Un podcast diseñado para ayudar a sus espectadores a reconocerse a sí mismo como un ciudadano, perteneciente a un estado, conociendo más a fondo la carta magna y a la vez la división de poderes que existe, acercándonos a nuestros derechos culturales, entre otros, puesto a que es de vital importancia conocerlos, para saber defenderse y exigir lo que nos corresponde, para como cumplir como ciudadanos del mañana.
A lo largo de la vida hemos escuchado en múltiples espacios, en su mayoría educativos, la existencia de una Constitución Política, pero realmente somos conscientes de lo que esto significa.
Bien, desde un panorama general debemos saber que una constitución o también llamada “Carta Magna” es aquel documento que contiene los principios y objetivos de la nación como manifestación de un pacto político y social, es decir, en ella encontraremos las reglas o acuerdos de convivencia para vivir en una sociedad con armonía. ¿Pero en qué consiste la Constitución de nuestro país?
En primera instancia hay que reconocerla como Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, pues este es el nombre que porta el máximo exponente de autoridad en nuestro país, que, a su vez, esta como cualquier otra constitución tiene la facultad de dictaminar lo permitido y/o rechazado según se considere sea mejor para la nación, pero no podemos proseguir sin antes conocer un poco de los antecedentes históricos de la tan aclamada en esta nota.
Es parte de nuestro conocimiento general que nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como constitución viva (término se refiere a la actividad en cuanto al uso y ejecución de una constitución) es vigente desde 1917, pero que tuvo que pasar para que esta fuera nuestra realidad aun en la actualidad.
El contexto histórico es más que conocido por el pueblo mexicano, pues desde la primaria crecimos escuchando año con año y aún más en el mes de noviembre sobre lo acontecido el 20 de ese mes, pero del año 1910, así es, la famosa Revolución Mexicana, pues justo por este emblemático suceso histórico se empezó a trabajar en un conjunto de reglas que regulara no solo acciones de orden social, también las acciones de carácter político.
Pero no todo fue de la noche a la mañana, para que el día de hoy podamos ejercer nuestros derechos como humanos pertenecientes a un estado, también hubo una lucha; llamada revolución constitucionalista, esta fue iniciada en el año1913 y culminada hasta el día de su reconocimiento público en 1917. Finalmente, después una serie de discusiones por órganos destacados del congreso constituyente de Querétaro, así como debates entre los mismos, se pudieron consolidar las bases de lo que hoy conocemos coloquialmente como Constitución
Mexicana, que dictó bajo una serie de artículos referentes los tan aclamados “derechos sociales”. Sin duda estamos siendo sumamente prácticos en la resolución de este contexto histórico, pues darle honor a una serie de antecedentes como los que hay detrás de nuestra constitución es digna de un proyecto de tesis.
Ahora que refrescamos un poco de nuestras clases de historia de primaria, podemos continuar con los datos técnicos que nos ayudan a comprender lo que conlleva ser parte de una constitución. Al menos nuestra constitución viva, consta de 136 artículos y 19 transitorios agrupados en 9 títulos, que van desde los derechos humanos y sus garantías, hasta la inmovilidad de la constitución,obviamente abarcando toda posibilidad o variante de leyes y normas que beneficien o alteren la moral.
Y aunque fuera una utopía fingir que por el simple hecho de su existencia nosotros como agentes principales conocemos y respetamos nuestra constitución, la realidad es otra, y para esta la misma Constitución está preparada. Justamente en el Título Tercero el Capítulo I nos habla de algo llamado división de poderes refiriéndose a los medios por los cuales la constitución será llevada a cabo para su debido cumplimiento, en este mismo se desglosan los Capítulos II con el Poder Legislativo que tiene como objeto elaborar y aprobar leyes (Cámara de diputados y senadores), el Capítulo III con el poder Ejecutivo en el cual se confía la administración (Presidente) y por último el Capítulo IV con el Poder Judicial que es el encargado de aplicar las leyes (Suprema Corte, Tribunales y Juzgados).
Sin duda nunca está de más conocer la situación actual o histórica en la que se rige nuestro país, ahora más cuando somos jóvenes y nuestro futuro pende de nuestras manos, conocer nuestra constitución va más allá de pasar una materia, es saber defenderse y exigir lo que nos corresponde, así como cumplir como ciudadanos del mañana.