Los objetos cotidianos evocan pequeñas historias, fragmentos de vida, crónicas de un tiempo que fue pasando. Poemas, notas, testimonios propios y ajenos, voces de las y los docentes y del personal de nuestra escuela Normal persisten, anclados en la memoria colectiva de esta comunidad..
En nuestro país, la escuela pública se consolidó históricamente como una estrategia fundamental del Estado, basada en la democratización del saber y el reconocimiento de la igualdad de la ciudadanía.
La matriz histórica del “normalismo” fundó la primera organización institucional de la formación docente, dentro del ámbito de la enseñanza media (inicialmente, post- primaria), conviviendo en su desarrollo con institutos de formación de profesores para la enseñanza secundaria.
Las instituciones que forman maestros/as de educación básica, como la Escuela Normal fueron y son instrumentos fundamentales para propiciar la construcción de ciudadanía y de la difusión de los valores democráticos.
En estas aulas se formaron, se forman y ejercieron y ejercen su tarea muchas generaciones de maestros. Es el ámbito de encuentro de la teoría y la práctica, el espacio para la reflexión sobre las tensiones que se dan en la acción didáctica cotidiana. En ella se difunden y discuten modelos pedagógicos y problemáticas educativas. Por tal motivo numerosos docentes nos conmovemos, movilizamos y nos preparamos para dar respuestas a las diferentes demandas que tiene el sistema educativo argentino.
En una de las paredes de la escuela, reza la siguiente oración:“Maestro, al niño el ejemplo, siempre el ejemplo”
Por ello los/as docentes sabemos que nuestro rol es esencial para transformar la realidad social, para que sea más justa e igualitaria nuestra democracia.