Los franceses son católicos en su mayoría e históricamente el país ha tenido un vínculo muy fuerte con dicha religión, sin embargo su influencia en la política no es tan fuerte, y solo el 5% de sus creyentes van regularmente a misa. Asimismo, hay minorías religiosas fuertes en Francia como 2 millones de protestantes, la mayor población musulmana de Europa (entre 2.5 y 5 millones), 600.000 judíos y una comunidad budhista considerable.
Francia se caracteriza por un marcado principio de secularismo que enfatiza la división entre el Estado y la iglesia. Esto nace a raíz de la tradición revolucionara y republicana que tomó lugar en el país, que resultó en que la iglesia era percibida como aliada de la nobleza y la monarquía. En el siglo XX se formaliza el rechazo de dicha conexión a partir de la ley de 1905 que prohíbe el apoyo político o financiero a cualquier religión.
Sin embargo, el principio de secularismo llega a tener excepciones. Pues, los gobiernos negocian con líderes religiosos sobre asuntos que tienen importancia para las distintas religiones, a pesar de que oficialmente no reconoce religiones. Por ejemplo el gobierno financia colegios privados religiosos en un acuerdo para que se adhieran al curriculum escolar oficial del estado. También el Estado ha prohibido el uso de velos Musulmanes u otros signos visibles religiosos en escuelas públicas en un esfuerzo por distanciarse de las expresiones religiosas en la esfera pública.
Todo esto ha dividido más el país pues se han generado tensiones entre religiosos y defensores del secularismo político que han dado lugar a muchos debates sobre este tema en la esfera pública. Estas tensiones han surgido repetidamente desde el siglo XX en la Quinta República francesa, de una manera que no tiene equivalentes con el resto de las democracias desarrolladas.
Siendo así, en Francia la religión es una fuerte identidad que genera movilización política, pero no por un conflicto entre las distintas religiones, sino entre el secularismo y la inclusión de la religión en la esfera pública.