En 2020 en pleno covid volvimos a montar una salida de varios días. Todos los sitios que visitamos estaban lógicamente preparados para ser visitados en plena pandemia. Me acompañaban mis peques de 7 y 8 años. El calor de la zona sumado a que hubo ola de calor en esos días hizo algo más pesada algunas cosas pero después de un confinamiento todo es bueno.
Esto es lo que disfrutamos de la zona:
El primer día fuimos a Sendaviva. No creo que necesite mucha explicación ya que es muy conocido. Se ha ganado muy muy bien la buena fama.
Es un parque que combina animales, atracciones, juegos y talleres. La visita es un éxito seguro. En un día entero se puede hacer casi todo el parque. Al ser época COVID no había mucha gente y se estaba muy bien. Muy pocas cosas cerradas.
Cabe destacar que tienen parking, hay varios sitios para comer y tomar bebidas o helados. Hay funciones de circo y hay zona de juegos con agua para refrescarse. Nos gustó mucho el bobsleigh (bob).
Después del parque nos dirigimos al Apartamento Castillo de Olite. Es un pequeño apartamento pero muy cómodo para 4 personas. Una única estancia con camas plegables (se duerme bien) con todas las comodidades y un patio interior que se disfrutaba. Aparcamiento a la puerta.
Al día siguiente nos acercamos a Noain a visitar su Parque de los sentidos. Antes de llegar nos paramos a contemplar el acueducto de Noain que con su kilómetro de largo no tiene nada que envidiar a otros más conocidos. Se ve desde varios puntos.
Ya en Noain disfrutamos de su parque, un jardín grande con diversas zonas tematizadas con cada uno de los sentidos. La visita se hizo divertida y muy sensorial. Muy curioso.
Sin problema de aparcamiento y se visita bien en 1 hora.
Al día siguiente: Tocaba visitar las Bardenas Reales. Tenía muchas ganas de visitar este espectacular paisaje desértico. Hay varias rutas que pasan por los diferentes puntos más emblemáticos. Nosotros debido al terrible calor que hacía hicimos una ruta corta. Partimos del punto de información inicial donde te explican todo lo que necesitas y te dan opciones de rutas. visitamos Castildetierrra, Barranco de las Cortinas y Cabezo de las Cortinillas (este último se puede subir mediante unas escaleras que aunque tienen una parte rota con cuidado se sube perfectamente y tiene increíbles vistas).
Este recorrido se hace bien con el coche por las pistas del parque. Me quedé con ganas de hacer una visita más larga pero las niñas estaban cansadas del calor y de subir y bajar al barranco y cabezos.
Hay un food truck dentro del parque con comida y bebida pero el día que fuimos no estaba. Tenía buena pinta
Por la tarde tocaba lo que las niñas llevaban días esperando: El Palacio de Olite. Hay que coger cita y hay varios tipos de visita. Hay una teatralizada para niños pero los días que estaba por allí no se ofrecía y fue una pena así que me preparé la visita por mi cuenta con un disfraz de rey y fue divertido. El Palacio parece de película de Disney. Pudimos jugar en las torretas y en las diferentes estancias. No os olvidéis de la nevera real.
Reservad con tiempo si vais en época de COVID ya que se reduce el aforo.
El pueblo tiene mucho encanto. Mantiene una estética antigua.
Al día siguiente una visita a la capital. El Planetario de Pamplona ofrece muchas actividades divulgativas. Previamente habíamos reservado una sesión para una película de planetario para público infantil y explicación del cielo en directo. Mediante la peli que se proyecta en la cúpula esférica del Planetario van explicando a niños y mayores la ubicación de las estrellas, cuando verlas y cómo localizarlas.
Además el Planetario tiene otros elementos curiosos y fuera tiene un jardín que replica a escala la galaxia (que pequeños somos!).
Aprovechamos para visitar la conocida ciudadela.
A menos de media hora en coche subiendo por un camino está el Fuerte de San Cristóbal. Se trata de una antigua fortificación hoy abandonada que ha tenido diversos usos. Lo curioso de este lugar es que protagonizó la mayor huida de presos de una cárcel en este país. La historia es muy interesante.
Esta cerrado y aunque hay gente que se cuela nosotros lo vimos por fuera y disfrutamos de las vistas desde lo alto.
Y por la tarde nos fuimos a descansar pero cambiamos de sitio. En Tafalla hay un lugar llamado Campo de Reyes que propone un aojamiento diferente. En sus instalaciones tiene piscina, animales (había patos con su prole de apenas 2 días paseando, caballos, pavos...), hamacas... y todo esto en medio del campo lo que da mucha paz y relax.
Pero lo mejor es que se duerme en una especie de casas-tiendas de campaña originarias de Mongolia llamadas yurtas. Dentro son supercómodas incluso en una noche con mal tiempo.
Dispone también de un bar que lógicamente es otra yurta. 100% recomendable. Una pena que sólo habíamos reservado una noche. Tiene aparcamiento.
Ya por la mañana empezamos la vuelta a casa pero con varias paradas. La primera fue el Barranco Perdido, un plan que teníamos pendiente pero nunca nos pillaba cerca. Creo que es conocido de sobra. En esa zona han encontrado muchas huellas de Dinosaurio y por ello ofrecen un parque temático. Ofrecen varias opciones.
Por un lado hay actividades para aprender en familia. Nosotros hicimos una en que tras una explicación sobre saurios y sus huellas te dan herramientas para encontrarlas, limpiarlas y sacar fotos en una zona de trabajo. Muy recomendable.
Por otro lado ofrecen actividades de aventura. Mis hijas hicieron rocódromo, búsqueda de huevos, tirolina y tiro con arco. Varían según la edad.
Y además cuentan con dos piscinas temáticas y zona splash. La oferta de comida me pareció barata para la calidad que tenía todo. Cuentan con zonas de circuito de troncos muy divertidas para los peques.
En general un acierto pasar allí el día. Si que me pareció que con tanta actividad hasta que no te explican el funcionamiento del parque te lías. Intentar entenderlo por la web es difícil pero allí lo explican muy bien.
Y una vez acabado todo esto en los alrededores hay réplicas a tamaño real de varios tipos de dinosaurios y están muy bien hechos. Se puede llegar hasta donde están en coche. Día intenso, acabamos agotados.
Repusimos fuerzas en uno de los muchos hoteles de Arnedillo para poder aprovechar a la mañana siguiente y visitar las Termas de Arnedillo. En esta localidad famosa por sus termas se puede aprovechar gratis al aire libre de unas pequeñas termas. El agua salía muy caliente y costaba meterse (aunque había gente metida) pero un poco más abajo donde se junta con el rio se estaba muy bien.
Tienen un parking al lado. Se puede llenar. Mejor a primera o última hora.
A medio camino de vuelta pasamos por Logroño donde entre otras cosas está la Casa de las Ciencias. De este museo hay que destacar dos aspectos. Por un lado las exposiciones que tiene. Nosotros que fuimos sin saber cuales había encontramos 2 interesantes. Una era sobre las mujeres pioneras en la ciencia y la otra era una exposición de bicicletas antiguas en la que se podía ver el uso que antaño se les daba. Había bicis de las distintas profesiones: cartero, artesano, músico... A las niñas les gustó mucho esta exposición.
Por otro lado en el exterior hay una exposición permanente de elementos para experimentar con sonido, agua o juegos de memoria que es muy divertido.
Después de comer fuimos a por la última actividad. El Valle Salado de Añana es tal como dice su web "un paisaje cultural y natural de la sal con más de 7.000 años en pleno proceso de recuperación para devolverle su sostenibilidad ". En el se puede ver el proceso de obtención de la sal tal como se hacía desde la antigüedad. Se ha recuperado para visitas y también se sigue usando para comerciar esa sal.
Hay distintos tipos de visita. Hace tiempo fui al que te explican las instalaciones y el proceso de obtención. Para esta vez fuimos al Taller Salinero. En esta actividad después de explicarte el proceso nos ponemos manos a la obra y nosotros mismos sacamos la sal. Superdivertida. Al final te dan un poco de tu trabajo.
Sea cual sea merece la pena la visita. También hay un spa salino que relaja mucho por la concentración de sal.
En este viaje se nos quedaron varias cosas sin hacer por falta de tiempo, disponibilidad, ganas...
Lo primero a la que renunciamos aun estando planeado eran dos rutas de senderismo en el cual iban apareciendo esculturas con árboles y con maderas. Intentamos hacer una de ellas pero entre que hacía muchísimo calor, no llevé suficiente agua, no elegí bien el momento y que mis hijas pasan un poco de senderismo no se pudo acabar. Aun así me parecieron interesantes:
1.- HAZITXO: 2,53 km con desnivel de 86 metros. Circular.
2.- ILUNDAIN: 4 km con desnivel de 160 metros. Circular
Tampoco fuimos a Forjas Ayegui. Un taller de forja donde según he leído puedes ver como se trabaja el hierro además de tener una exposición interesante.
Y finalmente me quede con pena de no ir a la Bodega Valdemar, una bodega donde la explicación de como se obtiene el vino está también dirigida a niños con juegos para ellos y una parte final donde se hacía taller de elaborar mosto. Sin embargo, con la llegada del COVID suspendieron esta experiencia.
Eso fue todo lo que dio de si este viaje.