Según, Pérez, N. & Remigio, M. (2007) la bibliotecología “estudia el libro y la institución que, a lo largo de los siglos, ha actuado como la que atesora y difunde los libros: la biblioteca. La bibliotecología permite conocer internamente las características del libro y la biblioteca”. Desde mi perspectiva, la biblioteca es esencial, es un ente social; es un espacio donde se organizan y se almacenan los libros y la información para ser recuperada. Es un lugar que propicia la comunicación y los encuentros colaborativos. Es una unidad de información que brinda apoyo y servicios a las comunidades. El objetivo de la biblioteca es promover el aprendizaje, la investigación, el pensamiento crítico, la lectura, la alfabetización informacional y digital a través del acceso a la información, los libros, los recursos tecnológicos y la función que ejerce el profesional de la información cuando guía a los usuarios a satisfacer las necesidades de información.
La biblioteca tiene origen en la edad media, pero el descubrimiento de la imprenta en el siglo XV “posibilitó un mayor desarrollo del libro y las bibliotecas. Luego, en el siglo XIX se comenzó a pensar en la organización de la biblioteca como una necesidad” Pérez, N. & Setién, E. (2008) debido al aumento en la investigación y la producción de los libros. El siglo XX “está cargado de hechos que impulsaron el desarrollo de esta rama del conocimiento”, ya que surgen servicios gratuitos y especializados para todo tipo de público, surgen diversas asociaciones profesionales, aparecen diversos tipos de biblioteca como: las públicas, las escolares, las universitarias y las especializadas. Además, “se promovió la enseñanza de esta especialidad y se perfeccionaron los métodos y conceptos aplicados a la bibliotecología” Pérez, N. & Setién, E. (2008).
Las bibliotecas son esenciales en las diversas comunidades; ya sean públicas, académicas, especializadas y escolares. Estos centros de información son fuentes de conocimiento que; a través de los años, las nuevas tecnologías y las innovaciones y/o transformaciones que han ocurrido en el campo han logrado un nuevo nivel de desarrollo. Entre estos logros se encuentran la integración de la tecnología en los procesos de búsqueda de información, brindar acceso a la cultura y la historia, organizar y preservar la información para las generaciones actuales y futuras, facilitar la recuperación de la información por medio de diversos recursos y herramientas, brindar oportunidades para la creación y la utilización de la información y disminuir la brecha digital. Allí es el lugar donde convergen y menguan las necesidades de información de los usuarios. Por estas diversas razones es necesario que las bibliotecas sean prioridad en cualquier comunidad o escenario escolar.
Con el desarrollo de la sociedad de la información y las nuevas tecnologías surge la ciencia de la información. Se define que la ciencia de la información “tiene como objetivo la producción, recolección, organización, interpretación, almacenamiento, recuperación, diseminación, transformación y uso de la información” (Griffith, 1980). La ciencia de la información contribuye a que los usuarios puedan definir, identificar, codificar y procesar la información que necesitan buscar. También facilita que la información este disponible y al alcance de todos.
Considero que los profesionales de la información son asesores insustituibles, en sus manos está el adiestrar a los usuarios a manejar la información, poseen las competencias necesarias para desarrollar planes y estrategias que satisfagan las necesidades de información en las bibliotecas. Tienen el conocimiento para el desarrollo de colecciones de acuerdo con las necesidades de los usuarios y la comunidad en general. Poseen las competencias informacionales adecuadas para guiar a los usuarios en los procesos de búsqueda de información. Estimulan los buenos hábitos de estudio. Adoptan diversas estrategias de comunicación para informar a las comunidades de aprendizaje sobre los recursos y servicios que ofrecen, orientan a los usuarios sobre el uso ético de la información, promulgan la ciudadanía digital y contribuyen al desarrollo de individuos y aprendices de por vida.
Actualmente, me desempeño como Bibliotecaria Escolar en la Escuela Primaria Bilingüe José Severo Quiñones. Como profesional de la información en el escenario escolar deseo contribuir en el mejoramiento del desempeño académico de los estudiantes por medio actividades que generen nuevos conocimientos. Mi prioridad es desarrollar valores éticos en el uso de la información en toda la comunidad escolar, fomentar el interés por la lectura y la investigación, brindar acceso a la información en diversos formatos y modalidades. Además, patrocinar actividades que integren a toda la comunidad escolar, proveer acceso a recursos y herramientas útiles para satisfacer las necesidades de información, propiciar el pensamiento crítico, diseñar una red de apoyo junto a los docentes con el propósito de apoyar a los estudiantes en los procesos de enseñanza y aprendizaje, planificar e integrar efectivamente las destrezas de información a las diversas áreas curriculares y crear espacios que inspiren el uso de la biblioteca como centro de encuentros para el bienestar social, cultural, académico y psicológico.
Las bibliotecas hoy día están en un proceso de cambio y transformación donde tanto la biblioteca como el profesional de la información deben reorientar la mirada a un nuevo modelo o concepto de lo que es la biblioteca. Es importante modificar los espacios, realizar actividades que promuevan la investigación, integrar la tecnología y los recursos digitales, crear visibilidad virtual, aspirar a la automatización de los procesos y servicios, desarrollar actividades que integren las artes, convertir la biblioteca en centros de iniciativas innovadoras que contribuyan a una educación de altura e inclusión. Las innovaciones en las bibliotecas se pueden lograr educando, promoviendo los beneficios y la importancia del uso de la biblioteca, facilitando contenido actualizado y creativo. Tener a la disposición materiales, recursos y herramientas vanguardistas. Contar con profesionales competentes y enfocados en informar, empoderar, enriquecer los conocimientos, desarrollar aprendices de por vida e inculcar que la lectura es una responsabilidad social.