ÍNDICE:
1.Introducción.
2.Identificación de las superficies por pulir.
3.Justificación para el pulido de obturaciones.
4.Tipos de material de obturación.
5.Métodos e instrumental de pulido de obturaciones.
6.Evaluación del pulido de obturaciones.
1 .Introducción.
El pulido de obturaciones es un procedimiento necesario al finalizar las restauraciones para evitar posibles desprendimientos y evitar la adherencia de la placa bacteriana y restos de alimentos que pudiesen provocar filtraciones y derivar en la aparición de nuevas caries. Se emplean una serie de materiales e instrumentos que contribuyen a finalizar las restauraciones con unas formas anatómicas correctas, buenos contornos y una oclusión adecuada.
2. Identificación de las superficies por pulir.
Tras un tratamiento restaurativo, es necesario identificar las superficies con obturaciones que se deben pulir, que deben estar reflejadas en la ficha del paciente, en el odontograma. No obstante, mediante una inspección visual se pueden identificar de igual manera. Las superficies de amalgamas tienen un color negro plateado característico mientras que los composites y resinas, al existir variedad de colores en función del color del diente, pueden resultar más difícil de identificar. Las restauraciones que se encuentran en las zonas interproximales son más difíciles de identificar, por lo que para comprobar su contorno es recomendable realizar radiografías.
3. Justificación para el pulido de obturaciones.
Cuando el proceso de restauración u obturación ha finalizado, es importante que la superficie de unión entre el material restaurador y la estructura del diente sea lo más lisa y uniforme posible para mejorar las propiedades intrínsecas del material así como para asegurar una unión entre ambas superficies lo más regular posible.
Las superficies rugosas en las obturaciones, suelen provocar molestias, ulceraciones e irritaciones tanto en la mucosa como en la lengua, las cuales, debido al continuo roce, pueden derivar en lesiones con una posible patología maligna. Además, la falta de pulido provoca más retención que una superficie lisa, lo cual favorece la adherencia de restos de alimentos y, por consiguiente, una mayor presencia de colonias bacterianas.
Igualmente, el pulido de las obturaciones proporciona a la superficie un aspecto brillante lo que repercute directamente en la estética de la obturación. Por ello los objetivos que se pretenden conseguir al realizar el pulido de obturaciones son, una superficie lo más lisa y uniforme posible, un ajuste preciso entre el material de restauración y la estructura del diente para evitar filtraciones, una forma anatómica funcional, puntos de contacto entre las piezas dentarias correctos y una oclusión estable.
Oclusión: Un factor importante que se debe tener en consideración a la hora de realizar obturaciones, su consiguiente pulido es la oclusión de la pieza dentaria con su antagonista. Una obturación con exceso de material provoca una oclusión inestable así como posibles interferencias que paciente tiene que soportar y que generan incomodidad en la articulación temporomandibular y en los músculos de la masticación. Un punto de contacto elevado o interferencia oclusal puede generar un hábito de oclusión continuo diente a diente, ocasionando el mecanismo de atrición propio del bruxismo. Igualmente, se debe tener precaución, a la hora de repasar las obturaciones, de no eliminar el exceso de material para no dejar la pieza sin oclusión.
Una oclusión ideal debe reunir los siguientes requisitos:
•En posición de máxima intercuspidación, las cúspides activas deben contactar con los rebordes marginales y fosas de premolares y molares antagonistas. Las piezas anteriores superiores debe ocluir por delante de las piezas inferiores, contactando la cara palatina de los superiores con la cara vestibular de los inferiores.
• Los dientes no deben presentar ninguna movilidad.
•Los dientes no deben haber sufrido migraciones.
• La oclusión debe ser estable.
• La función masticatoria, fonética y de deglución se deben realizar sin dificultad.
• En los movimientos de lateralidad deben contactar los caninos, pudiendo contactar otros dientes del mismo lado, mientras que en el lado opuesto a la lateralidad, no deben existir contactos o estos no deben impedir la posibilidad de contacto del lado en el que se ha producido el movimiento.
• En la posición relajada de la mandíbula debe existir espacio entre las arcadas dentarias.
• La actividad de los músculos masticatorios debe ser funcional.
4. Tipos de obturación.
Composites: los composites, se desarrollaron para la práctica odontológica como material de restauración estético. El material empleado anteriormente a este eran los cementos de silicato.
Los composites están compuestos por una matriz orgánica o matriz de resina BIS-GMA, unas partículas de relleno de mineral inorgánico como son la cerámica, el sílice o los cristales de cuarzo, entre otros, y un agente de acoplamiento entre la matriz y las partículas de relleno, que suele ser principalmente el silano. Existen otros componentes como son los aceleradores, los radiopacificadores, los pigmentos de color, los iniciadores, etc.
Un factor importante en la composición de los composites son las la que están formados. Teniendo en cuenta este factor, se clasifican en: megarelleno, macrorelleno, relleno medio, minirelleno y nanorelleno.
Las partículas de relleno, que son de mineral inorgánico, proporcionan a las resinas una serie de características:
- Reducen la contracción en la polimerización.
- Disminuyen el coeficiente de expansión térmica.
- Aumentan la resistencia a la tracción.
- Aumentan la abrasión.
- Aumentan la dureza.
- Aumentan la elasticidad.
- Aumentan la resistencia a la compresión.
- Disminuyen la contracción final.
- Minimizan la absorción de agua.
- Aumentan la resistencia a la fractura.
Los composites se pueden presentar de forma más compacta o más fluida. El fraguado se produce mediante una reacción química de unión entre monómeros que forma un polímero. Este fraguado, activación o polimerización puede llevarse a cabo mediante activación química, en cuyo caso serían composites autopolimerizables, o mediante activación por fuente de luz ultravioleta o halógena, siendo estos últimos composites fotopolimerizables. Los fotopolimerizables son los más empleados en la actualidad por su buen comportamiento como material de restauración.
Así mismo los composites se clasifican según el tamaño de las partículas en: composites convencionales, composites microrellenos homogéneos, composites de relleno heterogéneos, composites híbridos y composites de relleno medio.
Las principales características de los composites son:
-Propiedad térmica: la conductividad térmica del composite es similar a la del esmalte y la dentina, por lo que proporciona un buen aislamiento de la pulpa.
-Contracción: una contracción excesiva puede dar origen a filtraciones marginales que den lugar a la formación de caries.
-Dureza: los composites de grano fino tienen mayor dureza y resistencia a la compresión que los de grano grueso, pero se desgastan antes.
-Fraguado: los composites autopolimerizables o de fraguado por activación química tardan menos en fraguar debido a la homogeneidad durante la preparación, por lo que el tiempo de trabajo es reducido. Los composites activados por luz permiten un mayor tiempo de trabajo debido a que el proceso de fraguado se inicia en el momento en que la luz incide sobre ellos.
Amalgamas: La amalgama dental se presenta en capsulas desechables o reutilizables que contienen una aleación constituida por un 50% de dos o más metales (generalmente plata, zinc, estaño y cobre) y un 50% de mercurio.
Las amalgamas se pueden clasificar en:
a) Amalgamas tradicionales: son las más empleadas en clínica dental, con una proporción de 70% de plata, 25% de estaño y menos de un 5% de cobre. Son las denominadas amalgamas de plata.
b) Amalgamas ricas en cobre: las proporciones de mercurio son mayores, un 12%, y las proporciones de plata y estaño varían.
Las propiedades de las amalgamas de plata son:
- Buena adaptación a las paredes del diente con el paso del tiempo.
- Estabilidad dimensional debido a la inmediata contracción que sufren en los primen» instantes y a la posterior expansión trascurridos 15-20 minutos desde la aplicación.
- Insolubles en el medio oral, cambiando de aspecto con el paso del tiempo a un color negro oscuro.
- Resistencia frente a la compresión y a la deformación.
- Conductividad térmica y eléctrica.
- Biocompatibilidad con los tejidos orales.
- Capacidad de pulido.
- Carácter viscoelástico debido a la parcial deformidad del material cuando cesa la fuerza ejercida.
Los principales efectos que producen los metales en la amalgama de plata son:
Plata: resistencia a la compresión y en los bordes.
Estaño: concentración elevada, aumenta la resistencia a la tensión y a la fractura. Ayuda a la amalgamación.
Cobre: aumenta la resistencia y disminuye el creep.
Zinc: proporciona plasticidad y adaptación y durante la fusión es desoxidante.
La amalgama dental precisa de un proceso de mezcla para que su fraguado comience, denominado amalgamación, trituración o maxalación. La amalgamación mecánica se realiza mediante un agitador denominado amalgamador. La amalgamación manual se realiza mediante el empleo de un mortero y un pistilo de cristal, aunque hoy en día no se suele preparar de forma manual para evitar la exposición al mercurio.
5. Métodos e instrumental de pulido y obturaciones.
Mediante el pulido se pretende conseguir una superficie lisa y brillante, provocando un reflejo de luz de forma uniforme. Existen multitud de instrumentos empleados para llevar a cato este proceso. El método de pulido y el instrumental utilizado dependerán del material sobre el que se vaya a realizar. Los mecanismos que se llevan a cabo en el pulido dental son la abrasión y el corte.
-La abrasión, se produce cuando sobre una superficie suave y blanda se desliza otra superficie dura y áspera provocando arañazos, hendiduras o grietas de una manera desordenada. Se puede producir entre dos o tres superficies, dependiendo de si entre las dos superficies se aplica un tercer material. Según su naturaleza se pueden dividir en abrasivos naturales y artificiales.
Los agentes abrasivos empleados en la consulta dental se pueden presentar de diferentes maneras:
- Abrasivos en polvo: mezclado con sustancias líquidas, formando una pasta.
- Abrasivos adheridos a una sustancia o compuesto adhesivo: adheridos a plásticos o a metales por electrodeposición.
- Abrasivos en piedra: naturales como el corindón o artificiales como el silicato de aluminio.
-El corte, se define como la eliminación de material de forma tangencial mediante hojas o bordes de un instrumento dejando la superficie de forma regular. Se lleva a cabo mediante el empleo de fresas con diferente número de hojas o cuchillas en su cabezal.
Instrumentos:
Fresas de carburo de tungsteno: existen diferentes formas y grosores. Se emplean para dar forma, desbastar y pulir.
Fresas de pulir Arkansas: se emplean en la finalización de las restauraciones, para hacer un repaso profundo y ajustar la oclusión.
Fresas de diamante: presentan en el extremo polvo de diamante. Si el grano es grueso se emplea para desgastar y si es fino para pulir.
Discos de pulir: se utilizan como pulidores finales de composites o resinas, acoplados a mandriles. Debido a su flexibilidad se adaptan bien a los contornos vestibulares.
Tiras interproximales: constan de dos grosores de grano, grueso (oscuro) y fino (claro). Se emplean para pulidos interproximales.
Gomas abrasivas de caucho: se emplean para el pulido de resinas o composites. Su gran variedad de formas permite que lleguen a diferentes zonas de la cavidad bucal.
Copas de goma de silicona: se suelen combinar con pastas abrasivas derivadas de sílice, piedra pómez, etc. para el pulido de la superficie del diente, resina, amalgama o composite.
Instrumental rotatorio:
El instrumento principal para el pulido de obturaciones es el micromotor que va incorporado al equipo dental, acoplado a la manguera del equipo, al que se le acopla el contraángulo. Este mecanismo tiene una velocidad de giro regulable entre 25.000 y 45.000 revoluciones por minuto.
Otro elemento rotatorio que se emplea en este procedimiento es la turbina. La turbina nene una velocidad de giro muy superior al contraángulo, (Oscila entre los 100.000 r.p.m. y las 400.000 r.p.m., dependiendo de los fabricantes) por lo que su manejo requiere de una mayor precisión y tacto. A diferencia con el contraángulo, la turbina se acopla directamente al equipo dental. Ambos instrumentos rotatorios van acoplados al equipo dental.
Para remodelar o eliminar excesos de las obturaciones tanto de composite como de amalgama en las zonas interproximales, se pueden emplear los sistemas EVA, ROTO-PRO O PROFIN. Se trata de unos contraángulos cuyo movimiento en es vaivén a los que se acoplan fresas aplanadas a modo tiras interproximales que, en una de sus caras llevan impregnadas partículas diamantadas.
Su velocidad de giro esta en torno a las 10.000-15.000 r.p.m., por lo que generan entre 25.000 y 30.000 movimientos por minuto de la punta. El contraángulo se acopla al micromotor y este (el micromotor) a su vez se acopla a la manguera del equipo dental. La turbina se acopla directamente a la manguera del equipo dental.
Pulido de amalgamas: mediante el pulido de amalgamas se pretende conseguir una superficie lisa, disminuir la corrosión y dar brillo. Para proceder al pulido se debe esperar tras su aplicación un mínimo de 24 horas, para garantizar el fraguado y endurecimiento definitivo.
El material necesario para el procedimiento es:
• Instrumental de exploración: espejo, sonda y pinzas.
• Dique de goma.
•Fresas y contraángulo o turbina, según características y preferencias. Se denominan fresas de acabado, fresas de terminación o fresas de pulir y todas ellas son de diferentes formas y tamaños.
• Tiras de pulir interproximales e hilo de seda no encerado para la comprobación del exceso de material en interproximal.
Para el pulido de amalgamas se recomienda un aislamiento absoluto mediante el uso del dique de goma, con el fin de evitar la ingesta de restos de amalgama en caso de desprenderse de la restauración. El pulido de amalgama se inicia utilizando una fresa de carburo de tungsteno para eliminar la capa superficial del material y repasar las formas anatómicas correspondientes. Seguidamente se emplean las diferentes fresas de caucho abrasivas para el pulido y el abrillantado, que se pueden combinar con algún tipo de pasta abrasiva. Es importante la refrigeración con agua durante el proceso de pulido para evitar causar daños a la pieza por calentamiento o alterar las propiedades del material.
Una vez finalizado el pulido, se comprueba la superficie, el ajuste y el brillo.
Pulido de composites: las superficies pulidas de los composites se asemejan mucho al aspecto natural del esmalte. Un composite rugoso, fracturado o mal pulido genera un aspecto descuidado y facilita la retención de tinciones extrínsecas y placa bacteriana.
El material necesario para este procedimiento es:
•Instrumental de exploración: espejo, sonda y pinzas.
•Fresas y contraángulo o turbina, según características y preferencias. Se denominan fresas de acabado, fresas de terminación o fresas de pulir, y todas ellas son de diferentes formas y tamaños.
• Tiras de pulir interproximales e hilo de seda no encerado para comprobación del exceso de material en interproximal.
El pulido del composite se puede llevar a cabo inmediatamente después de su fotopolimerización. Se puede empezar con fresas de diamante de diferente grosor, siguiendo el orden: grano grueso, fino y extrafino, para eliminar restos y dar forma anatómica a las piezas principalmente las caras oclusales de molares y premolares. Finalmente, se comprueba que la oclusión sea correcta.
Una vez dada la forma, se repasa con las fresas de pulir o de Arkansas y se utiliza los discos de pulido de granulometría fina o extrafina y las gomas de pulir, con precaución de no generar un calor excesivo tanto en la pieza como en el material en sí. Para finalizar, se pueden emplear las gomas o copas de silicona o cepillos de filamentos con aIguna pasta abrasiva con granos de tamaño inferior a 0,04 micras durante un tiempo máximo de 60 segundos. El último pulido se realiza con las tiras interproximales flexibles para asegurarse de que no exista material sobrante. Finalmente, se pasará hilo de seda sin cera para controlar que no se quede enganchado en la restauración.
6. Evaluación del pulido de obturaciones.
La evaluación que se debe realizar tras el pulido, ayudándose de una sonda de exploración, se centra en:
•Comprobar los bordes de la obturación.
• Comprobar la unión entre el material y la estructura del diente.
•Evaluar la uniformidad y el brillo de la superficie.
•Revisar que la anatomía oclusal siga manteniendo su forma.
•Revisar de nuevo los puntos de contacto en oclusión mediante el uso de papel articular y pinzas.
NOTICIA:
En este tema hemos visto la importancia del pulido y de realizarlo correctamente, así como los diferentes materiales que utilizaremos para cada tipo de obturación. Como higienistas considero este tema muy importante ya que, aunque nosotros no realizaremos en sí la obturación, sí podemos pulirla.
Aún así debemos saber los diferentes materiales a preparar para ese tratamiento aunque lo vaya a realizar el dentista.