Nota de este mes:
Desde siempre me ha interesado todo lo relacionado con el medio ambiente, y me siento una hipócrita al decirlo y no hacer nada para ayudar al planeta. Les cuento un poco de mi historia... Actualmente estoy estudiando Ingeniería Química, pero antes de empezar esta carrera, me había anotado para estudiar Licenciatura en Ciencias Ambientales. Haciendo el CBC me di cuenta que no iba a ser la carrera para mí y ahí empezó mi debate interno: ¿Ing. Ambiental o Química? Me terminé convenciendo que lo mejor era estudiar mi carrera actual y hacer las electivas sobre medio ambiente, aunque tardé en darme cuenta que no iba a ser para nada lo mismo. La cuestión es que aquí me encuentro, con los mismos pensamientos que tenía hace unos 7 años, con la diferencia de que esta vez realmente quiero ponerme en acción y es por eso que de a poco estoy cambiando mis hábitos. De a poco porque es mucho lo que debo cambiar y sé que no podría cambiar de un día para el otro todo mi estilo de vida.
¿Qué estuve haciendo últimamente? ¿Por qué de repente se me dio por querer cambiar mi forma de vida?
Si bien no miro TV, me informo por internet sobre lo que pasa en el mundo, y no pude ignorar todo lo que está pasando con el Amazonas y demás desastres alrededor del planeta. Lo que más me tocó fue escuchar el discurso de Greta Hunberg, la joven de 16 años cuyas palabras siguen resonando por todos lados. De sólo pensar en lo que dijo se me llenan los ojos de lágrimas (sí, justo ahora estoy así), no podemos seguir viviendo como si nada, nos preocupamos tanto por otras cosas y nos olvidamos de lo más importante: nuestro hogar. Todos sabemos el mal que le estamos haciendo a la naturaleza, lo digo hoy y lo dije siempre, la raza humana es un cáncer para el planeta, pero cada vez hay más gente dispuesta a cambiar su vida para poder aportar algo positivo, para intentar revertir todo este desastre que estamos causando.
Sé que lo más importante es que las empresas y los gobiernos actúen, pero también queda en nosotros cambiar nuestros hábitos. Porque si, por ejemplo, nuestro gobierno decide multar a la gente que no separa la basura, estoy segura que muchísima gente se va a quejar, no va a separarla y no va a querer pagar la multa tampoco. Sí, no le tengo mucha fe a nuestra sociedad, pero sigo esperando que algún día abran los ojos y dejen de lado la comodidad. Con este párrafo me estoy pasando en hipócrita, porque la verdad es que hasta ahora nunca he separado la basura, y en parte es porque vivo con 4 personas que sé que no la van a separar. Tengo planeado de a poco ir haciéndolo, por lo menos con los residuos que yo genero. Es cambiar una mentalidad que está muy arraigada, pero estoy dispuesta a ir transitando el camino necesario para cambiarla.
Además de las noticias de las últimas semanas, estuve viendo documentales -Sustainable, Cowspiracy y Before the flood, disponibles en Netflix-, leyendo sobre diversos temas, y también, fui a la Bioferia la semana pasada. Allí, conocí muchos emprendimientos muy interesantes que voy a dar a conocer en un futuro cercano. Mi idea es crear un directorio eco-friendly, con emprendimientos, blogs y cuentas de Instagram que hablen sobre el medio ambiente -pueden compartir los que ya conozcan por mensaje privado en mi IG-.
Bueno, ahora sí, ¡pasemos a la acción!
La semana que viene voy a inaugurar un desafío por el medio ambiente que consta de 12 cambios de hábitos, a implementar a lo largo de 12 semanas. Cada semana voy a compartir una parte y la idea es que sean acumulativas (obviamente), para que a fin de año ya hayamos logrado grandes cambios en nuestra vida cotidiana. Las primeras semanas son bastante tranquilas, para ayudarnos a no perder la motivación. A medida que pasen los días, voy a ir compartiendo en mis historias información sobre cada mini-desafío para motivarlos y ayudarlos. Espero que se sumen y que les guste mi idea.
Se le llama desarrollo sostenible a aquel que "cubre las necesidades del presente sin poner en riesgo la capacidad de las futuras generaciones de cubrir las propias" y procura el equilibrio entre el crecimiento económico, las necesidades sociales y el impacto sobre el medio ambiente.
En el 2015, los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible, la Agenda 2030.
► Los Objetivos para el Desarrollo Sostenible (ODS) son:
Ahora bien, está más que claro que las empresas y los gobiernos deben poner manos a la obra lo antes posible, sobre todo con lo que respecta a temas ambientales, pero también es cierto que nosotros debemos aportar nuestra parte por más mínima que sea. Como habrán visto en mi Instagram, de a poco estoy empezando a cambiar mis hábitos, no sólo lo que toca en la respectiva semana del desafío sino que ya empecé a hacer compost -ayer-, empecé a separar la basura -aunque todavía no al 100%- y la semana que viene ya tenemos reservado un bolsón de vegetales agroecológicos. Sé que cada persona tiene un ritmo distinto y que a todos nos cuesta de forma distinta cambiar hábitos. Lo importante es empezar, aunque sea de forma imperfecta y sobre todo, lo importante es tomar conciencia y motivar a otras personas con nuestro ejemplo. En mi casa de a poco estoy logrando que vayan cambiando algunas cosas, y no lo hago forzándolos de ninguna forma, simplemente les comento lo que YO tengo pensado hacer y cómo, y mi familia aporta lo que le sale hacer desde su lugar. Como les comenté en mi historias, lo que más me sorprendió fue que mi hermano separara un envoltorio de un snack que comió, siendo que me estuvo cargando y diciendo que estaba siendo re molesta con todo este tema de reciclar, y demás cosas. Entonces, si él que tiene -aparentemente- cero interés en reciclar y ser ambientalmente responsable puede tomarse un minuto en colocar sus residuos en un lugar distinto al que está habituado, todo el mundo puede simplemente es cuestión de actitud.
Ahora sí, suficiente de hablar de mí. A continuación les voy a compartir un enlace de una guía de cosas que pueden hacer para ayudar a hacer de este mundo un lugar mejor. La encontré en la página de las Naciones Unidas y espero que les guste y vayan aplicando las medidas que puedan.
Los invito a leerla, hacer todo lo que puedan y compartir en sus redes sociales información al respecto. Inspiren a otras personas a cambiar su vida cotidiana, demuestren que se puede y contagien este sentimiento de amor por la naturaleza. Y recuerden siempre hacerlo desde un lugar de respecto y tolerancia.
► Voy terminando esta parte con un vídeo de una charla TED que me encantó, se las dejo aquí abajo:
El desafío de esta semana es no realizar compras innecesarias y por eso quiero aprovechar para hablar del consumo responsable. Consumir responsablemente abarca varios aspectos, entre ellos:
Reflexión personal
Voy a contarles algo que me pasó hace no mucho... Cuando me uní a la comunidad Studygram me dejé llevar por un alto nivel de consumismo de artículos de librería -que en su gran mayoría no son para nada eco-friendly -, y además compré bastantes cosas que no necesitaba realmente. Al día de hoy, intento no comprar todas esas cosas nuevas que salen cada día, uso todo lo que tengo y trato de optar por productos que duren lo máximo posible para generar menos residuos. A principio de año compré una pluma fuente y hace poco tomé conciencia de que los cartuchos son un residuo que puedo evitar, comprando tinta y rellenándolos. Además ya a fines del año pasado decidí utilizar papel ecológico para mis cuadernos, y de hecho uso solamente un cuaderno para la facultar por cuatrimestre, ya que antes compraba uno por materia y siempre me sobraban hojas, así que me armé uno a mi gusto y lo mandé a anillar, ya es el segundo cuatrimestre que hago esto y no lo cambio por nada.
¿A qué voy con todo ésto? A que muchas veces no nos damos cuenta -o no queremos darnos cuenta- de que consumimos cosas por puro gusto sin considerar el impacto que le estamos causando al planeta. Estamos viviendo como si todo fuera eterno y nada de lo que hagamos tuviera consecuencias, tenemos grabado en nuestras mentes que tenemos el derecho de hacer lo que queramos porque nos lo merecemos, porque nos esforzamos por conseguir todas esas cosas que queremos, pero también tenemos la obligación -aunque sea sólo moral- de no destruir el lugar donde vivimos.
Nos lavan el cerebro convenciéndonos de que poseer cierto objeto o consumir cierto producto nos va a hacer más felices, puede que en el momento de adquirirlo sintamos satisfacción pero muchas veces es algo momentáneo y el daño que causamos no lo es, si hacemos un balance costo-beneficio... ¿realmente nos haría feliz algo que afecte de forma negativa al medio ambiente? Claro, seguimos mirando para el costado cuando alguien nos señala eso, es más sencillo ignorar todo y seguir con nuestras vidas como venimos haciendo. Cuesta mucho cambiar el chip, sobre todo porque lo que nos rodea nos susurra al oído un "consumí...". Fuimos educado bajo una cultura de consumo masivo y desaprender todo eso es un trabajo arduo que lleva su tiempo, sin embargo no es imposible.
Les soy sincera, me hice la desentendida por mucho tiempo, inventé mil excusas, miré para otro lado, pero no quiero ser más así. Me va a llevar tiempo llegar al punto que aspiro, pero poco a poco voy sumando pequeñas acciones que me acercan a mi objetivo.
Quiero compartir este proceso con ustedes como ya les dije varias veces, porque tengo la esperanza de que aunque sea alguien va a animarse a seguir su camino hacia una vida más sustentable/sostenible.
Consumo consciente
Una de claves del consumo responsable es tomar conciencia sobre los productos que consumimos y cómo éstos afectar al medio ambiente. Es importante tener en cuenta que muchas veces algo que parece que no contamina al momento de desecharlo, requirió un montón de procesos y recursos al momento de ser elaborado, por lo que muchas veces hay que analizar cuidadosamente todos esos factores. Es por esto que una de las premisas del consumo responsable es reducir el consumo y además, usar y reutilizar las cosas que adquirimos. Un ejemplo que se me ocurre es sobre las bolsas, las opciones más comunes son: papel, plástico y tela. Todas tienen sus ventajas y desventajas, las bolsas de plástico requieren menos recursos y energía para ser producidas, pero no pueden reutilizarse muchas veces y además no son biodegradables. En cambio, las bolsas de tela son las que más recursos y energía consumen, pero pueden reutilizarse tantas veces que digamos que se "amortiza" su costo. Éste es un ejemplo del análisis que deberíamos hacer cuando vamos a realizar una compra, puede parecer agotador pero de a poco todo es posible.
Les comparto una lista de opciones más amigables con el medio ambiente, nada es perfecto y siempre depende del uso que se les dé, pero pueden empezar por aquí:
Como continuación del tema anterior, quiero contarles de algo que me enteré hace unas semanas: las empresas B.
"Todas las Empresas B miden su impacto social y ambiental y se comprometen de forma personal, institucional y legal a tomar decisiones considerando las consecuencias de sus acciones a largo plazo en la comunidad y el medioambiente. Asumen con responsabilidad y orgullo pertenecer a este movimiento global de empresas que quieren hacer un cambio, utilizando la fuerza de mercado para dar soluciones a problemas sociales y ambientales.
Este nuevo tipo de empresa amplía el deber fiduciario de sus accionistas y gestores en sus estatutos para incorporar intereses no financieros de largo plazo,cumpliendo el compromiso de mejorar de forma continua sus impactos socioambientales, y operando con altos estándares de desempeño y transparencia.
La Empresa B aspira a ser la mejor empresa PARA el mundo y no solo del mundo." ~ Sistema B
Aunque en nuestro país no hay muchas marcas conocidas que sean empresas B, es bueno conocer las que sí lo son y tenerlas en cuenta a la hora de hacer una compra. Aquí abajo les muestro las que encontré:
Entre las internacionales/multinacionales más conocidas encontré las siguientes:
Es importante recalcar que es mejor comprar a productores y emprendedores locales que a las grandes marcas, sin embargo es bueno saber qué marcas preferir si es que elegimos comprar productos de ese estilo.
Cada vez son más los emprendimientos sustentables, y eso me llena de alegría. Si bien sigo consumiendo productos comprados en el supermercado, farmacia, etc., de a poco voy intentando consumir más localmente. Como vengo diciendo hace un tiempo, todo esto es un proceso y lo importante es empezar y no abandonar.
► Ésta fue la última parte de la nota de Desarrollo Sostenible.
¡Les agradezco por leerme y espero que les haya gustado!
¡Nos vemos pronto!
~Yanuzz!