La instantaneidad con la que hoy somos capaces de producir textos y la creciente disponibilidad de medios digitales han reducido de modo tal la brecha entre la concepción y la producción de mensajes visuales que resulta difícil garantizar las calidades estéticas y comunicacionales de las mismas. Oficios tradicionales como la caligrafía proponen una aproximación menos instantánea y considerablemente más lenta a la producción de escritos, un ritmo al cual las personas de hoy no estamos acostumbrados. La dedicación de un número suficiente de horas al estudio del correcto trazado de letras a mano con instrumentos variados le permitirá a los participantes del taller adquirir destrezas valiosas (sensibilidad, concentración, paciencia, motricidad fina), aplicables a todo tipo de situaciones en la vida profesional y personal.