Autor: CANON
Fecha de la pieza: 1973
Canon "Canola" Modelo 1614P, N 300897. Funciones: ASMD, raíz cuadrada, 4 memorias. Programación: aprendizaje o entrada de tarjeta perforada. Tecnología: 156 DTL-SSI en 7 placas, memoria de línea de retardo. Pantalla: 16 dígitos, tubo Nixie. Fabricado: Japón.
Su capacidad de programación mediante tarjetas perforadas la hacía una herramienta avanzada para su época. Esto permitía a los usuarios automatizar cálculos complejos mediante la creación de programas que se almacenaban en estas tarjetas.
Representa una etapa temprana en la evolución de las calculadoras programables, antes de la popularización de los microprocesadores.
Fue utilizada en entornos profesionales y académicos, especialmente en áreas de ingeniería y ciencias.
El uso de tarjetas perforadas para la programación era una tecnología común en la informática temprana.
Los programas se creaban perforando agujeros en las tarjetas en patrones específicos que representaban instrucciones.
Los dígitos Nixie, también conocidos como tubos Nixie, son dispositivos de visualización electrónica que se popularizaron en la primera mitad del siglo XX. Fu funcionan mediante un principio de descarga de gas. Cada dígito (del 0 al 9) tiene su propio cátodo con la forma del número correspondiente. Cuando se aplica una tensión eléctrica, el gas noble dentro del tubo se ioniza alrededor del cátodo seleccionado, produciendo una luminiscencia naranja característica.
Están construidos con un ánodo de malla de alambre, y múltiples cátodos con la forma de los números. Todos estos elementos se encuentran dentro de un tubo de vidrio lleno de un gas noble, normalmente neón, a baja presión.
Los tubos Nixie fueron desarrollados por Burroughs Corporation en la década de 1950. Su luz naranja característica, se debe al gas neón que se encuentra en su interior.
Las tarjetas perforadas son láminas de papel rígido en las que se pueden representar datos mediante la presencia o ausencia de agujeros en posiciones predefinidas. En el caso de la CANOLA 1416P, estos agujeros representaban las instrucciones del programa que la calculadora debía ejecutar.
Una máquina lectora de tarjetas interpretaba los patrones de agujeros y convertía esa información en señales eléctricas que la calculadora podía procesar.
Cada posición en la tarjeta podía almacenar un bit de información (0 o 1), dependiendo de si había o no un agujero. Combinaciones de agujeros representaban números, letras o instrucciones.
Los usuarios creaban programas perforando los agujeros en las tarjetas según un código específico. Estos programas podían ser reutilizados insertando las tarjetas en la calculadora.