Pasamos demasiadas horas sentados: en clase, en el coche, en el sofá… Esto debilita músculos importantes (como los glúteos) y acorta otros (como los de la cadera). El resultado: mala postura, dolores de espalda y menos energía.
La solución no es vivir en el gimnasio, sino movernos más y sentarnos menos. Mantener una postura erguida, activar los abdominales y glúteos, y estirar brazos y piernas ayuda a que el cuerpo funcione como debe.
Recuerda: tu cuerpo está hecho para moverse, no para estar sentado todo el día.