El colirrojo tizón es del tamaño de un gorrión, con la cola de un llamativo color rojo, de ahí su nombre. Los machos tienen el pecho y la cara de color negro oscuro, y el resto del cuerpo oscuro grisáceo, con una franja blanca muy visible en las alas. Las hembras y los juveniles son más grises. Cuando está posado tiene la costumbre de agitar la cola.
CURIOSO COMPORTAMIENTO
No se sabe por qué algunas aves mueven continuamente la cola. Se ha propuesto que se trata de una comunicación entre individuos de la misma especie y entre depredador y presa, indicando al depredador que la presa está vigilante y en buena forma. En los colirrojos tizones, se ha observado que el movimiento de la cola también se produce en ausencia de depredadores, por ello se considera que es una muestra de vigilancia y está dirigido hacia depredadores que intentan tender una emboscada.
EL CAMBIO CLIMÁTICO Y LAS AVES MIGRADORAS
En la Península Ibérica, el colirrojo tizón es sedentario o migra en invierno a localidades del sur peninsular. Las poblaciones del centro y norte de Europa, migran en invierno a zonas mediterráneas, incluyendo la Península Ibérica y el norte de África. Al igual que otras aves, el colirrojo tizón se ha visto condicionado por el cambio climático en algunas regiones. 26 años de datos de la población sobre la especie en una aldea del noroeste de Croacia, revelan que las fechas de regreso en primavera del colirrojo tizón se han adelantado 8,84 días. El aumento de la temperatura media del aire en primavera se corresponde con el adelanto de la llegada de los colirrojos en esta estación.
APROXIMARSE A LA CIUDAD TIENE SUS VENTAJAS
Un estudio sobre las poblaciones de colirrojo tizón en 3 hábitats urbanos (ciudad jardín, urbanizaciones antiguas y nuevas) de Praga reveló que la selección del hábitat dependió de la presencia de edificios. Aparentemente, los edificios ofrecen buenos lugares para anidar, cantar y buscar alimento para la especie. El tamaño del territorio de los colirrojos tizones difirió entre hábitats, siendo más grande en la ciudad jardín (1,98 ± 1,06 (SD) ha), intermedio en las antiguas urbanizaciones (1,48 ± 0,45 ha) y más pequeño en las nuevas (0,85 ± 0,33 ha).
AUNQUE TAMBIÉN SUS INCONVENIENTES
Los colirrojos tizones pueden alterar su forma de ocultar los nidos tras las molestias ocasionadas por el ser humano. Se ha observado que desplazan sus nidos a lugares más profundos de las cavidades en la siguiente temporada de cría tras la perturbación humana. Este hecho sugiere que los colirrojos tizones reconocen las molestias humanas como un riesgo de depredación y tienen que adaptarse a la hora de seleccionar un lugar de nidificación que permita modificar la forma de ocultarse.
DISPERSOR DE SEMILLAS
El análisis de los excrementos de colirrojo tizón en la campiña del suroeste de Polonia ha descubierto un gran número de semillas intactas de varias especies de arbustos en las heces analizadas, incluidas especies no autóctonas, indicando que el colirrojo tizón es un dispersor potencial de plantas leñosas en los paisajes rurales de Europa.
En el caso del suroeste de Polonia se ha observado un aumento importante de la proporción de elementos vegetales en su alimentación (principalmente bayas de saúco, Sambucus nigra/racemosa) entre julio y octubre; en cambio, en el caso de las presas animales se observó una importante reducción en este período.
BIBLIOGRAFÍA
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Foto: J. E. Arévalo Romero
UNA DIETA MUY VARIABLE
El estudio del contenido de los estómagos y excrementos de petirrojos migratorios o invernantes en una zona mediterránea del sur de Francia mostraron las siguientes tendencias según la estación: (1) un predominio de invertebrados a principios de otoño, (2) un predominio de frutas a mediados de otoño, (3) las bellotas fueron importantes a mediados del invierno y (4) un fuerte predominio de invertebrados al final del invierno y principios de la primavera.
OTRA PEQUEÑA AVE DISPERSORA DE SEMILLAS
Según el anterior estudio, los petirrojos consumieron frutos de 23 especies de plantas. Las más extendidas y abundantes fueron también las más consumidas (Rubia peregrina a nivel regional y Viburnum tinus a nivel local). El tamaño de estos frutos osciló entre 4 y 12 mm, principalmente entre 6 y 8 mm. Debido a la cantidad de frutos consumidos y al número de aves implicadas, el petirrojo es uno de los pocos principales dispersores de las numerosas especies de plantas de frutos carnosos del área mediterránea.
POR ALGO “LLEGAR A LAS MANOS” SIEMPRE ES EL ÚLTIMO RECURSO
En un estudio, se observó que los petirrojos que entraron en combate durante una intrusión simulada en su territorio, reaccionaron mucho más lentamente ante un gavilán Accipiter nisus disecado que aquellos que se mostraron amenazantes. Esto podría ayudar, en parte, a explicar por qué se prefiere la exhibición de amenazas al combate directo.
Foto: J. E. Arévalo Romero
LAS ESTACIONES CONDICIONAN LA VIDA DE LOS PETIRROJOS
En ese mismo trabajo, también se observó una gran influencia de la estación en el comportamiento territorial y antidepredador. El tiempo medio para evadir al depredador fue mucho más largo en verano que en invierno en los petirrojos que mostraron amenazas. También hubo menor incidencia de respuesta combativa durante los meses de invierno. Las explicaciones más razonables a este comportamiento se relacionan con una reducción de cobertura segura y disponibilidad de presas alternativas durante los meses de invierno y con las fluctuaciones estacionales en los niveles de andrógenos plasmáticos.
EL CALENTAMIENTO GLOBAL Y PETIRROJOS QUE MIGRAN
El análisis de las tendencias numéricas de la recuperación de anillos invernales de petirrojo en España para determinar si el número de individuos que llegan a la Península ha disminuido en las últimas décadas, muestra que, a pesar del creciente número de petirrojos anillados y controlados, el número de recuperaciones de individuos de origen norteño ha disminuido desde 1970. Este patrón puede relacionarse con la retirada hacia el norte de las zonas de invernada de algunas especies de aves parcialmente migratorias debido al calentamiento global.
BIBLIOGRAFÍA
Debussche, M. and Isenmann, P. 2006. Frugivory of transient and wintering European robins Erithacus rubecula in a Mediterranean region and its relationship with ornithochory. Ecography 8 (2). DOI: 10.1111/j.1600-0587.1985.tb01166.x.
Dunn, M., Copelston, M. and Workman, L. 2003. Trade‐offs and seasonal variation in territorial defence and predator evasion in the European Robin Erithacus rubecula. Ibis 146 (1). DOI: 10.1111/j.1474-919X.2004.00221.x.
Tellería, J. 2014. Has the Number of European Robins Erithacus rubecula Wintering in Spain Decreased?. Ardeola 61 (2). DOI: 10.13157/arla.61.2.2014.389.
Verboom, W. 2021. Bird vocalizations: songs of the European robin (Erithacus rubecula). Technical Report. DOI: 10.13140/RG.2.2.29357.82406.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 7 DE ENERO DE 2025
RECONOCIMIENTO Y USO DE PLANTAS AROMÁTICAS
Un trabajo realizado durante 2020 y 2021 en una población mediterránea de herrerillos comunes para evaluar los efectos del uso de plantas aromáticas sobre la condición fisiológica y la supervivencia de los polluelos, los parásitos que habitan en los nidos y su relación con los parámetros reproductivos, descubrió que usaban plantas aromáticas desproporcionadamente en relación con su abundancia en el medio ambiente y que su uso estaba relacionado positivamente con la masa de huevos (pero solo en 2020). Estos resultados respaldan parcialmente un efecto beneficioso de las plantas aromáticas en los nidos de herrerillos comunes porque redujeron algunos grupos de ectoparásitos. Sin embargo, no se pudieron establecer efectos inmediatos sobre la fisiología o la supervivencia de los polluelos.
EL AMARILLO COMO INDICADOR DE BUENOS PADRES
Los resultados de un estudio indican que la coloración amarillenta del plumaje ventral en los herrerillos comunes puede relacionarse con los carotenoides ingeridos (capacidad de búsqueda de carotenoides) y también con su calidad general como progenitores a la hora de aprovisionar alimento a los polluelos. Esto sugiere que el color amarillento del plumaje puede usarse como un indicador de la capacidad de búsqueda de alimento en esta especie.
LAS HEMBRAS TAMBIÉN CANTAN
Se reconoce que el canto femenino cumple una función similar al canto masculino y se relaciona con los procesos de selección sexual. Sin embargo, ciertos patrones de expresión del canto de las hembras no concuerdan con las explicaciones tradicionales conocidas del canto de los machos. En particular, en las aves canoras del hemisferio norte, se considera que el comportamiento de canto de las hembras ocurre sólo en raras ocasiones, y; por lo tanto, los estudios que lo investigan son escasos. En el marco de un estudio experimental sobre el comportamiento de defensa de los nidos, se analizó el canto de las hembras del herrerillo común. Las hembras expresaron un comportamiento de canto cuando un muñeco de gavilán fue expuesto al nido, lo que generó la idea de que el canto podría tener varias funciones en este ave.
HUEVOS MOTEADOS DE ROJO
El herrerillo común, pone huevos asimétricamente moteados de manchas rojizas (huevos maculados). Se ha observado una relación positiva entre la "propagación" del pigmento del huevo y el aprovisionamiento de comida por día de los machos, pero no de las hembras. Por otro lado, la "oscuridad" del pigmento se relacionó positivamente con la longitud del tarso de las hembras, mientras que la "extensión" del pigmento se relacionó positivamente con el tamaño de las nidadas, la masa corporal de los machos y la longitud del tarso de los polluelos. La "dispersión" del pigmento de la cáscara de huevo se puede utilizar como indicador de la calidad de la nidada.
BIBLIOGRAFÍA
García-Navas, V., Ferrer, E. and Sanz, J. 2012. Plumage yellowness predicts foraging ability in the blue tit Cyanistes caeruleus. Biological Journal of the Linnean Society 106 (2). DOI: 10.1111/j.1095-8312.2012.01865.x
Garrido-Bautista, J., Ramos, J., Arce, S. and Romero, P. 2023. Is there a role for aromatic plants in blue tit (Cyanistes caeruleus) nests? Results from a correlational and an experimental study. Behavioral Ecology and Socio biology 77 (10). DOI: 10.1007/s00265-023-03393-9.
Mahr, K., Seifert, C. and Hoi, H. 2016. Female and male Blue Tits (Cyanistes caeruleus) sing in response to experimental predator exposition. Journal of Ornithology 157 (3). DOI: 10.1007/s10336-016-1345-3.
Sanz, J. and García-Navas, V. 2008. Eggshell pigmentation pattern in relation to breeding performance of Blue Tits Cyanistes caeruleus. The Journal of animal ecology 78 (1). DOI: 10.1111/j.1365-2656.2008.01465.x.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 2 DE FEBRERO DE 2025
BOSQUES ANTIGUOS, ESTRÉS Y TELÓMEROS
La modificación y el deterioro de los bosques antiguos por la silvicultura industrial han amenazado gravemente la diversidad de especies en todo el mundo. La pérdida de hábitats naturales aumenta el estrés crónico en los animales, lo que influye en el sistema inmunológico, el crecimiento, la supervivencia y la esperanza de vida de los animales que habitan estos bosques. En un estudio, se probó si los polluelos de carbonero común criados en bosques de coníferas antiguos tenían telómeros más largos que los polluelos de carbonero común que se desarrollaron en bosques de coníferas jóvenes gestionados. Los telómeros son regiones en los extremos de los cromosomas que juegan un papel en el mantenimiento y la integridad del ADN. Unos telómeros de mayor longitud, pueden relacionarse con una mayor esperanza de vida. Los resultados demostraron que los parches de bosques de coníferas jóvenes gestionados tenían una menor biomasa larval que los bosques antiguos. Se observó una diferencia importante en los niveles de estrés, siendo la más alta en polluelos de carboneros que se desarrollaron en bosques jóvenes de pinos gestionados. Dado que las larvas de insectos son el alimento preferido de los polluelos de carbonero común, su escasez podría ser la causa de este estrés. También se encontró que los polluelos de carbonero común en bosques jóvenes gestionados tenían telómeros significativamente más cortos que los de bosques antiguos. Aunque la supervivencia de los polluelos no difirió entre los hábitats, los polluelos que crecieron en bosques antiguos tuvieron telómeros de mayor longitud.
LUZ ARTIFICIAL Y BÚSQUEDA DE ALIMENTO
En las latitudes más al norte, el invierno se caracteriza por días cortos y bajas temperaturas. En estas condiciones, las aves residentes necesitan consumir más alimento en menos tiempo para sostener su metabolismo y mantener la temperatura corporal. La luz artificial puede prolongar las oportunidades de búsqueda de alimento para las aves residentes durante el invierno. Los resultados de un experimento de campo para probar si los carboneros comunes residentes se benefician de la luz artificial para comenzar a buscar alimento antes del amanecer sugieren que pueden utilizar esta luz para prolongar su actividad de búsqueda de alimento en pleno invierno, y que el inicio de la búsqueda de alimento se adelanta con el amanecer y a medida que la duración del día disminuye más al norte.
EMPAREJARSE ESTÁ BIEN PERO MEJOR CON UNA PAREJA PREFERIDA
Las hembras suelen preferir a ciertos machos, pero ¿cambian su inversión reproductiva dependiendo de si están apareadas con su pareja preferida?. Para comprobarlo se sometió a 36 hembras a una prueba de preferencia de pareja de 6 opciones. Los rasgos físicos masculinos y las características propias de las hembras no influyeron en la preferencia expresada por las hembras. Sin embargo, se observó que las hembras pasaban más tiempo cerca de machos más exploradores. Luego se emparejaron a las hembras con uno de los machos y se estudió su inversión reproductiva (mediante la medición de las concentraciones plasmáticas de 17β-estradiol, la fecha del primer huevo, el tamaño de la nidada y el tamaño del huevo). Las hembras que se aparearon con un macho por el que tenían una fuerte preferencia hicieron su primera puesta mucho antes en la temporada que las hembras emparejadas con machos no preferidos. Estos resultados indican que existe un vinculo entre la elección de pareja y las decisiones reproductivas de las aves.
CANTAR ENTRE RUIDO
Las aves pueden cantar para defender un territorio y atraer pareja. Sin embargo, las condiciones ecológicas afectan al canto, como los obstáculos físicos que pueden reducir la transmisión del sonido y el ruido generado por el ser humano (antropogénico) que puede enmascarar la señal. Durante 2016-19, se contó el número de sílabas (notas) por frase de machos de carbonero común visitando 7 países de Europa y uno del norte de África. Se observaron un total de 946 cantos al visitar 554 territorios. También se registraron el año de estudio, el ruido antropogénico, la fecha del calendario, la hora del día, el tipo de hábitat y la densidad de vegetación, la latitud, longitud y altitud. Las variables más importantes fueron el ruido antropogénico y la latitud; el número de sílabas por frase disminuyó tanto con el aumento del ruido antropogénico como con la latitud. Es probable que la repetición de una frase corta sea interpretada rápidamente por otros carboneros en ambientes ruidosos, y que tales señales las detecten más fácilmente en un área más amplia donde la densidad de carboneros es baja.
CAMBIOS CLIMÁTICOS Y ÉXITO REPRODUCTIVO
En la temporada de reproducción de 2020 en Polonia, varios factores, como un período prolongado de sequía, un invierno relativamente cálido sin capa de nieve y una primavera fría (el mayo más frío en el país desde 1991) hicieron que el carbonero común produjese nidadas mucho más pequeñas, muchos menos polluelos y tuviese un éxito reproductivo muy bajo, en contraste con la temporada de reproducción típica a nivel climático de 2018. A la luz de estos datos, puede ser que estas aves no tengan tiempo suficiente para adaptarse al clima extremo que parece avecinarse.
CONSUMIDOR DE INSECTOS
El estudio de la dieta del carbonero común en 4 ecosistemas forestales transformados del noreste de Ucrania detectó 47 taxones de invertebrados (n = 325) en la ración proporcionada a los polluelos. En su mayoría fueron insectos (72,4%): entre ellos se encontraron Lepidoptera (mariposas y polillas-7 familias, 35,9%), Hymenoptera (abejas y avispas-2 familias, 21,0%), Diptera (moscas y mosquitos-7 familias, 2,7%) y Coleoptera (escarabajos-4 familias, 1,8%).
BIBLIOGRAFÍA
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Husby, M. and Slagsvold, T. 2023. The number of syllables per phrase in Great Tit (Parus major) song decreases in strong anthropogenic noise and at northern latitudes. Ornis Norvegica 46. DOI: 10.15845/on.v46.3854.
Glądalski, M., Podstawczyńska, A., Bańbura, M., Kaliński, A., Markowski, M., Wawrzyniak, J., Mańkowska, D., Zielinski, P., Znajewska, A., Skwarska, J. and Banbura, J. 2022. Effect of extreme weather on the breeding parameters of great tits Parus major: comparison of two very different seasons. The European Zoological Journal 89 (1). DOI: 10.1080/24750263.2022.2099990.
Krams, R., Cirule, D., Munkevics, M., Popovs, S., Jõers, P., Contreras-Garduño, J., Krams, I. and Krama, T. 2025. Great Tit (Parus major) Nestlings Have Longer Telomeres in Old‐Growth Forests Than in Young Forests. Ecology and Evolution 15 (1). DOI: 10.1002/ece3.70823.
Skryten, K., Steen, R. and Dale, S. 2024. Effects of artificial light and latitude on the dawn foraging activity of Great Tits (Parus major) during winter in northern Europe. Ornis Norvegica 47. DOI: 10.15845/on.v47.362.
Yuzyk, D. and Chaplygina, A. 2021. Great Tits’, Parus major (Passeriformes, Turdidae), Diet in Transformed Forest Ecosystems of Northeastern Ukraine. Ekologia Bratislava 40 (4). DOI: 10.2478/eko-2021-0041.
FECHA DE PUBLICACIÓN: 20 DE FEBRERO DE 2025
Foto: J. E. Arévalo Romero
MICROPLÁSTICOS TAMBIÉN EN AVES
Un estudio sobre la presencia de microplásticos en 360 zorzales comunes cazados en la región de Apulia, Italia, detectó microplásticos en los estómagos de 129 aves en diciembre y en 128 aves en enero. La mayoría de los microplásticos ingeridos fueron fibras, las cuales se observaron en todas las aves afectadas. Se encontraron fragmentos de película (film) en cada ejemplar contaminado. Entre todos los microplásticos encontrados, el 31,75% fueron rojos, el 30,13% negros y el 25,91% azules, mientras que los demás colores estuvieron menos representados. Este estudio proporciona el primer análisis de la bioacumulación de microplásticos en zorzales comunes que invernan en la región de Apulia, y la alta contaminación de los zorzales confirma la presencia continua de estos materiales en los ecosistemas terrestres.
ELIGIENDO DÓNDE PONER EL HUEVO
El análisis de 724 nidos de zorzal común y mirlos comunes (430 y 294 nidos, respectivamente) en diferentes tipos de bosques (roble, aliso negro, abeto, pino y bosques mixtos) en el sur y centro de Bielorrusia reveló que el 84% de los nidos de zorzal común se ubicaron en árboles y arbustos vivos. En general, el número máximo de nidos (63,6%) se colocó en el estrato arbustivo y sólo el 9,8% de los nidos, debajo del sotobosque. Se confirmó que la presencia de lugares de anidación adecuados es uno de los factores limitantes más importantes que determinan la distribución del zorzal común y los mirlos comunes en los bosques. El aumento observado de las densidades de nidos de ambas especies en el gradiente de bosques (bosque de pino – bosque de abeto – bosque mixto – bosque de aliso negro – bosque de roble) podría explicarse por el aumento de la complejidad de la estructura de estos biotopos.
Y VIGILARLO A CUALQUIER PRECIO
La investigación de las actividades de las parejas de zorzales comunes de una población que anida en huertos de manzanos en Val di Non (Trento, norte de Italia) mediante cámaras instaladas temporalmente cerca de los nidos desde la eclosión hasta los días 10-12 descubrió que, a diferencia de otras especies y poblaciones de zorzales, ambos padres ingirieron los sacos fecales la mayoría de las veces y rara vez los retiraron del nido. Este hallazgo puede explicarse por la hipótesis antidepredadora, es decir, los padres prefieren comer los sacos fecales y permanecer en el nido más tiempo para i) aumentar la vigilancia de los polluelos y ii) evitar moverse de un lado a otro del nido, reduciendo así la probabilidad de ser detectados por los depredadores.
Y CON RAZÓN, PORQUE EL COLOR DE LOS HUEVOS NO AYUDA
Muchas aves de tamaño pequeño o mediano con nidos abiertos en forma de copa, ponen huevos azules o verde azulados. En los zorzales, los huevos azules pueden ser crípticos y proporcionar camuflaje imitando manchas de luz en hojas verdes. En un experimento, se evaluó esta hipótesis evaluando la depredación en nidos artificiales de zorzal común con huevos de codorniz pintados de blanco, azul o moteados (camuflados para un ojo humano). Los córvidos fueron los principales depredadores de nidos. Tanto para nidos ocultos como expuestos, no se encontraron diferencias en las tasas de depredación de nidos con huevos blancos, azules o moteados. Los depredadores aparentemente detectaron primero los nidos, y no los huevos. En un segundo experimento, se colocaron grupos de huevos sin nidos en árboles para estudiar el efecto del color por sí sólo. La tasa de depredación de los grupos de huevos manchados fue significativamente menor que la de los grupos de huevos blancos y azules, tanto para los grupos de huevos ocultos como para los expuestos. Los resultados sugieren que los huevos azules del zorzal común no son crípticos, sino que podrían ser selectivamente neutrales o incluso inadaptados a la depredación del nido.
Foto: J. E. Arévalo Romero
CONTRIBUCIÓN AL CONTROL DE PLAGAS AGRÍCOLAS
Se censaron 4 ecosistemas forestales del noreste de Ucrania para estudiar la dieta del zorzal común: tres bosques de robles con diferentes etapas de uso recreativo y un bosque de pino-roble. Se identificó un total de 45 especies de invertebrados con el predominio de insectos (64,6%, n=1321), Oligochaеta (gusanos y lombrices de tierra) (16,7%) y Gasteropoda (caracoles y babosas) (12%) en la dieta del zorzal común. A nivel de órdenes, Lepidoptera (mariposas) (66,2 %) fue dominante. En cuanto al tipo de especies que formaron parte de la dieta de los polluelos, el mayor número (40,5–59,1%) estuvo representado por fitófagos (especies que se alimentan de materia vegetal). Las especies fitófagas también constituyeron la mayoría de las presas consumidas (44,7–80,3%). Las condiciones de alimentación más favorables para los zorzales se observaron en áreas naturales protegidas. Los resultados de la investigación indicaron un papel importante del zorzal común en el manejo de poblaciones de plagas agrícolas potencialmente peligrosas.
DIVERSAS RUTAS MIGRATORIAS
El seguimiento del anillamiento de zorzales comunes durante 90 años en Europa central, septentrional y oriental, en sus zonas de cría y en 14 áreas de migración/invernada en Europa, norte de África y Oriente Próximo han permitido conocer con detalle los movimientos migratorios de este ave.
Pocos movimientos postnupciales superaron los 20 km antes de finales de septiembre. La fidelidad al lugar de cría en los años siguientes fue alta de mayo a agosto. Los zorzales migratorios se desplazaron al suroeste en otoño en un frente amplio. Las aves escandinavas y del noroeste de Rusia descendieron por la costa noroeste de Europa continental, llegando en gran número al suroeste de Francia en octubre; muchos adultos se trasladaron entonces a invernar en el oeste de la Península Ibérica. Las aves anilladas en Europa central, desde Suiza hasta Bielorrusia, tendieron a seguir la ruta del Rin-Ródano hacia el Mediterráneo francés antes de dispersarse para invernar en el este de Iberia, las Baleares y Argelia. Las aves del sudeste europeo se desplazaron al norte y al oeste de Italia en otoño/principios del invierno, y muchos adultos se trasladaron a Córcega o Cerdeña. Las aves que se reproducen en los Países Bajos y el noroeste de Alemania parecieron tener dos patrones migratorios. Un grupo de corta distancia se dispersó por Bélgica hacia el noroeste de Francia en otoño/principios de invierno, y avanzó hacia Inglaterra y Gales a finales del invierno. Un grupo de larga distancia migró al sureste de Vizcaya en octubre, y muchos de ellos se trasladaron posteriormente, a mediados de invierno, al oeste de la Península Ibérica.
BIBLIOGRAFÍA
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 25 DE MARZO DE 2025
LUCHAS FEROCES Y CANIBALISMO
Se han observado casos de machos adultos que matan y se alimentan de otros cernícalos vulgares de segundo año en Israel. El 22 de enero de 2022, durante un recorrido por la Reserva Natural de Givat Et, se vio un cernícalo de segundo año en combate aéreo con un adulto que murió por decapitación a manos del adulto, quien continuó alimentándose del músculo pectoral. Anteriormente, el 24 de enero de 2013, en la zona del cruce de Latrun, se observó a dos machos en vuelo con las garras entrelazadas y chillándose mutuamente. Finalmente, se estrellaron con el adulto encima, picoteando al ejemplar de segundo año. Permanecieron en esta posición durante más de 30 minutos, mientras el adulto arrancaba las plumas del pecho del más joven, que forcejeaba incesantemente, pero no pudo zafarse del adulto y finalmente sucumbió a las heridas. Posteriormente, el adulto se alimentó de su músculo pectoral. Si bien se conoce el canibalismo en varias especies de Falco, este es el primer caso reportado para el cernícalo vulgar.
PREDOMINANCIA DE MAMÍFEROS EN LA DIETA
El estudio de la composición de la dieta del cernícalo vulgar en 15 territorios del sur de Alicante (España) en 2012-2014 reveló que los insectos estuvieron presentes en el 89,9% de las 571 muestras, mientras que las aves estuvieron presentes en el 7,5%, los mamíferos en el 2,5% y los reptiles sólo en el 0,08%. Sin embargo, los mamíferos representaron el 62,3% de la biomasa de la dieta. Esta composición de la dieta difiere de los informes del norte y centro de Europa, donde predominan presas de mayor tamaño, como los micromamíferos. Esto podría deberse a varios factores, entre ellos, sobre todo, la menor densidad y riqueza de micromamíferos en la región mediterránea y las diferencias en los patrones de actividad tanto de los micromamíferos como de los cernícalos en esta región. Se encontraron diferencias espaciales locales en el consumo de aves que podrían deberse a diferencias en la intensificación del uso de la tierra o la abundancia de presas primarias locales. En este trabajo se detectaron los primeros registros del consumo por cernícalos vulgares de un coleóptero invasor exótico, el picudo rojo de las palmeras Rhynchophorus ferrugineus.
PUEDEN CAZAR MÁS DE LO QUE PUEDEN CONSUMIR
Se ha observado que, durante la crianza de polluelos, la hembra puede esconder presas recién capturadas. Este comportamiento se ha observado con topillos comunes (Microtus arvalis), en cuatro ocasiones. El excedente se almacenaba en las bifurcaciones de las ramas de los árboles vecinos y en el suelo. Se observó la recuperación de las presas escondidas en dos ocasiones, seguida de la alimentación de los polluelos. Las presas escondidas estuvieron intactas y fueron consumidas en menos de un día.
CARROÑEO OCASIONAL
Se ha registrado al menos una observación detallada de un cernícalo vulgar alimentándose de carroña de coipo (Myocastor coypus) en la campiña del valle del Po (norte de Italia).
OTRA VÍCTIMA DEL VENENO
Las ratas y los ratones pueden dañar los alimentos y los productos agrícolas, además de transmitir enfermedades. La aplicación de rodenticidas anticoagulantes de segunda generación a menudo reduce el número de roedores a nivel local. Sin embargo, los depredadores que se alimentan de roedores que han consumido estos productos pueden envenenarse. Un estudio trató de averiguar si estos rodenticidas pueden haber contribuido a la disminución generalizada del cernícalo vulgar en el Reino Unido. Se demostró que 161 (66,8%) de los 241 cernícalos sometidos a pruebas ecotoxicológicas entre 1997 y 2012 tuvieron niveles detectables de al menos uno de estos rodenticidas en sus hígados. Los cernícalos adultos tuvieron una prevalencia mucho mayor que los juveniles, lo que sugiere su acumulación a lo largo del tiempo. La prevalencia y las concentraciones de estos venenos a nivel individual en cernícalos fueron mayores en Inglaterra que en Escocia. Su prevalencia en cernícalos se asoció positivamente con algunos tipos de cobertura del suelo, principalmente cereales cultivables y bosques de hoja ancha, y negativamente con la elevación media principalmente, lo que probablemente refleja la variación en el uso de rodenticidas según los tipos de cobertura del suelo. Utilizando datos recopilados por voluntarios sobre la abundancia de cernícalos a nivel nacional entre 1997 y 2012, se comprobó que, en los años en los que hubo más bromadiolona y otros rodenticidas de segunda generación en el ambiente, hubo menos cernícalos.
En otro estudio, se analizaron muestras de sangre de cernícalos comunes (n = 70 pollos) y lechuzas comunes (Tyto alba, n = 54 pollos y 12 adultos) del sureste de España mediante HPLC-TQ. La prevalencia de esos rodenticidas fue del 68,6% en pollos de cernícalo, del 50% en pollos de lechuza común y del 100% en lechuzas comunes adultas, con múltiples rodenticidas en ambas especies. El análisis de las variables que potencialmente influyeron en la prevalencia de los rodenticidas indicó que, en el caso de los cernícalos, solo estuvo relacionada con la extensión de la superficie artificial, sin mostrar diferencias entre los lugares de estudio. En las lechuzas jóvenes, la mayor prevalencia se registró en la zona de estudio más urbanizada, siendo la densidad de población humana un factor clave.
URBANIZACIÓN Y CAROTENOIDES
La urbanización es uno de los mayores desafíos ambientales de nuestro tiempo; sin embargo, aún no se sabe cómo las ciudades afectan el comportamiento, la fisiología y la susceptibilidad a los parásitos de los animales. En un estudio, se centraron en los carotenoides, micronutrientes que pueden utilizarse como pigmentos amarillo-rojos, para la coloración del tegumento (función de señalización), o como antioxidantes, para fortalecer el sistema inmunitario (función fisiológica) en el cernícalo vulgar. Los cernícalos son cazadores especializados de topillos, pero cambian a aves en ciudades donde los roedores diurnos no están suficientemente disponibles. Esta diferente estrategia de alimentación podría determinar la cantidad de carotenoides disponibles. Se midió la coloración del tegumento, los carotenoides en sangre y la carga de ectoparásitos en cernícalos a lo largo de un gradiente urbano. Los resultados mostraron que los polluelos criados en zonas más urbanizadas mostraron, independientemente de su carga de ectoparásitos, una coloración del tegumento más pálida. Los colores más pálidos se asociaron además con una menor concentración de carotenoides en sangre. Estos hallazgos respaldan la hipótesis de que toda la red trófica urbana carece de carotenoides y que sólo se encuentran presas de baja calidad con bajo contenido de carotenoides.
USURPACION DE NIDOS
La disponibilidad de lugares de anidación adecuados puede generar competencia entre especies por estos recursos. La usurpación de nidos puede ser resultado de un aumento de la población de la especie usurpadora y la disponibilidad limitada de lugares de anidación adecuados. En el caso de las rapaces, la competencia entre especies por los lugares de anidación con otras aves no rapaces es raro. Se observó una pareja de cernícalos vulgares, sin su propia puesta, incubando una puesta de dos huevos de paloma bravía (Columba livia). La incubación tuvo lugar en el nido de la paloma bravía en el matorral xerofítico meridional de la isla de Tenerife durante la temporada de cría de 2020. Hasta donde se sabe, este representa el primer registro de una pareja de cernícalos vulgares incubando huevos en el nido de una especie de ave no rapaz en estado silvestre.
MOVIMIENTOS MIGRATORIOS
Los registros de anillamiento europeos revelan que el cernícalo vulgar muestra un continuo de comportamiento migratorio, que abarca desde poblaciones migratorias de larga y media distancia en el norte y centro de Europa hasta poblaciones residentes en el sur y oeste del continente, con poblaciones parcialmente migratorias entre ambas. En la mitad sur de España, la especie se describe como residente. Mediante registros de datos GPS de 17 cernícalos comunes adultos (7 machos y 10 hembras) en dos áreas de estudio en el suroeste de España, se registraron 4 casos de movimientos de larga distancia entre 2018 y 2019. Tres hembras realizaron estos viajes durante la época no reproductiva, pero no hubo relación entre estos eventos y el sexo de los cernícalos marcados. Se observó una fuerte variación individual en la duración, dirección, distancia y momento del viaje. Estos resultados sugieren que el cernícalo vulgar se comporta como un migrante parcial en el suroeste de España.
LLAMADAS DE ALARMA VARIABLES
De marzo a julio de 2019, se grabaron las llamadas de alarma de 8 parejas de cernícalos vulgares durante el período de reproducción en la Reserva Natural de Zuojia, provincia de Jilin, China. Se analizaron las diferencias en los parámetros acústicos de las llamadas de alarma en diferentes etapas reproductivas. La duración y la frecuencia de los cantos de alarma aumentaron a medida que avanzó la temporada de reproducción, demostrando que los padres pasaron cada vez más tiempo defendiendo el nido. Además, las características acústicas de las llamadas de alarma fueron significativamente diferentes dependiendo del número de polluelos, lo que puede indicar que este número influyó en la defensa del nido por parte de los padres. Estos resultados mostraron que las diferencias en las llamadas de alarma durante las distintas etapas reproductivas pueden reflejar un equilibrio entre los costes de defensa y los beneficios reproductivos.
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 7 DE MAYO DE 2025
LOS EFECTOS DEL DIVORCIO
Entre 1995 y 1998, se estudió una población urbana de mirlos comunes en el Jardín Botánico de Bonn, Alemania. Durante cada temporada reproductiva se observaron entre 32 y 39 parejas reproductoras. En promedio, un 19,3 % de las parejas se separaron entre temporadas (y al menos uno se emparejó con otra pareja), mientras que solo un 5,1 % lo hizo dentro de la misma temporada. Las parejas que se separaron produjeron menos crías que aquellas que permanecieron juntas. Curiosamente, las hembras que se separaron tuvieron más éxito reproductivo en la temporada siguiente que con su antigua pareja, alcanzando niveles comparables a los de hembras de la misma edad que mantuvieron una pareja estable. Esto sugiere que la mejora no se debió simplemente a la edad. Además, las crías nacidas después del divorcio fueron más pesadas, lo cual se relaciona con una mayor probabilidad de supervivencia. Este aumento de masa solo se observó en las crías de hembras, no en las de machos. Los datos apoyan la hipótesis de la "mejor opción" (‘better option’ hypothesis), que sostiene que el divorcio en aves puede ser una estrategia adaptativa, sobre todo para las hembras, que buscan una pareja con la que tengan más éxito reproductivo.
MIRLOS Y VIRUS
Los virus transmitidos por mosquitos, como el virus Usutu (USUV), pueden representar una seria amenaza para la salud de la fauna silvestre, provocando brotes que causan muchas muertes, especialmente en aves. Un reciente estudio en los Países Bajos utilizó datos de ciencia ciudadana para analizar cómo se ha propagado este virus y su impacto en las poblaciones del mirlo común. Los investigadores descubrieron que el USUV se extendió rápidamente de sur a norte en solo tres años, avanzando a un ritmo de 91 kilómetros por año. Esta propagación causó un descenso del 30 % en la población de mirlos respecto a los niveles anteriores al brote. Además, se observó que inviernos y primaveras más cálidos favorecieron la aparición temprana de mosquitos, lo que facilitó la propagación del virus. Este trabajo demuestra que los datos recogidos por ciudadanos pueden ser muy útiles para seguir y entender cómo se expanden ciertas enfermedades en la naturaleza.
OTRO AVE DISPERSORA DE SEMILLAS
Las aves no solo comen frutos, también ayudan a las plantas a dispersar sus semillas, lo que influye en cómo se distribuyen y desarrollan en la naturaleza. Entre estas aves, el mirlo común juega un papel clave en la dispersión de la hiedra común (Hedera helix), una planta muy extendida en Europa. Un estudio, realizado cerca de la ciudad de Simferópol en Crimea, analizó si los mirlos prefieren semillas de hiedra de un tamaño específico. Para ello, se compararon semillas recogidas directamente de las plantas con las que los investigadores encontraron en los excrementos de los mirlos. Los resultados mostraron que los mirlos tienden a consumir semillas ligeramente más grandes en longitud que las disponibles en general, aunque con una forma algo diferente (más redondeada). Esto sugiere que los mirlos podrían estar ejerciendo una ligera presión selectiva sobre el tamaño y la forma de las semillas que consumen.
Un estudio analizó cómo el tamaño de las bayas influye en la forma en que los mirlos comunes se alimentan y ayudan a dispersar las semillas del laurel europeo (Laurus nobilis). Se observó que los mirlos prefirieron comer bayas más grandes, que contuvieron más energía. Además, consumieron dos tipos principales de bayas grandes, una elíptica y otra redonda. Esto sugiere que la planta ha evolucionado para ofrecer diferentes tamaños de bayas que se adapten a la forma de alimentarse del mirlo, facilitando así la dispersión de sus semillas.
URBANIZACIÓN, MIRLOS Y PROTOZOOS
Se ha estudiado cómo afecta la urbanización a 3 tipos de protozoos que infectan a los mirlos en áreas urbanas y boscosas de Europa. Se encontró que en las ciudades hubo menos casos de uno de estos protozoos (Leucocytozoon), pero la diversidad de otro (Plasmodium) fue mayor que en los bosques. Además, algunos tipos de protozoos sólo se encontraron en las ciudades o únicamente en los bosques, mostrando que cada uno selecciona diferentes ambientes. Esto significa que las ciudades pueden cambiar las formas en que las enfermedades se transmiten entre animales y crear nuevas dinámicas entre ellos.
Foto: J. E. Arévalo Romero
LLAMADAS DE ALARMA
Se realizó un experimento para comprobar si los arrendajos (Garrulus glandarius) reaccionan a las llamadas de alarma (mobbing) de los mirlos comunes comparándolas con el canto normal de esta especie. También se exploró si los arrendajos cambian su comportamiento cuando, además del sonido, se les presenta un modelo visual del depredador. Se realizaron tres tipos de pruebas: (1) reproducción de cantos normales de mirlo como control, (2) reproducción de llamadas de alarma ante diferentes depredadores, y (3) reproducción de esas mismas llamadas de alarma acompañadas de modelos visuales de depredadores. En los casos con llamadas de alarma acudió un número similar de arrendajos, pero en la prueba sin el modelo visual, los arrendajos se acercaron más al altavoz y permanecieron más tiempo cerca. Estos resultados indican que los arrendajos sí escuchan las señales de alarma de otras especies, pero también que necesitan información visual adicional para tomar decisiones más precisas frente a una posible amenaza.
EFECTOS DEL CLIMA EN LA TEMPORADA DE CRÍA
Un estudio analizó cómo el clima afecta la duración de la temporada de cría de una población urbana de mirlos en Szczecin, Polonia, a lo largo de 14 años. Los investigadores encontraron que las temporadas de cría se acortaron con el tiempo, en parte debido a primaveras más frías y quizás también a veranos más calurosos. Además, observaron que temperaturas más altas en abril y más lluvias entre abril y julio alargaban la temporada de cría.
POSIBLE BIOINDICADOR DE CONTAMINACIÓN POR FUNGICIDAS
Los azoles son fungicidas ampliamente utilizados en la agricultura para proteger los cultivos, pero también pueden contaminar el aire, el suelo y el agua. Se investigó, por primera vez, si los mirlos comunes tienen restos de azoles en su sangre. Los investigadores capturaron 118 mirlos en tres entornos diferentes del oeste de Francia: viñedos, un bosque protegido y una ciudad. También colocaron sensores para medir la presencia de azoles en el aire. Analizaron la sangre de las aves y encontraron niveles muy altos de varios fungicidas en los mirlos que vivían en los viñedos, especialmente entre finales de primavera y principios de verano, justo cuando los sensores detectaron más azoles en el aire. En cambio, las aves del bosque y la ciudad casi no estaban contaminadas. Aunque no se encontraron efectos visibles en la salud de las aves (como el estado de las plumas o el peso corporal), los autores advierten que se necesitan más estudios para saber si esta exposición podría tener efectos más sutiles o a largo plazo en su organismo.
BIBLIOGRAFÍA
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 8 DE JUNIO DE 2025
LOS COLORES DE LA MÁSCARA
La selección sexual puede influir en la evolución de las señales basadas en carotenoides, que reflejan salud y resistencia a parásitos. En el jilguero europeo, cuya máscara facial rojiza está presente en ambos sexos, se analizó la relación entre la coloración de esta máscara, las infecciones por endoparásitos (sanguíneos y sistémicos) y parámetros hematológicos. Los resultados mostraron que la coloración es dicromática: los machos presentan máscaras menos anaranjadas que las hembras. En hembras infectadas con parásitos sanguíneos del género Haemoproteus, el componente amarillo de la máscara era menos intenso, y además este componente se correlacionó negativamente con el número total de leucocitos, lo que sugiere que el color de la máscara refleja el estado inmunitario de las hembras en época reproductiva. Asimismo, la infección por Isospora limitó la reflexión ultravioleta de la máscara roja en las hembras.
MUY COTIZADO EN PALESTINA
El jilguero europeo es muy apreciado en Palestina por sus colores y canto, lo que ha provocado una intensa presión de caza y comercio. Un estudio de cinco años (2018-2022) en Cisjordania y Gaza mostró que esta ave, conocida localmente como “novias turcas” (del inglés Turkmen brides), se cría en jaulas y puede cruzarse con el canario para obtener híbridos llamados “Bandook”, que se venden como fuente de ingresos. Los precios van desde 45-100 dólares por ejemplares silvestres hasta más de 3.000 dólares por aves entrenadas. Los métodos de captura incluyen redes, redes de niebla y varas pegajosas, que también atrapan a otras especies. La caza en áreas fronterizas supone un riesgo mortal por los ataques israelíes a cazadores. Además, existe un tráfico ilegal desde Jordania y Egipto, y también entre Gaza y Cisjordania.
Y MUY PRESENTE EN JAULAS EN ARGELIA
La tenencia de jilgueros y otros fringílidos como aves de jaula es una práctica común en el Mediterráneo desde la antigüedad y continúa muy extendida en la actualidad. Para conocer mejor esta realidad en Argelia, se encuestaron 257 hogares en la ciudad de Guelma (noreste del país) y 70 participantes en un concurso de jilgueros europeos en Argel. Los resultados mostraron que: (1) se trata de un pasatiempo predominantemente masculino, especialmente entre los hombres de 30 a 40 años. (2) Casi el 60% de los hogares tenía aves enjauladas, siendo el jilguero europeo la especie más popular. (3) Con una media de 0,75 jilgueros por hogar, se estimó que solo en Guelma habría alrededor de 17.000 ejemplares en cautividad. (4) Entre el 70% y el 90% de los propietarios reconocieron que sus aves procedían directamente del medio silvestre. (5) Más del 85% de los encuestados sabía que el jilguero europeo es una especie protegida por la legislación argelina.
CONSECUENCIAS DE ESTA PRÁCTICA EN ESPAÑA
En España, varias Comunidades Autónomas permiten capturar jilgueros europeos entre agosto y diciembre, y en lugares como Galicia muchos son liberados tras 5–7 meses en cautividad. Un estudio comparó aves capturadas solo para anillamiento con otras mantenidas en jaulas por silvestristas y luego liberadas, evaluando medidas de ala, pico, cabeza, tarso y cola mediante análisis estadístico. Los resultados mostraron que los ejemplares mantenidos en cautividad tenían alas más cortas y picos más largos, cambios morfométricos cuya relevancia biológica es desconocida, pero que podrían afectar negativamente a la adquisición de alimento y a la supervivencia tras su liberación.
PATRONES DE MUDA
La muda parcial en aves implica decisiones importantes sobre su extensión, patrón y secuencia, y en el jilguero europeo este proceso presenta una gran variabilidad individual. Un estudio analizó la muda postjuvenil parcial, observando que las aves seleccionan las plumas a reemplazar siguiendo un orden predeterminado de prioridades de muda. Sin embargo, la secuencia real de recambio, tanto dentro como entre las diferentes regiones del plumaje, difiere de ese orden teórico y varía entre individuos, ajustándose a la extensión final de la muda. Los resultados sugieren que cada jilguero determina con precisión, antes o al inicio de la muda, qué plumas serán reemplazadas.
BÚSQUEDA DE ALIMENTO EN GRUPO: VENTAJAS E INCONVENIENTES
Durante la temporada reproductiva se evaluaron los costes y beneficios de la alimentación social en jilgueros que buscaban alimento en grupos de distinto tamaño. A medida que el grupo aumentaba hasta 6 individuos, cada ave se mostraba menos alerta (menor tasa de movimientos de cabeza), aunque la vigilancia global del grupo crecía, y además el tiempo de manipulación para consumir una semilla de Rumex se reducía. Así, en grupos de 6 individuos el consumo de semillas era un 20% mayor en el mismo periodo de tiempo en comparación con aves solitarias. Sin embargo, con el aumento del tamaño del grupo las aves debían recorrer mayores distancias para encontrar nuevas plantas rentables, lo que incrementaba el tiempo de desplazamiento, y además los bandos grandes resultaban más visibles para los depredadores. En conclusión, la búsqueda de alimento en grupo aporta ventajas como la reducción del tiempo de consumo de semillas, pero también costes asociados a mayores desplazamientos y riesgo de predación, de modo que el tamaño óptimo del grupo depende de la densidad de plantas y del número de semillas que ofrezca cada planta.
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 30 DE AGOSTO DE 2025
Foto: J. E. Arévalo Romero
CONTROLADOR DE PLAGAS AGRICOLAS EN UCRANIA
El pinzón vulgar fue objeto de un estudio en el noreste de Ucrania para conocer su dieta en bosques modificados por la actividad humana. Se analizaron 4 tipos de bosques -3 robledales sometidos a uso recreativo intensivo y un pinar-robledal natural-, encontrándose 39 tipos de invertebrados, el 93% eran insectos. En los nidos, la alimentación se basó principalmente en escarabajos (32,6%) y orugas de mariposas (63,5%), con una clara preferencia por especies fitófagas, que representaron entre el 44% y el 55% de las presas. Las condiciones ambientales influyeron notablemente en la composición de la dieta, siendo las zonas protegidas las que ofrecieron mayor diversidad y mejores recursos alimenticios. Los resultados destacaron la importancia ecológica del pinzón vulgar como controlador natural de plagas agrícolas, al consumir insectos potencialmente dañinos para la vegetación.
SER DIFERENTE TIENE UN PRECIO
Estudios recientes han demostrado que cuando un animal presenta asimetrías —es decir, pequeñas diferencias entre los dos lados del cuerpo— esto puede reflejar una peor condición física, y por tanto servir como una señal honesta de su calidad. En el caso del pinzón vulgar, los machos muestran unos parches blancos en las alas que utilizan durante los enfrentamientos agresivos con otros machos. Un estudio evaluó cómo reaccionaban los pinzones ante modelos de intrusos que tenían parches alares de distinto tamaño y simetría. Cuando los modelos mostraban parches grandes y asimétricos, los machos territoriales respondían con agresividad más rápidamente que frente a modelos con parches simétricos. Sin embargo, esta diferencia no aparecía cuando los parches eran pequeños. Estos resultados sugieren que, si la asimetría refleja una peor condición física, los individuos en peor estado asumen mayores riesgos al mostrar señales agresivas, ya que provocan respuestas más rápidas de sus rivales.
Foto: J. E. Arévalo Romero
40 AÑOS DESPUÉS DE CHERNÓBIL
El accidente nuclear de Chernóbil en 1986 provocó graves efectos ecológicos, y aún hoy la zona de exclusión, de 30 km alrededor del reactor, sigue expuesta a radiación ionizante baja pero constante. En esta área, las aves muestran alteraciones como albinismo parcial, problemas de esperma y reducción del tamaño cerebral. En el caso del pinzón vulgar, estudios anteriores detectaron diferencias en la expresión de numerosos genes entre individuos que viven dentro y fuera de la zona contaminada. Para averiguar el origen de estas variaciones, investigadores analizaron si se debían a cambios en el número de copias génicas mediante técnicas de PCR cuantitativa. Los resultados preliminares mostraron que las diferencias en la actividad de los genes no se deben a variaciones en su número de copias, lo que sugiere que los efectos moleculares de la radiación actúan después del nivel genético, probablemente durante la regulación de la expresión.
EL CANTO
El pinzón vulgar responde con mayor intensidad a los cantos que él mismo utiliza con más frecuencia. En libertad, suele contestar a un vecino con la versión de su propio repertorio que más se asemeja al de su rival, reforzando así la comunicación y defensa del territorio. El pinzón se diferencia de otras especies más imitativas, como el camachuelo, el picogordo o el verderón, cuyos cantos sirven sobre todo para coordinar el comportamiento entre la pareja y toleran la inclusión de sonidos ajenos.
Los jóvenes pinzones solo pueden aprender nuevos cantos durante los primeros 13 meses, con un breve pico de aprendizaje en el que incorporan hasta seis tipos distintos. Este periodo sensible termina bruscamente por factores internos, un proceso comparable al imprinting, fenómeno por el cual un animal joven aprende de forma irreversible ciertos modelos de conducta o reconocimiento durante una etapa muy limitada. El canto típico del pinzón —de unos 2,5 segundos, con intervalos de 10 a 20 segundos, dividido en tres secciones y rematado por un floreo final— parece estar parcialmente programado genéticamente, aunque algunos matices, como el tono, se perfeccionan con la experiencia auditiva propia.
GRAN CAPACIDAD DE IMITACIÓN
El pinzón vulgar puede aprender e imitar sonidos de otras especies, aunque reproducir un canto completo ajeno es raro. Sus imitaciones más frecuentes son llamadas cortas de aves comunes y ruidosas de su entorno. En el trino inicial, estas imitaciones se repiten en serie sin reorganizarse, un proceso iterativo. En el floreo final, en cambio, aparecen notas agudas y breves —como las de la lavandera blanca o el trepador azul— que amplían el rango de frecuencias y modifican el ritmo, un proceso generativo. El pinzón puede copiar con gran precisión, permitiendo la transmisión cultural de ciertos cantos e imitaciones durante décadas.
Foto: J. E. Arévalo Romero
LA IMPORTANCIA DE LOS MÁRGENES AGRÍCOLAS
Entre las décadas de 1960 y 1990 muchas aves ligadas a los campos de cultivo disminuyeron sus poblaciones, pero el pinzón vulgar mostró la tendencia contraria, aumentando su número. Un estudio realizado en 9 granjas del sur de Inglaterra (1996–1997) analizó qué factores del paisaje agrícola favorecen su éxito reproductor. Los resultados mostraron que los pinzones apenas utilizaban las zonas cultivadas para alimentar a sus polluelos (menos del 9% de las visitas de forrajeo), a pesar de que representaban el 93% del terreno estudiado. En cambio, los árboles y setos fueron fundamentales: concentraron el 75% de las visitas de búsqueda de alimento y se asociaron con mayor supervivencia de polluelos y densidad de territorios. El estudio sugiere que la presencia de vegetación natural en los márgenes agrícolas es esencial para mantener poblaciones saludables de pinzón vulgar en paisajes dominados por el cultivo.
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 16 DE OCTUBRE DE 2025
Foto: J. E. Arévalo Romero
RIESGO DE DEPREDACIÓN Y HAMBRE
El riesgo de depredación influye de forma decisiva en el comportamiento de la lavandera blanca, que debe equilibrar el tiempo dedicado a alimentarse con la vigilancia del entorno. Este equilibrio está condicionado por la disponibilidad de energía y el nivel de hambre. Durante el invierno, se realizaron experimentos para analizar cómo varía la tolerancia de la lavandera blanca a las perturbaciones externas bajo diferentes niveles de presión por hambre. Tras una noche de gasto energético, los individuos presentaban un mayor nivel de hambre por la mañana. Los resultados mostraron que la distancia de huida —la distancia a la que el ave inicia el vuelo ante una posible amenaza— era significativamente menor por la mañana (entre las 7:00 y las 9:00) que por la tarde (entre las 16:00 y las 18:00). Esto indica que, a primeras horas del día, la lavandera blanca está dispuesta a asumir un mayor riesgo para alimentarse. Además, en días fríos, con temperaturas mínimas iguales o inferiores a 5 °C, la distancia de huida por la mañana era significativamente menor. En cambio, cuando las temperaturas eran más suaves, con mínimas iguales o superiores a 10 °C, no se detectaron diferencias significativas entre la mañana y la tarde, aunque la distancia de huida media seguía siendo algo menor por la mañana. El balance entre el gasto y la reposición de energía es fundamental en el comportamiento de la lavandera blanca: cuanto mayor es la presión por hambre, mayor es su disposición a alimentarse y a asumir riesgos, especialmente durante los inviernos fríos.
LARVAS Y ADULTOS DE MOSQUITOS DENTRO DE SU DIETA
La lavandera blanca se alimenta de una amplia variedad de insectos, tanto terrestres como acuáticos, con especial importancia de larvas y adultos de moscas y mosquitos. Para capturarlos, recorre el suelo y las orillas de aguas poco profundas, donde busca activamente a sus presas y las atrapa mediante rápidos picotazos, combinados en ocasiones con breves persecuciones a pie o en vuelo. Puede alimentarse sola o formando pequeños grupos.
UNA HEMBRA Y DOS MACHOS
En un estudio realizado en el suroeste de Suecia se observó un caso inusual de poliandria social en lavanderas blancas. Normalmente, estas aves forman parejas monógamas, es decir, un macho con una hembra. Sin embargo, en este caso una hembra estaba asociada simultáneamente con dos machos. Durante varias visitas a un arroyo cerca de Kungsbacka, se observó que la hembra y ambos machos participaban en la alimentación de los polluelos en un nido bajo un puente (nido A). Mientras tanto, uno de los machos también incubaba un segundo nido cercano (nido B), situado a solo 20 metros del primero. Así, la hembra y el segundo macho se encargaban de alimentar a los polluelos del nido A, mientras el primer macho alternaba entre incubar en el nido B y alimentar en el nido A. Estas observaciones indican que probablemente la hembra puso dos camadas en secuencia y ambos machos colaboraron en la crianza de los polluelos en el primer nido. Este comportamiento se conoce como poliandria social cooperativa, un sistema muy raro entre las aves paseriformes. La colaboración de ambos machos podría explicarse porque cada uno tuvo acceso a la hembra mientras estaba fértil, de modo que ambos podían ser progenitores de los polluelos del primer nido.
COMPORTAMIENTO FLEXIBLE DURANTE EL INVIERNO EN ISRAEL
Las lavanderas blancas que pasan el invierno en Israel muestran un comportamiento flexible: algunas son territoriales, sobre todo cerca de asentamientos humanos, mientras que otras se agrupan alrededor de fuentes de alimento temporales. Un mismo individuo puede alternar entre ambos comportamientos según la época o el día. Experimentos con distribución artificial de comida demostraron que la disponibilidad de alimento regula si las aves actúan de forma territorial o en grupo.
En muchos territorios se forman parejas invernales, iniciadas por las hembras, que adoptan conductas de apaciguamiento hacia los machos para poder permanecer en el territorio. Aunque estas parejas se comportan como parejas sexuales, es muy poco probable que continúen durante la época de cría. La principal ventaja parece ser para la hembra, que puede explotar un territorio junto al macho territorial.
AUTOCONCIENCIA
La autoconciencia se entiende como la capacidad de reconocerse a uno mismo y es un tema que ha despertado un interés creciente en la investigación científica. Sin embargo, en el caso de la lavandera blanca, esta capacidad no está bien definida. Para estudiar si la lavandera blanca puede reconocerse a sí misma, se observó el comportamiento de un individuo frente a un espejo mientras se alimentaba. Durante la prueba, el ave miró repetidamente a su alrededor, volvió a comprobar el entorno, se mostró en estado de alerta y llegó a golpear el espejo. Estos comportamientos indican que, según este tipo de prueba, esta especie no muestra actualmente evidencias de poseer autoconciencia.
BIBLIOGRAFÍA
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 9 DE ENERO DE 2026
Foto: J. E. Arévalo Romero
SIMBOLOGÍA EN ALGUNAS CULTURAS
Un artículo examinó el papel simbólico de la urraca europea en la tradición mitológica y ritual de los bashkires, un pueblo asentado históricamente en la región de los Urales y el Volga. En su folclore, la urraca es uno de los principales símbolos zoomórficos y se presenta como un ave profética, capaz de anunciar destinos humanos y acontecimientos. Se le atribuyen cualidades propias de las personas, como el pensamiento y el habla, y en relatos épicos, supersticiones y presagios aparecen restos claros de creencias totémicas antiguas que establecen una identidad compartida entre humanos y urracas, incluyendo la posibilidad de transformarse unos en otros. Para los antiguos bashkires, este ave era una encarnación material de las almas de los difuntos y un antepasado totémico que actuaba como guía, protectora de héroes y personas, guardiana del hogar y defensora de las aves domésticas frente a fuerzas hostiles y depredadores. Por ello, la urraca era considerada un animal sagrado y tabú, con prohibiciones como destruir sus nidos o consumir sus huevos y su carne.
CAPTURANDO VENCEJOS Y OTRAS AVES
En 2024 se observó en Praga a una urraca europea adulta capturando y matando a un vencejo común (Apus apus) adulto directamente desde su nido en un edificio urbano. La urraca sacó al vencejo del agujero y, a pesar de varios intentos de escape, lo volvió a capturar varias veces en el aire hasta finalmente someterlo y matarlo en el suelo. Este caso representa un evento de depredación poco frecuente, con un método de caza hasta ahora no documentado, distinto de observaciones previas en las que los vencejos eran capturados en pleno vuelo o desde la pared de un edificio.
También se ha documentado cómo una urraca captura a un polluelo volantón de colirrojo de Dauria (Phoenicurus auroreus). El volantón tenía unos 13 días de edad y se encontraba en su primer día fuera del nido cuando fue atacado. La urraca lo capturó a unos 10 metros del nido, tras dos intentos, a pesar del comportamiento defensivo intenso de la hembra adulta.
Sin embargo, un estudio usó plataformas de ciencia ciudadana, como eBird, para analizar la distribución de la urraca en el sur de la Península Ibérica a lo largo de 20 años. Mostró que la especie se está expandiendo de manera constante en áreas urbanizadas. La superficie ocupada por las urracas se ha multiplicado por 40, pasando de 25 a casi 1000 km² en este periodo. Y reveló que su alimentación se compone principalmente de insectos, caracoles y semillas, mientras que otras aves o alimentos de origen humano no constituyen una parte significativa de su dieta.
Foto: J. E. Arévalo Romero
POLLOS DE CUCO EN NIDOS DE URRACA
A lo largo de cinco años, unos investigadores analizaron la relación entre los volantones del cuco (Clamator glandarius), una especie que pone sus huevos en nidos ajenos, y sus padres adoptivos, la urraca. Aunque en algunos nidos consiguen salir adelante tanto los pollos de cuco como los de urraca, lo más habitual es que los cucos crezcan más rápido y terminen siendo los únicos que abandonan el nido. Los resultados mostraron que, cuando los cucos compartieron el nido con pollos de urraca, recibieron menos comida una vez fuera del nido que aquellos criados solos. Los adultos de urraca se acercaron con menor frecuencia a alimentarlos, lo que indica que son capaces de distinguir entre sus propios pollos y los del cuco en esta fase. Esto sugiere que el riesgo de ser “rechazado” tras abandonar el nido es un factor importante que influye en la evolución del conflicto entre aves parásitas y sus hospedadoras, y ayuda a explicar cómo se mantiene esta carrera evolutiva entre ambas.
MATERIALES AÑADIDOS A LOS NIDOS
Los materiales artificiales añadidos a los nidos pueden afectar la depredación por la urraca. Aunque incorporar materiales humanos puede aumentar la probabilidad de que un nido sea localizado por depredadores, también puede generar en ellos una respuesta de miedo hacia objetos nuevos, conocida como la Hipótesis de la Neofobia. Para probarlo, unos investigadores colocaron nidos artificiales en el suelo con dos huevos de codorniz, algunos decorados con trozos de plástico blanco y otros sin decorar (control), dentro del territorio de urracas en primavera. Los resultados mostraron que, cuando se presentaban simultáneamente nidos decorados y de control a solo un metro de distancia, la depredación comenzaba más tarde en los nidos con plástico, apoyando la Hipótesis. En pruebas repetidas durante la misma temporada, la depredación empezó antes, probablemente por habituación a la cámara y al experimento, aunque los nidos con plástico seguían siendo depredados más tarde que los de control. No se observó efecto si los experimentos se habían realizado en la misma zona el año anterior. Cuando solo se presentó un nido, el tiempo hasta la depredación fue similar para nidos decorados y de control, sugiriendo que el aumento de visibilidad del nido podía contrarrestar el efecto de miedo al plástico. El estudio concluye que la Hipótesis de la Neofobia puede ser relevante para aves que anidan en hábitats con material humano y en situaciones con visitas repetidas de córvidos, como en colonias de aves.
EFECTOS DE LA URBANIZACIÓN
Un estudio analizó cómo cambiaron la población, distribución y preferencias de hábitat de la urraca en Zielona Góra a lo largo de 23 años, prestando especial atención a los efectos de la urbanización y la transformación del territorio. En un censo realizado en 2022 se identificaron 953 parejas, con una densidad promedio de 8,8 parejas/km² en toda la ciudad (excluyendo bosques) y 27,7 parejas/km² en zonas estrictamente urbanas. Las densidades más altas se encontraron en el casco antiguo (36,5 parejas/km²) y en bloques residenciales (34,5 parejas/km²), mientras que áreas periféricas, como huertos y zonas industriales, mostraron densidades mucho menores. Los nidos se localizaron principalmente en coníferas, especialmente abetos, lo que supone un cambio respecto a los álamos, que antes eran más utilizados. La altura media de los nidos fue de 11,8 metros, variando según el tipo de hábitat, y alcanzando los valores más altos en el casco antiguo y parques. Factores ambientales como la proximidad a contenedores de basura, fuentes de agua y árboles altos resultaron determinantes para la densidad y ubicación de los nidos. Los resultados destacan la capacidad de adaptación de la urraca a entornos urbanos, influida por la disponibilidad de recursos proporcionados por el ser humano, la estructura del hábitat y las características del entorno urbano.
Otro estudio analizó el efecto de la urraca en las poblaciones de aves canoras en entornos urbanos europeos, especialmente en parques de París, donde se ha convertido en uno de los principales depredadores de nidos. Durante tres años, se realizaron experimentos de eliminación de urracas y se comparó la productividad y densidad de 14 especies de aves entre hábitats urbanos y rurales para evaluar si las urracas limitan la supervivencia de volantones y adultos. Los resultados indicaron que la depredación por urracas tuvo un efecto muy limitado sobre la productividad y densidad de las aves, incluso para especies sensibles a la depredación por córvidos. La presencia de urracas pudo influir en la elección de hábitat para alimentarse de algunas especies no territoriales, pero en general, las características del hábitat urbano explicaron mejor las variaciones en población y productividad. El estudio concluye que el control de urracas no resulta efectivo para conservar poblaciones de aves canoras comunes y recomienda realizar un seguimiento a largo plazo de la interacción urraca–presa durante la temporada de cría para detectar posibles cambios en las respuestas de las aves.
Foto: J. E. Arévalo Romero
URRACAS Y PLANTAS INVASORAS
Un estudio abordó cómo la convivencia prolongada entre fauna nativa y plantas invasoras puede generar cambios de comportamiento que alteran las relaciones depredador–presa. Las plantas invasoras crean nuevas estructuras de hábitat que modifican la distribución y conducta de las presas, lo que puede atraer a depredadores distintos a estos entornos, provocando cambios en la dinámica ecológica. En los humedales del mar Amarillo, en China, se observó que un ave nativa adaptó su reproducción a una planta invasora elevando la altura de sus nidos. En estos hábitats invadidos, la urraca se convirtió en el principal depredador de los nidos, responsable del 75 % de los casos, mientras que en los hábitats nativos la depredación fue ejercida mayoritariamente por mamíferos y serpientes (83 %), sin participación de urracas. Los autores concluyen que los cambios en el comportamiento reproductor inducidos por la planta invasora pueden haber favorecido esta nueva relación de depredación y destacan la importancia de seguir investigando estos procesos para comprender mejor sus consecuencias ecológicas en contextos de invasión biológica.
UBICACIÓN DE LOS NIDOS
En un estudio se estimó la población de urraca europea y se analizó su selección de lugares de nidificación en la parte baja del valle del río Zeta, a partir de datos recogidos en la primavera de 2022 y comparados con otros trabajos. Se censaron 73 nidos activos, con una densidad reproductora de 0,86 parejas por cada 10 hectáreas, y se identificó la disponibilidad de alimento como uno de los factores más importantes. La construcción de los nidos comenzó a finales de febrero, aunque la mayoría de las parejas inició la reproducción en marzo. Las urracas prefirieron árboles altos y fuertes, principalmente frondosas, frente a coníferas, y usaron sobre todo árboles aislados para nidificar. Los nidos se situaron cerca de la copa, a 0,5–4 m de la parte superior, y en más del 80 % de los casos se localizaron a menos de 50 m de fuentes de alimento asociadas a actividades humanas. Los resultados mostraron una alta capacidad de adaptación de la especie, donde la flexibilidad en la elección de árboles, incluidas especies introducidas, facilita su respuesta a cambios climáticos y antropogénicos.
BIBLIOGRAFÍA
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 18 DE FEBRERO DE 2026
Foto: J. E. Arévalo Romero
DIETA OTOÑAL EN RUSIA Y BULGARIA
Un trabajo analizó la dieta otoñal durante la temporada de caza en la región de Stávropol (Rusia), a partir del contenido de buches y estómagos de 66 individuos procedentes de distintos hábitats. En las zonas de estepa, la especie ocupó principalmente entornos humanizados como huertos, jardines, viñedos y franjas verdes asociadas a infraestructuras. Los resultados confirmaron su carácter fitófago, con una dieta dominada por cultivos agrícolas como girasol, maíz, trigo, lino y mijo, junto con una proporción relevante de semillas de plantas silvestres (comúnmente llamadas malas hierbas).
Otro estudio examinó la dieta de la especie durante el otoño e invierno en Bulgaria, basándose en el análisis del contenido del buche de 54 ejemplares en 11 áreas cinegéticas entre 2022 y 2024. Se identificaron un total de 21 componentes, incluyendo 17 taxones vegetales y 4 animales. Los principales recursos alimenticios fueron las semillas de girasol, el maíz y las bellotas, con variaciones estacionales en la composición de la dieta. El estudio confirma el comportamiento alimentario oportunista de la paloma torcaz, influido por la disponibilidad de alimento. Aunque los cereales y las bellotas constituyeron elementos básicos de su dieta, los moluscos e insectos desempeñaron un papel minoritario.
RELEVANCIA COMO ESPECIE BIOINDICADORA
El parásito zoonótico Toxoplasma gondii, de distribución cosmopolita, infecta a animales de sangre caliente a través de la ingestión, ya sea por consumo de alimentos o por exposición a reservorios ambientales como el suelo y el agua. Aunque la transmisión por consumo de carne puede ser relevante en algunas especies, diversos estudios han confirmado la presencia de ooquistes en suelo y agua, señalando estos medios como fuentes importantes de infección, si bien los mecanismos de transmisión ambiental siguen siendo poco conocidos y dependen de factores ecológicos y climáticos. Para investigar este papel ambiental, se analizaron dos especies de aves como bioindicadores: la paloma torcaz (Columba palumbus), asociada al contacto con el suelo, y el ánade real (Anas platyrhynchos), vinculado al medio acuático. Mediante la detección de ADN del parásito en tejido cardíaco, se observó una mayor prevalencia en ánades reales (22,9%) que en palomas torcaces (12,5%), lo que sugiere una mayor exposición en ecosistemas acuáticos o marismas frente a los terrestres. Estos resultados indican que el agua podría desempeñar un papel más relevante del esperado en la transmisión ambiental de T. gondii y aportan información clave sobre las fuentes de infección en la fauna silvestre.
EN EXPANSIÓN EN ALGUNAS CIUDADES EUROPEAS
La especie ha desarrollado poblaciones muy numerosas en las ciudades europeas, y su urbanización en la región de Maros–Körös köze (Hungría) es reciente y rápida. Tradicionalmente, se reproducía en áreas suburbanas alejadas de los núcleos urbanos, pero en los últimos años ha aparecido directamente en parques y zonas ajardinadas de los centros de ciudades y pueblos, desde donde se ha expandido hacia las áreas circundantes. Mientras que la población de palomas torcaces ha aumentado, la de tórtolas turcas (Streptopelia decaocto) ha disminuido. Las palomas torcaces se concentran en los centros urbanos más ajardinados, y las tórtolas turcas predominan en las zonas periféricas. Este rápido crecimiento de la paloma torcaz urbana podría provocar problemas significativos para la agricultura, para los cuales actualmente no existe solución.
Foto: J. E. Arévalo Romero
DAÑOS A CULTIVOS Y MÉTODOS DE DISUASIÓN
Durante tres inviernos en el Vale of Evesham, Worcestershire, se evaluó el daño que este ave causa a repollos de primavera y coles de Bruselas. No se observaron diferencias significativas entre áreas con medidas especiales de protección y áreas de control. Las aves prefirieron las coles de Bruselas y solo consumieron las partes superiores de las plantas, lo que ayudó a reducir el daño a los repollos cercanos. El daño no se correlacionó con el gasto en protección de cultivos ni con las estimaciones de los cultivadores. Campañas intensivas de caza no redujeron el daño, aunque la presencia de personas y trabajadores locales sí ofreció cierta protección.
Trabajos previos han indicado que la paloma torcaz utiliza una señal de alarma visual basada en la exposición de las marcas blancas de las alas. Se realizaron ensayos de campo durante tres inviernos para comprobar si los cadáveres de palomas torcaces o modelos de la especie, ambos mostrando claramente las marcas alares, podían reducir el daño que provocaban al trébol. El primer ensayo demostró que los cuerpos reales de palomas torcaces con las alas extendidas proporcionaban una protección significativa durante un periodo de nueve semanas, pero las siluetas rudimentarias de paloma torcaz no resultaron disuasorias. El segundo ensayo mostró que solo un par de alas era tan eficaz como el cuerpo completo, y que modelos tridimensionales y realistas eran igual de eficientes que los cadáveres. El experimento final indicó que los cuerpos o alas reales deben estar en buen estado para mantener su efectividad, y que elevarlos por encima del suelo incrementa su eficacia.
MUDA Y CAMBIO CLIMÁTICO
En la ciudad de Nimega (Países Bajos), los adultos inician la muda de las plumas primarias hacia mediados de marzo y la finalizan a comienzos de diciembre, con una duración aproximada de nueve meses. Durante este periodo también se renuevan las plumas de la cola, concentrándose su caída principalmente entre septiembre y octubre. En los juveniles, la muda comienza en su primer año de vida, pero la mayoría no la completa antes del invierno, interrumpiéndose en diciembre y reanudándose a finales del invierno desde el punto en que había quedado. El proceso en juveniles es más variable: algunos individuos completan la muda y comienzan un nuevo ciclo en el mismo año, mientras que otros solapan ciclos o reinician el proceso en su segundo año natural. Los ejemplares nacidos más tarde son los que presentan mayores retrasos. A partir de estos datos, un estudio realizado en la ciudad sugiere que, en este entorno urbano concreto, la muda de la paloma torcaz se ha adelantado aproximadamente tres semanas respecto a hace medio siglo, probablemente en relación con el aumento de temperaturas asociado al cambio climático y al efecto de isla de calor urbana.
ADN Y RUTAS MIGRATORIAS
La paloma torcaz utiliza múltiples rutas migratorias en Europa. Un estudio combinó datos de recuperaciones de anillamiento y secuencias del bucle D del ADN mitocondrial de 606 individuos de Europa y Marruecos para analizar la estructura genética y las rutas migratorias de la especie. Se identificaron seis haplogrupos, con diferencias en su frecuencia entre las poblaciones residentes de la Península Ibérica y las aves migradoras del norte y este de Europa, mientras que la variabilidad genética fue baja en las poblaciones residentes de las Baleares y la Península Ibérica y nula en Marruecos. El análisis confirmó que las palomas torcaces del norte y este de Europa utilizan la ruta del Atlántico oriental, las de Hungría la ruta mediterránea y las poblaciones del sureste de Rusia y este de Ucrania probablemente la ruta del Mar Negro. Además, la mayoría de las aves reproductoras en Bélgica son residentes o migradoras de corta distancia. Estos hallazgos subrayan la importancia de considerar la variabilidad genética y las rutas migratorias en la gestión sostenible de la especie en diferentes regiones de Europa.
BIBLIOGRAFÍA
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FECHA DE PUBLICACIÓN: 24 DE MARZO DE 2026