Fue el primer instrumento de teclado y predecesor del actual órgano neumático.
Un sistema de receptáculos llenos de agua permitía mantener constante la presión del aire suministrada por fuelles anexos.
Inventado en Grecia en el siglo III a. C. por Ctesibio, el instrumento se extendió por todo el Imperio Romano, hasta su caída en desuso, en el siglo XIII.