Capítulo 12
"El intruso"
Capítulo 12
"El intruso"
Ilustración: Hybrid-Kira (2021)
- (...)-
- ¿(...)?-
-... me temo que así fue. Escuché que se quedó completamente quieto, viendo como el Vortex se llevaba al chico hacia el bosque... es un milagro que no haya recibido heridas graves... pudo haberle arrancado la cabeza si hubiera tenido la oportunidad.-
- ¿Y cómo está él? Ya veo que Tyler está relativamente bien... ¿Pero qué pasó con el Guerrero? ¿No lo viste regresar en cuanto Darius ahuyentó al Vortex?-
- ¿Iker? No pude verlo. Yo y los otros nos enfocamos en traer a Tyler al hospital lo más pronto posible... del pobre McLaren no sé mucho... puede que no lo logre. Muy pocos sobreviven el ataque de Dheera, ese maldito Vortex.-
- Espera... Tyler está teniendo pulsaciones, subió a 70 demasiado rápido, revisa la presión.-
- Tranquila, creo que solo está despertando...-
La luz blanca era cegadora, inhalo profundamente, sintiendo como si hubiese estado aguantando la respiración durante minutos. Dos siluetas humanas me hacían compañía, una a cada lado, una de ellas puso una mano en mi hombro delicadamente.
- Tranquilo, estás a salvo. Necesito que me escuches... estás un poco herido y no quiero que te lastimes más.-
- ¿H... herido?- llevo una mano a la cara, y lo primero que siento es una mascarilla de oxígeno. Me la quito de inmediato al no saber lo que había sucedido conmigo- ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy?- miro a mi alrededor, pero todo lo que podía ver era demasiado brillante para mis ojos, que se sentían hinchados-
- Sufriste un accidente... fuiste atacado por un Vortex. Estás en la bahía médica ahora mismo ¿No recuerdas qué fue lo que sucedió, Tyler?-
- ¿... qué?- Trato de sentarme, pero el esfuerzo había sido suficiente para tumbarme de nuevo a la camilla. Todo el cuerpo me dolía, en especial mi cabeza, la cual apenas me había dado cuenta que tenía vendada- N-no recuerdo nada... no puede ser... ¿Qué pasó?-
- Sufres de una ligera amnesia Tyler... tómalo con calma, te diste un fuerte golpe en la cabeza. Ven, déjame ayudarte a sentarte.-
El Médico, quien era un hombre de mediana edad, con cabello rubio platinado al igual que su barba, soporta mi espalda con una mano para ayudarme a sentarme. Tenía un agudo dolor en mi columna, y cada uno de mis músculos ardía por dentro. Estaba muy confundido, y adolorido, pero sabía que de nada servía sobre esforzar mi cuerpo por ahora, no mientras no supiera completamente de mi estado actual. La ayudante del Médico me ofreció un vaso con agua, y después de saciar la sed que hasta entonces no había sentido, el Médico empieza a explicar, tomando asiento en un lado de mi camilla.
- Dime Tyler... ¿Qué es lo último que recuerdas?-
- Recuerdo... que estaba acompañando a los Guerreros, estábamos en el Zeingen viendo a Darius y a Zenda pelear... recuerdo haber visto a una híbrida herida, sí, estaba fuera del Coliseo... nadie la vio por prestar atención al Zeingen, y yo fui a ayudarla, y luego... Aghh...- llevo mi mano a la parte trasera de mi cabeza, dolía mucho cada vez que intentaba concentrarme-
- Tranquilo, toma tu tiempo...-
- Y luego...- siento mi pecho entumirse, se me hacía un poco difícil respirar al recordar de nuevo los ojos del Vortex, oculto en el bosque, y listo para atacar- ... el Vortex. Yo lo vi. Era blanco y tenía la marca en el frente y... oh no... Iker, ¿Dónde está Iker? ¡Doctor necesito saber dónde está! ¡¿Él está bien?!-
- Tranquilo Tyler ¿De quién estás hablando?-
- ¡Iker! Un McLaren P1 amarillo, ¡Estaba cerca de mí cuando vi al Vortex! Por favor dígame que está bien, y que el Vortex no lo atacó...-la descripción de mi amigo parece crear una reacción en el Médico que me veía con preocupación. Se queda en silencio por un momento, viéndome a los ojos- ...No... no, no es cierto...-
- ...El híbrido que mencionas debe ser el Guerrero que intentó defenderte. Él está... muy mal herido, pero tuvo suerte. Está en cuidados intensivos ahora mismo.-
- Iker...-Era difícil creerlo, más aún porque no lograba recordar nada del supuesto ataque. Pero al menos él estaba vivo, eso calmaba la mayor de mis preocupaciones- ¿Qué fue lo que sucedió? Doctor, necesito saber, por favor... él es mi mejor amigo.-
- Tyler... chico, necesito que te calmes y escuches. No estás en condiciones para moverte demasiado, si lo haces vas a lastimarte, y soy el responsable de tu salud y seguridad...-
- ¡Iker es mi guía híbrido, él es responsable de mi seguridad, tanto como yo soy responsable de él! Necesito verlo, pronto.- Haciendo un gran esfuerzo, logro bajar una de mis piernas de la camilla, esta estaba llena de moretones y rasguños, y era difícil moverla sin causarme dolor- Nnhh... no lo entiende, esto es importante... iré a revisar a mi amigo aunque usted no me lo permita.-
- ...- El Médico pone una mano sobre la misma pierna que apenas había sido capaz de mover, impidiendo así mi avance- ... Por favor, no quiero que me obligues a aplicarte un sedante. Tengo órdenes estrictas de no dejarte salir de esta habitación... por favor coopera conmigo Tyler, ese híbrido está en buenas manos, no hay necesidad de intervenir en su recuperación.-
- Un momento... "ese híbrido" tiene nombre, y usted lo sabe. Lo mencionó hace unos momentos... ¿Por qué no lo llama por su nombre? ¡¿Qué está intentando ocultarme?!-
- ¿Stephen? ¿Está todo en orden?-La ayudante del Médico toca nerviosamente la puerta al escuchar mis gritos.
- No te preocupes, todo está...- Stephen me toma del brazo con firmeza, y en un rápido movimiento logra pegarme algo al cuello, la sensación ya era conocida para mí, se trataba del mismo sedante que Adara había utilizado en mí cuando me trajo a Cilt- ... Todo está bien ahora. Lo siento Tyler. No me diste otra opción.-
- ¡Agh! ¡No! ... No es justo... no... I-Iker.- Mi cuerpo se siente pesado, mi cabeza deja de doler milagrosamente, y se me cierran los párpados. Las manos del Médico Stephen me reciben antes de que mi cuerpo se balanceara hacia enfrente por inercia. La boca se me ha entumecido, es una sensación horrible, como un coma en el que estás completamente consciente. Con el cuerpo apagado pero la mente encendida, y en un constante estado de pánico-
Soy acomodado de nuevo en mi cama, teniendo especial cuidado con mi cabeza vendada, pese a que ya no sentía nada de dolor. Mi cuerpo lucha por moverse, pero no lo logra, y estaba consciente de que no lograría nada con intentarlo. Ahora lo único que podía hacer era escuchar a los Médicos, y rogar porque mi estado consciente fuera pasajero.
- D... Doctor Stephen, ¿Qué sucedió aquí? ¿El chico se desmayó?-
- No... lo sedé.-
- ¿Está permitido eso? Quiero decir... ¿Los Líderes no se enojarán con nosotros si se dan cuenta?-
- Ellos me dieron permiso de hacerlo si era necesario. Ahora guarda silencio, que el chico seguirá consciente unos minutos más mientras el segundo sedante surte efecto.-
Aquí vamos de nuevo.
----------------------------------------------------------------------
.
.
.
- Papá, ¿Ya casi llegamos?-
- Falta muy poco, mi pequeño grasshopper*. ¿Por qué no ves por la ventana e intentas buscar el laboratorio? Tal vez puedas verlo antes que yo.-
- ... No veo nada. Papá, aquí solo hay árboles.-
- Bueno, entonces puede que veas un híbrido escondido entre todos esos árboles, una vez escuché que alguien vio a un gran híbrido gris de raza desconocida, ¡Quizá puedas ser tú el que lo identifique!-
- ¿¡Un híbrido de verdad!?-
- Así es, un híbrido real.-
- ¿Uno como los que hay en tu laboratorio?-
- Exactamente, hijo.-
- ¡Wow! ¡No puedo esperar a que lleguemos! Buscaré a ese híbrido mientras llegamos, yo te digo si lo veo.-
- Me parece una idea fenomenal, Tyler.-
El cristal del auto está frío, pero eso no me detendría en mi búsqueda del errático híbrido. Debía estar cerca, algo me hacía presentir que estaba siguiéndonos. Mi papá es muy bueno con los híbridos, lo deben querer mucho. A lo mejor ese híbrido gris estaba ahí para cuidarnos, como un guardián que no se deja ver por nadie.
- ¿Qué es eso? Papá, ¿Ese es tu laboratorio?-
- ¿Hhm? Oh sí, ese es. Se ve bonito de lejos, ¿No crees?-
- ¡Es muy, muy grande! Es incluso más grande que mi escuela.-
- Jeje, sí lo creo. Por dentro es incluso más genial, y tal vez... solo tal vez, puedas conocer a uno de los híbridos con los que trabajo, es uno muy especial.-
- Woah... voy a conocer a un híbrido. ¿Crees que podamos ser amigos?-
- Uhm... es posible.-
- ¡Genial!-
El lugar es bonito, el pasto alrededor del edificio tenía unas pequeñas flores amarillas. Unos hombres con bata blanca como la de mi papá esperaban afuera, creo que nos están esperando. El auto se detiene por completo, y papá al fin me deja desabrocharme mi cinturón de seguridad. Él baja primero, como siempre, y espero a que sea él quien me abra la puerta.
- Muy bien, mi pequeño científico, hemos llegado.-
- Oohhh... papá... e-este lugar es enorme... s-siento que podría perderme aquí.-
- No tienes nada que temer hijo. Sabes que aquí está tu papi para cuidarte, mientras no te separes de mí no te pasará nada.- Su mano cálida acaricia mi cabello, haciéndome sentir tranquilo- Ven, dame la mano.-
Sus manos siempre fueron muy grandes para mí, pero sabía perfectamente cómo hacer para que yo pudiera agarrarme a él sin dificultad; él sabía que siempre me aferraba a su meñique con mi mano entera, pues mis dedos delgados apenas logran sentirse seguros sujetando uno solo de sus dedos, y eso era suficiente para mí.
Papá y yo empezamos a caminar hacia el laboratorio, con una gran emoción creándose en mi estómago ante la idea de conocer a un híbrido por primera vez.
... Pero un grito ajeno me hace voltear hacia un área despejada de árboles. Una voz conocida gritaba mi nombre no lejos de aquí.
- ¿Ty?... ¡Tyler! ¿D-Dónde estás?-
- ¡Iker! ¡Aquí estoy! ¡Ayúdame!-
Y ahí en el claro, estaba otro yo, junto a la herida Corvette que no paraba de decirme que corriera. Podía ver la escena desde lejos. Pronto, unos gélidos ojos celestes brillaban desde su escondite, entre los árboles. Acechando a mi aún ignorante "otro yo".
- ¡Tyler!- La voz de Iker se escuchaba más cerca, al parecer estaba a punto de descubrir el lugar donde ese Tyler se encontraba-
El joven entonces se da cuenta del Vortex acechándolo, y se queda paralizado. Los ojos del híbrido perforando en su mirada, haciendo difícil respirar, causando que todos los músculos se tensen, y paralicen.
Iker finalmente hace acto de presencia. Primero busca a Tyler con la mirada, pero al darse cuenta de lo que su amigo estaba viendo en ese momento... Iker se queda estático, sin mover ni un músculo.
- I-Iker... ayuda... por favor ...- Los murmullos, apenas entendibles desde la boca de Tyler, intentaban ser lo más discretos posibles para no alertar al Vortex-
Pero Iker no hizo nada.
- Ik... ¿Q-Qué haces?... ¡Ayúdame!-
Iker no respondió a las plegarias de Tyler, quien intentaba aferrarse al suelo con sus manos, impotente, aterrado, y profundamente confundido. Iker simplemente vio al Vortex con una mirada muerta, casi como si hubiese visto un fantasma. Pliega su único retrovisor, y empieza a retroceder unos centímetros.
- No... no tú... no puedes estar aquí... no...-
- ¡Iker, reacciona por favor!-
Los últimos gritos de Tyler impulsaron al Vortex, haciéndolo saltar con la inmensa fuerza de sus ruedas traseras, abalanzándose directamente hacia el horrorizado joven que empezó a correr sin remedio en dirección hacia Iker. Pero el Vortex fue mucho más rápido, lo golpeó con fuerza en la espalda y lo tumbó de cara al suelo. Una vez en esa posición tan vulnerable, el híbrido lo toma de su camiseta y empieza a arrastrarlo hacia el bosque. Todo mientras Tyler gritaba en desesperación, e Iker solo se quedaba viendo, temblando en su lugar, viendo a su amigo ser llevado a la oscuridad.
- No... ¡No Iker! ¡Tienes que hacer algo! ¡Tienes que salvarme!- Intento acercarme al paralizado McLaren mientras presenciaba la escena con horror, pero no podía soltarme de la mano de mi padre. Él y sus colegas no se habían percatado de lo sucedido, como si yo fuera el único que lo vio- ¡Papá! ¡Papá por favor escúchame! ¡Debemos hacer algo!-
Era inútil, sus colegas ya nos habían permitido la entrada al laboratorio, y yo no me podía zafar de su mano, arrastrándome inevitablemente al interior del laboratorio, mientras veía la silueta de Iker manteniendo su lugar, sin reacción alguna.
- ¡IKER!-
-------------------------------------------------------------------------
*(Grasshopper; palabra en inglés con la que se denomina a los saltamontes. Igualmente, es utilizado aquí como referencia al apellido "Hopper")
-------------------------------------------------------------------------
He tenido los ojos abiertos por más tiempo del que he sido consciente de ello.
Mi cuerpo ya me permitía moverme, aunque con torpeza.
¿Qué ha pasado?
¿Sigo soñando?
El dolor en mi cabeza es oportuno para contestar mi pregunta. No, ya no estaba bajo los efectos del sedante. Las articulaciones de mi mano se sienten rígidas, como si no las hubiera movido en mucho tiempo. Inspecciono mi cara con el tacto de mi mano, todo parecía estar en su lugar, aunque unos puntos sobresalían de una herida en mi frente, y un raspón en mi barbilla ya empezaba a sanar. Toco el cabello de la parte de atrás de mi cabeza, justo sobre la zona que dolía, al parecer me habían retirado los vendajes, es un alivio.
Me encontraba en la misma habitación, la iluminación era más tenue y amigable a mis ojos, y ya no me encontraba conectado a ningún aparato, a excepción de un suero que se me estaba administrando en ese momento, el cual ya se encontraba a la mitad. Había un sillón al lado de mi cama, y sobre este había una cobija desacomodada y restos de comida envueltos parcialmente en un paliacate de tela.
- ... Alguien ha estado cuidándome...-
Busco en toda la habitación por más indicios de actividad, y algo inusual resaltaba entre el mobiliario del lugar; una lanza larga y robusta con emblemas de Cazador de Cilt, recargada en una de las esquinas de la habitación, lejos de mi cama, pero lo suficientemente cerca del sillón.
- ... ¿Un Cazador?... mandaron a un Cazador a vigilarme... -
La sensación de ansiedad se movía y me mordía el estómago por dentro, la soledad me obligaba a pensar rápido. Sabía lo que tenía que hacer, pero me faltaba el valor para hacerlo. Era posible que el Cazador volviera pronto, debía tomar acción en este momento.
Debía hacer lo posible por ver a Iker.
Respiro profundamente, y en medio de la exhalación tomo fuerzas para levantarme. Mis piernas dolían mucho, el cambio de posición pronto repercutió en mi cabeza, y me hizo sentir mareo. Con cuidado, y sin voltear a ver la aguja, retiro el suero de mi brazo para poder caminar libremente. Estaba vestido con una sencilla bata de hospital, y el frío pronto empezaba a escalar por mis pies. Di unos cuantos pasos, aunque firmes, eran dolorosos. No tenía tiempo que perder.
Abro ligeramente la puerta de mi habitación, solo lo suficiente para darme cuenta que no había nadie afuera haciendo guardia. Todo se encontraba en silencio, y quieto. Al salir el clima era mucho más frío que en el interior de la habitación, era de esperarse. Las brillantes luces del pasillo frente mío me obligan a entrecerrar los ojos, mientras caminaba al ritmo más veloz que mis adoloridas piernas me permitían. A juzgar por las nomenclaturas de las habitaciones, las salas adaptadas para híbridos aún estaban lejos, La habitación de Iker debía tener una "H" junto a su número. Pensé que sería necesario abrir cada habitación y dar un vistazo dentro hasta por fin dar con la sala donde estuviese mi amigo, pero convenientemente cada habitación tenía un pequeño panel que mostraba los datos básicos del paciente que ahí residía, eso sería más que suficiente para encontrarlo.
Paso habitación tras habitación, arrastrando mis pies en el proceso, y sujetando mi brazo izquierdo que había empezado a doler por el constante movimiento de mi caminar. El dolor físico no me iría a detener.
<< 48... 49... 50... 1-H...>>
El trayecto había sido casi eterno, pero al fin estaba en la zona que me importaba. Desacelero el paso y presto atención a la información expuesta en los paneles, buscando aquél que coincidiera con lo que buscaba, hasta que por fin, después de llegar a la habitación 13-H...
Paciente: Iker
Especie: Híbrido
Raza: McLaren P1
- Aquí estás amigo...-
Tomo la manija de la gran puerta e intento abrirla, pero no sucedía nada. Era posible que solo se pudiera acceder al interior escaneando un chip. Esto complicaba las cosas, pues estaba seguro de que yo no tenía habilitado el permiso de entrar a su habitación... O tal vez sí lo tenía. Solo había una forma de averiguarlo.
Pero algo me detiene, había la posibilidad de que un acceso no autorizado como este mandara una alerta al sistema de seguridad del hospital... si es que existía tal cosa aquí. Evalúo mis posibilidades, cayendo en cuenta que pase lo que pase, no importa si mi chip funcionaba o no, igualmente me encontrarán fuera de mi habitación en cualquier momento, me escoltarán de vuelta, y tendré prohibido ver a Iker hasta que esté completamente recuperado. No había forma de que pudiera cambiar mis acciones, así que ahora debía aceptar las consecuencias, y al menos intentar verlo por un momento.
Busco algún lector de chip en la puerta, pero esta no tenía ninguno. El panel de información que se encontraba a un lado se iluminaba de rojo cada vez que intentaba abrir la puerta manualmente, por lo que era posible que este sirviera igualmente como un lector de chip. Acerco mi mano, temblorosa por el mediocre esfuerzo de levantar mi magullado brazo... Y sorpresivamente el panel emite una luz verde, mostrando en su pequeña superficie mi apellido; "Hopper".
Un agradable hormigueo recorre mi cuerpo al no esperar que mi plan funcionara, y no gasto tiempo en abrir la puerta, la cual no me esperaba que fuese corrediza. Cierro la puerta en cuanto ya me encontraba dentro, y me aseguro de poner el candado manual de la cerradura, del cual no estaba seguro si funcionaría al ser un mecanismo electrónico, pero a lo mejor podría darme unos cuantos minutos extras.
La calidez de la habitación era acompañada por los inconfundibles pitidos de un monitor de frecuencia cardíaca, y el bombeo de un gran respirador artificial que generaba oxígeno. No estaba seguro de estar listo para voltear a ver a mi amigo, incluso después de haberme fugado de mi propia habitación. Tenía miedo de que fuese peor de lo que imaginé.
Por primera vez, estaba arrepentido de tener la razón.
Cuando por fin acumulé el valor para despegar mi visión de la puerta y dirigirla hacia el interior de la habitación, lo primero que vi fue un bulto amarillo, cubierto en una manta negra que le descubría únicamente la sección de su cabeza. Lo poco que podía ver de su piel amarilla estaba cubierta de sangre, pero esta no era del momento del ataque, esta sangre era reciente, era la sangre que seguía saliendo de sus frescas y profundas heridas, esparcidas en todo su cuerpo visible. Iker dio una gran pelea, pero no le fue suficiente.
Estaba inconsciente, con múltiples cables adheridos al interior de las cavidades para sus ruedas, los cuales mandaban información al monitor de signos vitales, que pitaba lenta y constantemente. Unos gruesos tubos que salían de la bomba de oxígeno rodeaban su cuerpo, y desembocaban en sus fosas nasales superiores justo encima de su cráneo, e insertados en ambos lados de su boca, respectivamente. El ligero movimiento de sus costados era evidencia de su artificial respiración, es posible que los tubos de oxígeno en su boca estuviesen insertados hasta su tráquea.
La escena casi puede conmigo, pero debía mantenerme fuerte. Quería saber en qué estado se encontraba Iker, y ahora lo sabía.
- ... Iker... no.-
Era en vano intentar hablar con alguien inconsciente, y que se encontraba luchando por su vida en este momento. Pero mi mente deseaba tener las respuestas que necesitaba... y recordar lo que había sucedido. Pero las únicas imágenes que venían a mí eran las que procedían de mi sueño, lo cual no coincidía con la realidad frente a mis ojos.
Iker no pudo haberse quedado quieto... él me protegió. Estaba seguro de eso, pues el mismo doctor que me sedó había mencionado que Iker "intentó protegerme".
Lo intentó.
Mas sus heridas revelaban que no había sido suficiente para salvarse a sí mismo.
Me quedo viendo impotente a mi amigo. Mi mente estaba segura de que en este momento yo debía sentir algo, ya fuese remordimiento, pena, angustia... pero yo no tenía reacción alguna, y eso me frustraba. Forzar el llanto no ayudaba, cerrar mi puño con fuerza tampoco. Sencillamente había sido demasiado el impacto visual como para reaccionar... lo suficiente para que mi cuerpo bloqueara cualquier respuesta emocional.
Resignado, me siento en el piso frente a él, para así al menos compartir nuestra perspectiva visual. Solo él, yo, y mis vacíos pensamientos. El ruido de las máquinas del soporte vital hacían que el silencio no fuera estruendoso, y le daba cierta cobertura a mi voz, la cual estaba seguro que Iker no lograría escuchar.
- ... ¿Pero qué te han hecho, Iker? ... ¿Pero por qué tuve que ir por mi cuenta y exponerme así?... Ahora por mi culpa sufres esto... lo siento...- la piel alrededor de su ojo izquierdo estaba casi intacta. Era el mismo ojo que portaba su enorme cicatriz vertical. Paso mi mano con delicadeza sobre el borde de su cicatriz, siendo la primera vez que lo hacía, y posiblemente sería la única- ... lo siento, amigo... no mereces esto. Ya has sufrido demasiado por proteger a otros... no quiero que sufras por mí.-
Mi visión estaba exhausta, mi cuerpo temblaba en frío y dolor, y mi mente peleaba por recordar algo... lo que sea.
No sería la primera vez que sufría amnesia... pero realmente complicaba mi situación actual. Me quedo en silencio, sentado en el piso frente a él, con la mirada al suelo, y apoyando cuidadosamente mi mano en su gran mejilla. Deseando con todas mis fuerzas que Iker fuera capaz de contarme lo que sucedió con él... con los dos.
Y entonces, el monitor empieza a emitir un rápido pulso, casi repentino.
Retiro mi mano de él, no precisamente seguro de que estaba pasando. Los pitidos en aumento me han alertado, y no sabía qué hacer. Iker se mueve ligeramente, como si intentara despertar de una pesadilla. Sus quejidos son sofocados por el tubo que tenía insertado en su tráquea, y es esa sensación final de ahogamiento lo que termina por despertarlo de golpe. Iker abre los ojos ampliamente, con sus pupilas contrayéndose ante el pánico, volteando hacia todos lados pero sin ver nada en específico. El movimiento brusco mueve los tubos que le han sido insertados con tanta cautela, haciéndolo moverse incluso más nervioso.
- ¡No Iker! No te muevas así, ¡vas a lastimarte!-
Iker parece reaccionar a mi voz e intenta buscarme con la vista, pero el estrés lo ha cegado, se sacude violentamente arrastrando consigo los aparatos que tenía conectados. Los tubos en su garganta lo asfixian, generando en él la reacción de vomitarlos a cualquier costo, pero no lograría más que hacerse daño de esa forma, debía hacer algo para tranquilizarlo antes de que algo severo pasara.
Con el riesgo de ser lastimado nuevamente, me lanzo de vuelta al suelo frente a él, sujetando firmemente su nariz y los tubos de respiración, usando la poca fuerza que tenía para obligar a Iker a calmarse. Al principio Iker estaba confundido al sentir presión en su frente, e intentaba gruñir en desesperación, aunque el único sonido que salía de su garganta era un obstruido quejido gutural.
- Soy yo, Tyler, ¡Soy tu amigo! No voy a lastimarte... tranquilo...- Iker parece escuchar al fin, cesa las violentas sacudidas, y poco a poco se detiene para evitar lastimarme- Sí, así es... Iker, necesito que te calmes. Si te sigues moviendo vas a lastimarte internamente...- Iker abre ampliamente su boca, intentando jalar más aire hacia sus pulmones al sentir que no le era suficiente, o para suplicarme que le retirara los tubos- N-no te los puedo quitar, sé que se siente mal, lo sé, pero no vas a asfixiarte. Respira tranquilamente... confía en mí.- Sus ojos se humedecen, pero parece hacer un esfuerzo para cooperar. Su ritmo cardíaco seguía alto, pero poco a poco empezó a adaptarse a dejar que el respirador le asistiera en cada bocanada de aire- Eso es Iker... eso es, despacio. Todo está bien...-
Me quedo abrazando su frente por un momento más hasta estar seguro de que no intentaría moverse de nuevo, guiándome por el sonido de los monitores para percatarme de que se estaba tranquilizando. Los brazos me tiemblan, al igual que mis piernas, mi cuerpo aún no estaba lo suficientemente recuperado como para soportar tal esfuerzo, pero debía hacer lo posible por no mostrarlo. Lo menos que necesitaba Iker en ese momento era preocuparse por mí. Un minuto pasó, e Iker finalmente había adaptado su respiración, me separo de él con delicadeza, recuperando igualmente el aliento, manteniendo una mano sobre su nariz.
- Todo está bien Iker... vas a estar bien- Iker reposa su cuerpo nuevamente en el suelo, y me observa en silencio, podía ver sus pupilas examinarme minuciosamente en busca de heridas- No te preocupes por mí Iker, yo estoy bien- Su expresión se relaja, cierra sus ojos por un momento, y al abrirlos de nuevo me dio un cálido gesto de tranquilidad, suspiró profundamente, y sonrió hacia mí. Se me forma un nudo en la garganta al ver que incluso con sus heridas... él sonreía, pues estaba feliz de ver que nada malo me había pasado- ... v-vamos a estar bien... Iker...-
No podía ocultar mis sentimientos por siempre. El momento me rompe, y no me permite contener mis lágrimas por más tiempo. Las lágrimas caen al suelo y abrazo mi propio cuerpo en frío, dolor y remordimiento. Iker avanza unos centímetros hasta tocar mi cuerpo nuevamente con su nariz, ofreciéndome su apoyo. No puedo hacer más que apoyar mi cabeza sobre su magullada nariz, genuinamente deseando que él no tuviera que pasar por esto.
- 13-H, el paciente tuvo un aumento repentino de frecuencia cardíaca, ¡rápido!-
Unas alarmantes voces se escuchan en el pasillo afuera de la habitación, la sala 13-H era la misma en la que nos encontrábamos ahora mismo. Al parecer era momento de que llegaran y descubrieran que me había escapado de mi habitación para ver a Iker. Iker me ve con preocupación, pero yo intento permanecer lo más calmado posible, secando mis lágrimas en el proceso, aceptando lo que fuese a pasar en ese momento, pese a que la ansiedad estaba haciendo de las suyas conmigo.
- ¡Rápido! ¡Abre la puerta!-
- ¡N-no se puede, tiene el seguro manual!-
- ¿Qué? Eso es imposible, el híbrido no pudo haberlo puesto... Seguridad, hubo un acceso no autorizado a una sala restringida, solicito apoyo.-
- ¡Abra la puerta, ahora! Se encuentra en una zona restringida. Los Guerreros vendrán a sacarlo por la fuerza si no abre la puerta ahora.-
- ¡Esperen!- Esa última voz era conocida para mí, una clara voz femenina que a juzgar por el jadeo, había corrido hasta llegar a la habitación- Yo sé quién entró a la habitación... por favor, dejen esto en mis manos, yo sé que hacer.- Claramente era Adara, y era más que posible que ella fuera la Cazadora que estuvo cuidándome todo el tiempo que me mantuvieron sedado-
- Bien, pero que sea rápido, debemos revisar al paciente lo más pronto posible.-
Hay un silencio absoluto de ambos lados de la puerta, yo en todo momento me mantuve al lado de Iker. Algo en mí decía que debía obedecer las órdenes... pero otra parte sencillamente no quería abandonarlo, no después de las complicaciones para encontrarlo, y más aún el estado en el que se encontraba. Era posible que mi terquedad terminara costando caro, pero no me podía dar el lujo de simplemente dejar a Iker solo cuando más necesitaba compañía.
- Tyler... sé que estás ahí. ¿Podrías aunque sea acercarte un poco a la puerta? No me gusta alzar la voz en el hospital...-
La voz de Adara era autoritaria, pero serena y empática. Doy un vistazo a Iker antes de separarme de él, y caminar con dificultad hasta la puerta. Recargo mi espalda en la pared más próxima a la entrada, dejando salir un quejido de mis pulmones.
- ...Bien, creo que ya estás más cerca.- La puerta tiembla, Adara había recargado su cuerpo sobre esta para que su voz fuera lo más cercana posible a mí- Escucha Tyler... entiendo perfectamente lo que sientes. Quieres estar con Iker, y lo comprendo, yo he pasado lo mismo con Saemus... pero no ahora, no en este momento. Tú también estás herido, y necesitas descansar. Aquí hay gente que cuidará de Iker mientras tú te recuperas, pero por favor, tienes que dejarlo solo por ahora... la situación es más complicada que solo su recuperación física, y no está permitido visitar a híbridos que... bueno, esperan una investigación.-
No hay respuesta de mi parte, todo sencillamente parecía un plan para hacer la situación de Iker aún más difícil, y después de saber la opinión de Adara hacia los Guerreros, y sobre todo de Iker, habían razones para pensar que ella estaba de acuerdo en separarnos lo más posible. Mi silencio parece poner a prueba su paciencia, pero eso no le impedía seguir intentándolo de la forma más pacífica posible, incluso si debía dejar a un lado su conservador punto de vista hacia Iker para así convencerme de salir.
- Mira... yo fácilmente puedo forzar esta puerta a abrirse, no me costaría nada... pero no quiero llegar a ese punto, Tyler... por favor, coopera conmigo. Y te prometo, que haré lo posible por que los Líderes te den permiso de visitar a Iker. ¿Estás de acuerdo?- Su tono de voz no era igual de suave que al inicio, pero la sinceridad en sus palabras evitaba que se sintieran intimidantes-
El hecho de que Adara intentara negociar conmigo era algo que no me esperaba. Yo estaba listo para mantenerme firme y aceptar el regaño que fuera necesario si al menos así lograba estar con Iker... pero no fue así, parecía que Adara estaba dándome la oportunidad de que todo quedara en buenos términos, e incluso con la posibilidad de volver a visitar a mi amigo de forma autorizada. Era algo que no podía desaprovechar, pues era lo correcto, y conveniente para todos, además de que era posible que Adara ya estuviera arriesgando demasiado su rango de Cazadora al no haber cumplido su misión de cuidarme y evitar que me escapara. Debía dejar mi terquedad a un lado por un momento por ella también.
- ... De acuerdo... dame un minuto.-
- Bien, pero no tardes mucho... los Médicos se ven impacientes.-
El esfuerzo que era necesario para doblar mis rodillas en cada paso era abrumador, no había sentido la totalidad de mis heridas hasta este momento, ahora reconocía que sí necesitaba reposo. Regreso a donde Iker, mientras él me seguía viendo con preocupación, no le era necesario expresarse en palabras para comunicarse, él tampoco quería separarse de mí.
- ... Ya la escuchaste, nos volveremos a ver cuando ambos nos sintamos un poco mejor... te lo prometo, Iker. Saldremos juntos de este hospital más rápido de lo que crees.- Poso mi mano en su nariz una vez más para despedirme, mientras él cierra sus ojos al sentir mi tacto- ... Nos vemos, amigo. Recupérate.-
Iker resopla entrecortadamente con sus ventilas superiores, haciendo un sonido que era conocido por significar efecto o comodidad en los híbridos, este sonido es conocido como prusten, o chuff, y era la mejor forma de saber que él estaría bien.
Estando tranquilo de que Iker se encontraba en buenas manos, regreso a la puerta y retiro el seguro manual. Acto seguido, la puerta se abre rápidamente desde afuera, y los Médicos entran apresurados a la sala, dándome unas miradas no precisamente agradables. Los Médicos se ocupan en revisar a Iker, quien ha vuelto a cerrar sus ojos por el cansancio, y para no ver a los ansiosos Médicos rodeándolo. Era mejor que él descansara... igual que yo.
Afuera de la habitación me esperaba Adara, de brazos cruzados y con la intención de darme un regaño que estaba claro que me merecía por haber hecho lo que había hecho, pero ella parece tener piedad de mí al verme de pies a cabeza, sacude ligeramente su cabeza de lado a lado, dando una ligera sonrisa.
- Ven, vayamos de regreso a tu habitación, debes estar cansado. Son las 3 am... creo que no pudiste escoger un mejor momento para escaparte. Aunque debo decir, que fue bastante brillante. Nadie se dio cuenta hasta que los Médicos vieron la alarma del monitor de Iker...-
- Adara...-
- ... ¿Sí, Tyler?-
- ... Gracias.-
Adara suspira pesadamente, y pone una mano en mi hombro. Sus ojos parecían entender mi dolor, y no únicamente el físico, era un gesto único en ella, y le estaba agradecido por su empatía, y por haberme cuidado mientras estaba dormido.
- Él estará bien, de eso puedes estar seguro. Los híbridos son fuertes, implacables...- Adara enmudece por un momento, recuperando la marcialidad que su rango le exigía, pues algo le hizo sentir que empezaba a ceder demasiado a sus sentimientos mientras seguía en servicio- ... Los mejores Médicos cuidarán de él, no tienes de qué preocuparte.-
Entendía lo difícil que era para Adara hacer algún comentario positivo hacia Iker simplemente para hacerme sentir bien, y no le reprocharía el haberlo intentado y no obtener nada. No era su trabajo aparentar ser amiga de Iker, pero yo le agradecía su esfuerzo por respetar nuestra amistad.
Pese a que negué la ayuda en un principio, Adara terminó ofreciéndose a sí misma como apoyo humano del cual ayudarme para caminar, ayuda que penosamente requerí después de caminar unos cuantos metros más. Mis piernas se sentían pesadas, y ya no sentía mis pies por el frío.
La habitación nos recibe con calidez, Adara me ayuda a acomodarme de nuevo en mi cama, y por fin puedo sentir que mis músculos dejan de estar tensos. El dolor en mi cuerpo era más soportable, aunque el dolor de mi cabeza persistía, y con él la amnesia. No tenía idea de cuando recuperaría esos recuerdos... o siquiera si los iría a recuperar del todo.
- Adara... ¿tú sabes qué fue lo que sucedió? ¿En el accidente con ese Vortex?-
Adara toma un trago de su café, el cual se había preparado para mantenerse despierta toda la noche de ser necesario, pero que ahora le servía para relajarse en el sofá en el que dormiría.
- No estuve ahí para presenciarlo, pero varias personas me dieron sus versiones de la historia... y ya que los Líderes nunca me prohibieron decírtelo, creo que no hará daño que sepas lo que yo sé.- Adara se pone cómoda en el sillón, adoptando una posición que le permita hablar más fácilmente- ... Lo que escuché fue que estabas tú junto a una híbrida herida justo afuera de la arena, una Corvette Stingray blanca de nombre Iris, una Cazadora. Ella... creo que está igualmente en cuidados intensivos, pero no ha despertado desde que la internaron. A esta híbrida la había perseguido un Vortex, que por alguna razón logró burlar todo tipo de seguridad de las fronteras de Cilt... el por qué el Vortex dejó a Iris entrar a la ciudad en vez de matarla es un misterio, pero tal parecía que estaba usándola de señuelo.-
- ¿De señuelo? ... ¿Para atrapar al primer humano que intentara ayudarla?-
- Es posible, pero este Vortex en específico no es conocido por tener tácticas elaboradas de ataque... puede que simplemente haya sido una terrible coincidencia, y que te hayas cruzado en su línea de ataque.-
El par de ojos gélidos que vi en mi sueño nuevamente se apoderan de mi mente, me erizan la piel y hace que mi corazón se brinque un par de pulsaciones. Paso saliva para aclarar mi garganta, antes de hacer una nueva pregunta.
- ... ¿Y qué pasó después?... no logro recordar nada desde ese punto.-
- Bueno... las versiones varían demasiado. Unos dicen que Iker llegó justo al momento del ataque, y que logró evitar que el Vortex te matara, y que mientras ambos peleaban en el bosque tú intentaste correr hacia ellos para apoyar a Iker... Pero otros que afirman haberlo visto todo, dicen que el Vortex no intentó matarte... que simplemente te noqueó, y te arrastró al bosque mordiendo tu ropa.-
- Pero entonces, ¿Por qué Iker está herido?... él debió haber peleado con ese Vortex.-
- Sí, peleó con él después de que te arrastró al bosque. Pero Iker... él presenció el accidente desde antes de que el Vortex atacara... dicen que él se quedó quieto, viendo como el Vortex te llevaba... sin hacer nada para detenerlo.-
Era difícil de creer, aunque lo que Adara me contaba tenía un temible parecido a lo que había revivido en mi sueño... o quizá era un recuerdo, y realmente fue lo que pasó. Al menos el hecho de que Adara le diera el beneficio de la duda me permitía verlo de forma más objetiva. Quería negarme a que mi amigo permitiría que algo así me pasara, pero sabía bien que Iker podía esconder secretos, y que su comportamiento puede ser impredecible. Era mejor tomar esas afirmaciones con mucho cuidado.
- Entonces de cualquier forma Iker peleó con ese Vortex, ¿cierto? Fue lo que le causó sus heridas.-
- Así es... de no ser porque el Líder Darius intervino en la pelea, no creo que Iker... bueno, creo que hubiera salido peor de cómo acabó.-
- Espera... ¿Darius nos defendió a Iker y a mí... de ese Vortex?-
- Sí, la gente en el Zeingen dijo que Darius escuchó o vio algo que lo alarmó, él entonces se abrió paso hacia afuera de la arena y corrió directamente hacia el lugar donde Iker y el Vortex peleaban. Logró ahuyentar al Vortex, y llevó a Iker al hospital justo después de que te llevaran a ti.-
- ¿Y él cómo está? ¿No lo hirieron como a Iker, verdad?-
Adara voltea hacia el suelo, pero una muy ligera sonrisa se dibuja momentáneamente en su cara, antes de tomar el último trago de su café.
- El Líder Darius es también un Guerrero, Tyler. Ha peleado contra amenazas más grandes que ese Vortex, él está bien.-
- ...-La imagen mental del Líder Darius interviniendo en la pelea parecía irreal en mi mente, pues podría jurar que el gran La Ferrari rojo era apático hacia mí, pero esto de alguna forma me demostraba lo contrario. Menos mal él había salido bien de este conflicto. No puedo hacer otra cosa además de sobar mi cabeza, emocionalmente entumida-... Sí que debí darme un gran golpe para no recordar nada de eso... será mejor que duerma un poco.-
- Es una buena idea, tienes varios rasguños que sanar aún, vas a necesitar fuerzas si quieres recuperarte rápido, y ser capaz de visitar a Iker pronto.- Adara se levanta y me ayuda a cobijarme para que yo no tuviera que moverme más de lo necesario. Se veía determinada a cuidarme el tiempo que fuera su deber vigilarme-
- ¿Entonces era verdad lo que dijiste?... ¿Hablarás con los Líderes para que me dejen visitarlo?-
- Bueno... honestamente los Líderes tienen cosas más importantes que atender en este momento, pero hablaré con algún Sub-Líder Médico para que podamos programar un par de visitas con Iker. Eso es lo que puedo hacer y lo haré, te hice una promesa.- Adara sonríe cálidamente, haciendo mi respiración más ligera-
- Gracias... gracias por todo.-
Adara toca mi hombro con su mano para mostrar su apoyo, para momentos después regresar al sillón, ponerse cómoda igualmente, y prepararse para dormir unas cuantas horas.
Sintiéndome seguro, y con mucha menor preocupación queantes, me es fácil quedarme dormido rápidamente sin la ayuda de sedante alguno...además de que el cansancio y el dolor igualmente me ayudaron a conciliarrápidamente el sueño.
-------------------------------------------------------------------------------
Los días en el hospital transcurren tan lento, y tan rápido al mismo tiempo. Uno pierde la noción del tiempo entre tanto descanso y medicamentos.
El ataque del Vortex me había costado múltiples moretones y rasguños, una esguince de segundo grado en mi brazo izquierdo, tres puntos en una herida profunda en mi frente, contusión no severa en la cabeza, y mi nueva peor amiga; amnesia temporal.
A pesar de todo, estaba seguro de que saldría rápido del hospital, después de todo eran solo lesiones leves... pero el personal Médico insistió en retenerme más tiempo del que pensé, con la justificación de que era necesario mantenerme en observación por mi lesión de la cabeza.
Las heridas en mi piel sanaban rápido... mucho más rápido de lo que esperé. Tanto que los Médicos estaban ligeramente impresionados de mi rápida recuperación, y murmuraban constantemente entre ellos. Eran pocos Médicos que se dignaban a hacerme saber sus molestos cotilleos sobre mí.
- Deberías visitar a tu amigo híbrido más seguido, chico, te está haciendo mucho bien.-
Aunque a decir verdad no estaba completamente seguro de qué querían decirme con eso, y cada vez que pedía que me lo explicaran se rehusaban a hacerlo, mientras dan una pequeña risa oculta. Es más que posible que sea una broma interna entre ellos.
... No me agradan demasiado los Médicos para ser sincero.
Adara mantuvo su promesa, y después de varios intentos fallidos de convencer a algún Médico para que me permitieran visitar a Iker, ella logró hablar directamente con Edurne, la Líder humana de Cilt, quien convenientemente es un Líder Médico.
Mientras yo siguiera internado, tenía permitido visitar a Iker dos veces al día, las cuales procuraba que fueran las mejores horas que pudiera ofrecerle a mi amigo en su día. Iker progresaba un poco cada día, ya no le era necesario usar el respirador, pero al haber intentado quitárselo múltiples veces terminó lesionándose la garganta. No era nada grave, pero le dolía hacer el esfuerzo de hablar, así que yo era el único que hablaba de los dos durante las visitas. Yo me ponía a platicar de cualquier cosa, incluso de la aburrida rutina en mi habitación. Durante una de las visitas, a un Médico se le olvidó una revista dentro de la habitación de Iker antes de dejarnos solos... fue incómodo. Me arrepentí de haber sugerido mostrársela a Iker, y mejor la dejé en su lugar, esperando por su dueño, quien no tardó en regresar por ella.
En una de las últimas visitas con Iker, él me dio a entender que se sentía cansado, pero quería que le hiciera compañía mientras dormía, y eso hice. Acomodé unas cobijas a su lado, y me senté en el piso junto a él, recargando mi espalda sobre su costado, sintiendo sus puertas moverse a causa de su respiración. Era agradable tener su compañía, incluso en la situación actual. El cómodo momento me hizo reflexionar sobre una verdad que a penas en ese momento se me había cruzado por la cabeza... era obvio que debido al parentesco con mi padre, Marcus, yo me convertía automáticamente en un imán de peligros, peligros que Iker no se merecía sufrir, a los cuales se ha expuesto voluntariamente al aceptar ser mi guía. Era una verdad que se había manifestado varias veces ya, pero en esta ocasión fue más que evidente... era posible que mi presencia pusiera en riesgo la seguridad de Iker.
El pesado pensamiento impregna mi mente, y me persigue hasta el día en que por fin, me darían el visto bueno para salir del hospital, de vuelta a la vida común en Cilt... si es que a eso se le puede considerar normal.
Por fin llega el día en el que me dan de alta, después de cuatro días bajo tierra, se sentía bien pensar en sentir de nuevo el sol en mi piel. Tomé mi tiempo para despedirme de Iker hasta que él completara su recuperación, pues esa era la condición que pusieron para poder visitarlo antes. La ropa que tenía antes del ataque había sido hecha pedazos, por lo que, en un gesto extrañamente amable, los Médicos me consiguieron un par de cambios de ropa de mi talla, lo suficiente para poder abastecerme de las demás cosas que necesitaba.
- Cuídate mucho Tyler, cuando salgas del hospital un colega Médico te escoltará hasta tu departamento. -un amable médico híbrido, un Mazda CX-5 azul, se despide de mí con gentileza cuando ya me encontraba en la recepción y sala de espera, genuinamente deseándome bien-
- Gracias, pero no creo que sea necesario. Sé cómo regresar a mi lugar, pero son muy amables.- Amablemente declino el servicio del Médico al sentir que sería demasiado exagerada la protección que se me debía dar, pero este simplemente sonríe con ironía-
- Jeje, bueno, no es como si tuvieras opción chico. Él insistió en llevarte a casa, y creo que es mejor que aceptes su amabilidad. Confía en mí.- El híbrido se da la vuelta y regresa a sus deberes antes de que yo pudiera decir cualquier cosa-
- Pero... está bien... gracias.-Realmente no tenía opción. Yo apreciaba mucho el cuidado que todos me ofrecían, pero algo dentro de mí no me hacía sentir merecedor de ello. Me dejaba intranquilo, e incómodo de merecer tanta protección-
La sala de esterilización era la última barrera que se interponía ahora entre el exterior y yo. Mientras era bañado en el frío vapor esterilizante, podía ver la luz del sol, ligeramente atenuada por los opacos cristales de las puertas principales. Las puertas se abren al fin, y salgo por mi cuenta del hospital, cargando en mis brazos la ropa que me habían dado los Médicos.
- Libertad al fin.- respiro profundamente, aliviado de ser capaz de mantenerme en pie de nuevo. Aunque una constante melancolía seguía invadiéndome, y no estaba seguro de qué era. Ahora debería arreglármelas por mi cuenta en Cilt, al menos hasta que Iker se recuperara. No sabía por dónde empezar- Bueno... aquí debería estar el "colega" de ese Médico... Creo.-
Siento la presencia de un híbrido detrás de mí, pues hacía un poco de ruido al avanzar sobre la tierra, y este mismo híbrido decidió alertar de su acercamiento aclarando su voz. Volteo hacia dónde provenía el sonido, y un inconfundible gran La Ferrari rojo guardaba una distancia considerable conmigo, lo suficiente para que no me asustara con su aparentemente repentina aparición. Se le veía sereno y con una poco habitual sonrisa que, aunque pequeña, era suficiente para ver que el Líder se encontraba de buen humor.
- Buenos días, joven Tyler.- su voz, grave y autoritaria como siempre, me ofrecía un gentil saludo al que no sabía cómo contestar, pues sinceramente estaba un poco intimidado por su gran tamaño-
- ¡L-Líder Darius! No creí que lo vería de nuevo por aquí... es una gran coincidencia.-
- Bueno, sería en verdad una gran coincidencia si no tomáramos en cuenta el hecho de que yo soy un Médico también, y que fui yo quien pidió escoltarte a tu nueva estancia.- Darius dice con un poco de sarcasmo, aunque mantiene su perfil profesional- En realidad me gustaría platicar un momento contigo, es respecto al incidente de hace unos días. Intuyo que debes tener muchas dudas al respecto.-
- En realidad... sí las tengo.- me sobo la cabeza como único consuelo a la angustia que la amnesia me provocaba- Pero... ¿Escuché bien lo que dijo?... ¿Algo sobre una "nueva estancia"?-
- Me temo que con tu guía híbrido incapacitado para seguir con su labor... vimos necesario asignarte a un nuevo guía temporalmente, y eso amerita un cambio de estancia, al menos mientras tu nuevo guía tenga que cuidar de ti.-
Un nuevo lugar, un nuevo departamento... un nuevo guía. Era como empezar desde cero nuevamente. Tendría que adaptarme de nuevo al ritmo de enseñanza de un híbrido diferente, y no estaba seguro de cómo me hacía sentir eso.
- Entiendo, señor...-
Darius parece notar mi duda y angustia, busca contacto visual conmigo de forma empática y suaviza un poco su tono de voz.
- ... Lamento lo que le sucedió a Iker. Tengo entendido que ustedes dos son amigos, y entiendo tu preocupación. Espero que puedan reunirse pronto.- las solidarias palabras de Darius me hacen levantar de nuevo la vista, y así verlo a los ojos con respeto- Mientras tanto... me gustaría que caminaras conmigo mientras hablamos, te hará bien un poco de ejercicio, y nuestro destino no está lejos de aquí.-
Darius se adelanta para mostrarme el camino que tomaríamos, y una vez convencido de moverme, empiezo a caminar a su lado. Una vez que me encontraba a la par de él, pude notar que tenía el abdomen vendado, y una gran cicatriz se asomaba por el borde inferior de su puerta izquierda.
- Líder Darius, ¿Usted... fue herido por ese Vortex también?- pregunto con preocupación al ver la impactante cicatriz-
- ¿Mmhh? Oh, ¿Preguntas por los vendajes, cierto? ... No, esa herida es vieja. Fue hecha hace muchos años por alguien un tanto menos agradable que yo, jeje... pero a veces la sensibilidad de la misma me incapacita, y los vendajes me ayudan a continuar mis labores. No es nada importante.- Darius no se veía incómodo al dar explicaciones, pero yo no rebuscaría más en asuntos tan privados como el suceso en el que el gran Líder ha obtenido dicha cicatriz-
- ... Supe que usted nos salvó a Iker y a mí de una muerte segura... no sé cómo agradecerle.-
Darius reduce un poco la velocidad de su paso, y voltea su cabeza ligeramente para verme, aunque guarda silencio por un momento antes de responder.
- Es el deber de un Guerrero dar la vida por aquellos que no pueden defenderse a sí mismos del peligro. No tienes nada que agradecer, Hopper... solo hice lo que era correcto. Un Guerrero siempre está listo para cualquier eventualidad.- El camino de tierra por el que caminábamos nos llevaría directamente al Estrado de Piedra, cuyas columnas ya eran visibles desde donde estábamos- ... Sin embargo, lo que sucedió con ese Vortex es algo inaudito. Ningún Guerrero estaría listo para algo así.-
Tal vez Darius se refería a la pobre reacción de Iker al no ser capaz de hacerle frente a aquél Vortex en el momento que lo vio, o simplemente era parte de su sermón. De todas formas, debía prestar atención a las palabras del Líder híbrido.
- El Vortex que los atacó tiene nombre; Dheera. Pero muchos Guerreros aprendieron a llamarlo "El terror blanco". Un Lykan Hypersport que ha protagonizado muchas tragedias a lo ancho de las tierras neutrales... es uno de los Vortex más peligrosos y temidos, y su aparición aquí en Cilt no es buena señal.- Pasamos justo al lado del Estrado de Piedra, y varias personas saludan a Darius con respeto, y él se toma el tiempo de responder los saludos, antes de retomar la caminata, y la conversación- Tyler, ¿Qué es lo que sabes sobre los Vortex y su líder?-
- ... realmente no mucho, señor. En la Metrópoli la información sobre ese tema es demasiado restringida, y censurada... creo que simplemente sé lo básico; Son híbridos extremistas, que buscan acabar con los humanos a como dé lugar. Y de su líder, no sé absolutamente nada... es acaso Dheera... el líder de los Vortex?-
- No, no lo es. Pero es quizá uno de los seguidores más fieles del líder Vortex... un líder tirano y cruel, que no muestra compasión hacia nadie, ni siquiera a su propia gente... Neyzan, el autoproclamado líder de los Vortex.-
La repulsión con la que Darius menciona ambos nombres me hace pasar saliva, y el recuerdo de Dheera perfora una vez más en mi mente, como una figura burlesca con afilados dientes, riendo grotescamente hacia mí.
- Ahora entiendo por qué todos consideran la aparición de ese Vortex como un mal augurio...- Mantengo la vista en el suelo por unos momentos, procesando el hecho de que me había encontrado frente a frente con uno de los Vortex más peligrosos de los que se haya escuchado. El hecho de que haya sobrevivido prácticamente ileso era ridículo, como ganarse la lotería. Las preguntas se amontonan nerviosamente en mi lengua, pues sabía que Darius era posiblemente la fuente de información más confiable a la que podría acceder sobre el accidente, pues él estuvo directamente involucrado en él. No tenía intenciones de interrumpir su plática, pero tampoco podía dejar pasar esta oportunidad, pues siendo Darius un híbrido tan importante en Cilt era posible que no tendría otra oportunidad como esta para preguntarle directamente- ... No me gustaría cambiar de tema, pero... ¿Podría hacerle una pregunta?-
- Claro.- Darius responde, conciso como siempre-
- ... ¿Podría decirme qué fue exactamente lo que sucedió... cuando Dheera nos atacó, a Iker y a mí?-
Darius no se veía impresionado hacia mi petición, pero igualmente su rígida expresión fallaba un poco al ocultar una ligera incomodidad. El gran híbrido detiene su avance por el bosque, voltea discretamente hacia sus costados, escaneando la zona rápidamente, y una vez hecho eso, voltea su voluminoso cuerpo hasta verme de frente nuevamente. La seriedad de su mirada logra erizarme los vellos de la nuca, y me hacía dudar sobre si debía retractarme de mi pregunta.
- Sería irresponsable de mi parte darte información que ambos sabemos que te afectará... pero, igualmente, sería cruel ocultarte la verdad.- Darius reflexiona sus palabras antes de decirlas, llegando a un acuerdo personal entre lo que debía hacer, y lo que era realmente correcto- Solo puedo ofrecerte lo que yo pude ver en ese momento. ¿Es esa información suficiente para ti?-
- ... Sería la única información real que haya escuchado sobre el incidente... así que sí, será suficiente e importante para mí, Líder Darius.-
- De acuerdo.- Darius asiente de forma comprensiva, y reanuda la apacible caminata, principalmente para aligerar la conversación que se aproximaba- Como bien sabes, mi madre, Kassia y yo nos encontrábamos al centro de la arena junto con muchas otras personas cuando terminó la pelea. La muchedumbre me hizo distraerme de mis alrededores. No fui yo quien se percató de que habías abandonado la arena por tu cuenta, fue Kassia quien no separó la vista de ti en ningún momento, y fue gracias a ella que pude actuar rápido. Yo era el que se encontraba más próximo a una de las rampas de acceso, y al escuchar los gritos, posiblemente tuyos y de Iker, salí del coliseo lo más rápido que pude... pero no fui lo suficientemente rápido. Para cuando me encontraba en el claro tú y Dheera habían desaparecido, e Iker se había adentrado al bosque en camino a defenderte. Todo sucedió... demasiado rápido, no recuerdo muchos detalles. Cuando por fin había llegado a la zona del conflicto, Dheera tenía sometido a Iker con el abdomen expuesto, listo para acertarle una mordida letal, y tú estabas tirado en el suelo, inconsciente y con una herida en la cabeza. Actué lo más rápido que pude en ese momento, ataqué al Vortex de frente sin que este me viera venir hacia él, y me aseguré de que no se volviera a acercar a ninguno de los dos. Dheera logró evadir uno de mis ataques, y decidió huir en cuanto tuvo la oportunidad de hacerlo... Aunque de no ser porque mi prioridad era salvarlos a ustedes dos, ese Vortex estaría muerto ahora mismo...-Darius habla con frialdad, ligeramente disgustado de no haber sido capaz de terminar lo que había iniciado con Dheera- ... Una vez que Dheera huyó, y que yo estaba seguro de que no volvería, llamé por ayuda a los Médicos que había en la zona y ellos te llevaron inmediatamente al hospital, con Iker tuvimos que parar sus hemorragias en el sitio antes de intentar moverlo y llevarlo al hospital, lo cual no tomó más tiempo del necesario, y yo me encargué de transportarlo hacia el hospital... Y creo que eso es todo lo que puedo contarte que no hayas sabido antes, joven Tyler.-
El relato de Darius no era el más largo, ni el más elaborado, pero era más que suficiente para tener un mejor entendimiento de lo que había sucedido, una ventana a lo que había pasado mientras me encontraba inconsciente, y de alguna forma, era una de las piezas más importantes que hacían falta del confuso rompecabezas mental en el que se había convertido el incidente con Dheera. No me atrevería a preguntar si él pensaba que Iker había sido paralizado por el miedo, y que por ello le hubiera dado una oportunidad al Vortex de atacarme, pues él había aclarado al principio que solo me diría lo que sus ojos habían logrado percibir, y quizá, así era mejor.
- ... Gracias por su sinceridad, señor... realmente aprecio que me diga lo que pasó realmente.- Mientras intentaba organizar los hechos en mi cabeza, una nueva interrogante se creaba en mi cabeza, ahora relacionada con la aparición del Vortex en Cilt.- ... Me temo que con Dheera aún vivo, el único riesgo que corremos ahora mismo es que los Vortex encuentren nuevas formas de entrar a la ciudad, puesto que Dheera logró entrar inadvertido.-
- No solo es eso.- Darius suspira pesadamente, sacando el aire de sus pulmones con fuerza- Debes comprender, joven Tyler, que ser el único hijo de Marcus Hopper te vuelve automáticamente en un objetivo para todo Vortex que conozca tu apellido... y es por eso que debo pedirte que tengas mucho, mucho cuidado a partir de ahora. Yo, los Líderes, y los Guerreros haremos nuestro mejor esfuerzo por reforzar la seguridad en Cilt para que esto no ocurra de nuevo. Pero al final del día, el que es responsable de su seguridad... eres tú, Tyler. Siempre tenlo en cuenta, por tu bien y el de tus amigos.-
Las palabras de Darius eran sinceras... fríamente honestas, como meter la cabeza en un balde de agua helada en la mañana. Esa pequeña frase me hizo recordar mi vulnerabilidad. Después de todo, si yo seguía tomando riesgos ya no habría nada más que me protegiera, ni a las personas alrededor de mí. Ese sentimiento era familiar. Recordé a Iker, y la verdadera causa por la que él se encontraba aún en el hospital, él se había sacrificado por mí... todo porque me sentí con la confianza de separarme de él y el grupo de Guerreros, e intentar ayudar a alguien por mi cuenta.
Algo dentro de mí quería hacerle saber a Darius de esa preocupación. Estaba desesperado de saber si era posible proteger a Iker de posibles ataques... pero la única opción que venía a mi mente, era que los Líderes decidieran destituirlo como mi guía, misión de la que Iker estaba tan orgulloso de seguir. Quería proteger a Iker, pero no tenía el corazón para tomar una decisión así por él... así que me tragué mis palabras... por ahora.
- ... seré mucho más cuidadoso de ahora en adelante, Líder Darius. No me separaré de mi guía a menos que él me lo pida.- Doy la respuesta más neutral que sale de mi pecho, y eso parece convencer al gran La Ferrari, que avanzaba con la cabeza en alto, siempre alerta de sus alrededores-
- Me tranquiliza escuchar eso, joven Tyler.-
- Y dígame... ¿Cuándo conoceré a mi nuevo guía híbrido?-
- Ahora mismo nos dirigimos hacia él. Es posible que ya lo conozcas. Es un experimentado Cazador y Guerrero, con mucha experiencia como guía híbrido, excelente maestro... y mi mejor amigo.- Darius muestra una sincera sonrisa- su nombre es Ciro. Él se hará cargo de ti los días que sean necesarios. Él y el escuadrón 15 de Cazadores será tu hogar por ahora. Confío plenamente en ellos, y estoy seguro de que te sentirás cómodo en su compañía.-
Escuadrón 15... el mismo escuadrón liderado por Adara... y Saemus. La idea era fabulosa a excepción de tener que lidiar de nuevo con el mismo Camaro amarillo que estuvo a punto de convertirme en uno de los muchos chicos que posiblemente ha mandado al hospital ya por las mismas razones. Al menos no sería él directamente quien me cuidaría, sino el amistoso Porsche azul que me recibió con tanta calidez en la aldea de los Cazadores, misma aldea a la que empezábamos a acercarnos.
El Líder Darius y yo no platicamos muchas más cosas importantes el resto del camino que faltaba. Se limitaba a preguntar sobre mi vida en la Metrópoli, y extrañamente él se veía interesado en escucharme. Darius era un tipo agradable con quien platicar, pues no hablaba mucho, y es un gran escucha.
El camino empezaba a ser familiar, y pronto nos encontrábamos en el gran prado abierto que daba la bienvenida a la aldea de los Cazadores. Y efectivamente, el siempre sonriente Ciro nos recibe cálidamente a Darius y a mí.
- Vaya, vaya, ¡Pero si es el gran Darius en persona!- Ciro era ruidoso con su saludo hacia Darius, haciendo a este perder momentáneamente su perfil serio-
- Solo mírate, estás más cerca de convertirte en leyenda que yo, mi viejo amigo.- El sarcasmo de Darius provoca una risa en Ciro, quien se veía emocionado- Bueno, Tyler, ya estamos aquí. Ciro te protegerá y será responsable de ti por ahora, si tienes preguntas de cualquier tipo no dudes en preguntarle, él es lo más parecido a una enciclopedia andante que podrás encontrar en Cilt.-
- Uff, creo que tendré que recordar eso más seguido, no he desempolvando mis conocimientos en mucho tiempo. Pero no te preocupes chico, haré lo posible por que tu estadía sea de lo mejor.-
- Muchas gracias Ciro, espero ser tan buen huésped como tú de anfitrión.-
- Jeje, ¡Me agrada este chico! Tiene el carisma de su padre.-
- Bien. Entonces mi trabajo termina aquí. Muchas gracias Ciro, y buena suerte Tyler.- Darius asiente la cabeza hacia Ciro para despedirse, y este hace lo mismo, para después darse la vuelta, y desaparecer en el bosque, en silencio-
- Muy bien Tyler. Si estás listo para conocer la aldea de los Cazadores, puedes seguirme.-
Doy un vistazo frente a mí, unos altos edificios modernos y abandonados contrastaban con las construcciones rústicas de madera más próximas al prado en el que estábamos ahora. El edificio más alto de todos tenía una enorme H amarilla en su parte más alta, posiblemente la última letra que quedaba de un viejo letrero de "Hotel".
Frente a mí yace un nuevo lugar, una nueva experiencia. Y aunque no tuviera a Iker a mi lado en este momento, haré lo posible porque mi tiempo con los Cazadores sea lo más provechoso posible.
Iker querría que yo me encontrara bien, donde fuera que esté.
Y yo me siento listo para un nuevo reto.
Hybrid-Kira (2021)