La minería es una actividad extractiva, puesto que consiste en extraer rocas y minerales del subsuelo. Depende de factores naturales, el principal la existencia de yacimientos, que son áreas con grandes concentraciones subterráneas de un mineral.
La minería andaluza destaca en el conjunto minero nacional aunque no tiene hoy la importancia de otros tiempos. Muchos yacimientos han cerrado por la crisis generalizada en el sector, la baja rentabilidad, el agotamiento de los recursos, los elevados costes de extracción o la gran competencia de otros países.
Las rocas industriales son todas aquellas que son de utilidad al ser humano, ya sea de forma directa o tras haber experimentado un tratamiento adecuado. Son rocas que se aprovechan por sus propiedades fisioquímicas, independientemente de las sustancias y la energía que se pueda extraer. Son calizas, arenas y gravas, las cuales se encuentran en casi todo el territorio pero se obtiene un mayor volumen en Sevilla, Málaga y Granada.
Mineral, roca u otra sustancia de ocurrencia natural con valor económico, excluidas las menas metálicas. Minerales energéticos y las gemas. Se establecen como minerales industriales, entre los que destacan la arcilla y los minerales de construcción, como las arenas, gravas, granitos, etc.
En Andalucía, son los más rentables, producen más del 40% de yeso español, que se destina en buena parte a la exportación. También hay reservas de este mineral en Córdoba, Jaén, Granada, Sevilla y Almería.
Tienen brillo propio y son buenos conductores de calor y electricidad. Se clasifican en:
Desde 1982 a 2001 se asistió al cierre generalizado de minas en la Faja Pirítica de Huelva, la mayor reserva de minerales de la UE en una franja que une Sevilla con la frontera de Huelva y Portugal. Y cuando parecía que el sector empezaba a levantar cabeza llego la rotura de la balsa de Aznalcóllar en 1998. Fue un desastre ecológico producido por un vertido de lodos tóxicos en el parque Nacional y Natural de Doñana, un río de barro tóxico empezó a fluir desde la balsa en la que se almacenaba los residuos de la mina contaminando con arsénico, plomo y mercurio, todo lo que se encontraba a su paso. Cubrió 62 km a lo largo del cauce del río Guadiamar. 20 años después del accidente la limpieza de los 62 km contaminados se valora como una actuación ejemplar, aunque importantes objetivos desde titánico proyecto siguen pendientes.
Pero es ahora, en un periodo de recesión económico, cuando la industria minera vuelve a ver la luz. Los protagonistas de esta recuperación son Cobre Las Cruces y Aguas Tendidas (Matsa). El caso más representativo dentro de la rica historia de la minería en Huelva son las minas de río Tinto.
La cuenca minera del río Tinto, se encuentra situada en las estribaciones suroeste de Sierra Morena y se extiende, como sistema minero desde la comarca histórica de Andévalo hasta el litoral onubense gracias al ferrocarril. Este sistema minero, dedicado principalmente a la extracción , depuración y transporte de pirita (hierro, cobre y azufre) ofrece la posibilidad del conocimiento de los procesos de trabajos propios de los dos sistemas de explotación de una mina: a cielo abierto y subterráneo. Esta compuesto por los núcleos urbanos de Minas de Ríotinto, Nerva y El Campillo, cuenta con reservas de 153 millones de toneladas de mineral con un 0,45% de cobre.
La actividad minera de Peñarroya se centra principalmente en la extracción de cárbon y plomo, aunque también alcanzará a otros ámbitos industriales como fueron la metalurgia, industria química, producción de electricidad, ferrocarriles...
Su actividad se extendía por las provincias de Córdoba, Jaén, Ciudad Real, Murcia y Barcelona. Fuera de España, la compañía también estuvo presente en países como Francia, Bélgica, Italia, Grecia y el norte de África.
Mucho ha cambiado el paisaje de Peñarroya. en apenas unos años. No hace tanto, una gran mina a cielo abierto extraía millones de toneladas de carbón oculto en capas inferiores del terreno. Hoy, ese mismo espacio cuenta con un total de 835 hectáreas recuperadas, donde la flora ha sido restaurada, y la fauna convive disfrutando de nuevas humedades.
A pesar de esta baja rentabilidad, crisis generalizada en el sector, la minería de Andalucía mantiene cierta importancia. Si se compara el valor de la extracción con el resto de España, se puede constatar que, en cuanto a las extracciones metálicas, Andalucía aporta el 59% del valor total nacional destacando especialmente las piritas y el hierro. Para los metales preciosos, el porcentaje aumenta hasta el 98%, mientras que las extracciones de estroncio supone el 100%, las de atapulgita el 84% y la bentolita volcánica el 77%.
La sensibilización hacia la prolemática de la contaminación ocasionada por las explotaciones mineras en Andalucía, ha originado que nos planteamos su restauración. La cuenca minera de Huelva y Sevilla, era una de las zonas de la UE más afectados por esta problemática, debido a que sus minas han estado sometidas a intensa sobreexplotación, salvo periodos sin actividad, desde hace más de 4500 año. Dicha contaminación, ha repercutido en los efluentes ácidos y minerales pesados transportados por los cauces de los ríos Tinto y Odiel con posterior vertido a la ría de Huelva.
https://riotinto.atalayamining.com/la-mina/
www.minasdesierramorena.es/guia-de-campo/conjuntos-mineros/riotinto-huelva/
http://www.juntadeandalucia.es/medioambiente/documentos_tecnicos/recursos/100_124.pdf
https://elpais.com/ccaa/2013/08/15/andalucia/1376578676_024719.html
https://es.wikipedia.org/wiki/Miner%C3%ADa_en_Andaluc%C3%ADa
Vicens Vives- Geografía e Historia
Eldevives Eso- José Antonio Giménez