En 2022 aprovechamos para visitar Zaragoza, una salida preparada para 2020 pero al ser el inicio de pandemia y Zaragoza en esos momentos una ciudad muy afectada no se pudo hacer. Me acompañaban como siempre mis chicas de 9 y 10 años. Ese verano hizo muchísimo calor pero bien preparados no fue problema.
Esto es lo que disfrutamos de la zona:
Empezamos por un pueblo deshabitado no turístico. Por suerte por internet hay mucha información sobre Villanueva del Jalón. Gracias a ella pudimos visitarlo y ubicar la escuela, la plaza, la cárcel y otros sitios. Además leyendo las historias te puedes imaginar la vida que tenía y como evolucionó. Como un cuento.
La iglesia esta declarada de interés turístico. Se aparca cerca y no hay nadie allí por lo que se ve muy cómodo.
Para acabar la tarde fuimos al Lago Termal de Alhama de Aragón. Se trata de un lago a 32º dentro de un complejo termal. El lago está muy bien para relajarse un rato por la temperatura y lo bonito del lugar. Hay bar y tumbonas (de pago).
Para entrar hay que pagar (aunque cuando fui yo no había nadie cobrando en la entrada). Nosotros reservamos una noche en uno de los hoteles (Hotel Parque) ya que en el precio de la noche te entra el acceso al lago termal, desayuno y circuito spa. Esto último no lo hicimos pero aun así sale económico. Buen desayuno. Tambíen tienen sitios chulos para cenar.
Mirar en la web horarios del lago ya que que cambian según época del año.
Segundo día por la mañana nos acercamos al Monasterio de Piedra que estaba cerca. A pesar de las altas temperaturas de la zona en verano es un sitio cómodo de visitar. Poco que decir ya que es muy conocido.
La visita tranquila te lleva alrededor de 2 horas o un poco más pero no se hace nada largo. Hay un sentido de la visita y rutas extra por si alguien se queda con más ganas. Para la mayoría el principal es suficiente. Se trata de muchos saltos de agua, cuevas, lagos...
Alli mismo hay sitios para comer a precios asequibles. Consejo: Llevar botella de agua. Si no has ido nunca totalmente recomendable. A las niñas les gusto mucho.
No cobro comisión pero lo pongo porque fue muy buena opción. En el centro de Zaragoza (5 min andando a la catedral) está el APARTAHOTEL LOS GIRASOLES con gimnasio y piscina que os aseguro que a última hora del día esta de lujo un bañito (la piscina abierta hasta las 21.00 creo recordar).
El apartamento muy bien equipado y cómodo. Si lo coges con tiempo tiene un precio muy asequible. Cerca hay varios super para comprar comida.
Dispone de parking de pago que usamos porque aparcar en Zaragoza es muy difícil.
Personal muy simpático y atento.
Para terminar el día ya en Zaragoza teníamos reservado el Megabus. Se trata de un autobús turístico para niños. Para ello nos recibe "Pilar Zaragoza" para darnos una clase de "Zaragozología". Así, va explicando de manera muy amena cosas de la ciudad con un tinte para niños.
La casi una hora que dura se hace muy rápida y los niños van respondiendo a las preguntas de Pilar. Al final les entregan un Diploma en Zaragozología.
Pequeños y grandes lo pasamos bien y aprendimos cosas y lugares que nos sirvieron cuando vimos Zaragoza los próximos días. Nosotros reservamos por internet pero solo estábamos 8 en ese turno. Sólo hay un turno al día de bus turístico adaptado a niños.
Al día siguiente dos planazos. Por la mañana fuimos al Museo de Origami (EMOZ). Hace tiempo me aficioné a la papiroflexia y me motivaba esta visita. Es increíble lo que tienen expuesto. Muchísimas figuras, animales, personas... y con un muchísimo detalle.
Se ven diferentes modalidades como el origami modular que al menos yo desconocía. Muy recomendable la visita. Al final hay una minitienda para poder iniciarse con cosas fáciles si te pica el gusanillo. Es una suerte para Zaragoza contar con este espacio ya que no hay muchos.
Nos vimos obligados a visitar la Basílica por la importancia. 5 minutos y a otra cosa.
Antes de ir a comer y aprovechando que aun teníamos el bono de 24 horas del Megabus turístico nos acercamos al Parque Grande Jose Antonio Labordeta. No está muy lejos pero andando desde el centro hay un trecho. Es un amplio espacio verde con bonitas jardineras. Nosotros buscábamos alquilar una bici de 4. En el parque hay varios negocios que las alquilan y hay muchos caminos anchos para ello. Las niñas no habían hecho nunca y fue muy divertido.
Ya por la tarde fuimos a una sala de escape. Las pekes no habían hecho y les gusto mucho (yo he estado en un par más por lo que no soy un experto). Hay varias en Zaragoza y algunas tienen juegos adaptados para niños.
Nosotros hicimos uno adaptados a nuestro grupo, el juego Cazatesoros. Estuvo muy bien y la chica que nos dirigía ayudo a que así fuera. Es de las cosas que más se acuerdan de esa semana. Los precios muy parecidos en los distintos sitios.
Al día siguiente sacamos el coche para acercarnos a Puerto Venecia, el mayor centro comercial de Europa según había leído. No es tan grande, simplemente aparte de la zona "bonita" hay un montón de edificios seguidos de grandes empresas (Ikea, Elcorteingles...)
Tiene una piscina de ola para surfear (no de olas, sino de una única ola continua) que queríamos hacer pero ese día de la semana no estaba funcionando. También queríamos hacer realidad virtual en Zero Latency pero se necesita una altura mínima por el peso del equipo y no llegaba la peke a esa altura. Finalmente fuimos a Extreme park, una zona de saltos en colchonetas muuuuy grande con varios tipo de juegos, pista americana, duelos,... Escogimos el bono de hora y media y no se nos hizo largo. Al mediodía hay muy poquita gente por lo que puede venir bien comer tarde y aprovecharlo casi vacío. Necesario comprar calcetines de colchoneta (venden allí).
Además en el centro comercial hay tirolinas, sitios para fotos con los niños, barcas en un lago...
Nosotros aprovechamos también para ir a la tienda Valor y probar el batido de huesitos.
Por la tarde aprovechando que habíamos sacado el coche nos acercamos al Parque de atracciones de Zaragoza. No tenía un gran interés pero me llamo la atención La Casa Magnética, La Casa del Terror y otra más.
No acerté con la entrada ya que había varias opciones y acabó saliendo caro para lo que pudimos hacer ya que alguna de las atracciones que queríamos estaba averiada. Por lo demás algo viejito pero bonito (tenía un aire al de Monte Igeldo en Donosti).
No tuvimos suerte pero se disfrutó un poco. También parece que tiene espectáculos que tampoco vimos.
Consejo: Mirar bien las diferentes modalidades de entrada.
Al día siguiente muy cerca del hotel teníamos el Museo del Fuego y los Bomberos. Habíamos reservado una visita para niños y fue un acierto. En el museo hay maquetas de incendios y cómo se atacan por los bomberos, un video explicativo y materiales y coches actuales y antiguos.
De la mano de un bombero nos fue explicando de manera muy práctica cómo actúan ante el fuego. Usamos extintores, jugamos a andar entre humo a oscuras, sacamos gente del peligro... Todo muy participativo y variado. Estuvimos dos horas que se hicieron cortísimas.
Al final hay unos trajes de bomberos para vestirse con ellos y sacarte foto en photocall.
Muy recomendable reservar visita para niños.
Por la tarde nos acercamos dando un paseo al Palacio de la Aljafería. No lo teníamos programado inicialmente pero al recomendárnoslo en varios sitios lo visitamos.
Es un castillo chulo con algunas exposiciones en el interior (algunas abstractas que les hicieron mucha gracia a las pekes).
Tiene mucho detalle arquitectónico que con la visita guiada hubiera sido interesante pero no lo cogimos e hicimos visita rápida.
Cerca del Palacio se encuentra CaixaForum Zaragoza. Son edificios que presentan actividades y exposiciones. Cuando fuimos había una sobre mamuts con réplicas a tamaño original. También una exposición de fotos que retrataban distintas realidades sobre las personas. Sin invertir mucho tiempo fueron curiosas. Además había zonas de dibujo y zonas con talleres varios que eran curiosas.
Para otro viaje donde haya CaixaForum (hay 9 fijos y varios itinerantes) al menos consultaré su programación.
Último día en la ciudad. Nos dirigimos al Parque del Agua Luis Buñuel. Se trata del sitio donde se hizo la Expo 2008 que trataba sobre eso: el agua.
Es una zona muy amplia con muchos edificios en su día modernos que albergaron las muestras. Hoy, da un poco pena por lo poco que ha quedado de aquello. Si bien algunos edificios tienen usos públicos y de administración, muchos otros están en desuso y muchos de los atractivos iniciales desaparecieron (como un circuito artificial de rápidos para hacer en barca).
Sin embargo es aprovechable. Al estar algo alejado se puede llegar en transporte público o coche ya que cuenta con amplios aparcamientos. El paseo por allí es agradable. Nosotros nos montamos en la zona del Embarcadero en un pato de pedales para recorrer uno de los canales (queríamos piragua de 3 pero no había). Tampoco te puedes bañar.
Además hay una zona con piscinas tipo playa, zona gimnasio, zona golf (o eso decían) a precios no demasiado caros.
Después del agua nos fuimos a menos de una hora a hacer una visita que tenía ganas. El Ecce Homo de Borja. No creo que nadie lo haya olvidado. Se lo expliqué a las niñas y una vez allí después de una visita en la que la que lo cuida explica de una manera elegante lo que pasó te puedes hacer fotos con "la obra" y tienen photocalls. A mi me hizo mucha gracia. Cobran por la entrada pero no era mucho. No está en el pueblo de Borja, sino en las afueras. Te dejo la ubicación aqui.
Ya por la tarde y aprovechando que estaba cerca de donde dormíamos nos acercamos a la Cuesta Mágica del Moncayo. Se trata de una recta de la carretera donde por efecto óptico parece que la carretera sube cuando esta bajando y viceversa. Fui sin muchas esperanzas ya que alguna vez había visto estos casos en noticias y parecían ser poca cosa. Sin embargo en el sitio se aprecia mucho mejor. Esta claro que es efecto óptico pero es muy sorprendente "subir" la cuesta sin esfuerzo y "bajar" te canse. Nos gusto mucho y echamos un rato probando con el coche en punto muerto, botellas de agua, andando...
Recomiendo llevar una botella de agua tipo Solán de Cabras grande (es lisa) llena de agua. Con otro tipo no se mueve mucho. Este consejo me lo dieron otros que estaban visitando lo mismo.
Se puede aparcar en la cuneta de esa recta. No está señalizado para llegar. Nosotros llegamos con gps. El punto exacto de la recta es este.
Último día. Cerca de donde dormimos se encuentra Lituenigo, pueblo desde donde sale la Ruta de los Oficios Perdidos. Se trata de un sendero circular de menos de 3 km durante el cual se van viendo los restos de antiguos oficios de campo que con la modernización ya no se están usando. Leñadores, apicultores, regadíos … Una forma bonita de ver antiguos oficios y con el Moncayo de fondo lo que hace un paseo bonito y agradable.
Se puede dejar el coche en el pueblo y se hace muy cómodo.
Para acabar el día y el viaje nos dirigimos a Tarazona. Aprovechamos para pegarnos un baño en las Piscinas Municipales (que tiene varias con muchas zonas verdes) y comer allí mismo.
Aprovechamos también para visitar la antigua plaza de toros, una plaza de viviendas octogonal muy curiosa.
Para la tarde teníamos reservadas 2 visitas. La primera era a la Catedral de Tarazona. No tenía claro que había reservado pero resultó muy interesante porque la guía hizo mucho hincapié en cómo reformaron la Catedral hace no mucho para que no se viniera a bajo con grapas, tensores y otros elementos (aunque también contaron su historia y decoración). Por tanto fue más arquitectónica que otra cosa pero muy interesante. Nos llevaron por encima de las cúpulas y hasta los puntos más altos (la visita no se puede hacer con chancletas).
Una vez acabada la visita nos pegamos otro baño (está muy cerca de la piscina) y fuimos a la última vista. De nuevo en la Catedral pero desde otro punto de vista. Este tour diseñado para niños explicaba la historia de los gobernantes y religiosos e iban disfrazando a pequeños y mayores para que actuasen cómo los personajes. Realmente divertida.
En este viaje se nos quedaron varias cosas sin hacer por falta de tiempo, disponibilidad, ganas...
Lo primero que se quedó fuera es Belchite antiguo, un pueblo que quedó semidestruido por la Guerra Civil y lo han dejado así como muestra. Las fotos son realmente impresionantes pero no se puede visitar por tu cuenta y los días y horarios de las visitas guiadas nos complicaban enormemente el viaje por lo que lo cambiamos por Villanueva del Jalón al tener algún parecido. Lo apuntamos para otra ocasión
Lo segundo fue las Trincheras Guerra Civil Las Crucetas situado a menos de una hora al Norte de Zaragoza. Allí han dejado las antiguas trincheras de la guerra para visitar. Se puede pasear entre ellas y parece interesante. Sin embargo era una visita corta que nos llevaría mucho viaje y decidimos postponerla.
Eso fue todo lo que dio de si este viaje.