Es una enfermedad crónica en la cual el cuerpo no puede regular la cantidad de azúcar en la sangre, y se necesita un diagnostico para evaluar la condición de cada persona.
· Limitar alimentos con altos contenidos de azúcar.
· Comer porciones pequeñas a lo largo del día.
· Prestar atención a cuándo y cuánta cantidad de carbohidratos consume.
· Consumir una gran variedad de alimentos integrales, frutas y verduras.
· Comer menos grasas.
· Limitar el consumo del alcohol.
· Usar menos sal.