Para hablar de la historia del periodismo cultural es necesario remontarnos a los años 40, en esta ocasión nos apoyaremos, del capítulo 11 de la serie espejo de los días, emitada por canal 22 para responder cinco cuestionamientos, comenzando con el...
Pues esto se debe a que el exilio español se incorporó plenamente a la vida nacional y ente todos los españoles que llegaron a tierra mexicana se encontraban diversos intelectuales quienes aportaron sus escritos y experiencia enriqueciendo nuestro periodismo aunado a esto sus contribuciones a la profesionalización del magisterio universitario y fundación de instituciones educativas como el colegio Madrid prevalecen en la historia de nuestro país impactando de manera positiva.
· Entre estas se encuentran
· El hijo pródigo
· Romance
· Ars
· Litoral
· Ultramar
· Cuadernos americanos Tierra Nueva
· América
· Sur
· Eos
· Pan
· Revista mexicana de cultura
Cabe destacar que en ellas se recolectaban expresiones culturales y artísticas, las cuales llegaron a tener una duración de publicaciones bastante amplias en el mercado, como lo fue America, revista antológica que duro 17 años en el mercado, en ella se dieron a conocer muchas mujeres, entre ellas la emblemática Rosario Castellanos, por otro lado revistas como Eos, la cual es iconica por vitalizar a Guadalajara, obtuvo únicamente 4 números, siendo remplazada en 1943 por Pan.
El auje de las revistas culturales en los años 40 se dio principalmente en el año de 1942, principalmente para revistas como Ars, Cuadernos americanos la cual por cierto contaba con un inmenso prestigio y desde luego ultramar, , Aunque esta última contaba con un alto costo para la época.
Fue a partir de Sinaia una pequeña gaceta que improvisaron los españoles exiliados en una embarcación que llegaba a México las cosas comenzaron a cambiar pues cuando estos llegaron a tierra firme estos le dieron otro sentido a los cafés y las librerías ambientando la discusión literaria con variadas e interesantes revistas dando paso a las librerías de cristal la primera gran cadena librera en México. Permitiéndole al cliente mexicano tener una nueva experiencia a ser este quien podía ojear los impresos.
Aunque por cuestiones de cultura folclórica es decir costumbres y estilo de vida los españoles no se integraron rápidamente a México pero al integrarse los educadores crearon colegios como el madrid o la academia hispano mexicana, se inaguraron una variedad de cinemas que hoy en dia seguimos disfrutando ya no como cines pero si como recintos culturales como teatros o la plaza de mexico.
quienes tenían talento para los negocios, abrieron librerías en las que vendían una experiencia nueva al entrar en contacto con los impresos sin intermediarios aquella fue una etapa de efervescencia que propició una renovación del periodismo cultural de mexico rápidamente los españoles se incorporaron al cine y al teatro como guionistas, actores, tramoyistas e iluminadores, en algunos casos más afortunados como directores impregnándonos de su cultura y fusionándola con la nuestra, en cuestiones editoriales la escritura fue protagonista me gustaría destacar uno de los que a mi consideración es uno de los mejores escritos del mexicano Octavio Paz me refiero a laberinto de soledad el cual habla de la identidad del mexicano yo personalmente he tenido el placer de leer esta hobra maestra la cual considero una joya literaria que deverdad vale la pena leer seas o no mexicano.
Es importante ya que fue un suplemento moderno que entro en una época de conflictos ideológicos y políticos sin embargo esta fue el detonante de una revolución en el periodismo cultural una misión comandada por Fernando Benitez que daría a conocerse en el año de 1948
A pesar de todo lo que se vivió alrededor del mundo en 1940 una de las que a mi consideración podría ser de las épocas más caóticas del siglo 20 el arte, y el despertar cultural atravez de la Deculturación, Aculturación, Transculturación y Neoculturación no se hicieron esperar, pues después de todo…tanta guerra y luchas ideológicas tanto internas como externas, había tanto que decir que fue inevitable escribirlo.