Todo surge de un centro en equilibrio. La Energía va transformándose de forma sucesiva, desde el plano sutil hasta alcanzar la forma, dentro del Principio de Polaridad. En las sucesivas descodificaciones hacia el plano formal, la energía va transformándose -recordemos que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma- de lo más sutil a lo más físico, pasando por lo mental, energético y emocional. Digamos que la Anatomía Inalámbrica es aquella ciencia que estudia los diferentes patrones energéticos que se dan en el ser humano y la relación entre ellos, así como su correspondencia con los cuerpos físico y emocional.
Esta Anatomía, se organiza a través del sistema energético que conocemos como chakras o ruedas de energía, por las que ésta desciende por el centro del cuerpo, des de la cabeza al coxis. Y, en cada uno de los chakras, que funcionan a modo de transformador, la energía va tomando la forma del elemento que le es propio. De tal modo que la energía penetra en la cabeza desde Sahasrara hasta Ajna, y de ahí se distribuye al organismo a través del canal sutil energético situado en el centro de la columna que conocemos como Sushumna y alcanza otra de estas ruedas que es Visuddha, que rige el éter, responsable de generar el espacio, para seguir ascendiendo hacia Anahata, Manipura, Swadhisthana y Muladhara que, respectivamente, generan el aire, el fuego, el agua y la tierra.
<<Parece un tanto difícil esto de trabajar des de y en una Anatomía Inalámbrica. Como todo, la clave está en el aprendizaje y, por esto, la formación es necesaria>>.
Durante el período de dicha formación, los alumnos son guiados por sus instructores, para que vayan conociendo y reconociendo los distintos recorridos energéticos, a la vez que van refinando su capacidad de percibir la realidad sutil. El alumno debe conocer esta realidad sutil del campo energético, así como la realidad mental con sus distintos patrones o campos de naturaleza mental/psíquica y la realidad física con su anatomía y fisiología.