La asignatura desarrolla en tres módulos los elementos básicos que configuran el ámbito de la tipografía: la forma de las letras, la forma de las palabras y la forma de los textos.
Cada fase consta de dos a tres prácticas. Todas tienen su guía individual que presenta el contexto y referentes, el alcance del ejercicio, su objetivo puntual, y la bibliografía relacionada.
En 16 semanas el programa va del reconocimiento de los trazos constitutivos del signo alfabético hasta plantear piezas de diversa complejidad de lectura continua y discontinua. Siempre se enfatiza en la comprensión de la naturaleza del contenido textual y su finalidad como insumo básico para lograr el nivel adecuado de representación tipográfica.