EL CORAJE DE LOS BIBLIOTECÓLOGOS: LUZ QUE NO SE APAGA.
“Eres luz y sigues brillando, no te pueden apagar
Eres fuego y sigues ardiendo, no te pueden apagar
No se tapa el sol con un dedo, no te pueden apagar
Por más que traten
No te pueden apagar…” (ADITUS, 1993).
En un mundo donde la información circula a velocidades vertiginosas y la verdad muchas veces se distorsiona, los Bibliotecólogos se erigen como faros en la niebla, custodios de la sabiduría y guardianes del conocimiento. “Eres luz y sigues brillando… no te pueden apagar” (Aditus, 1993), representamos no solo la resiliencia, sino el profundo coraje de estos profesionales que, desde nuestro aparente silencio, libramos batallas cotidianas por el acceso libre, ético y democrático al saber.
Bibliotecólogos como luz en la oscuridad.
"Eres luz y sigues brillando" (Aditus, 1993), no es una metáfora arbitraria. Los Bibliotecólogos iluminamos caminos de aprendizaje, derribamos muros de ignorancia, y permitimos que muchas generaciones encuentren en los libros respuestas que no hallaron en sus entornos. En tiempos de censura, desinformación o crisis, los Bibliotecólogos no solo clasificamos libros: resistimos, persistimos ante la indiferencia institucional, presupuestos que se recortan, la subestimación de nuestro rol y la constante lucha por la preservación cultural.
Fuego que sigue ardiendo.
"Eres fuego y sigues ardiendo..." (Aditus, 1993), simboliza la pasión con la que nosotros desempeñamos nuestra labor, mantenemos viva la memoria colectiva, los saberes ancestrales, archivos olvidados que contienen las historias de pueblos enteros. En las bibliotecas rurales, universitarias, escolares o virtuales, el fuego del compromiso Bibliotecológico arde con fuerza, iluminando mentes que buscan comprender el mundo.
El sol no se tapa con un dedo.
“No se tapa el sol con un dedo” (Aditus, 1993), expresa que, aunque se intente invisibilizar nuestra labor, el impacto de los Bibliotecólogos es innegable, somos quienes garantizamos espacios seguros para la investigación, la exploración y el pensamiento crítico. Nuestra influencia, aunque silenciosa, es profunda: crean puentes entre culturas, generaciones, ideas, y como el sol, estamos presentes en cada rincón del saber, aunque algunos no quieran vernos.
Coraje ante la adversidad.
A pesar de los desafíos, la volátil digitalización, la falta de reconocimiento laboral, o los contextos de conflicto social y políticos, seguimos avanzando; como afirma el verso final: “Por más que traten, no te pueden apagar” (Aditus, 1993), este coraje no es agresivo, sino firme; de quienes defienden la verdad en una época de fake news. Es el valor de proteger el acceso al conocimiento en medio de desigualdades profundas, la valentía de quienes creemos que cada persona merece descubrir, aprender e imaginar.
Bibliografía.
Aditus (1993). No te pueden apagar.- Caracas: Sonorodven.