Cuando oréis, decid: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra. El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy. Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.
El prefacio del Padre Nuestro, que es ‘Padre nuestro que estás en los cielos’,(Mt 6:9) nos enseña a acercarnos a Dios con toda reverencia santa y confianza, como hijos a un padre, capaz y listo a ayudarnos;(Ro 8:15; Lc 11:13) y que debemos orar con y por otros.(Hch 12:5; 1 Tim 2:1, 2)
Romanos 8:15 Pues no habéis recibido el espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
Lucas 11:13 Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan?
Hechos 12:5 Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él.
1 Timoteo 2:1-2 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.
En la primera petición, que es ‘Santificado sea Tu nombre’,(Mt 6:9) oramos que Dios nos capacite y a los demás, a glorificarle en todo aquello en lo cual Él se revela,(Sal 67:2, 3) y que Él disponga de todas las cosas para Su propia gloria.(Sal 83: 1-18, Ro 11:36)
Mateo 6:9 Vosotros, pues, oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre.
Salmos 67:2-3 Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben.
Salmos 83:1-18 Cántico. Salmo de Asaf. Oh Dios, no guardes silencio; No calles, oh Dios, ni te estés quieto. Porque he aquí que rugen tus enemigos, Y los que te aborrecen alzan cabeza. Contra tu pueblo han consultado astuta y secretamente, Y han entrado en consejo contra tus protegidos. Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, Y no haya más memoria del nombre de Israel. Porque se confabulan de corazón a una, Contra ti han hecho alianza Las tiendas de los edomitas y de los ismaelitas, Moab y los agarenos; Gebal, Amón y Amalec, Los filisteos y los habitantes de Tiro. También el asirio se ha juntado con ellos; Sirven de brazo a los hijos de Lot. Selah Hazles como a Madián, Como a Sísara, como a Jabín en el arroyo de Cisón; Que perecieron en Endor, Fueron hechos como estiércol para la tierra. Pon a sus capitanes como a Oreb y a Zeeb; Como a Zeba y a Zalmuna a todos sus príncipes, Que han dicho: Heredemos para nosotros Las moradas de Dios. Dios mío, ponlos como torbellinos, Como hojarascas delante del viento, Como fuego que quema el monte, Como llama que abrasa el bosque. Persíguelos así con tu tempestad, Y atérralos con tu torbellino. Llena sus rostros de vergüenza, Y busquen tu nombre, oh Jehová. Sean afrentados y turbados para siempre; Sean deshonrados, y perezcan. Y conozcan que tu nombre es Jehová; Tú solo Altísimo sobre toda la tierra.
Romanos 11:36 Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas. A él sea la gloria por los siglos. Amén.
En la segunda petición, que es ‘Venga Tu reino’,(Mt 6:10) pedimos que el reino de Satanás sea destruido,(Sal 68:1,18) y que el reino de gracia sea avanzado,(Ap 12:10, 11) nosotros y otros traídos a él y guardados en él,(2 Ts 3:1; Ro 10:1; Jn17:19,20) y que el reino de gloria sea apresurado.(Ap 22:20)
Mateo 6:10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
Salmos 68:1 Al músico principal. Salmo de David. Cántico. Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos, Y huyan de su presencia los que le aborrecen.
Salmos 68:18 Subiste a lo alto, cautivaste la cautividad, Tomaste dones para los hombres, Y también para los rebeldes, para que habite entre ellos JAH Dios.
Apocalipsis 12:10-11 Entonces oí una gran voz en el cielo, que decía: Ahora ha venido la salvación, el poder, y el reino de nuestro Dios, y la autoridad de su Cristo; porque ha sido lanzado fuera el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche. Y ellos le han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, y menospreciaron sus vidas hasta la muerte.
2 Tesalonicenses 3:1 Por lo demás, hermanos, orad por nosotros, para que la palabra del Señor corra y sea glorificada, así como lo fue entre vosotros,
Romanos 10:1 Hermanos, ciertamente el anhelo de mi corazón, y mi oración a Dios por Israel, es para salvación.
Juan 17:19-20 Y por ellos yo me santifico a mí mismo, para que también ellos sean santificados en la verdad. Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos,
Apocalipsis 22:20 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús.
En la tercera petición, que es, ‘Hágase Tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra’, (Mt 6:10) oramos que Dios por Su gracia nos haga capaces y deseosos de conocer, obedecer y someternos a Su voluntad en todas las cosas,(Sal 67:1-7; 119:36; 2 Samuel 15:25; Job 1:21) como los ángeles lo hacen en el cielo.(Sal 103:20, 21)
Mateo 6:10 Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.
Salmos 67 Al músico principal; en Neginot. Salmo. Cántico. Dios tenga misericordia de nosotros, y nos bendiga; Haga resplandecer su rostro sobre nosotros; Selah Para que sea conocido en la tierra tu camino, En todas las naciones tu salvación. Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. Alégrense y gócense las naciones, Porque juzgarás los pueblos con equidad, Y pastorearás las naciones en la tierra. Selah Te alaben los pueblos, oh Dios; Todos los pueblos te alaben. La tierra dará su fruto; Nos bendecirá Dios, el Dios nuestro. Bendíganos Dios, Y témanlo todos los términos de la tierra.
Salmos 119:36 Inclina mi corazón a tus testimonios, Y no a la avaricia.
2 Samuel 15:25 Pero dijo el rey a Sadoc: Vuelve el arca de Dios a la ciudad. Si yo hallare gracia ante los ojos de Jehová, él hará que vuelva, y me dejará verla y a su tabernáculo.
Job 1:21 y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.
Salmos 103:20-21 Bendecid a Jehová, vosotros sus ángeles, Poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, Obedeciendo a la voz de su precepto. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, Ministros suyos, que hacéis su voluntad.
La cuarta petición, que es, ‘El pan nuestro de cada día dánoslo hoy’,(Mt 6:11) oramos que del don gratuito de Dios recibamos una porción adecuada de las cosas buenas de esta vida y gocemos de Su bendición con ellas.(Pr 30:8, 9; Gn 28:20; 1Tim 4:4,5)
Mateo 6:11 El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.
Proverbios 30:8-9 Vanidad y palabra mentirosa aparta de mí; No me des pobreza ni riquezas; Manténme del pan necesario; No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es Jehová? O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios.
Génesis 28:20 E hizo Jacob voto, diciendo: Si fuere Dios conmigo, y me guardare en este viaje en que voy, y me diere pan para comer y vestido para vestir,
1 Timoteo 4:4-5 Porque todo lo que Dios creó es bueno, y nada es de desecharse, si se toma con acción de gracias; porque por la palabra de Dios y por la oración es santificado
En la quinta petición, que es, ‘Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores’,(Mt 6:12) oramos que Dios por causa de Cristo nos perdone gratuitamente todos nuestros pecados;(Sal 51:1,2,7,9; Daniel 9:17-19) algo que se nos anima pedir porque por Su gracia somos habilitados para perdonar a otros.(Lc 11:4; Mt 18:35)
Mateo 6:12 Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores.
Salmos 51:1-2 Al músico principal. Salmo de David, cuando después que se llegó a Betsabé, vino a él Natán el profeta. Ten piedad de mí, oh Dios, conforme a tu misericordia; Conforme a la multitud de tus piedades borra mis rebeliones. Lávame más y más de mi maldad, Y límpiame de mi pecado.
Salmos 51:7-9 Purifícame con hisopo, y seré limpio; Lávame, y seré más blanco que la nieve. Hazme oír gozo y alegría, Y se recrearán los huesos que has abatido. Esconde tu rostro de mis pecados, Y borra todas mis maldades.
Daniel 9:17-19 Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor. Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias. Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
Lucas 11:4 Y perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben. Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal.
Mateo 18:35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.
En la sexta petición, que es, ‘Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal’,(Mt 6:13) oramos que Dios ya sea que nos guarde de ser tentados al pecado,(Mt 26:41) o nos sostenga y libere cuando seamos tentados.(2 Co 12:8)
Mateo 6:13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Mateo 26:41 Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.
2 Corintios 12:8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.
La conclusión del Padre Nuestro, que es, ‘Porque Tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén’, (Mt 6:13) nos enseña a tomar nuestro ánimo en oración solo de Dios,(Daniel 9:4,7-9,16-19) y adorarlo en nuestras oraciones, adscribiéndole el reino, poder, y gloria a Él.(1 Crónicas 29:10-13) Y en testimonio de nuestro deseo, y certidumbre de ser escuchados, decimos Amén.(1 Co 14:16; Ap 22:20, 21)
Mateo 6:13 Y no nos metas en tentación, mas líbranos del mal; porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por todos los siglos. Amén.
Daniel 9:4 Y oré a Jehová mi Dios e hice confesión diciendo: Ahora, Señor, Dios grande, digno de ser temido, que guardas el pacto y la misericordia con los que te aman y guardan tus mandamientos;
Daniel 9:7-9 Tuya es, Señor, la justicia, y nuestra la confusión de rostro, como en el día de hoy lleva todo hombre de Judá, los moradores de Jerusalén, y todo Israel, los de cerca y los de lejos, en todas las tierras adonde los has echado a causa de su rebelión con que se rebelaron contra ti. Oh Jehová, nuestra es la confusión de rostro, de nuestros reyes, de nuestros príncipes y de nuestros padres; porque contra ti pecamos. De Jehová nuestro Dios es el tener misericordia y el perdonar, aunque contra él nos hemos rebelado,
Daniel 9:16-19 Oh Señor, conforme a todos tus actos de justicia, apártese ahora tu ira y tu furor de sobre tu ciudad Jerusalén, tu santo monte; porque a causa de nuestros pecados, y por la maldad de nuestros padres, Jerusalén y tu pueblo son el oprobio de todos en derredor nuestro. Ahora pues, Dios nuestro, oye la oración de tu siervo, y sus ruegos; y haz que tu rostro resplandezca sobre tu santuario asolado, por amor del Señor. Inclina, oh Dios mío, tu oído, y oye; abre tus ojos, y mira nuestras desolaciones, y la ciudad sobre la cual es invocado tu nombre; porque no elevamos nuestros ruegos ante ti confiados en nuestras justicias, sino en tus muchas misericordias. Oye, Señor; oh Señor, perdona; presta oído, Señor, y hazlo; no tardes, por amor de ti mismo, Dios mío; porque tu nombre es invocado sobre tu ciudad y sobre tu pueblo.
1 Crónicas 29:10-13 Asimismo se alegró mucho el rey David, y bendijo a Jehová delante de toda la congregación; y dijo David: Bendito seas tú, oh Jehová, Dios de Israel nuestro padre, desde el siglo y hasta el siglo. Tuya es, oh Jehová, la magnificencia y el poder, la gloria, la victoria y el honor; porque todas las cosas que están en los cielos y en la tierra son tuyas. Tuyo, oh Jehová, es el reino, y tú eres excelso sobre todos. Las riquezas y la gloria proceden de ti, y tú dominas sobre todo; en tu mano está la fuerza y el poder, y en tu mano el hacer grande y el dar poder a todos. Ahora pues, Dios nuestro, nosotros alabamos y loamos tu glorioso nombre.
1 Corintios 14:16 Porque si bendices solo con el espíritu, el que ocupa lugar de simple oyente, ¿cómo dirá el Amén a tu acción de gracias? pues no sabe lo que has dicho.
Apocalipsis 22:20-21 El que da testimonio de estas cosas dice: Ciertamente vengo en breve. Amén; sí, ven, Señor Jesús. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con todos vosotros. Amén.