El comercio es el conjunto de actividades económicas que tienen por finalidad conectar los productos y los consumidores, mediante la compra y venta de mercancías y servicios.
Se desarrolla en mercados que pueden ser abstractos (sin la presencia física de la mercancía, como la Bolsa) o concretos (donde la mercancía sí está presente). Hay dos tipos de comercio: el interior y el exterior.
Andalucía ocupa el tercer puesto de la economía española, en cuanto a su PIB, con un claro predominio también del sector terciario, especialmente gracias a actividades como el turismo y los servicios públicos.
La actividad comercial tiene en Andalucía una importancia comparativamente mayor que en el conjunto de España y supone el 10,5% del PIB regional
En cuanto al comercio en Andalucía, destaca el comercio minorista, en especial el pequeño comercio. Aproximadamente un 30,5% de las empresas andaluzas pertenecen al comercio minorista.
El comercio exterior en Andalucía ha registrado un mayor crecimiento en los últimos años.
Comercio mayorista
Comercio minorista
Es el comercio que tiene lugar dentro de las fronteras de, en este caso, Andalucía.
En los últimos años, el comercio interior ha experimentado una importante reestructuración caracterizada mayormente por la modernización: impulsada por los nuevos hábitos de consumo (nuevas formas de pago, autoservicio, ampliación de horario...) y la implantación de nuevas tecnologías en los establecimientos comerciales.
Hay dos tipos de comercio interior: el comercio minorista (que supone el 79% de los comercios andaluces) y el mayorista (que supone el 21%).
-Pequeño comercio: es el más destacado en Andalucía, sobre todo el dedicado al sector de la alimentación, seguido por el textil, la confección y el calzado. Este tipo de comercio está basado en pequeñas empresas, muchas de ellas familiares, y resulta poco competitivo. Actualmente se encuentran en una situación difícil, hasta el punto de que se pone en duda su futura supervivencia. Ello es debido a la competencia de las grandes superficies y los centros comerciales, cada vez más numerosos.
-Grandes superficies: la aparición del fenómeno de las grandes superficies representa un cambio cualitativo y cuantitativo en las formas de organización y gestión del comercio interior, que ha afectado a Andalucía incluso en mayor medida que otras Comunidades españolas, a todas las provincias de la región, a las áreas metropolitanas especialmente, pero también a un buen número de ciudades medias. En los últimos años se han vuelto más numerosos y esto pone en riesgo a los pequeños comercios. Se imponen porque: consiguen costes de producción y distribución más ventajosos y facilitan la compra de mayores cantidades y más espaciada en el tiempo por la comodidad del acceso con vehículos privados. Se pueden clasificar en: hipermercados, grandes almacenes, supermercados y centros comerciales. Andalucía es la comunidad autónoma con mayor número de centros comerciales (106 de 546 existentes en todo el territorio nacional). Además, la conserjería de empleo, empresa y comercio ha distribuido este año más de 2,5 millones de euros en ayudas a las asociaciones promotoras de los centros comerciales abiertos.
-Comercio ambulante: es la venta realizada fuera de un establecimiento comercial. Hay varias modalidades:
Es aquel que se refiere al conjunto de transacciones de naturaleza comercial y financiera,, que implica el intercambio de bienes y servicios entre un país en particular con otros países o naciones.
El comercio exterior supone la venta o exportación y la compra o importación de productos, bienes o servicios de un país a otro.
En Andalucía, las relaciones comerciales con el exterior han desempeñado históricamente un papel de gran importancia en la economía regional, un papel que, sin embargo, se ha visto modificado sustancialmente durante la etapa contemporánea, tanto en lo que se refiere a las pautas exportadoras e importadoras, como a los destinos que han ido dibujando sucesivas geografías comerciales con el exterior. El signo de los intercambios regionales se ha modificado principalmente en cuanto a las características de los bienes comerciados: durante el siglo XIX y buena parte del siglo XX el intercambio, por más que decisivo para la economía regional, está limitado a un reducido número de renglones: los minerales metálicos (plomo y piritas sobre todo) y las producciones agrícolas relacionadas con los olivares y los viñedos (en general con bajos niveles de transformación); sólo en los últimos decenios los sectores exportadores se han diversificado sustancialmente: nuevos subsectores agroindustriales, bienes industriales de equipo e intermedios...
En los últimos años han crecido las exportaciones e importaciones de Andalucía. Ello es una muestra de la apertura y la internacionalización de la economía de Andalucía, que es la cuarta comunidad autónoma de España en volumen de exportaciones.
Desde 1995 a 2017, las exportaciones andaluzas han aumentado un 403,9 %, significativamente por encima del promedio de la Unión Europea (176,3%) y del registrado en países como EEUU (176,2%), Japón (41,7%) o Alemania (165%). Como resultado las ventas de Andalucía al exterior representan actualmente el 21,1% del PIB, frente al 7,6% de principios de las años 90. En 2017 las exportaciones andaluzas se cifraron en 30.913 millones de euros y las importaciones fueron 29.197 millones por lo que la balanza comercial es positiva con una diferencia de 1.717 millones, la mayor en la seria histórica.
Los productos agroalimentarios son los que concentran mayores ventas al exterior, especialmente las grasas y aceites (con 2.343 millones de los que 2.123 corresponden al aceite de oliva), legumbres y hortalizas (con 2.229 millones) y frutas y frutos sin conservar (2.165 millones). El menor volumen de exportaciones lo consiguen los productos y manufacturas minerales, los metales comunes, los productos químicos y el material de transporte. Poco a poco su venta va creciendo, en el caso de los combustibles la venta sube un 59,7% más y la minería crece un 19%.
Las exportaciones por provincia son: Huelva con 6.740 millones de euros, Cádiz con 6.026, Sevilla con 5.829, Almería con 3.003, Córdoba con 1.849, Málaga con 1.736, Jaén con 1.002 y Granada con 964 millones de euros.
Las importaciones están ocupadas en un 40% por el petróleo que origina un saldo comercial altamente deficitario. Le siguen las importaciones de metales comunes y sus manufacturas, maquinaria, material eléctrico e importaciones agroalimentarias.
En este primer mes de 2019, las importaciones agroalimentarias han sufrido un significativo descenso hasta situarse en los 353 millones de euros importados, un 8,5% menos que en enero de 2018. Por provincias, en importaciones agroalimentarias, Sevilla, fue la que alcanzó un mayor valor económico con el 24,5% del total, seguida por Huelva con un 23,8%, Málaga con un 15,8%, Cádiz con un 12,8%, Almería (9,2%), Jaén (5,2%), Granada (4,5%) y Córdoba un 4,3%.
Los principales destinos de las exportaciones son: Alemania (2.935 millones de euros), Portugal (1.799 millones), Francia (2.814 millones), Italia (1.992 millones) y Reino Unido (1.990 millones). Marruecos, China y Estados Unidos se encuentran entre los cuatro países en los que más crecen las exportaciones andaluzas, lo que contribuye a la "diversificación de destinos" según valoran desde la Junta de Andalucía. Concretamente, Marruecos es el destino que más sube, un 21,6%, al que Andalucía ha exportado 1,237 millones entre enero y octubre de 2018. Le sigue China como segundo país que más crece, un 14,6%más, hasta los 1.170 millones de euros. Estados Unidos es el siguiente respecto al crecimiento, con un 6,8% más de ventas, hasta los 1.385 millones de euros.
En general, las importaciones provienen especialmente de Argelia, Nigeria, Irak, Arabia Saudí, México, Italia y Alemania.
En cuanto a las importaciones agroalimentarias procedentes de países de la UE solo alcanzaron en enero de 2019 un 37% del total del valor importado en este tipo de productos, destacando Portugal con un 8,7%, Francia con un 7,2%, Países Bajos un 5,0%, Alemania 4,6%, Italia 2,8%, Reino Unido 2,4% y Rumanía con un 1,6%.
En las importaciones agroalimentarias procedentes de países de fuera de la UE que suponen el 63% del total, destaca Marruecos que es el primer país proveedor con un 18,1%, le sigue Ucrania con un 5,3%, Brasil con un 3,8%, Indonesia (3,6%), Argentina (3,6%), Sudáfrica (2,9%) y Estados Unidos con un 2,5%.