El hierro es un elemento químico de número atómico 26 y peso atómico iguala 55.847u.m.a. Se representa con el símbolo Fe en la Tabla Periódica. Es un metal de color gris plateado, muy maleable y magnético.
Es un metal duro, pero a la vez maleable.
Es muy denso.
Existe en la naturaleza casi siempre como parte de ciertos óxidos.
Tiene brillo metálico de color plateado.
Por lo general, se utiliza combinado con otros elementos químicos con los que forma aleaciones.
Maleabilidad. El hierro es maleable, es decir, puede deformarse sin romperse y por eso pueden fabricarse delgadas capas de hierro.
Dureza. Su alta dureza lo hace muy resistente a ser rayado por otro.
Alta densidad. Un pequeño volumen de hierro tiene mucho peso.
Alta conductividad térmica. El hierro se utiliza como componente principal de utensilios de cocina que deben ser capaces de alcanzar altas temperaturas.
Baja conductividad eléctrica. Respecto a otros metales, el hierro no conduce muy bien la corriente eléctrica, por lo que no es usado para fabricar cables o dispositivos eléctricos.
Tiene propiedades magnéticas. El magnetismo es un fenómeno físico por el que ocurre la atracción o repulsión que determinados materiales ejercen sobre otros, y el hierro es el metal magnético por excelencia.
El hierro se oxida al estar expuesto a:
Oxígeno
atmosférico
Aire
húmedo
Altas temperaturas
Al oxidarse un material que contiene hierro, sus capas superficiales se convierten en óxido de hierro. Se conocen 16 tipos distintos de óxido de hierro, algunos de los cuales toman una coloración específica.
Por eso, los diversos óxidos de hierro fueron utilizados como pigmento desde las primeras formas de pintura y se los encuentra en pinturas rupestres de miles de años de antigüedad.