Integrantes: Britos Macarena, Miranda Peixer, Paula Blanes Noriega, Luciana Simón González, Nahomy Dafne Cante, Ludmila Palomeque, García María Lourdes, Nadina Fernandez, Regina Righelato, Isabella Hernández, Luciana Goldraij y Daniela Salas Zuñiga
Moderadora: Ivana Mondelo
Diversidad de términos a la hora de nombrar a la violencia mediada por tecnología: violencia digital, ciberviolencia, v. mediada por tecnología. Esto también puede ser visto como una forma de invisibilización -es muy difícil encontrar o nuclear info/datos cuando no está definido el término o no sabemos por dónde comenzar a buscar-
1.1 Falta de consenso para nombrar las violencias facilitadas por la tecnología, tensiones o falta de diálogo entre saberes de activismos y academia.
La violencia digital tiene impactos profundos en la salud mental y la estabilidad económica de las víctimas, pero estas consecuencias no suelen reflejarse en los datos oficiales. Esta falta de registro perpetúa la idea errónea de que la violencia digital “no duele” o “es menos grave”. Lo virtual, lo que acontece en espacios digitales, es igual de real que aquello que nos sucede en la casa, trabajo, la calle.
Para avanzar en la protección y prevención, es imprescindible que las encuestas nacionales, censos y registros judiciales incluyan indicadores claros sobre violencia digital. Sin datos oficiales, las demandas de justicia y cuidado quedan relegadas al margen.
La falta de auditorías independientes y datos abiertos sobre el funcionamiento de los algoritmos de las plataformas limita la transparencia y permite que se reproduzcan y amplifiquen prácticas violentas sin control ni responsabilidad.
¿Estamos utilizando indicadores adecuados para capturar la experiencia real de los usuarios? Los indicadores tradicionales pueden no reflejar la complejidad de la violencia digital, que incluye desde amenazas hasta la difusión no consentida de imágenes, y puede variar según la plataforma o el contexto cultural.
Los sistemas judiciales suelen estar poco preparados para enfrentar la violencia digital: falta capacitación, protocolos actualizados y tipificación legal completa. Esto genera impunidad y revictimización, evidenciando la necesidad de una justicia más sensible y adaptada a la tecnología.
Sobre la definición de Violencia Digital
¿Qué incluímos dentro del término “violencia mediada por tecnología”, “violencia digital”, “ciberviolencia”?
¿Debe la definición de VGFT incluir únicamente actos intencionados, o también prácticas normalizadas que reproducen violencia de forma sistemática (como el diseño sexista de plataformas)?
¿Cuáles son las implicaciones éticas y políticas de definir la VGFT sin considerar los contextos de pobreza, exclusión digital o colonialismo tecnológico en América Latina?
¿Qué elementos del capacitismo, racismo y clasismo digital deberían integrarse en una definición más justa y contextualizada de VGFT en América Latina?
Sobre plataformas y tecnologías que facilitan la Violencia Digital
¿Qué plataformas o tecnologías son más propensas a facilitar la violencia digital?
Qué plataformas digitales son las que concentran más situaciones de violencia por tipo y público. ¿Varía el uso de plataformas para cometer violencia según el país o la edad de la víctima?
Los grandes conglomerados más populares de redes sociales (META, por ejemplo), ¿tiene mecanismos reales y que funcionan sobre atender violencia medida por la tecnología? Más allá del reporte de publicaciones, bloqueo, denuncia de contenido, etc.
Sobre perfil de las víctimas
¿Cuál es la frecuencia de que defensoras de los derechos humanos, activistas, periodistas y legisladoras enfrenten mayores índices de violencia digital?
¿Son mayoritariamente jóvenes? ¿Qué nivel educativo, ocupación o situación económica tienen? ¿Viven en zonas urbanas o rurales?
¿Qué tipo de recursos, herramientas o plataformas pueden utilizar las víctimas para reportar violencias en línea/mediadas por la tecnología? ¿Estas posibilidades son de conocimiento accesible, abierto, oportuno? ¿Son utilizadas? ¿Sirven?
¿De qué manera las personas LGBT+ experimentan la violencia de género facilitada por la tecnología de forma distinta a las mujeres cisgénero?
¿Cuántos casos de violencia digital dirigida específicamente a personas LGBT+ se registran en las bases de datos oficiales de cada país en América Latina?
Sobre salud mental / consecuencias para las víctimas
Faltan datos sobre consecuencias psicológicas de la Violencia Digital.
¿Cómo se ve afectado el vínculo con la tecnología de las víctimas luego de haber sufrido violencia digital?
¿Cómo afecta la Violencia Digital la salud mental de las víctimas a mediano y largo plazo?
¿Cómo afecta la violencia digital a la empleabilidad o vida académica de las víctimas?
¿Qué rol juegan la vergüenza, el miedo a la revictimización o la falta de recursos?
Sobre abandono de plataformas por parte de mujeres
¿Cuál es la proporción de mujeres que reportan abandono de plataformas digitales tras haber experimentado Violencia Digital?
¿Qué porcentaje de mujeres modifica su comportamiento digital
¿Qué grupos específicos son más propensos a retirarse de estos espacios digitales para evitar la Violencia Digital?
¿Cuáles son las consecuencias a largo plazo del abandono de espacios digitales por parte de las mujeres?
¿Cuál es la tasa de abandono digital según el tipo de plataforma (X, Facebook, videojuegos, Tik Tok, etc.)?
¿Cuál es la tasa de retorno a las plataformas digitales entre mujeres que reportaron abandono?
¿Se defienden, bloquean, abandonan las plataformas o buscan apoyo en redes feministas? ¿Qué estrategias individuales o colectivas usan para resistir?
Sobre frecuencia y estadísticas de VD
¿Cuántas personas son víctimas de Violencia Digital cada año en Arg o LATAM?
¿Qué porcentaje de víctimas de Violencia Digital denuncian formalmente?
¿Cuántos casos de Violencia Digital terminan en sanción o reparación efectiva para la víctima?
¿Cuál es el indicador que se emplea para exponer la cantidad de usuarios de redes sociales que son víctimas de violencia digital?
Sobre los mecanismos judiciales
¿Qué porcentaje de los casos se reporta efectivamente a las autoridades?
¿Existen protocolos de actuación en ministerios públicos o defensorías que integren tecnologías emergentes? ¿Qué países están liderando estas respuestas en la región?
¿Qué países aún no han tipificado esta violencia? ¿Qué tipo de agresiones quedan fuera del marco jurídico actual?
¿Los mecanismos judiciales existentes son suficientes para encontrar justicia en casos de vgl? ¿los operadores de justicia están sensibilizados/capacitados en violencia mediada por la tecnología?
Sobre perfil de los agresores
¿Quiénes suelen ser los agresores? Qué tipo de vínculo tienen entre agresor - víctima por fuera de lo digital / en lo digital.
¿Cuál es el perfil de los agresores digitales (edad, género, motivaciones, patrones)?
¿Son individuos, grupos organizados, bots o redes coordinadas? ¿Existen patrones comunes entre agresores reincidentes?
si la identificación es retadora en incidentes de violencia presenciales, ¿qué herramientas contamos para identificar agresores y qué hacemos con dicha información?
Sobre IA y tecnologías emergentes
¿Qué papel juegan los algoritmos y la inteligencia artificial en facilitar o frenar la violencia digital?
Qué tecnologías emergentes (IA, deepfake etc.) están generando nuevas formas de Violencia Digital?
¿Cuáles son las consecuencias legales que tienen los agresores de violencia digital a través de nuevas herramientas de IA? ¿La legislación contempla los nuevos alcances de la IA?
¿Existen protocolos de actuación en ministerios públicos o defensorías que integren tecnologías emergentes? ¿Qué países están liderando estas respuestas en la región?
Una dificultad fundamental para comprender y abordar la violencia mediada por la tecnología radica en la ausencia de una definición universalmente aceptada para este fenómeno y los términos relacionados, como "ciberviolencia" y "abuso facilitado por la tecnología". Diversas organizaciones e investigadores utilizan una terminología diferente para referirse a este problema, incluyendo "violencia de género facilitada por la tecnología" (VBGFT), "abuso facilitado por la tecnología" (AFT), "violencia contra las mujeres facilitada por la tecnología" (VCMFT) y "ciberviolencia". Esta falta de definiciones estandarizadas y uniformes de la violencia sexual facilitada por la tecnología es particularmente problemática, ya que dificulta la medición de su prevalencia. Los académicos aún no se han puesto de acuerdo sobre un significado coherente para el término "violencia facilitada por la tecnología" o sobre la relación específica que implica entre la tecnología y la violencia. El término "violencia facilitada por la tecnología" describe una variedad de daños distintos producidos por diferentes fuerzas causales, y no una forma única de daño o una relación causal distinta. Incluso dentro de las agencias de la ONU, se utilizan diferentes términos como "violencia en línea contra las mujeres" y "violencia de género facilitada por la tecnología", aunque se están realizando esfuerzos para establecer definiciones compartidas.
Además de los desafíos conceptuales, existen importantes obstáculos metodológicos para medir con precisión la prevalencia e incidencia de esta forma de violencia. Medir la prevalencia del abuso facilitado por la tecnología es particularmente difícil debido a la mayor disponibilidad y desarrollo de dispositivos digitales y capacidades tecnológicas. La ausencia de definiciones y metodologías de medición acordadas, junto con la subnotificación generalizada, dificulta la comprensión de la verdadera magnitud del problema a nivel mundial y la identificación de variaciones regionales. La prevalencia es difícil de medir debido a la falta de una definición internacional acordada y de un método de medición para la violencia contra las mujeres en contextos digitales. La fragmentación de los datos debido a las variaciones en las definiciones de ciberviolencia entre plataformas dificulta la comparabilidad de los datos. La rápida evolución de las TIC puede generar formas nuevas y emergentes de ciberviolencia, lo que requiere un seguimiento continuo e indicadores actualizados. Las encuestas tradicionales pueden no capturar adecuadamente los matices de la violencia facilitada por la tecnología debido a las limitaciones en el número de preguntas y la naturaleza cambiante del abuso.
Esta investigación revela un obstáculo significativo en la falta de consenso sobre la terminología y las definiciones, lo que impacta directamente en la capacidad de desarrollar