Hoy fuimos a la lagunilla a devolver un mueble horrible y decidimos buscar alguna terracita para comer, ya que por covid una de las mejores opciones en cuanto a restaurantes, son los espacios abiertos o muy ventilados.
Yo recordaba que hace cómo dos años fui con mi papá y mi hermana al museo Archivo de la fotografía y pasamos ahí, así que me llevé a Huguito a La Casa de las Sirenas. Cuando llegamos el hostess nos preguntó si preferíamos abajo o terraza, así que la opción inevitable fue la segunda.
El lugar es una construcción que data de 1754 (de hecho la primera fase del edificio fue en 1524 y según está construida con piedras de recuperación de algunos basamentos de templo mayor).
Para llegar a la terraza el camino es muy bello, lo primero es el pasillo de entrada con unas primeras escaleras donde un hermoso vitral del siglo XIX te da la bienvenida, después tienes que subir unas segundas escaleras que te abren paso a la terraza.
Los meseros en cuanto te ven llegar te asignan tu mesa y te ofrecen bebidas, además de que te invitan a descargar su menú por medio de código QR.
En general el servicio es extraordinario, son muy atentos y la comida se sirve muy rápido.
El menú es comida típica mexicana con un twist mamón y los precios de comida van de los $130 a los $440 y en bebidas de los $50 a los $1,300.
Carnitas de pato confitado estilo Michoacán. ($265)
Panuchos de cochinita con salsa Xnipec ($195)
Sopecitos de tuétano ($230)
Mango Parroquia ($150)
Lo bueno del lugar
El lugar es super tranquilo, hay poca gente y tienes una vista bonita, donde se ve: un poco del templo del mayor, el patio trasero de la catedral y la plancha del zócalo.
De las cosas preciosas del centro y norte de la ciudad es que los restaurantes no son tan estirados, no te juzgan por tu manera de vestir ni te hacen el fuchi como pasa en el sur de la ciudad (la neta), yo hoy iba sin bañarme con un chongo y un pantalón re mugroso y en ningún momento me sentí incómoda o juzgada.
Lo malo del lugar
El menú está pensado para extranjeros e inventados como yo jaja, es una reinvención de comida típica mexicana, así que si estas en contra de ese tipo de lugares new age, seguro lo odiaras, pero puedes ir a tomar sólo un café o traguito coqueto y apreciar lo hermoso y tranquilo del lugar.
Las porciones son super pequeñas y está caro, yo me quedé con hambre :(
Consideraciones finales
Pienso que este lugar queda cool si viene un amigo o familiar medio payaso de visita a la ciudad de México (Vamos, es para impresionar, no para llenarse jajaja).
Si vas con novios o amigos quizá esté cool sólo echar el trago o el cafecito....
No sé si sirvan desayunos, pero a mi me gustaría desayunar ahí unos chilaquilitos, frutita y juguito de naranja por no más de $250 jajaja, si alguien sabe si sirven desayunos y el costo manden mensajito por Instagram :)
Si extrañan mucho viajar o pueblear pienso que este lugar te quita un poco la espinita de salir.
Por cierto, recuerden no quitarse la mascarilla y careta mientras ordenan y lávense las manos antes y después de comer.
República de Guatemala 32, Centro Histórico de la Cdad. de México, Centro, Cuauhtémoc, 06000 Ciudad de México, CDMX