DR. RAYMUNDO AVENDAÑO VENEGAS
El ecocardiograma transesofágico es una exploración complementaria al ecocardiograma transtorácico, que permite observar y detectar ciertas estructuras cardíacas que solo se pueden ver con esta técnica.
Es habitual que se produzcan náuseas, aunque el vómito no se suele producir. Lo más frecuentes es que quede una leve molestia en la garganta. Las complicaciones graves son extremadamente raras, menos del 0.001 % de los estudios. En casos aislados, no se puede realizar la prueba con seguridad por falta de sedación y la prueba tiene que ser reprogramada con control por el anestesiólogo.
Cuando se realiza una ecocardiografía transtorácica, la grasa por debajo de la piel, las costillas y el aire del pulmón, no son buenos transmisores del ultrasonido, lo que reduce la visibilidad y la calidad de la imagen del corazón. Por lo que esta prueba se realiza en ocasiones especiales como en las enfermedades de las válvulas cardiacas, en la búsqueda de coágulos dentro del corazón, la detección de comunicaciones dentro del corazón, etc.
Ayuno mínimo de 6 horas. Posterior al procedimiento, se debe mantener 3 horas más de ayuno
El paciente deberá presentarse con ropa cómoda y con acompañante
Conocer los medicamentos que está tomando, sobre todo si toma medicamentos para el corazón o anticoagulantes
Informar al equipo médico sobre alergias a medicamentos o si es portador de prótesis dental extraíble
Informar si tiene cirugías de esófago o estómago previas, problemas esofágicos o si está embarazada
En caso de sedación, no debe conducir ni realizar tareas que requieran máxima atención durante las 24 horas posteriores al procedimiento
Para que la prueba sea lo menos molesta posible se realiza con un anestésico local o tópico en forma de espray en la garganta que tiene un gusto amargo. La exploración se realiza con la persona acostada de lado en la mesa de exploración. Para evitar lesionar los dientes con la sonda se protegen con un protector o mordedor. Posteriormente se introduce a través del esófago una sonda flexible que su extremo permite ver con mucha más precisión las estructuras cardíacas, al estar el corazón en contacto con el esófago. Durante el estudio se controla la presión arterial, el ritmo cardíaco y el nivel de oxigenación.
60 minutos
Realizado por especialista en cardiología con posgrado en ecocardiografía