Se puede interpretar filosóficamente utilizando la famosa "Alegoría de la Caverna" de Platón como marco de referencia. En la cual, Platón describe a un grupo de prisioneros encadenados en una caverna, viendo únicamente sombras proyectadas en una pared, sin conocer la verdadera realidad del mundo exterior.
Sombras y Conocimiento Limitado
En el contexto de un bibliotecólogo, las sombras pueden representar la información limitada, sesgada o incompleta a la que los usuarios pueden estar expuestos en su vida diaria. La caverna personal del bibliotecólogo puede simbolizar el entorno académico y profesional en el que trabaja, donde inicialmente solo tiene acceso a una fracción del conocimiento total debido a limitaciones de recursos, acceso o educación.
Liberación y Búsqueda de Conocimiento
El proceso de liberación puede ser visto como el viaje del bibliotecólogo hacia el conocimiento y la comprensión del entorno iracundo hacia las bibliotecas y quienes laboran en ellas. Destacando que sólo a través de la formación, la investigación y la experiencia, el bibliotecólogo se libera de las "cadenas" del conocimiento limitado y explora más allá de las "sombras". Este viaje implica una dedicación a la educación continua y la adquisición de nuevas habilidades y conocimientos.
El Mundo Exterior y la Verdad
En la alegoría representa la verdad y el conocimiento total. Para un bibliotecólogo, esto simboliza el acceso a una amplia variedad de fuentes de información, la capacidad de discernir entre información fiable y no fiable, y la habilidad de colaborar con sus pares, dentro o fuera del país, lo cual es muy precario debido a que están latentes los prejuicios sobre el sistema educativo que ellos han recibido en comparación con el nuestro, no se trata de ayudar o hacer estudios de los usuarios, es tener la certeza y voluntad de navegar a bordo del barco de Teseo, adaptarse, tener tolerancia, paciencia, perseverancia, aun cuando la ignorancia sea atrevida en desvalorizar nuestra profesión; siempre debemos ser un guía que ayuda a los demás a salir de sus propias "cavernas" de analfabetismo funcional y acceder a la información.
Responsabilidad y Compartir el Conocimiento
Una vez que el bibliotecólogo ha salido de su "caverna personal" y ha alcanzado un alto nivel de conocimiento, tiene la responsabilidad de compartir ese conocimiento con los demás. En la alegoría de Platón, la experiencia adquirida nos permite colaborar con las nuevas generaciones o las que ya están constituidas pero siguen buscando su propio bienestar, es tan grande su ego que prefieren disfrutar de los beneficios colectivos y seguir tejiendo su entorno individualmente.
En este orden de ideas, desde una perspectiva filosófica, el apoyo interno entre bibliotecarios puede o debería interpretarse a través de la importancia de la colaboración, la solidaridad y el compromiso profesional. Como:
1. Ética de la Virtud
Propuesta por Aristóteles, enfatiza la importancia de desarrollar y cultivar virtudes personales y profesionales. En el contexto de los bibliotecarios, el apoyo interno puede considerarse una virtud esencial que promueve la cooperación, la empatía y el respeto mutuo; al mantener estas virtudes, los bibliotecarios pueden crear un entorno de trabajo armonioso y eficiente.
2. Ética del Cuidado
Carol Gilligan (2013), pone énfasis en la importancia de “las relaciones interpersonales y el cuidado mutuo”. El apoyo interno entre bibliotecarios puede verse como una manifestación de esta ética, donde la preocupación por el bienestar de los colegas y la comunidad bibliotecaria en general es fundamental; esta perspectiva destaca la importancia de la empatía, la comprensión y el apoyo mutuo en el entorno laboral y académico.
3. Solidaridad y Comunidad
Alasdair MacIntyre (1994), destaca: “la importancia de la solidaridad y la comunidad” en nuestro entorno profesional. El apoyo interno entre bibliotecarios puede interpretarse como un acto de solidaridad que fortalece los lazos comunitarios y fomenta un sentido de pertenencia y compromiso colectivo. La colaboración y el apoyo mutuo son esenciales para construir una sociedad bibliotecaria fuerte y resiliente.
4. Existencialismo y Autenticidad
Jean-Paul Sartre (2009), considera: “la importancia de la autenticidad y la responsabilidad individual”. El apoyo interno entre bibliotecarios puede considerarse una forma de vivir auténticamente, donde cada individuo asume la responsabilidad de contribuir al bienestar del grupo y crear un ambiente de trabajo genuino y solidario.
5. Teoría de la Acción Comunicativa
Jürgen Habermas (1981), a través de su teoría de “la acción comunicativa”, destaca la importancia del diálogo y la comunicación racional para alcanzar el entendimiento mutuo y la cooperación. El apoyo interno entre bibliotecarios puede interpretarse como un proceso de comunicación efectiva y diálogo constructivo que fomenta la colaboración y el logro de objetivos comunes.
Conclusión
Lo esencial es consolidar un entorno de trabajo positivo y efectivo, procurar que no sea tan sólo una utopía sin valor agregado. Todos deben participar mancomunadamente y dejar los egos a un lado, validar las virtudes éticas, el cuidado mutuo, la solidaridad comunitaria, la autenticidad existencial y sobre todo la comunicación racional, lo que nos permitirá fortalecer nuestras relaciones interpersonales, continuar contribuyendo al éxito y la resiliencia de las Bibliotecas.
Fernando Salas.
Bibliografía.
Gilligan, C. (2013). La ética del cuidado.- Barcelona: Fundación Víctor Grífols & Lucas.
Habermas, J. (1981). Teoría de la Acción Comunicativa.- Madrid: Ed. Taurus.
MacIntyre, A. (1994). Historia de la ética. Barcelona: Paidós Básica.
Platón (1992). República, Libro VII.- Madrid: Editorial Gredos.
Sartre, J.P. (2009). El existencialismo es un humanismo.- España: Edhasa.
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