Crecimiento y desarrollo A los 16 años el cuerpo y el cerebro aún están madurando. El sueño profundo libera hormona del crecimiento, necesaria para músculos, huesos y reparación celular.
No dormir reduce también los niveles de testosterona. Si se reducen, el cuerpo y la mente notan cambios importantes, porque esta hormona no solo regula lo sexual, también influye en la energía, el ánimo y la fuerza.Un mal descanso aumenta los problemas de fertilidad.
Concentración y memoria
Dormir entre 8-10 horas mejora la atención y la capacidad de aprender (muy importante para recordar recetas, técnicas y normas de seguridad en cocina). La falta de sueño se asocia con más olvidos y errores.
Prevención de accidentes laborales
El cansancio aumenta el riesgo de cortes, quemaduras o caídas en la cocina. Dormir bien mejora los reflejos, la coordinación y la rapidez de reacción.
Salud emocional El estrés crónico y la depresión pueden verse aumentadas por una falta de sueño
Dormir poco aumenta la irritabilidad, la ansiedad y la dificultad para manejar el estrés (en cocina se trabaja bajo presión). Un buen descanso ayuda a tener mejor humor y relaciones sociales más sanas.
Detoxificación del sueño: El cerebro se detoxifica cuando duerme: el sistema linfático elimina los residuos creados durante el día (como la proteína beta amiloide, directamente relacionada con el Alzheimer)
Metabolismo y alimentación
Dormir mal desajusta las hormonas del hambre, provocando más ganas de comer procesados, dulces y comida rápida. Un mal descanso hace que metabolicemos peor la glucosa y que se mantenga más tiempo en la sangre, cosa que contribuye a la resistencia a la insulina/obesidad/diabetes. Un buen descanso favorece una alimentación equilibrada y energía estable.