Una vez definido el proyecto y, si se trata de un proyecto subvencionado, concedida la subvención se procede a llevar a cabo el proyecto realizando un seguimiento continuo del proceso y los resultados que se van obteniendo para ver si todo está marchando como se espera.
Se debe partir de un plan de trabajo bien definido con:
Calendario de hitos: reuniones, entregas, actividades de difusión y formación, actividades de aprendizaje, etc.
Mecanismos de colaboración: cómo se va a realizar la comunicación, determinando la periodicidad de las reuniones presenciales y virtuales de seguimiento, las herramientas digitales que se van a utilizar, etc.
Reparto de responsabilidades en cada parte del proceso.
Recursos que se van a utilizar para el desarrollo de todas las fases.
Interesa designar grupos de trabajo específicos con responsabilidades claras para gestionar todos los procesos:
Trámites administrativos, económicos y de coordinación: para organizar y liderar el proyecto, definir junto a los demás los aspectos previamente indicados para el plan de trabajo.
Selección de participantes en las actividades de aprendizaje o movilidades, para definir los criterios de selección, publicarlos, realizar la selección en base a los criterios, gestión de listados provisionales, reclamaciones y listados definitivos, etc.
Gestión de viajes y medidas de seguridad y salud para que todos los participantes que viajen tengan condiciones aseguradas en los viajes que se realicen bien por reuniones o por actividades de formación o aprendizaje o difusión.
Gestión de contactos y convenios para poder realizar las movilidades para el aprendizaje, fijar los acuerdos de aprendizaje, prácticas o trabajo, certificación y reconocimiento de estas y su evaluación.
Preparación cultural y pedagógica previa a los viajes para que todos los participantes conozcan los detalles de sus destinos, formación lingüística y cultural, lo que van a realizar, con qué recursos y apoyos cuentan, las condiciones, etc.
Desarrollo de los recursos, productos, materiales didácticos o currículos planificados, así como sus pilotajes.
Seguimiento: realizar observación, realizar llamadas o intercambio de comunicaciones y toma de datos que permitan conocer la evolución del proyecto, sus diferentes hitos, resultado de cada actividad, estado de avance de los resultados, etc.
Difusión: necesaria para que todos conozcan lo que se está haciendo en el proyecto, los resultados que se están consiguiendo, los materiales didácticos que estarán disponibles para la comunidad escolar, etc.
Evaluación: que permita ir recabando datos para conocer el impacto que está teniendo el proyecto y buscar mejoras en aquellos aspectos que no estén resultado como se espera.
Gestión de riesgos y desviaciones: para poder buscar soluciones inmediatas y adaptativas a situaciones que se salen de lo que estaba previsto. Un ejemplo de ello fue el periodo de confinamiento y pandemia en el que todas las instituciones tuvieron que encontrar soluciones para poder seguir con los proyectos dadas las limitaciones para actividades presenciales.
Para que el proyecto tenga éxito se debe contar en todo momento con agentes de todo tipo. En definitiva se trata de que en el proceso de implementación del proyecto se garantice que todo el público objetivo para el cual se desarrollan los productos o resultados del proyecto esté involucrado de un modo muy activo para poder valorar que de verdad son eficientes y efectivos para los fines que han sido concebidos.
Algunos ejemplos son: profesorado o personal docente, alumnado, familias, directores o jefes de departamento, miembros del personal del centro, investigadores/as relacionados con el campo pedagógico objeto del proyecto, personas voluntarias, educadores sociales, educadores, facilitadores de trabajo en grupo, personas expertas externos, personal formador de los medios de comunicaciones, centros escolares, centros de FP, universidades, Ayuntamientos, agencias o centros de formación del profesorado, autoridades y socios de formación profesional, centros de apoyo y orientación laboral, centros de juventud, cámaras de comercio, instituciones culturales, museos y jardines botánicos, AMPA, etc.
Ejemplos de plataformas para la planificación de hitos en el proyecto