El pasado 28 de septiembre del año en curso, asistí con un grupo de amigos al museo de las constituciones y resultó ser una experiencia muy agradable, pues fue un museo que destacaba por su belleza arquitectónica y sus salas interactivas, que en especial llamaron mi atención por su contenido, es por esto que a lo largo del presente trabajo hablaré específicamente de los 4 puntos principales que hicieron especial en mi visita “El contenido, las actividades, la estructura y la compañía”.
En este museo, puedes aprender como su nombre lo indica de la constitución de nuestro hermoso país México. Pero no solo sobre la constitución actual, sino también de los cambios que esta ha tenido a lo largo de la historia, del mismo modo nos da a conocer parte de nuestros derechos humanos, como la libertad, la igualdad y la no discriminación entre otros, el significado de ciudadanía, el gobierno mexicano y la tradición constitucionalista, también se hacen presentes a través de factores civiles, políticos y económicos, los cuales podremos apreciar gracias a su dinamismo y grandes exposiciones informativas, lo que me pareció más interesante de los puntos antes mencionados, fue la tradición constitucionalista; pues en esta se expresan los orígenes de la constitución y se habla de las propuestas legalistas insurgentes, de ahí parte a toda la evolución constitucional que hemos tenido en nuestra historia como mexicanos, lo cual es de suma importancia comprender, puesto a que es por la propia constitución que los mexicanos podemos reclamar nuestra soberanía y garantizar nuestros derechos fundamentales.
Como se menciona anteriormente este es un museo interactivo, por lo que dentro del mismo encontramos salas dinámicas que involucran al usuario a ser partícipe de la exposición, para empezar, el museo cuenta con su propia aplicación “AppMConstitucionES” disponible en Play store, para dispositivos móviles, en la cual se pueden observar rasgos de gamificación con juegos y figuras de realidad aumentada, creadas por inteligencia artificial, a su vez las salas cuentan con exposiciones estáticas e interactivas, es decir pantallas táctiles que ofrecen actividades complementarias para los visitantes, del mismo modo que sets audiovisuales y spots referentes a la exposición, donde puedes tomarte fotografías junto con personajes emblemáticos dentro de la historia, como si esto no fuera suficiente, también hay material preservado como monedas, libros, actas, cartas entre otros documentos que puedes observar a través de un cristal protector.
El museo se encuentra en el Antiguo templo de San Pedro y San Pablo, situado en la Calle del Carmen #31, a esquina con el Antiguo Colegio de San Ildefonso, en el emblemático Centro Histórico de la ciudad de México. Aunque este cuenta con una estructura de exposición moderna, su arquitectura clásica es destacable, pues la fusión de ambos elementos terminan formando una combinación memorable e increíble para los visitantes, me llamo mucho la atención pues se veía bastante limpio y bien cuidado, me gustaría destacar este aspecto pues lejos de verse añejo o aburrido, se veía moderno y muy atractivo. El museo es muy accesible pues cuenta con rampas que facilitan el acceso al recinto, para las personas con capacidades limitadas y baños para ambos sexos bastante limpios con los recursos necesarios como jabón, agua y papel. También cuenta con un área de casilleros con importe de $5, en el cual podrás guardar tus cosas de manera segura bajo llave, el personal del museo es muy amable y atento, los componentes anteriormente mencionados y a la vez la hermosura clásica, lo hizo parecer a mi perspectiva un museo más adoctrinado al estereotipo de lo que es un museo, viendo a este como un “hogar de la cultura” algo que no me gustaría pasar por alto, es el mural de azulejos y pintura que se encuentra al final de la exposición, en el cual se encuentra escrita la frase “Acción supera al destino ¡vence!” se trata nada más y nada menos, que de el árbol de la vida, pintado por Roberto Montenegro en 1922, fue todo un honor verlo en persona.
Aunque el museo de las constituciones fue muy interesante por todo lo mencionado anteriormente, mi parte favorita de esta experiencia sin lugar a duda fue el estar acompañada de mis amigos de la universidad “mis changuitos” pues el recorrido no solo fue más ameno, si no que pudimos interactuar juntos en las dinámicas del museo y compartir algunas ideas y puntos de lo que estábamos aprendiendo juntos, mientras leíamos los tableros informativos, fue una manera aún más agradable de vivir esta experiencia. En definitiva, recomiendo visitar el museo de las constituciones, pues es una experiencia fuera de lo convencional, que te hará pasar un buen rato y te dará conocimientos que forman parte de tu sentido de pertenencia como ciudadano.
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