La vida en Los Ramos ha tenido también sus momentos de diversión.
En tiempos en los que lo cotidiano se limitaba a la casa y el trabajo, los ramerenses se organizaban para reunirse, cantar, tocar música, o bailar.
El trovo estuvo presente durante muchos años. Se formaban cuadrillas que, incluso, colaboraban con la recolecta que organizaba Radio Murcia para ayudar a los sanatorios de tuberculosos de Canteras y Sierra Espuña.
También tuvo Los Ramos una peña huertana de la que actualmente solo queda la barraca que era su sede; a la peña se acudía a bailar, tocar música y cantar y, en su momento de mayor actividad, organizaba fiestas que duraban ocho días.
En la parroquia, hubo un coro de canto gregoriano que, dirigido por doña Encarna, la maestra, tenía un grupo de voces blancas y otro de de adultos. El coro se hizo muy popular; tanto, que un año fue contratado para cantar la Misa Mayor de Torreagüera y, posteriormente, fue invitado en el Casino de Murcia.
En tiempo más reciente, nació en la pedanía un grupo musical llamado Los Anónimos, cuyo tema Olvídame fue incluido en la banda sonora de la película Acción Mutante, de Álex de la Iglesia.
Pero además de la música, el canto y el baile, hubo otras iniciativas que servían de distracción a los más jóvenes, como es el caso del Club Deportivo Los Ramos que, centrado en el baloncesto, conquistó el trofeo autonómico en varias modalidades, o el equipo de fútbol, cuyo campo de entrenamiento era la Peñeta, y aglutinaba a los chicos jóvenes, constituyendo una actividad de juego en equipo.
Otras actividades de diversión iban pautadas por las distintas fiestas, como el Carnaval, para el que se fabricaban máscaras con tela de saco y se hacían disfraces con sábanas adornadas con papel manila.
Una celebración desaparecida era la denominada Noche de la Enramada, por celebrarse la víspera del Domingo de Ramos, durante la que los mozos quitaban las macetas de las casas de la pedanía para ponerlas en la puerta de la casa de la moza a la que rondaban.
El Domingo de Resurrección se rompía el botijo y se formaban hogueras con los trastos viejos desechados, y en Navidad se hacía el canto de aguilando de casa en casa tocando las castañetas y la pandereta.
En Nochevieja, en el cine Macanás, se organizaba una actividad a la que se denominaba Los Años, que consistía en que se introducían, en tres bolsas de tela, los nombres de las solteras y viudas, los nombres de los solteros y viudos y diferentes actividades a realizar; después se iban extrayendo de cada bolsa y emparejando, y resultaba muy divertido.
Finalizada la Navidad se celebraba el día de San Antón, con una merienda en el monte alrededor de hogueras, donde, además, se cantaba y se bailaba. Los más pequeños jugaban libremente.
Se aprovechaban los dulces sobrantes de Navidad.
Los jóvenes formaban parte del grupo de teatro que se formó en la parroquia, acudían al teleclub, una especie de club social, e iban al cine.
También participaban en el Bando de la Huerta y bailaban y disfrutaban en los bailes de piñata que se hacían por carnaval y en las verbenas veraniegas de San Pedro Apóstol, en las que no faltaba la Reina de las Fiestas.