Entre la cultura zapoteca, los rituales de día de muerto fueron adaptados a la evangelización del conquistador, la llegada de los Dominicos a las tierras de Oaxaca fue clave para la conquista y saqueo de Cortés. Los nativos eran trasladados a lugares que no pertenecían a sus alcances territoriales, y sus tierras eran ocupadas por haciendas de ganado, ya sea mayor o menor, dependiendo el tipo de biodiversidad que habitaba en la zona. Así los templos ceremoniales eran destruidos y los nativos eran obligados a construir iglesias. Para los siguientes siglos se acostumbró el culto ceremonial evangélico a los muertos, mismo que eran enterrados en sus terrenos que le pertenecían a la iglesia.
En los pueblos del istmo norte, como lo son los pueblos de Petapa; Santa María y Santo Domingo; El Barrio de la Soledad y Matias Romero las costumbre de celebración de día de los muertos vino de lo prehispánico a lo actual. y es que como lo he mencionado los muertos eran enterrados en las cabeceras municipales y en los terrenos pertenecientes a la iglesia, donde se le llamaba el descanso, o campo santo, era una forma de estar más cerca de la entrada al paraíso. Mucho antes de que existiera este tipo de acciones referente a los muertos, estos eran enterrados en fosas comunes, en el patio de la casa, cosa que era muy mal visto por los Sacerdotes, mientras que los xhuanas que resguardaban los pueblos ellos eran llevados al Mitlán. Fue así hasta que por designios del gobiernos entre los tiempos de Juárez en la separación de la Iglesia y estado, cuando se buscan lugares específicos para el culto de entierro a sus difuntos, aunque muchos pueblos no obedecieron tal designación del gobierno de Juárez y continuaron así hasta tiempos de Porfirio Díaz. Para el pueblo de Santo Domingo Petapa fue en año de 1935 en el gobierno de Casimiro Palomec, quien fungía como presidente, que, debido al crecimiento de pobladores y las guerras se funda el panteón "Santa Teresita", para los habitantes de El Barrio de la Soledad, fue en 1854, estando como Alcalde Laureano Cruz, cuando se construye la primera parte de lo que se conocía como Panteón Municipal, dichas tierras y disposiciones fueron dadas por Esteban Maqueo, este contaba con un pequeño cerro donde estaba un cruz de madera, dicha cruz, era en honor a las festividades de la Santa Cruz, que fue el instrumento de evangelización de los pueblos, esta simulaba la función de la iglesia y es la que vigilaba las almas que estaban enterradas dicho lugar, fue hasta hace unos cuantos años, donde se rezaba la tierra de los 9 días de los difuntos, y fue descuidada por los habitantes, hasta su desaparición. Más tarde en 1898 en el Sr. Victor Velásquez, se construye lo que hoy podemos visualizar como panteón, extendiendo el terreno para la acción de sepultura, en estos años, todas las agencias debían hacer sus entierros en ese lugar. Hasta en 1927 que se construye un segundo panteón en Las Cruces. Así poco a poco fueron constituyendo descansos mas cercanos en las comunidades y agencias.
Para los pueblos de Petapa, las vísperas del Leni xhandú empieza unos días antes, algunas veces hasta una semana antes de la fiesta de todos los santos; la actividad comienza con la traída de la leña, algunas veces en carretas, o en algún animal de carga, posteriormente las familias, entre hombres y mujeres van a limpiar las tumbas de sus amigos y familiares, mientras las mujeres hacen la recolección de lo cortado para quemarlo en algún espacio, sin dañar la propiedad ajena. Tres días antes de comenzar la festividad, se curan las Ollas donde se prepararán los alimentos, que degustaban los familiares, platillos típicos tradicionales, como son; los tamales, las tortillas, el chocolate o café, el dulce de calabaza, el pan. Se comienza con el desgranado de la cosecha , misma que se lleva actualmente al molino, anteriormente se molía en el metate de piedra, esto para que quede de tal forma que pueda usarse para la elaboración de los alimentos. Estas actividades lo realizan más las mujeres del hogar, mientras los hombres realizan el "Biluu" , arcos que adornarán el altar, cuyos materiales son bejucos entrelazados con madera y en su adorno lleva las flores distintivas, "Guibigüa", el Cempasúchil, el clavel de las indias, la cresta de gallo, algunos adornos con otras flores como las rojas y los claveles, los bombones, migritellas, palmas, entre otras que puedan adornar el altar, cuidando siempre el color amarillo que estas representan, debido a que los ancestros adoraban a la naturaleza y el Sol es el astro de luz que se refleja en dicho adorno.
Normalmente son las actividades que se llevan previos al Leni xhandú, ya que dentro del misticismo de la tradición, los abuelos contaban que desde mediados de octubre, se abrían las puertas del inframundo para poder dar permiso a las almas que visitarían las ofrendas, porque así Dios lo quiere. Mientras a los fallecidos dentro del mes de octubre, ellos deben esperar hasta el próximo año para poder hacer lo que se le conoce como todosanto nuevo, esas almas son las que cuidan las puertas mientras los permitidos viajan al mundo de los vivos a visitarlos y recolectar las ofrendas.
Listo todos los adornos, es colocada la mesa entre las familias, los altares se llenan de una variedad de comida tradicional, a su vez los dulces y frutas que dan su caracterización. Entonando el ángelus dada las tres de la tarde, que actualmente solo es el repicar de las campanas, el 31 de octubre se anuncia la llegada de los espíritus de los niños, estos niños que no fueron bautizados, son los primeros en hacer la recolecta entre los altares, permaneciendo según los abuelos hasta las 12 del día del 1 de noviembre. En el ritual prehispánico el ángelus se tocaba nuevamente por la tarde y muy temprano, a las 7, pero en estos días se respetaba el tocar de las campanas, por ello el día 1 de noviembre a las 12 del día se reciben a los niños bautizados, y a los jóvenes, las señoritas vírgenes, hasta el 2 de noviembre, respetando las horas del ángelus que era a las 7 de la noche, mientras se repasa con el sahumerio el copal, la mirra y el incienso.
Una característica de los pueblos de Petapa, importante que puedo resaltar es que en sus adornos usaban el barro para la representación, ya sea en juguetes, en sus utilerías o en su representatividad. También se me pasaba decir que las veladoras se hacían de días antes de las festividades así como el marquezote y el pan que se preparaban en los hornos de barro, algo que no podía faltar en una casa familiar, también el visitar las tumbas en el los panteones, colocando una veladora para guiar a las almas que vienen a tomar sus ofrendas.
Para el día 2 de noviembre muy temprano se invitaba al pueblo a tomar la misa, el replique del llamado a misa de muerto a las 8 de la mañana para que la misa se celebrara a las 9 en punto, para poder recibir a las almas de los señores, y señoras; la de los ancianos, y almas perdidas y olvidadas, dando gracias a Santo Domingo de Guzmán el poder ofrendar a nuestros familiares sus platillos que más les gustaba.
Llegado el 3 de noviembre, por la mañana se prepara el chocolate y el mole, en algunos hogares se despide a los difuntos con fiesta, la banda toca en los patios, música sacra y música que le gustaba a los familiares, en punto de las 3 de la tarde, se podía recoger el altar, después de realizada la mis de despedida, que con algarabía de cohetes y música, llevando veladoras y flores al panteón, las familias disfrutaban en casa, sus tamales acompañado de su café con pan y los niños los dulces y juguetes. Así terminan las fiestas de todosanto el Leni xhandú.
Este año, ante la contingencia, se elevaron solo ofrendas en el calvario donde familias rezaron y compartieron, por los difuntos que no pudieron ser enterrados como el ritual lo manda. Posteriormente cada familia se retira a su casa para dar finalizado el ritual de Todosanto...
Escrito por: Ing. Tomás Francisco Vásquez Salvador, Promotor y Gestor Cultural.
Fecha de Publicación: 03 de noviembre 2021
Bibliografía:
Cuentos y Memorias de los abuelos
El Barrio de la Soledad, Memorias de Identidad, Proyecto de Libro Histórico por el Consejo Cultural "Efrén Núñez Mata",
Raúl Guzmán vecino de Santo Domingo Petapa, Oaxaca.
Casa de la Cultura "Longobixha" de Santo Domingo Petapa, Oaxaca.