En la actualidad existen varias empresas que ya cuentan con este modelo de trabajo, permitiendo que sus empleados gestiones sus funciones desde su hogar, en algunos casos han mencionado haber incrementado su productividad en 28%, sin embargo este esquema no es para todas las posiciones, argumentan que se debe hacer un estudio para determinar qué puestos sí pueden llevar a cabo su trabajo desde casa.
En mi experiencia logré ver que el home office se ve limitado por dos factores primordiales, la cultura empresarial o forma de pensar del empresario respecto a la productividad que se genere y al desarrollo de tecnologías que permitan a todos los empleados llevarse el trabajo a casa.
Cambiar la forma de pensar del empresario o buscar que cambie su cultura laboral para explorar un nuevo método de trabajo que implica que su información sea manejada fuera de sus instalaciones hacen que le sea difícil tomar la decisión, sobre todo con la gran competencia que el día de hoy existe de gestionarla. También es cierto que los equipos de IT están cada vez más capacitados para mejorar este tipo de situaciones, por lo que en un futuro no lejano es posible que los empresarios acepten el trabajo en casa.
En cuanto al desarrollo de tecnologías se deben considerar varios factores antes de que una empresa apruebe home office, tal como que el empleado cuente con un equipo de computo lo suficientemente capaz de conectarse a la empresa de forma remota, contar con una conectividad a internet de un ancho de banda que le permita trabajar sin interrupciones, las tareas a realizar sean adecuadas para llevar a cabo fuera de la empresa, es decir, no limitarse por información documental, esto entre otros factores.
Desde mi perspectiva y resolviendo los dos puntos anteriores es posible establecer el home office en las organizaciones, con la idea de lograr incrementar la productividad, eficiencia, motivación y dedicación de los empleados, siempre que hablemos de puestos y actividades que así lo permitan, y con la digitalización de documentos; por ejemplo de esto serían: los puestos dedicados a la contabilidad, cobranza, servicio a clientes, captura de datos, entre otros.
Si bien las empresas gastan mucho de sus ingresos en pagar servicios para funcionar como agua, luz, renta o predio, etc. El home office es una opción para ahorrar en estos servicios y eficientes más sus gastos.
Para los empleados que viven en ciudades conflictivas y con grandes niveles de inseguridad, donde los robos, asaltos, secuestros etc. son cotidianos y deben cuidarse constantemente, resulta ser un esquema de grandes beneficios.
Para los padres con hijos, es de gran ayuda porque pueden atenderlos mejorando la comunicación entre ellos, posiblemente regenerando el tejido social afectado.
En resumen, el home office es un modelo para determinadas organizaciones, y para algunos puestos, sin embargo es una realidad que para aquellos que si lo puedan aplicar es un buen modelo de trabajo en casa, les será de gran utilidad, podrán mejorar su productividad, motivación, compromiso, dedicación, así como la identidad de sus colaboradores con sus marcas.
20 empresas que que permiten trabajar en casa.