La Quinta República es el actual régimen político de Francia, establecido en la Constitución de 1958. Este régimen democrático se basa en un sistema de gobierno semipresidencial caracterizado por una separación de origen, en la cual los electores emiten un voto para elegir directamente a los miembros de la Asamblea Nacional, y, a partir de 1962, otro para elegir al presidente. Esto implica que exista un órgano ejecutivo dual, pues hay un presidente y un primer ministro con poder político real.
El Estado francés se divide en tres poderes: el ejecutivo, conformado por el presidente, el primer ministro y los ministros de alto y bajo rango; el legislativo, compuesto por el Senado y la Asamblea Nacional, y el judicial, cuyo tribunal más alto es la Corte de Casación. Según el autor Erik Bleach, aunque en la Quinta República el primer ministro tiene asignadas muchas tareas importantes, como la de tramitar la legislación en el parlamento, es el presidente quien tiene la principal autoridad para dirigir el poder ejecutivo. El período de gobierno del presidente es de cinco años y existe la posibilidad de reelección inmediata, pero se prohíbe la reelección presidencial indefinida.
Corte de Casación, Asamblea Nacional y Palacio del Elíseo