Los avances tecnológicos actuales, asociados a la preocupación por la sostenibilidad ambiental, refuerzan el interés por el aprovechamiento del relieve como recurso. Por ejemplo, la posibilidad de producir y acumular energía mediante sistemas hidráulicos. Las aguas canalizadas que fluyen por gravedad pueden ser una fuente de electricidad, así como la instalación de renovables puede sustituir los consumos energéticos convencionales empleados en la extracción. También esta estrategia identifica las opciones de la depuración natural de aguas residuales -mediante humedales- que puede luego emplearse en usos locales y ofrecer una solución óptima para las dificultades del saneamiento en las áreas del diseminado rural y periurbano. El agua y la energía en Canarias siempre han estado estrechamente relacionadas, hoy las renovables hacen que esa relación pueda ser verdaderamente sostenible