Llegamos al edificio del Ayuntamiento sevillano, joya de la arquitectura con decoración plateresca, en cuyo Arquillo o apeadero se colocó el panel cervantino que recuerda la rotulación de aquel lugar como Plaza de San Francisco por el convento que allí existió, lugar citado en las novelas ejemplares Rinconete y Cortadillo y en el Coloquio de Cipión y Berganza.
BERGANZA: [...] Por maravilla se pasa día sin pendencias y sin heridas, y, a veces sin muertes; todos se pican de valientes, y aun tienen sus puntas de rufianes; no hay ninguno que no tenga su ángel de la guarda en la plaza de San Francisco, granjeando con lomos y lenguas de vaca. Finalmente, oí decir a un hombre discreto, que tras cosas tenía el rey por ganar en Sevilla: la calle la Caza, la Costanillo y el Matadero.
ACTIVIDADES:
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